martes, 26 de noviembre de 2013

Capítulo 18: Confesiones


NARRA MATI

La señora se aclaró la garganta y después dijo:
---La señorita… Susana – Dijo mientras revisaba en los papeles que estuviera diciendo el nombre correctamente. – Usted señorita tiene lo que buscamos. El estilo que posee, encaja perfectamente con el estilo que buscamos para las bailarinas de Lee Hi, la felicito. Se ha quedado con el puesto.
---¿En verdad? Muchas gracias, no les fallaré, se los prometo. – Dijo Suzy  agradeciéndole a el jurado, mientras se acercaba a ellos para estrechar sus manos en señal de agradecimiento. Me sentía triste, no había logrado quedar en la empresa. Caminé hacia la salida. Pero de pronto escuché que alguien me llamaba.
---No tan rápido señorita. – Dijo la señora del jurado. Me di la vuelta y sorprendida pregunté si era a mí a quien se refería. – Tu también has pasado.
---¿Qué? Pero no se suponía que solo una pasaría. – Pregunté totalmente confundida.
---Sí, así es. Pero esta vez haremos una excepción y ambas pasaran la audición. Ambas tienen mucho talento como para dejarlo ir.  Tu Mati, tienes lo que buscamos como cualidades en las bailarinas de Big Bang, así que a partir de mañana estarás trabajando con ellos. – Al escuchar esto, sentí mucha felicidad, lo había logrado. Suzy, al escuchar que me habían aceptado a mí también, corrió a abrazarme. No cabía duda que esa chica era muy emotiva.  Agradecimos a los jueces, quienes quedaron en llamarnos más tarde para decirnos a que horario tendríamos que estar para firmar el contrato.
---Es genial que nos hayan aceptado a las dos – Dijo Suzy completamente emocionada cuando salimos de la sala de audiciones.
---Es verdad – Le contesté mientras caminábamos hacia donde estaba Min Hyuk.
---¿Cómo les fue? – Preguntó él cuando llegamos a donde estaba.
---Me aceptaron – Le dije completamente feliz e inmediatamente él me abrazó.
---Muchas felicidades – Me dijo mientras aun me abrazaba. Era agradable que me abrazara, pero también me confundía.
---También a mí me aceptaron – Dijo de repente Suzy. Min Hyuk dejó de abrazarme. Le ofreció su mano a ella para estrecharla como una felicitación. Pero en un movimiento sorpresivo, Suzy abrazó a Min Hyuk. Al principio, él se quedó pasmado, confundido. Después de algunos segundos, correspondió el abrazo. ¿Por qué me molestaba tanto que abrazara a otra chica? ¿No se supone que ya estaba decidida a olvidarme de él? Al parecer alejarme de él iba  resultar más difícil y duro de lo que esperaba.
---¿Por qué no vamos a cenar algo para celebrar su exitosa audición?- Dijo Min Hyuk mientras se separaba de Suzy. Salimos de aquella empresa en la que a partir de mañana Suzy y yo comenzaríamos a trabajar.  Subimos al auto, Min Hyuk ayudó a Suzy a subir sus maletas. Viajamos durante unos 10 minutos hasta que llegamos a un restaurant bastante acogedor, era elegante pero no en extremo. Suzy y Min Hyuk parecían llevarse bien, hablaban y reían animados. Me trataban de incluir en sus charlas, pero yo no estaba de ánimo para eso. Tal vez llegue a ser  cortante o incluso grosera, pero tenía tantos sentimientos encontrados que ni yo misma podía explicar. Felicidad por haber pasado la audición, pero ver que Min Hyuk se llevara tan bien con otra chica, no lo sé ¿Celos tal vez?
---Bueno me divertí mucho con ustedes chicos, pero me debo ir ya. Aun debo buscar un hotel donde quedarme. – Dijo Suzy mientras miraba su reloj ya iban a ser las 10.
---Si no tienes donde quedarte, puedes quedarte en nuestra casa, al menos hasta que consigas en donde vivir. –Ofreció amablemente Min Hyuk.
---Emm, Min Hyuk podemos hablar un momento a solas por favor. – Suzy realmente no podía quedarse con nosotros, él estaba olvidando un pequeño pero importante detalle. Ella no podía descubrir que ellos eran famosos, después de todo era alguien a quien acabamos de conocer y no la conocíamos del todo. Me levanté y caminé hacia una zona apartada, él me siguió. – Min Hyuk, no puedes llevarla a la casa.
---Ehhh, ¿Por qué no? – Preguntó él con tono curioso.
---¿Olvidas que son famosos? Que pasara si ella revela cosas a la prensa. Sabes que su situación ahora es delicada, ¿No piensas en Yong Hwa o en Emily? ¿Que pasará si se arma un nuevo escándalo?. La prensa no los dejará vivir tranquilos si eso llega a pasar. La acabamos de conocer, no sabemos sus intenciones.
--- Mira no creo que Suzy sea esa clase de persona. Además necesita ayuda, es tarde y seguramente no encontrara un hotel disponible, en esta temporada visitan muchos turistas, jamás encontraría un hotel, y menos a estas horas. Solo quiero ayudarla, evitar que duerma en la calle. Y además de todo, no es necesario que sepa toda la verdad, solo será esta noche y  no tiene por qué descubrir quiénes somos. – Dijo Min Hyuk como excusándose, a veces tenia demasiada fe en la bondad de las personas.
---Pues que duerma en un sauna. No puedes exponerte de esa manera ni a ellos tampoco. ¿Qué pasa si los descubre?- No quería ser grosera con Suzy pero realmente Min Hyuk debía aprender a tomar sus precauciones, creer tanto en las personas `podría traerle grandes problemas.
---No podemos dejar que se quede en un sauna, nunca sabes con qué clase de personas te puedes encontrar en esos lugares. Además ella no parece una mala persona, no creo que sea capaz de traicionar nuestra confianza. En verdad no entiendo a qué le temes. Mírala, ¿tiene pinta de ser una chismosa? – Ambos volteamos hacia donde estaba ella, jugaba distraídamente con el cordón de su sudadera. Así no parecía una chismosa en ningún aspecto. – La ayudo como lo haría contigo o cualquier otra persona. ¿Es que acaso estas celosa? – Dijo él mientras me sonreía, Esa palabra, describía exactamente como me sentía. Pero jamás iba a dejar que él se diera cuenta de eso.
---¿Sabes qué? Haz lo que quieras, es tu casa de todas formas. Solo después no vengas diciendo que no te lo advertí. – Me di la vuelta y me dirigí hacia el baño.
---Mati… - Comenzó a decir Min Hyuk, pero yo ya estaba lejos. Me encerré en el baño, ¿Por qué me sentía así? Estaba decidida a olvidarlo, entonces  ¿Por qué mi corazón no me obedecía? Estúpidas lágrimas, debo ser fuerte, si no lo hago ahora sufriré más en el futuro. Escuché como alguien entraba en el baño, me limpie las lágrimas y Salí. Me encontré con Suzy retocándose el delineado ante el espejo. Al verme salir, dijo:
---No sabía que estabas aquí. – Me sonrió y siguió en lo que estaba  - ¿Puedo preguntarte algo?
---Claro
---¿Qué relación tienen tú y Min Hyuk? – Su pregunta me tomó por sorpresa.
---Emm, pues él y yo solo amigos. Solo eso.
---¿En serio? Genial. – Dijo ella mientras sacaba un brillo labial pequeño y comenzaba a aplicárselo. Hablaba conmigo mirándome a través del espejo.
---¿Por qué preguntas?
