lunes, 7 de julio de 2014

Capítulo 32: Deja vú




NARRA JONG HYUN

Me quedé un momento totalmente inmóvil, en shock, sus palabras, no sabía cómo debía asimilarlo todo. Pero Jung Shin,  fue más rápido que yo y actuó con velocidad evitando una desgracia. Tomó a Emily en brazos antes de que se estrellara contra el piso nuevamente.
Me di prisa y abrí la puerta trasera de la camioneta, él depositó con extrema delicadeza a la chica inconsciente que descansaba en sus brazos. Esperé a que saliera y entonces tomar su lugar, pero no lo hizo; se sentó junto a ella. Lanzó las llaves al asiento delantero y me dedicó una mirada llena de odio.

---¿Qué haces? – Dije completamente serio – Yo la cuidaré.

---Creo que ya hiciste suficiente. – Contestó el maknae.

---No te entrometas, eso no es asunto tuyo. Tú solamente le has ocasionado daño desde que llegó aquí.

---Pues justo ahora, eres precisamente tú quien la ha herido. Y escúchame bien Jong Hyun, de ahora en adelante voy a protegerla para que nunca más vuelvas a lastimarla.

---No sabes de lo que hablas. – La discusión se estaba tornando cada vez más intensa. Por fortuna fuimos interrumpidos, porque de no ser así, no sé cómo habrían terminado las cosas.

---Dense prisa, la hemorragia ha cesado pero necesitamos estabilizarla, es urgente llegar pronto al hospital. – Dijo el doctor Choi mientras entraba en el asiento del copiloto. Min Hyuk tomó las llaves del asiento del conductor y se subió, cerrando la puerta. Rápidamente me subí en el asiento trasero. Emily estaba inconsciente, entre Jung Shin y yo. La cabeza de ella reposaba en el hombro del maknae. Él apartaba los cabellos de su rostro con delicadeza.

---Jong Hyun, con mucho cuidado venda su muñeca. – Dijo el Doctor Choi Dándome una venda gruesa – Al menos ayudará mientras llegamos al hospital. – Después de eso, llamó al hospital para que nos recibieran en urgencias, apenas llegáramos. Yo me quedé ahí pasmado sin saber cómo hacerlo. No quería lastimarla. Se veía tan frágil. ¿Y Si hacia algo mal? ¿Y si sólo empeoraba la situación?

Jung Shin notó mi nerviosismo, me arrebató la venda y con mucho cuidado tomó el brazo de Emily, examinó la muñeca y con delicadeza comenzó a rodearla con la venda. Una vez que hubo terminado colocó uno de esos seguros especiales y también puso una bolsa de hielo sobre las vendas, sujetándola con firmeza.

Al poco tiempo, llegamos al hospital Jung Shin bajó y cargó a Emily, en la sala de urgencias ya la estaban esperando. La depositó con delicadeza en una camilla y un par de enfermeras se la llevaron, el doctor Choi nos sonrió y se fue tras ellas. Había dicho que no era nada de qué preocuparse, pero era mejor estar seguro.

---Ahora sólo nos queda esperar. – Dijo Min Hyuk, tomándome de los hombros para guiarme a la sala de espera. Nadie decía nada, y el ambiente no podía ser más tenso. – Ella se pondrá bien, ya lo verán, son lesiones leves. - Intentó tranquilizarnos sonriéndonos.

Los minutos pasaban con lentitud y nadie nos daba información del estado de salud de Emily. Al cabo de una hora el doctor Choi al fin salió.

---Chicos, ella está bien. Suturamos su pierna y pusimos una férula en su muñeca, se recuperará. Por suerte, no tenía fracturas y el corte de su pierna no era profundo. Tuvimos que hacerle una transfusión sanguínea. La trasladarán a una habitación y podrán entrar a visitarla, está en la numero veintidós. Despertará apenas se le pasé el efecto de la anestesia. Ahora si me permiten, tengo otros pacientes que atender. – Hizo una leve reverencia y se alejó caminando por el pasillo.

Jung Shin y Min Hyuk se levantaron de su asiento y caminaron con paso veloz hacia la habitación de Emily. Yo los seguía más despacio ¿Y si está despierta? ¿Y si sigue molesta conmigo? ¿Qué haré si decide no volver a verme nunca más?

Estaba ahí, parado a mitad de un pasillo de hospital, temeroso de entrar en la habitación de la chica que amaba.

Vamos Jong Hyun, no puedes acobardarte, no ahora.

Los errores que había cometido no tenían vuelta atrás, tenía que dejarlo de lado, enfrentar las consecuencias y tratar de solucionar las cosas con Emily.

Entre en la habitación despacio. Emily aún no despertaba, agradecí por eso. No tanto por el cierto temor que tenía a su rechazo sino porque en su rostro se veía una serenidad y paz que hacía mucho no veía en ella. Min Hyuk estaba sentado en el sillón y Jung Shin estaba parado a un lado de su cama. Entonces volteó a verme.

---Tienes que irte Jong Hyun. – Dijo con un tono de voz bajo mientras me volvía a dar la espalda.

---No, yo…tengo que hablar con Emily.