---Bueno veras, sé que es algo prematuro, que lo acabo de conocer y todo eso. Pero el me gusta. Antes de nada quería asegurarme que ustedes no eran nada. Es genial que solo sean amigos porque así podre conocerlo un poco más y ¿Quién sabe? Tal vez algo llegue a suceder. Él es tan lindo y amable. – Dijo ella mientras guardaba nuevamente su brillo labial.
---Ah, entiendo. – Era lo único que se me ocurría decirle.
---Solo te quiero pedir un favor, no le cuentes nada de esto ¿sí? – Me pidió ella, volteando a verme a la cara.
---No te preocupes, yo no le diré nada. – Ella me abrazó y dijo
---Muchas gracias, conocerlos fue lo mejor que pudo haberme pasado. Vamos. – Dijo mientras me tomaba del brazo dirigiéndome a la salida. Nos encontramos a Min Hyuk, quien ya había pagado la cuenta.
---Vamos por un helado – Dijo Min Hyuk mientras salíamos de aquel restaurante.
---En verdad se los agradezco, la cena, la compañía, todo. Pero debo ir a conseguir un hotel donde quedarme. Pero los veré después ¿de acuerdo? – Dijo Suzy.
---Pero no es necesario, la oferta sigue en pie. Ahora será difícil que consigas un hotel, puedes quedarte en nuestra casa. – Dijo Min Hyuk, quien me volteó a ver, como buscando mi consentimiento. Yo solamente miré hacia otro lado, como diciéndole “Haz lo que quieras”
---En serio no quiero dar molestias – Dijo Suzy disculpándose.
---No es ninguna molestia. – Contestó Min Hyuk, comenzaba a resultarme molesto que fuera tan amable. Salimos del restaurant y caminamos hacia una heladería que estaba en la misma calle. Pero yo no quería  estar más con ellos. No quería ver como reían y hablaban alegremente como si se conocieran desde hace años.
---Iré a caminar un poco mientras compran sus helados. – Les dije y comencé a caminar hacia un parque de niños que se encontraba en la otra calle. Caminaba entre los juegos, ahora no había nadie aquí pues era tarde. Me senté en uno de los columpios y empecé a mecerme despacio mientras trataba de organizar el mar de sentimientos e ideas que tenía en mi cabeza.  Así estuve un buen rato hasta que sentí como alguien tocaba amablemente mi hombro. Voltee y vi a Min Hyuk quien me sonrió alegremente. Entonces me voltee y seguí meciéndome en el columpio. Él caminó hasta el columpio de a lado y comenzó a merecerse también. Se quitó la gorra y los lentes de sol.
---Este es un lugar agradable – Dijo después de un rato de silencio yo no decía nada. Simplemente nos quedamos cada uno en sus propios pensamientos. Luego de unos 10 minutos de estar así él dijo – Vamos, Suzy debe estar esperándonos.
---Te preocupas mucho por ella ¿No? Para ser alguien que acabas de conocer – Dije mientras comenzaba a mecerme más fuerte.
---No es eso, pero le dije que solo vendría a buscarte y ya nos hemos tardado. – Dijo el mientras se levantaba del columpio.
---¿Ella te gusta? – Pregunté en voz alta, sin darme cuenta. Estaba tan metida en mis pensamientos, sin saberlo, lo que debería haber sido un pensamiento fue algo que dije en voz alta. Al darme cuenta de mi error, cerré los ojos.  Esperando las preguntas que seguramente comenzaría a hacerme, o tal vez se molestaría por que me entrometía en su vida privada. Pero en cambio, escuché una risa.
---¿Por qué preguntas? ¿Tal vez debería empezar a salir con ella? – Dijo él aun riendo, me molestaba mucho que se riera de mis errores
---Pues haz lo que quieras entonces. -  Entonces me levanté furiosa del columpio y comencé a caminar en sentido contrario en donde estaba la camioneta.
---Mati, ¿A dónde vas? La camioneta esta hacia allá.
---Ah no te preocupes, tomaré un taxi. Así tu puedes invitar a Suzy a salir. – Le dije mientras seguía caminando.
---Solo estaba bromeando – Dijo Min Hyuk mientras me tomaba del brazo, obligándome a voltear a verlo.
---No me interesa, haz lo que quieras. – Realmente sentía que si no huía de ahí en ese momento lloraría enfrente de él. Todo esto me ponía muy mal.
---No puedo invitarla a salir y ¿sabes porque? Por qué solo hay una chica que me gusta. Y resulta ser que esa chica eres tú.  – Después de decir eso bajo la mirada.
---¿Qué? – Pregunté totalmente confundida.
---Desde hace mucho tiempo. El día que fuimos a comprar los celulares quería darte esto. – Entonces sacó un collar con un pequeño dije en forma de corazón dorado. – Quería decirte todo lo que sentía, pero no tuve la oportunidad. Pero ahora parece como si me odiaras, Tal vez mis sentimientos no son correspondidos. Lo siento si te hice sentir incomoda, descuida, ya no te molestare más. Pero conserva el collar, como un signo de felicitación por tu gran audición. Y como señal de que seguimos siendo amigos. Te espero en la camioneta. – Sonrió tristemente y se dio la vuelta para irse.
---Min Hyuk!
---¿Si? – Dijo volteando hacia mí.
---Tu, tu también me gustas. Es solo que creí que yo no te gustaba, quería alejarme de ti. Lo siento.  Fui una tonta.
---¿En verdad te gusto?
---Claro que sí.  – Le contesté con una sonrisa.
---Por Dios, bésense ya. – Dijo Suzy, quien venía caminando hacia nosotros, Min Hyuk, que estaba de espaldas volteo al oír su voz. Enseguida  me di cuenta de lo ocurriría a continuación, pero fue demasiado tarde. Segundos después de que Min Hyuk volteó se dio cuenta de su gran error, al notar como la gorra y los lentes de sol seguían en su mano. Ahora Suzy había descubierto quien era él. – No lo puedo creer, eres Min Hyuk de CNBLUE, sabía que te había visto en algún lado antes.
---Suzy, debemos mantener esto en secreto ¿De acuerdo? – Le dije, pues temí que comenzara a gritarlo.
---Eso no tienen ni que pedírmelo, yo no diré nada.  – Dijo mientras se ponía solemnemente la mano sobre el pecho y levantaba la otra mano, en señal de juramento. – Hey, pero tú, mentirosa. Dijiste que solo eran amigos.
---Pues, hace tres minutos solo éramos amigos. – Le dije un tanto apenada, mientras Min Hyuk me tomaba de la mano.
---En ese caso felicidades. – Nos dijo Suzy con una sonrisa –Pero será mejor que nos vallamos, o alguien más podría reconocerte. – Dijo ella dirigiéndose a Min Hyuk.
---Tienes razón, vamos. – Min Hyuk se puso el gorro y los lentes. Fuimos a la camioneta. Estaba realmente feliz, el chico al que amaba me había declarado sus sentimientos. Eso me hacía inmensamente feliz. Tomaba mi mano y me sonreía constantemente. No podía haber nada que mejorara ese momento. Ahora los tres conversábamos alegremente. Suzy nos confesó que era fan de CNBLUE. Min Hyuk le prometió presentarle a Jung Shin ya que él era su favorito. Si tan solo supiera como era en realidad. Luego de un rato, llegamos a la casa. Ya era algo tarde y muchas de las luces estaban apagadas ya. Min Hyuk bajó las maletas de Suzy y le dijo dónde estaba la habitación en donde se quedaría. Se fue enseguida, debió estar muy cansada.
---Bueno entonces te veo mañana – Dijo Min Hyuk.
---Sí, que descanses Min Hyuk. – Le dije con una sonrisa. Cuando creí que ya se había ido, sentí como me daba un tierno beso en la mejilla.
---Hasta mañana – Después de eso subió a su cuarto.
No sabía si esto duraría, si esto funcionaria. Pero ahora me sentía bien, me sentía feliz y eso era lo que importaba.

NARRA EMILY

Poco a poco comencé a abrir los ojos, era Jung Shin quien sujetaba mis manos. Al verlo inevitablemente grité, él se espantó y soltó mis manos. Inevitablemente caí de la cama, no me explicaba que era lo que estaba haciendo él aquí. Al caer golpee mi espalda y cabeza con algo que de momento no identifiqué.
---Auuu. – Dije aun en el suelo.
---Dame la mano. – Dijo Jung Shin ayudándome a levantarme.
---¿Qué estás haciendo en mi habitación? – Dije una vez que me pude poner de pie.
---Ahh… yo…yo me sentía mal, y vine a buscar mis medicinas. Estuve tocando a fuera de tu puerta, pero como creí que ya estabas dormida, decidí entrar a buscarlas, pues realmente me siento enfermo. Cuando entre, creo que estabas teniendo una pesadilla o algo así, entonces ibas a caer de la cama y te sujeté para evitar que eso pasara. – Algo me decía que él no estaba diciendo la verdad.
---Excelente trabajo campeón – le dije sarcástica – Auu ¿Con que me golpee? – Mi cabeza realmente dolía. Entonces lo vi, la base de la cama era la culpable.  – Además te deje las medicinas en tu habitación ¿Nunca me escuchas? -  Dije mientras me sobaba mi adolorida cabeza.  Busqué entre mis cosas un termómetro. – Ten – Le dije mientras se lo daba, sentía que no me estaba diciendo la verdad, mejor salir de dudas. Después de unos segundos, me paso el termómetro.  – No tienes fiebre, ni estas tosiendo. Estas mintiéndome Jung Shin.
---No, en verdad me siento mal  - Después de decir esto comenzó a toser, pero era obvio que fingía.
---Solo te voy a decir una cosa, si vuelves con tus bromitas de poner arañas y todas esas cosas, tendré que arreglarlo por mi cuenta. Ahora sal de mi habitación.  – Después de decirle esto, el simplemente salió. Sabía que estaba mintiendo, pero no conocía sus verdaderas intenciones, aunque después de convivir con él en estos últimos meses, podía esperar lo peor. Estaba tan cansada que ni siquiera me di cuenta que antes de irse dejo esa nota en mi mueble. Esa nota que demostraba que yo lo estaba juzgando mal.






Capítulo 16:Inexperiencia


NARRA EMILY

Al llegar a la casa subí corriendo las escaleras. Fue realmente una suerte el que me encontrara con Min Hyuk en la entrada, la farmacia si quedaba retirada de la casa de la casa y hubiera tenido que correr mucho; solo espero no haber interrumpido nada entre Mati y Min Hyuk, cuando me los encontré estaban muy juntos, me habría gustado esperar un poco, pero la gravedad de la situación me lo impedía. Al llegar a la habitación de Jung Shin le entregue las medicinas a el doctor, quien rápidamente comenzó a ponerle las inyecciones que le bajarían la fiebre.
También le inyectó algunos otros medicamentos que ayudarían a que se curara pronto. Después de algunos minutos, el doctor Choi comenzó a hacerme platica, como ya lo había tratado antes, cuando cuidaba a Yong Hwa, sabía que no le gustaban los silencios; siempre quería estar hablando, en parte, por eso me caía tan bien. Además que era muy gracioso y divertido.
---Y… ¿Por qué ya no estas más a cargo del cuidado de Yong Hwa? – Preguntó el doctor Choi de repente.
---Amh… a decir verdad, es una historia muy larga. Pero básicamente, la señora Jung cree que yo soy la responsable de que su hijo este así.
---¿Cómo? – Al parecer el no tenía ni idea de esto, pues dejó lo que estaba haciendo y volteó a verme sorprendido.
---Pues, toda la confusión que le había comentado, acerca de todo el malentendido del concierto.
---Pero ¿ya hablaron con ella? ¿le explicaron como estuvieron las cosas?
---Lo intentamos doctor, pero ella no escucha. Jong Hyun y el hermano de Yong Hwa hablaron con ella. La convencieron para que no demandara ni dijera a la prensa que yo estaba aquí. Pero fue lo más que pudieron hacer, ella aun no creo que yo sea inocente. Como llevarse a su hijo de esta casa implicaría un enorme escándalo, decidió que el se quedara aquí; pero para evitar que yo estuviera cerca del él, cambió la enfermera. Es por eso que ahora yo no lo cuido si no Katia.
--- Ah, entiendo. Pero creo que sería más conveniente que buscaran a una enfermera para que cuidara de Yong Hwa, estar a cargo de un paciente en coma, requiere cierto… grado de profesionalismo.
---¿Cómo dice Doctor? Según tengo entendido Katia es enfermera. – Justo ahora estaba confundida acerca de lo que el doctor estaba diciendo. Si Katia prácticamente vivía en el cuarto de Yong Hwa, su paciente ¿Por qué aun así el doctor Choi, pensaba que ella no era lo suficientemente capaz?
---¿De verdad? No lo parece, hay cosas básicas que una enfermera debe saber, y ella parece no saber de lo que le estoy hablando. Poner y cambiar el suero, por ejemplo. Noté que no sabe cómo hacerlo. Según me dijo la señora Jung, ella llamó a Katia porque sus familias son muy cercanas. Y porque ellos se conocen desde pequeños, todo eso. Realmente creo que ella debería buscar a alguien más capacitado para cuidar de su hijo; en mi opinión, debería dejar de lado un poco la amistad y el cariño que pueda llegar a tener por esa chica, al final de todo, es por el bienestar de su propio hijo.
---No lo sé, tal vez ella sea primeriza – Entonces recordé que en mis primeros semestres de la carrera de enfermería, era común que fallara y me pusiera muy nerviosa, sobre todo al poner inyecciones, extraer sangre, poner suero; todo lo que tuviera agujas de por medio.
---Posiblemente, aun así, hablaré con la señora Jung. Creo que Katia debería practicar un poco más antes de que se le dejara completamente a cargo una persona. Intentaré convencerla para que ponga a alguien más experimentado, como tú por ejemplo. – Al decir esto, comenzó a revisar la temperatura de Jung Shin, la cual ya había descendido un poco, la temperatura seguía ahí, pero ahora ya no era tan peligrosa. El chico seguía profundamente dormido.
---De hecho Yong Hwa es mi primer paciente doctor, me gradué hace cuatro meses. Estaba por buscar trabajo cuando sucedió todo esto.
---¿De verdad? Pero eres más joven que ella, parece como si llevaras años trabajando.
---En mi escuela hacíamos muchas practicas doctor, creo que es por eso. – El doctor Choi comenzó a recoger sus cosas.
---Bueno Emily, pues yo debo irme ya. Aun tengo mucho trabajao que hacer en el hospital, La temperatura de Jung Shin ya está descendiendo, en ocho horas le inyectas la otra ampoyeta. Intenta bajar su temperatura con pañuelos mojados. Mañana vendré a verlo temprano, si necesitas algo más llámame al hospital. Y si puedes, date una vuelta por el cuarto de Yong Hwa, si puedes hacerlo, ayuda. Yo intentaré convencer a su madre para que te ponga al cuidado de él otra vez. Nos vemos mañana Emily. – Después de decir esto el doctor salió de la habitación. Comencé a ponerle paños mojados a Jung Shin para bajar su temperatura, el seguía dormido, por lo menos ahora ya no estaba temblando y se notaba más tranquilo. Aunque seguía tosiendo y aun tenía algo de fiebre. Se notaba un pequeña mejoría.
Me quedé pensando en lo que había dicho el doctor Choi, ¿Realmente Katia sería tan mal enfermera como para que el doctor pidiera cambiarla? Definitivamente tenía que investigar si Yong Hwa esta bien bajo el cuidado de esa extraña chica. A partir de ahora estaría más al pendiente de lo que Katia hiciera. Sin darme cuenta pasaron las horas, de pronto ya eran las tres de la mañana. Mis ojos comenzaron a cerrarse, me sentí realmente cansada y con mucho sueño.
No supe en que momento me quede dormida, pero cuando desperté comenzaba a amanecer. Revise la temperatura de Jung Shin, ya estaba normal, seguía dormido. Pero se veía mejor, ya no temblaba y tosía ya solo un poco.
Comencé a retirarle los paños, entonces el comenzó a abrir los ojos.
---¿Por qué lo hiciste? – Preguntó Jung Shin con voz adormilada. Al principio pensé que tal vez estaba delirando o soñando pero cuando voltee a verlo, noté que estaba viéndome fijamente.
---¿A qué te refieres?
---¿Por qué me ayudaste? Después de todo lo que te hice, no entiendo cómo fue que alguien quisiera ayudarme. – Ni yo sabía la respuesta a esa pregunta, tan vez fue porque no me hubiera gustado que algo le pasara, porque no sabía guardar rencor o tal vez solo fue por que siendo enfermera debía luchar por salvar vidas. No lo sabía a ciencia cierta.
---Yo… Simplemente no podía dejarte morir, no soy esa clase de persona. ¿Cómo te sientes?
---Amh, me duele un poco la cabeza, la garganta y en general, todo el cuerpo. – Dijo Jung Shin
---Ya veo, duerme un poco mas ¿sí?. Vendré en dos horas, para que tomes tu medicina. – Comencé a guardar algunas cosas, Jung Shin se quedó dormido inmediatamente. Salí de la habitación. Cuando lo hacía me encontré con Min Hyuk.
---¿Cómo está él? – Me preguntó refiriéndose a Jung Shin.
---Esta mejor, ya no tiene fiebre.
---Esta bien, voy a pasar a verlo. – Dijo Min Hyuk mientras caminaba hacia el cuarto de Jung Shin
---Ahora está durmiendo, ¿Por qué no vas a verlo un poco más tarde?
---Está bien, oye ¿Has visto a Mati?
---No, estuve aquí toda la noche, voy a buscarla, seguramente está en su cuarto. – Comencé a caminar hacia mi habitación necesitaba un baño y comer, moría de hambre, recordé que no había comido nada hacía más de 12 horas.
NARRA MATI
No pude dormir en toda la noche, repasaba una y otra vez lo que había sucedido el día anterior, todo lo que sucedió. Parecía irreal, como si no fuera yo quien hubiera vivido todo eso. De repente en medio de la noche, me desperté con una idea clara en mi cabeza.
Ahora que lo sabía, que sabía que yo no le gustaba, creía que era mejor comenzar a poner mi distancia con él. No quería enamorarme de alguien quien solo me llegaría a ver como una amiga; ¿realmente solo era una amiga para él? Y el beso… ¿Qué fue realmente lo que paso? Estábamos ahí y el intento… ¿besarme? No, no podía ser. Seguramente solamente estaba jugando. Lo que tenía que hacer ahora era mantener una distancia prudente con él, tal vez fuera normal para él demostrarme su cariño así, como si yo fuera su hermana o su novia. Pero a mí me confundía, que me tratara de esa forma me confundía acerca de sus sentimientos, aun mas acerca de los míos, me dolía, pero era momento de detener todo esto. Antes de salir aún más lastimada.
Estaba concentrada en mis pensamientos cuando Emily entró en mi habitación.
---Hola, ¿Cómo dormiste? – M e preguntó. Apenas entró y se tumbó en mi cama.
---No muy bien, por lo que veo tu tampoco. Tienes ojeras, - Dije mientras señalaba las ojeras que comenzaban a formarse debajo de sus ojos.
---¡¿En serio?!- dijo Emily Preocupada, se levantó y se fue al tocador a ver – Es cierto. En estos días casi no he dormido, supongo que se me acumularon las horas de insomnio. Ahh, por cierto, no me has contado como te fue ayer.
---Mmm, ¿no tienes hambre? Yo sí, date un baño y te espero en el comedor – la verdad no quería hablar ni con ella ni con nadie acerca de lo que había pasado, ni siquiera yo lo sabia como iba a explicárselo a otra persona. Emily se quedó confundida pero se fue a su habitación sin hacerme más preguntas. Me arreglé y fui al comedor. Por suerte Min Hyuk no estaba ahí, hubiera resultado muy incómodo. Después llegó Emily comimos y luego se fue a llevarle comida a Jung Shin. Decidí ir a arreglar mis cosas pues esa tarde iría a las audiciones para ser bailarina. Estaba realmente muy nerviosa, quería quedar, era mi sueño y ahora que estaba tan cerca de alcanzarlo, había algo que me atemorizaba. Mientras acomodaba algunas cosas que me llevaría, vi los dos celulares que habíamos comprado, ni siquiera lo había abierto. Tenía que darle el suyo a Emily.  Salí a la sala y ahí la encontré.
---Min Hyuk compró estos teléfonos para estar comunicados – Le dije al momento en que le daba el teléfono que había elegido para ella. me miró confundida, seguramente no se lo esperaba.
---Gracias… supongo. – dijo Emily confundida. – Ah, tengo que mandar un correo a mi madre con mi número, va a matarme, me dijo que en cuanto llegara le diera mi nuevo número, ¿Por qué soy tan olvidadiza? – Mientras decía esto, sacó su computadora y se puso a mandar el correo, yo solo estaba ahí sentada viéndola.
---¿Vas ir a mi audición? – preguntè después de un rato de silencio.
---Si, por supuesto, ¿Cuándo es? – preguntó ella mientras miraba distraída la pantalla de su computadora.
---En cinco horas
---¿Que? ¿Ya es hoy? No puede ser, ¿Qué hago? No puedo dejar solo a Jung Shin, debo darle sus medicinas. Sun Hee no está, dijo que llegaba hoy en la noche. Necesito anotar las fechas importantes. Todo se me olvida ahh. – Comenzó a disculparse ella.
---No te preocupes, puedo irme sola. Está bien.
---¿Qué hago? No me da confianza que te vayas sola.
---Yo puedo llevarla – Dijo Min Hyuk cuando entró en la sala, al parecer estaba escuchando lo que Emily y yo estábamos platicando. Recordé lo que había concluido esta mañana, aunque fuera doloroso, debía comenzar a alejarme de él, ya no quería enamorarme más.
---Gracias, pero no es necesario, puedo tomar un taxi o algo. – Comencé a decir para evitar pasar tiempo a solas con ese chico.
---No seas tonta Mati, deja que te lleve, me quedare más segura si sé que estas con él – Intervino Emily, ya me debía varias.
---Sí, anda Mati, vamos. Después podemos ir por un helado. ¿Si? – Comenzó a decir Min Hyuk mientras tomaba mis manos en señal de súplica. Rápidamente me solté, para evitar el contacto.
---Está bien, iré a preparar mis cosas. – En ese momento Salí de la habitación pues no quería seguir estando junto a él, tenía miedo de ceder en cualquier momento y de ninguna manera podia dejar que eso pasara. Debía mantenerme firme en mi propósito de no enamorarme de aquel chico de tierna sonrisa que sin darme cuenta, ya había robado mi corazón.
NARRA EMILY
No sabía por qué  Mati se estaba comportando de esa manera con Min Hyuk, ellos siempre habían sido muy unidos. Seguramente algo había pasado en su cita, tenía que averiguar que era todo eso, y que se traían esos dos.
Después de que se fueron, me quede mandando un correo a mi madre, no sabía que poner en él. No podía decirle que estaba en Corea pues ella seguramente seguía creyendo que yo estaba en Argentina. Al final, decidí solamente poner que estaba bien y ponerle mi nuevo número de celular.
Cuando lo mandé, me di cuenta que Katia salía en ese momento de la habitación de Yong Hwa y se dirigía a comer, era el momento. Pues la señora Jung Aun no había venido a ver a su hijo, tenía por lo menos 15 minutos para comprobar que el estuviera bien. Me di prisa y fue hacia el cuarto de Yong Hwa.
Lentamente abrí la puerta, lo vi ahí acostado, inmóvil como la primera vez que me encontré con él en ese estado. Sin embargo ahora podía notar algo extraño en su rostro, ¿tristeza? No lo sé. Algo en él había cambiado. Tenía puesta una playera de manga larga. Lo primero que decidí revisar fue si el suero estaba bien colocado pues el doctor Choi Me había dicho que Katia no sabía cómo colocarlo. Al levantar la manga de su playera, pude notar que efectivamente estaba mal colocado. Lo acomode, pero me di cuenta de algo más. En su brazo había varios moretones como cuando fallan al colocar el suero. Estaban por todo su brazo, al parecer el doctor Choi tenía razón y Katia era realmente inexperta, supuse que si él estaba consiente en el momento en que Katia fallaba y hacia múltiples intentos para poner el suero, Yong Hwa debió haber sufrido a causa de los innecesarios y dolorosos piquetes.
Después de acomodar la playera para que Katia no se diera cuenta que yo había estado aquí, fue que vi en su dedo meñique un pequeño y viejo anillo. La última vez que lo vi no lo tenía puesto, de hecho le quitamos todas las pulseras, anillos, collares y aretes que tenía puestos para que pusiera descansar mejor. Ahora este pequeño anillo aparecía de la nada, lo levanté para verlo mejor, fue entonces cuando pude ver dos pequeñas letras en grabadas en ese misterioso accesorio. Una “Y” y una “K” unidas por un corazon.
¿Qué significaba todo esto? Sentía como si tuviera todas las piezas de un rompecabezas pero no supiera por donde comenzara a armarlo. La única posibilidad que se me ocurría…no, Nadie podría estar tan enfermo como para hacer algo asi.


Capítulo 17:Obsesión



Capítulo 17: Obsesión

No, seguramente habría una explicación más sencilla y lógica para esto, Katia no sería capaz de eso. ¿O sí? La verdad ni siquiera la conocía del todo, es solo me costaba trabajo aceptar que alguien fuera capaz de eso. Escuchar que alguien abría la puerta de esa habitación me saco de mis pensamientos. Era Katia la que entraba en esos momentos, me había descubierto. Ella iba a decirme algo, después dirigió su vista hacia mi mano, inconscientemente aun sujetaba la mano en la que Yong Hwa tenía puesto aquel misteriosos anillo. Al verme así, ella simplemente entro en la habitación y cerró la puerta. Se cruzó de brazos y con mucha tranquilidad me dijo:
---¿Se te perdió algo aquí, Emily? – Esto era muy extraño y confuso, no sabía por qué ella actuaba de esa manera, pensé que si me llegaba a encontrar aquí iba a sacarme a golpes, y ahora simplemente estaba aquí, parada frente a mí con  la mayor tranquilidad.
---¿Qué significa esto? – Pregunte a la vez en que señalaba el anillo en la mano de Yong Hwa. Katia comenzó a reír, después se sentó junto a Yong Hwa y comenzó a acariciar su rostro.
---¿Qué no es obvio? Son anillos de compromiso – Dijo ella al momento en que levantaba su mano derecha mostrándome un anillo idéntico al que se encontraba en el meñique de Yong Hwa. Apenas podía asimilar lo que esta chica estaba diciendo, ¿comprometidos? ¿Cómo era eso posible? Él había estado en coma por más de un mes.
---Eso…eso no es posible. Él ha estado en coma por casi dos meses. Ustedes no pueden estar comprometidos, no…
---Oh linda, él y yo tenemos años de relación, no es de un dia para otro. Tal vez no separamos antes si, pero ahora todo es  diferente, nada podrá separarnos, apenas despierte nos casaremos. -  después de decir eso, ella le beso la mejilla, dejando una ligera marca rosada.
---El jamás, dijo que tuviera una prometida, lo hubiera dicho a la prensa, a sus fans. – Dije totalmente confundida al escuchar lo que esta chica estaba diciendo.
---Si no pudimos casarnos antes, fue por mis estúpidos padres. Como sabrás, mi familia y la de èl son muy cercanas. Yong Hwa y yo nos conocemos casi desde que nacimos, crecimos juntos, al cumplir 13 años, el me pidió ser su novia. Yo acepte encantada, el compro estos anillos para sellar nuestro compromiso, prometimos que cuando creciéramos nos casaríamos. Fue una época muy feliz en mi vida, yo lo amaba y el a mí. Pero un año después, mis padres decidieron que era tiempo de regresar a Inglaterra. No les importo lo que yo quería, no les importo separarnos a él y a mí. No les importo destruir nuestro amor. Después él se hizo famoso, y yo solo podia verlo en las revistas, en los programas. Y después todo ese show que se caso, cada que lo relacionaban con es niña tonta de SNSD o con esa actriz de quinta, con Shin Hye, odiaba no poder salir a decir a todo el mundo acerca de nuestra relación. – Al decir estas últimas palabras, cada vez se iba alterando más y más, se iba enojando en un grado que creí que en cualquier momento comenzaría a golpear cosas. – Por suerte, mis padres ya no pueden decirme que hacer y qué no. Y después de que nos casemos, nunca lo volverán a relacionar con esas tontas chicas. Ahora ya nadie me separa de su lado, ni siquiera las mosquitas muertas, como tú. – Me había quedado totalmente impactada, ¿a qué se refería con que sus padres ya no intervendrían más, los habría matado acaso?
---Estás loca, se lo diré a la señora Jung, no puedes estar a cargo de Yong Hwa, quien sabe que cosas le harás estando sola con él.
---Jajaja! Hazlo si quieres, inténtalo. Veamos si te cree. Yo soy casi su hija, prácticamente su nuera, tu, por otro lado no eres más que la chica que dejo a su hijo en coma. Anda veamos a quien le cree. Una palabra mía, y estas fuera de aquí. Mejor no te metas conmigo niña, porque no sabes contra quien te enfrentas. Y en caso de que se te ocurra contarle a alguien más, revelare a la prensa que estas aquí, a las fans les encantara saber que el motivo de su odio esta más cerca de lo que creen – Dijo ella en tono amenazante, tenía razón si iba a contarle todo a la madre de Yong Hwa, lo más seguro es que no me creyera. Tenía solo una cosa en mente, alejar a esa chica loca de Yong Hwa. Pero ahora me quedaba claro que amenazándola no iba a funcionar, tenía que intentar algo más.
---Por favor, Katia. Ni siquiera eres enfermera, deja que lo cuide yo, por su bien. No te das cuenta de cuánto daño le haces. Por favor. – Intentaría razonar con ella, era mi única salida.
---Valla que eres tonta, ¿De verdad crees que voy a dejar a mi prometido con una extraña? A mi futuro esposo, lo cuido yo y punto.
---Katia, por favor, eso fue hace años. Déjame cuidarlo, por favor. Yo sé cómo hacerlo, se lo que está bien para él.
---¿Que importa que nuestra relación haya sido hace años? Una promesa es una promesa no. El prometió que nos casaríamos y así será. Él debe ser mío y de nadie más. ¿De acuerdo? Ahora si me permites, mi futura suegra está a punto de llegar. – Dijo Katia con tono triunfante, había ganado esta batalla. Decidí mejor salir de ahí antes que la señora Jung viniera, si me encontraba dentro, se llevaría su hijo, de eso estaba segura.
AL salir de esa habitación sentía mucha rabia, enojo, frustración depresión. Tenía que alejarla de él, antes de que le hiciera más daño. Pero no sabía cómo, Katia obsesionada con Yong Hwa no se daba cuenta del daño que le hacía. Ahora sabía que ella ni siquiera era enfermera, que estaba decidida a casarse con Yong Hwa basándose en una promesa hecha hace años, que posiblemente había dañado a sus padres. Esta chica estaba loca, ahora lo sabía. Entre el montón de ideas que comenzaban a formarse en mi cabeza, una sola destacó de entre las demás: Tenia que sacar a Katia de aquí, a como diera lugar.
NARRA MATI
Durante el camino a la audición, estaba muy nerviosa, de verdad quería quedar como bailarina de la YG. De esa forma podría mudarme de la casa de CNBLUE con Emily, era necesario. No podía ni resistiría estar más tiempo junto a Min Hyuk de ser así, inevitablemente terminaría enamorándome de él y eso era algo que simplemente no podía permitir. Él no me veía más que como una amiga, enamorarme del solo me haría daño a mí. Por otro lado, ahora que Emily ya no estaba más al cuidado de Yong Hwa, podíamos mudarnos, no soportaba que Jung Shin y la madre de Yong Hwa la trataran de esa manera. Estaba concentrada en todos mis pensamientos cuando escuche a Min Hyuk preguntarme:
---¿O tu qué opinas? – Estaba tan distraída que ni siquiera me había dado cuenta que estaba hablándome.
---¿Qué? Lo siento, no te escuche. – Me disculpe con él.
---¿Estas nerviosa, no es así? – Me pregunto al momento en que me sonreía, esas sonrisas que me desarmaban por completo dejándome indefensa ante él.
---Sí, estoy nerviosa – Le respondí de manera cortante, no me gustaba ser así con él. Pero si no ponía un freno a esto, el seguiría tratándome de esa manera que tanto me confundía.
---Tranquila, vas a lograr quedar, confió en ti. – Me dijo mientras con su mano tomaba la mía. ¿Por qué hacía esto? ¿Por qué me confundía así? Simplemente no podía entenderlo.
---Es por esa calle – le dije señalándole una desviación, usando esto como excusa para alejar mi mano de la el.
---De acuerdo – Dijo al momento en que conducía por la calle que le había indicado. Por suerte no tardamos mucho en llegar, él no decía nada y yo tampoco. El silencio se volvía incómodo.. Cuando se estaciono, Min Hyuk se puso una gorra y unos lentes. Si alguien lo descubría ahí sería un desastre, aunque no se bajara de la camioneta podrían reconocerlo a través del cristal. Me baje y le agradecí por haberme llevado, después cerré la puerta esperando que arrancara y se fuera. Pero lo que hizo fue subir su vidrio y bajarse de la camioneta. Lo escuche cerrar su puerta.
---¿Qué haces? – Le pregunte confundida, pues se suponía que solamente iba llevarme, no que iba a quedarse a ver mi audición.
---¿Cómo que que hago? Voy a ver tu audición. – Me dijo sonriéndome.
---Oh, no es necesario que te quedes, puedo tomar un taxi de regreso. Además no sé cuánto valla a tardar esto, supongo que tendrás miles de cosas que hacer, así que no quiero quitarte tu tiempo.
---No, no tengo nada que hacer. Hoy planee estar todo el día contigo, así que puedo esperar. Además muero de ganas por verte bailar. Y después iremos a comer un helado.
---No te iras, ¿cierto? – Pregunte resignada a que se quedaría conmigo durante la audición.
---¿y perderme tu gran actuación? Eso jamás – Dijo sonriéndome – Vamos.
Entramos en aquel edifico imponente, había muchas chicas formadas, algunas iban solas otras acompañadas. También note que contrario a lo que esperaba, había muchas chicas extranjeras. Europeas y estadounidenses sobre todo.
---Espera aquí, iré a preguntar a qué horas me toca adicionar. – Le dije a Min Hyuk, mientras me dirigía a una especia de recepción en donde una chica se encontraba repartiendo una especie de turnos. – Hola, buenas tardes. Vengo a hacer mi audición para bailarina. – Le dije a la chica al llegar al mostrador.
---Claro, ¿tu nombre? -  Me contesto la chica con acento amable.
---Mati Guerrero – Dije mientras ella buscaba mi nombre en una computadora.
---Sí, aquí estas, llegas justo a tiempo. Llena esto y ponte esto. Audionaras en 20 minutos más o menos – Me dijo al tiempo en que me daba un formulario y una cartulina con un numero para que lo colocara sobre mi ropa. Después de tomarlos, regrese y tome un lugar en la fila, esperando mi turno.
---¿Qué te dijeron? – Pregunto Min Hyuk curioso.
---Me dijeron que llenara esto y que en 20 minutos más o menos audicionaria, al parecer esto no tardara tanto como creía. Supongo que es porque a cada chica le dieron horarios. – Le dije y comencé a llenar distraídamente los formularios. Min Hyuk se sentó a mi lado. Entonces escuche como alguien venia corriendo hacia nosotros. Era una chica de 25 años más o menos, traía unas maletas consigo y tenía rasgos latinos. Cuando llego hasta donde estábamos, nos preguntó:
---Disculpe, ¿en qué turno van? ¿Saben si ya se acabaron las audiciones? – Pregunto preocupada.
---Ehh, no lo sé. ¿A qué horas te tocaba audicionar? – Le pregunté
---A las 4:30, acabo de llegar, vengo directo desde el aeropuerto. – Dijo la chica agitada y Min Hyuk reviso su reloj.
---Son las cinco – Dijo el, provocando que la chica alarmada volteara a ver su reloj también.
---No puede ser, vine de tan lejos. Perdí mi cita. No puede ser. – Dijo la chica totalmente desesperada.
---Tranquila, vamos a hablar con la secretaria de allá, tal vez te permita audicionar aunque hallas llegado un poco tarde. – Le ofrecí con la esperanza que se tranquilizara
--- ¿Tú crees? – Pregunto ella
---Pues, no perdemos nada intentándolo. Vamos. Ya regreso Min. – Me levante, y la acompañe a tratar de que le dieran oportunidad de hacer la audición.
---Por cierto, mi nombre es Suzy. – Dijo extendiéndome la mano.
---Hola yo soy Mati y él es Min. – Le dije al mismo tiempo en que estrechaba su mano, para que después ella estrechara la de Min Hyuk. Se quedó viéndolo fijamente y por un momento temí que lo descubriera.
---Te me haces conocido – Le dijo a Min Hyuk, Él se bajó más la gorra y volteo el rostro.
---No. No lo creo, Vamos. – Le dije para distraerla y así evitar que reconociera a Min Hyuk. Caminamos hasta el mostrador, y después de hablar con la chica  y explicarle la situación, ella le permitió hacer la audición a Suzy, y le entrego el formulario y el número, iba justo después de mí.
---Qué suerte que me haya dejado audicionar, ¿no lo crees? – Me dijo mientras llenaba su formulario con sus datos, ya solo faltaban seis chicas para que fuera mi turno.
---Sí, fue una suerte – Le respondí con una sonrisa – Disculpa ¿De dónde eres? – Sus rasgos eran latinos completamente, pero podría equivocarme.
---Ah, soy de México, pero vivía en EUA. Apenas me entere de la audición, me registre y tome el primer vuelo que encontré. ¿Y tú? Tampoco pareces coreana
---Yo también soy mexicana. ¡Qué casualidad! Solo que yo ya tengo un poco más de un mes viviendo aquí.
---¡También eres mexicana! Genial. Entonces ¿Por qué seguimos hablando en coreano? Jajaja. – Esta última parte la dijo en español, tenía razón no sé porque seguíamos hablábamos en coreano
---Es cierto Jajaja. – Comenzamos a hablar en español. Platicábamos de nuestras vidas, que nos gustaba todo eso. La fila comenzaba a disminuir, ya casi era mi turno. Entonces vi que pasaban de dos en dos, eso se me hizo algo raro, creo que daban los resultados de quien había quedado inmediatamente pues algunas salían muy contentas y otras cabizbajas. Ya solo faltaban dos chicas, para que fuera mi turno. De repente una salió llorando y empecé a sentir muchos nervios, quería regresar, no quería estar ahí. Me di la vuelta para decirle a Min Hyuk que me regresara a la casa, aun sin decirle aun nada. El noto el nerviosismo en mi rostro, tomo mis manos y me dijo:
---Tranquila, todo va a estar bien. – Sus palabras eran tan reconfortantes, respire hondo y espere a que salieran las chicas que acababan de entrar, al parecer entraría con Suzy a la audición. Después de un rato, salieron ambas chicas, al igual que en las otras ocasiones, una salió feliz y la otra no. Entonces nos dijeron a Suzy y a mí que entráramos. Al pasar a aquel salón, había una mesa con varias personas, supuse que serían los jueces.
---OK, les explicare rápido. Solo una de ustedes dos quedara. Bailaran y la mejor se queda, la otra se ira ¿De acuerdo?  Buscamos bailarinas para todos los grupos, dependiendo de cómo bailen y si es que llegan a ganarle a su contrincante, las colocaremos con Big Bang, 2NE1, Lee HI, dependiendo de su estilo ¿Quién quiere empezar? – Dijo una señora de edad madura, parecía ser la jefa o algo así. Voltee a ver a Suzy, entonces ella dijo.
---Yo empezare. – Dijo Suzy después de un rato. Me hice hacia un lado. Suzy le entrego a un chico un disco, a cada una nos pidieron traer la canción que quisiéramos bailar, el chico la coloco y la música comenzó a sonar. La canción era tranquila, era un estilo parecido al ballet. Suzy comenzó a bailar, lo haca con gracia. Realmente parecía ballet, era tan femenino y delicado. Realmente era buena bailando. Después de un par de minutos la canción se terminó y ahora era mi turno.  Al cruzarme con Suzy, ella me brindo una sonrisa. Le entregue mi disco al chico, y mi canción comenzó a sonar. Mi estilo era completamente diferente al de Suzy, era rudo, poderoso, incluso masculino. Los jueces frente a mí, comenzaron a hablar entre ellos, entonces dude, tal vez hubiera sido mejor escoger algo más femenino para mi audición. No era raro aprenderme coreografías que originalmente eran para chicos, eso me hacía sentir libre, feliz. Después de un rato, la música se acabó. Me puse de pie frente a los jueces al mismo tiempo en que intentaba recuperar la respiración, Suzy vino junto a mí. Ambas nerviosas, esperábamos el veredicto de los jueces. Quienes seguían hablando entre ellos. Luego de un rato, dejaron de hablar. La señora del inicio nos dijo:
---Hemos visto que ambas tienen talento, tienen estilos diferentes. Después de mucho platicarlo, hemos llegado a una conclusión. La chica que se quedara con el puesto como bailarina de esta empresa es…
NARRA EMILY
Después de hablar con Katia tenía tanta rabia en mí. No sabía que hacer, la odiaba, la odiaba por hacerle esto a Yong Hwa. Tenía que encontrar una solución pronto. Extrañaba a Jong Hyun, el seguramente habría encontrado una solución a esto, el sabría qué hacer.  Mire mi reloj, ya era hora de darle la medicina a Jung Shin. Subí a su habitación. Estaba sentado en su cama leyendo un libro.
---Creí que aun estarías dormido – Le dije al entrar en la habitación. - ¿Cómo te sientes? – Dije al mismo tiempo en que sacaba mi termómetro para medir sus temperatura, la cual había descendido casi hasta el nivel normal.
---Mejor, gracias. Es solo que ya estaba cansado de dormir, por eso me puse a leer.
---Ah, ¿Te han traído de comer?
---Sí, Sun Hee me trajo de comer hace rato. – Dijo el mientras se enderezaba en la cama.
---Entonces creo que me voy, vendré mañana a ver como sigues. Ten tomate estas pastillas y una cucharada de este jarabe. – Le dije al momento en que le ponía los medicamentos sobre la mesita de noche. Estaba a punto de irme cuando lo escuche llamarme.
---Emily, yo… yo quería decirte que… bueno yo. – Comenzó a decir Jung Shin, pero realmente no quería hablar con nadie hoy, me sentía cansada, frustrada, con miedo, solo quería ir a mi habitación y olvidarme de todo.
---Mañana me dices, ¿Esta bien? Ahora muero de sueño. – Le dije, pues realmente quería llegar a mi habitación ya.
---Es…está bien. – Dijo con voz apagada. Cerré la puerta  y me dirigí a mi habitación. Me puse la piyama, me lave y me acomode. Esta cansadísima, en parte creo que era por todo lo vivido ese día. No sé en que momento me quede dormida pero de repente ya estaba soñando. Estaba en un campo verde, sentada, solo mirando, disfrutando de la naturaleza. Esa tranquilidad que hacía mucho tiempo no sentía, no tenía preocupaciones, solo disfrutaba estar ahí. Pero de pronto vi a una gran multitud de personas corriendo hacia mí. El cielo se oscureció y comenzó a llover a cantaros. Las personas no se detenían, me levante y comencé a correr, correr y correr. De pronto mi sueño se convirtió en una pesadilla. Seguí corriendo, hasta que llegue al borde de un barranco. Estaba acorralada, no tenía a donde más ir. Saltar a ese precipicio me alejaría de todas estas personas siguiéndome, estaba al borde del abismo. Voltee a ver hacia abajo, solo había rocas y la orilla del mar, si saltaba mi muerte sería inevitable. No podía entender como era que había llegado a esta situación. El viento helado golpeaba mi rostro y movía mi cabello en todas direcciones. Esas personas, no sabía que era lo que querían, porque me perseguían. No lo sabía, lo que si podía notar es que estaban molestos, enojados muy enojados. Al filo de ese precipicio llena de miedo, de pronto sentí como la tierra bajo mis pies se desmoronaba, irremediablemente caería. Pero antes de sentirme completamente en los aires, cayendo inevitablemente; sentí unas manos sujetando mis muñecas. Esas manos que evitaron mi inminente caída. Esas manos le pertenecían a esa persona que había salvado mi vida.

Levante la mirada para ver quien me había rescatado de aquella fea caída. Al voltear hacia arriba fue a Jong Hyun a quien me encontré. Su rostro mostraba signos del esfuerzo que estaba haciendo por salvarme de esa caída. La lluvia se intensifico y el agua escurría por su rostro, sus manos nos podrían sujetar mis muñecas por mucho tiempo. De repente sus manos soltaron mis muñecas y me tomo de las manos. Intentaba subir pero no podía. De repente la lluvia ceso y el cielo comenzó a despejarse otra vez. Fue ahí donde entendí que esto era un sueño. Pero algo no andaba bien, aun sabiendo que era un sueño, sentía el vacío bajo mi cuerpo, como si de verdad estuviera a punto de caer, sentía que no había nada debajo de mí, incluso sentía esas manos sujetando las mías para evitar que cayera. Esto no era normal, esto no era del todo un sueño. Esas manos, sujetando las mías, era real, eso lo sabía. Poco a poco comencé a abrir mis ojos para encontrarme con él, sujetando mis manos. El la persona que jamás hubiera esperado. Él.

Capítulo 15: ¿Una cita?



NARRA MATI

---Ponte el cinturón – Me dijo Min Hyuk una vez que estuvimos dentro de su auto. Lo obedecí, no sabía porque pero de repente las ganas que tenia de salir y pasear se me quitaron. Emily, si algo tenía claro ahora es que la golpearía cuando llegara, por no decirme nada. Se suponía que me lo diría, que me diría lo que descubriera después de hablar con Min Hyuk; en lugar de eso, solamente me dijo: “Suerte en tu cita” Pero esto no era una cita… ¿O sí? ¿Qué le habrá dicho Min Hyuk para que Emily me dijera que esto era una cita? Será que acaso…
---¿En qué piensas? ¿Estás muy callada? – me dijo aquel chico de tierna sonrisa sentado a mi lado.
---Ahh!!... En… en nada, y  ammh! ¿A dónde vamos? – Su pregunta me puso nerviosa pues me tomo por sorpresa, pero cuando voltee a verlo para contestarle me puse aún más nerviosa. Era tan guapo, manejaba mirando al frente con una sonrisa en el rostro. En estos momentos lo único que deseaba era saber sus verdaderos sentimientos. ¿Yo le gustaba? La duda estaba matándome.
---Primero iremos al centro comercial y después podemos ir al parque ¿Qué dices? – Volteó a verme con una espléndida sonrisa, ¿Cómo podía resistirme?
---Está bien – Le respondí con una sonrisa. Pasó alrededor de media hora para que llegáramos al centro comercial, en el camino ambos íbamos muy callados, casi no hablábamos. El silencio se estaba tornando incómodo. Cuando por fin llegamos. Min Hyuk se puso una gorra y unos lentes de sol. Nos bajamos del auto, y comencé a caminar, entonces sentí como Min Hyuk me tomaba del brazo haciendo que volteara a verlo.
---Mati ¿Hice algo que te molestara? – Pregunto preocupado. Si tan solo supiera que lo que menos podía sentir en este momento hacia él era enojo.
---No, ¿Por qué lo dices?
---Estas muy seria. Siempre eres muy risueña y hoy…
---No, no estoy molesta, es solo que… estaba pensando el algo.
---¿Puede pedirte un favor? – Dijo Min Hyuk
---Sí, claro.
---Sonríe ¿Si? Me gusta verte feliz. – Me quedé totalmente sorprendida con su petición, no sabía que decir o cómo reaccionar ¿Qué significaba exactamente? ¿Me quería como amiga o como algo más? Ni siquiera me dio tiempo de responderle, Sonrió, tomo mi mano y dijo – Vamos.
Subimos las escaleras, no sabía que era exactamente lo que estaba buscando hasta que entramos en una tienda de celulares.
---Escoge uno – Me dijo Min Hyuk
---¿Qué? – Le pregunté sorprendida
---Lo estuve pensando, y necesitamos estar comunicados. También elije uno para Emily. Siempre nos enteramos después de lo que pasa y además quiero evitar que vuelva a suceder algo como aquel día en el parque de diversiones.
---No lo sé, el que tu elijas está bien para mí.
---¿Qué dices? Busca unos que te agraden y cuando lo hagas me avisas – Después de decir esto se fue a ver a otro mostrador. Comencé a observar los celulares, encontré uno blanco con plateado. Era perfecto para Emily, le gustaba lo blanco y los celulares que tuvieran teclas. Seguí observando, hasta que encontré uno que capto mi atención, eran celulares negros pero tenían un lindo dije en forma de gatito. Estaba decidida a pedir ese cuando al acercarme vi que eran celulares para pareja. Me decepcione un poco, sería raro tener solo uno de ellos. Estaba a punto de seguir viendo más celulares, cuando escuché la voz de Min Hyuk.
---¿Deberíamos comprar esos? – Dijo señalando los celulares del dije de pareja.
---Ahh…¿Por qué haríamos algo así? Son celulares para parejas.
---Si, lo se, pero… Bueno,  es que… Perdí mi celular, y necesito uno. Y… Y además esos están en oferta si compramos los dos. Por favor sí, me gustó mucho, di que sí. – Dijo Min Hyuk, haciendo un aeygo que sería capaz de convencerme de cualquier cosa.
---Está bien, comprémoslos. – En verdad no sabía que creer, cada minuto que pasaba junto a él, me confundía mas. Su actitud me hacía dudar  acerca de los sentimientos que pudiera tener hacia mí.
---Vallamos a comprar algo de comer, muero de hambre – Dijo apenas salimos de la tienda de celulares. Me llevó a una linda cafetería en donde compramos varias cosas, pues él no se decidía por algo en específico, por lo Min Hyuk decidió comprar casi todo el menú. Cuando terminó de pedir y le entregaron la gigantesca orden dijo:
---Vamos
---¿Qué no íbamos a comer aquí?
---No, te lo dije, vamos a ir de día de campo. Corre. - Después de decir esto tomó mi mano y nos dirigimos al estacionamiento. El centro comercial era demasiado grande y después de un buen rato de caminar me cansé, además cargábamos toda la comida. Después de lo que me pareció una eternidad, llegamos al estacionamiento, nos subimos al auto.
---Te va a encantar el parque, es algo privado, por eso me gusta tanto. Ahí no tengo que esconderme de las fans o la prensa, hay muchos árboles. Te va a gustar.
---Claro, solo tengo una pequeña pregunta ¿Por qué compraste tanta comida? Jamás podremos acabarnos todo esto.
---De hecho esto es solo para mí, lo siento pero estoy muy hambriento. Mmm, Creo que ya no quedara nada para ti, lo siento. –Trato de decir esto con mucha seriedad para que me lo creyera pero a mitad de la frase le empezó a dar un incontrolable ataque de risa.
---Entonces creo que tendré que robar tu comida. – Al decir esto, me giré un poco hacia el asiento de atrás, hasta alcanzar uno de los pastelitos que había en la bolsa.
---No, espera, los pastelitos no.
---Mmmm! Está muy rico. – Le dije mientras comenzaba a comerme el pastelito, mientras el me veía con cara de tristeza y hacia un puchero.
---Dame – Dijo Min Hyuk– Por favor – Estaba intentando convencerme de nuevo haciendo un lingo aeygo, peor esta vez yo iba a ser más lista.
---¿Quieres? Ten – acerqué el pastelito a su boca, pero cuando estaba a punto de morderlo, alejé mi mano  – concéntrate en manejar ahora, después podrás comer todo lo que quieras. – Comenzamos a reírnos juntos. Después de eso la situación se tornó más cómoda entre nosotros, volvimos a reír como lo hacíamos normalmente, a platicar de cosas sin sentido. Después de un buen rato manejando por la ciudad, llegamos al parque. Era realmente hermoso, había muchísimos árboles y el atardecer se veía tan lindo en aquel lugar, incluso había un lago. Como él lo había dicho, casi no había personas ahí. Solo algunas parejas y varios ancianos leyendo.
---¿Te gustó? – Pregunto Min Hyuk
---Es hermoso – dije aun admirando aquel bello lugar.
---Es mi lugar especial, cuando me siento estresado, triste o enojado; vengo aquí y me siento mejor. Bajemos las cosas, muero de hambre. – Entre los dos bajamos las cosas y toda la comida. Buscamos un lugar lindo en donde pudiéramos hacer nuestro Picnic. Tendimos la manta en frente al laguito. Había varios patos en el agua. Todo era tan hermoso. Seguimos platicando de tonterías y riendo como niños pequeños. Comenzamos a comer, tal vez no seriamos capaces de acabarnos toda esa cantidad de comida, pero Min Hyuk realmente comía demasiado. Seguimos ahí sentados, simplemente hablando y riendo. Le conté sobre mi próxima audición para entrar como bailarina a la YG, él se emocionó mucho y prometió que me acompañaría. De repente nos quedamos callados, pero ahora no era un silencio incomodo, era como si ya no tuviéramos nada más que decir. Entonces  él tomo mi mano, pero esta vez era diferente a las otras veces, no era un gesto de cariño, era algo más. De la nada dijo:
---Tengo algo muy importante que decirte.
---¿Si? ¿Qué es?
CASA DE CNBLUE
NARRA EMILY
Reaccioné, debía hacer algo para ayudarlo. Lo primero era intentar bajar la temperatura y que se cambiara.
Fui a su closet y saqué algo de ropa cómoda y unas cobijas.
---Jung Shin, despierta. Por favor, despierta – comencé a moverlo más fuerte para que despertara. Estaba a punto de golpearlo para que despertara, cuando abrió los ojos.
---¿Emily? ¿Qué haces en mi cuarto? – preguntó él con la voz somnolienta
---Eso no importa ahora. Necesito que te cambies de ropa, ten – Le dije al momento en que le entregaba el montón de ropa seca – Ve al baño. – Al principio me miro confundido, pero no protestó. Lo ayude a levantarse y lo llevé hasta el baño. Mientras él se cambiaba, pusè las cobijas secas. Cuando salió del baño, lo ayudé a acostarse. Su temperatura aún era alta. Apenas se acostó, se volvió a quedar dormido. Comencé a intentar bajar la temperatura, poniendo paños mojados en su frente, pero su temperatura no descendía, ni un grado siquiera. Me preocupaba que la temperatura le llegara a ocasionar convulsiones y daño cerebral. Después de quince minutos de intentarlo, me di por vencida, debía actuar rápido. No podía llevarlo a un hospital, no tenía un auto y Sun Hee y Min Hyuk se habían llevado los suyos, quedaba la camioneta de Jong Hyun pero tampoco tenía las llaves. Llamar una ambulancia habría sido un escándalo. Tal vez si llamaba a un doctor… doctor… Eso era!! El doctor Choi tal vez aun estuviera en la casa, él podría revisarlo y recetarle algo, pues al parecer las medicinas que había logrado conseguir ahora ya no le servirían de nada. Bajé corriendo las escaleras, pues temía que él ya se hubiera ido. Fui directamente al cuarto de Yong Hwa, llamé a la puerta. Me abrió la madre de Yong Hwa, al verme, hizo una mueca de molestia y me dijo:
---¿Qué quieres? Te lo advertí, no te acercaras a mi hijo. – Después de decir esto, quiso cerrar la puerta. Entonces la detuve, el doctor Choi aún estaba aquí, podía escuchar su voz. Después pude verlo, estaba parado junto a la cama de Yong Hwa y parecía estar explicándole algo a Katia.
---Lo siento, pero necesito hablar con el doctor Choi
---¿Qué no lo vez él está ocupado ahora? – El doctor al escuchar que decía su nombre volteó.
---Doctor, por favor. – Dije suplicante, él era mi última esperanza.
---No se preocupe señora, ya termine aquí. Katia se encargara del resto. – Dijo el Doctor Choi a la señora y después de eso, salió de la habitación, cerrando la puerta. - ¿Qué  pasa Emily?
---Por favor, ¿Puede revisar a Jung Shin? Está muy enfermo, su temperatura no desciende. Estoy preocupada que pueda haber complicaciones.
---Claro, vamos. – Fuimos al cuarto de Jung Shin, quien seguía dormido, empezaba a temblar. El doctor lo comenzó a revisar, se veía preocupado. Después de algunos minutos finalmente dijo: - Necesito bajar su temperatura, es lo más peligroso ahora. Los medicamentos que necesita no los traigo conmigo, ¿Podrías ir a comprarlos?  
---Sí, no hay problema. Solo deme la receta
---Por favor date prisa, esto es urgente. – Apenas me entrego la receta, Salí del cuarto, baje las escaleras casi de dos en dos, por poco y me caigo, pase a mi cuarto por dinero y Salí corriendo. Me puse una gorra y una bufanda y empecé a caminar. No sabía si la farmacia estaría lejos o no, así que decidí tomar un taxi. Comencé a desesperarme, pues todas taxis que pasaban iban ocupados. Era comprensible, siendo las ocho de la noche, todo mundo regresaba a sus hogares. Esto era una emergencia, no podía esperar más. Decidí regresar a la casa y llamar alguno, Kim Su debía saberse un teléfono. Llegué a la casa y le pregunte a la cocinera si sabía algún número de un servicio de taxis, ella me dijo que no. Entonces le pedí que me dijera donde quedaba la farmacia más cercana, si era necesario, iría corriendo. Ella me hizo un mapa, la farmacia más cercana quedaba a 12 calles, la casa estaba algo alejada de la zona comercial. Tendría que correr pues necesitaba llegar rápido. ¿Quién iba a decir que tendría que hacer esto por el chico que estuvo molestándome por tanto tiempo? Aquel que me hizo sufrir tanto, ahora él estaba prácticamente en mis manos.
NARRA MATI
---Lo que quiero decirte es que… yo… Bueno hemos pasado mucho tiempo y … Lo que quiero decirte es que… - Comenzó a decir nerviosamente Min Hyuk, nunca lo había visto así de nervioso, incluso le temblaban las manos. Me imaginaba que era lo que quería decirme, pero prefería que él lo terminara de decir, entonces de repente, su semblante cambio totalmente, dirigió la mirada, hacia un lado. Entonces seguí la dirección de su mirada, había un grupo de chicas que lo veían emocionadas, supuse que eran fans. – Creo que mejor nos vamos – dijo Min Hyuk mientras comenzaba a ponerse la gorra y los lentes de sol. Lentamente se levantó y me dijo que hiciera lo mismo. Entonces las chicas corrieron hacia donde nos encontrábamos. Min Hyuk tomó mi mano y corrimos hacia el auto, dejando las cosas del picnic. Escuche la risa alegre de aquel chico e inevitablemente sonreí.
---Creí que era tu lugar secreto – le dije mientras corríamos al auto.
---Jajaja! Yo también lo creía – Dijo aun riendo. Eso era algo de lo que más me gusta de él, su risa. Logramos llegar sin que nos atraparan. Rápidamente encendió el auto. Entonces de repente dijo: - Estoy muy triste, tuve que dejar mi comida. – No pude evitar reír ante la ocurrencia de ese lindo chico. Conducía para atravesar la ciudad y llegar a  casa. Empezaba  a anochecer. Había sido un día muy divertido al lado de este chico. Sin embargo tenía la duda, acerca de que era lo que iba a decirme, supuse que no sería lo que yo pensaba, eso me entristecía un poco. Pero aun podía ser su amiga, y por el momento eso era suficiente para mí. Me entristecía el que mis sentimientos no fueran correspondidos. Durante el camino, aquel silencio incomodo regreso, como odiaba esa situación. Distraída veía por la ventana, evitando mirar a Min Hyuk en cualquier momento. Él tampoco decía nada. Después de algunos minutos llegamos a la casa. Bajé los celulares y empecé a caminar a la casa, entonces él se puso en frente de mí.
---Dijiste que sonreirías para mí, no me agrada tu cara seria. – Dijo al tiempo en que sonreía de una manera única.
---Lo hare – Le respondí y me dispuse a seguir caminando.
---Empieza desde ahora – dijo Min Hyuk al mismo tiempo en que tomaba mis mejillas con sus manos y las jalaba hacia los lados, para hacer que sonriera. Comenzó a reír.
---Oye!! No son de plastilina – Entonces tomé sus manos, para evitar que siguiera haciéndolo. Nuestras miradas se encontraron, no sabía que decir. Comenzó a acercarse a mi rostro, me miraba con mucha dulzura, nuestros labios estaban a punto de juntarse, cuando escuchamos a Emily.
---Min Hyuk, necesito que me lleves a la farmacia. – Su voz se escuchaba preocupada, venia corriendo hacia nosotros. él me soltó y volteó a verla.
---¿Qué paso? – Preguntó él. Emily llegó a donde estábamos y se subió al auto.
---Corran, en el camino les explico – Dijo ella desde dentro del auto. Min Hyuk volteó a verme, no tenía ganas de ir, si Emily nos alcanzó a ver, esto se tornaría muy incómodo.
---Vallan ustedes, yo… debo practicar, ya solo tengo tres días. – Les dije, Min Hyuk iba a decirme algo más, pero Emily lo apuro.
---Regresaremos pronto Mati, vamos Min Hyuk – Min Hyuk se dio la vuelta y se subió al auto. No sabía que era lo que estaba pasando, ni porque ella de repente estaba tan alterada. Entré en la casa, me fui a mi cuarto para ensayar pero no podía concentrarme, todo lo que había pasado hoy junto a Min Hyuk, me llenaba de dudas. A veces creía que yo si le gustaba, pero al siguiente minuto estaba segura que no era así. Si tan solo pudiera conocer sus sentimientos.
NARRA MIN HYUK
---¿Qué fue lo que paso Emily? – Pregunté lleno de curiosidad
---Jung Shin está muy enfermo, cuando llegamos ayer, él no se cambió. Se quedó dormido así, con la ropa mojada, el caso es que cuando fui a verlo tenía mucha fiebre. Por  suerte el doctor Choi estaba ahí, me mandó a comprar estas medicinas. Aquí, párate aquí – Me dijo ella. No sabía porque estaba haciendo todo esto, cualquiera en su lugar, no ayudaría a Jung Shin, no después de todo lo que le hizo; pero supuse que ella era diferente. Después de comprar las medicinas regresamos a casa y ella fue corriendo al cuarto de Jung Shin. Esperé ver por ahí a Mati, pero no fue así, entonces pude escuchar la música proveniente de su cuarto, supuse que estaría ensayando. Estaba decidido a ir a su cuarto y decirle eso que todo el día estuve tratando de confesarle.  Al llegar a su puerta, no pude, no pude hacerlo. Sentía mucha impotencia al no poder decir todo lo que había dentro de mi corazón. Quería poder decírselo todo a ella.

El día de hoy todo había sido tan perfecto, entonces, ¿Por qué no podía decirle lo que realmente sentía? ¿Esto era una señal acaso? Esto parecía tan sencillo ¿Por qué tuvo que complicarse todo? Dos palabras, que ahora parecía imposible de decir. “Me gustas”