---La cosa es que no sabemos si ella quiere hablar contigo. Si despierta y te ve aquí podría alterarse y eso no es bueno para su recuperación.

---Lo siento Jung Shin, pero esto no es algo que te incumba. – Dije con determinación.
---Permiso, debo entrar a hacerle la revisión a la paciente. – Dijo una chica joven con uniforme de enfermera. Entró en la habitación.

Hubo un silencio sepulcral en aquella habitación mientras la enfermera revisaba el estado de salud de Emily. Me senté en el sillón junto a Min Hyuk. Jung Shin por su parte se quedó a un lado de la cama. Después de algunos incómodos segundos la enfermera al fin dijo:

---Parece que está estable, la anestesia le pasará en un rato más. Avísenme cuando despierte por favor. – Hizo una reverencia y salió.

---Ya escuchaste, Sal antes de que despierte y te vea aquí. – Dijo Jung Shin mirándome fijamente.

---Este no es asunto tuyo Jung Shin, si hablo o no con ella. Además ¿Cómo es que sabes que no quiere verme?

---Por lo que vi, hyung te lo pido de buena manera. Vete, ya la has lastimado suficiente.

---¿Y qué me dices de ti? De cómo la trataste recién llegó. Eres un egoísta, un estúpido. Ella vino hasta aquí para ser la enfermera de Yong Hwa y tú te dedicaste a hacerle la vida imposible. Así que no me vengas ahora con esta estúpida careta tuya, de querer protegerla porque desde un principio fui yo quien la ayudo y apoyo. Frente a lo que le hiciste no tienes ningún derecho de venir y decirme lo que puedo y no puedo hacer.

---¿Y si eres el héroe de la película porque ella te rechazó entonces? – Me quedé totalmente petrificado sin saber que responder. – Desde mi punto de vista, sus últimas palabras antes de desmayarse fue gritarte que te alejaras, que no quería verte por que le mentiste. No sé qué fue lo que pasó, de lo que si estoy seguro es que ella, en sus propias palabras, no quiere verte.

---Hyung, Jung Shin tiene razón, creo que por ahora es mejor que ella no te vea aquí al despertar. Sé que tienen cosas aún que arreglar y tendrán tiempo para hacerlo, por ahora sólo tratemos de que no tenga emociones desagradables, eso ayudará en su recuperación. – Dijo Min Hyuk dirigiéndose a mí con tono calmado.

Entonces lo entendí, estaba nuevamente comportándome como un idiota. Sólo pensando en mí de nuevo. Emily estaría débil cuando despertara y no era ese el momento correcto para hablar, si es que alguna vez pudiera hacerlo.

Me levanté del sillón y estaba a punto de salir cuando caí en la cuenta que tal vez nunca pudiera estar cerca de Emily, quizá siempre me rechazaría por lo que le hice y pese a que no tenía una excusa válida para mi actuar, sólo ansiaba muy dentro en mi corazón que alguna vez fuera capaz de perdonarme.

Me acerqué a la cama y tomé su mano entre las mías.

---Jamás quise lastimarte, lo siento en verdad. – Le di un beso en la frente y Salí de esa habitación.

NARRA EMILY

 ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaba? Tenía un horrible dolor de cabeza, pero no era nada comparado a la desorientación que en esos momentos sentía, apenas y podía recordar mi nombre. Sentía como si hubiera pasado mucho tiempo inconsciente. Intenté abrir los ojos, pero mis párpados se sentían demasiado pesados. Poco a poco mis sentidos iban despertando, trate de conservar la calma y concentrare pacientemente en tratar de entender lo que me rodeaba. Escuchaba voces a mi alrededor, cuatro personas. Tres de ellos eran chicos, esas voces me eran familiares. Esforcé al máximo mi mente, vamos, puedes recordarlo. Claro, eran los chicos; MinHyuk, JungShin y JongHyun, estaban ahí. La cuarta era una voz de chica, esa no me era para nada familiar, y antes de que pudiera intentar reconocerla una vez más deje de escucharla. Después las cosas se pusieron raras, algo no andaba del todo bien, discutían. No gritaban, pero lo sabía por el tono de su voz y aunque no podía seguir el hilo de la conversación sabía que era algo importante. Logré captar palabras como “Idiota” “Egoísta” “Enfermera” “YongHwa”. Ponía todo de mi para abrir los ojos o al menos tratar de entender. Escuché como alguien caminó y salió dando un portazo. Algo estaba mal, algo estaba muy mal. Entonces lo intenté aún más fuerte y pude abrir los ojos, Cerrándolos casi al instante ya que la intensa luz de la lámpara en el techo se sentía como mirar el mismo sol. Poco a poco, lo intente una vez más. Visualice la sombra de alguien alto acercándose a mí. 

--- Has despertado ¿Cómo te sientes? – Pude enfocar y ver a Jung Shin, ahí sonriéndome.

---Llamaré al doctor Choi – Dijo MinHyuk y salió de la habitación.

---¿Qué fue lo que pasó? – Dije a penas en un susurro.

---Tuviste un accidente ¿No lo recuerdas? – Dijo Jung Shin. Entonces poco a poco fui tomando más conciencia de mi cuerpo. Mi pierna ardía y dolía, muchísimo. Algo en mi mano me impedía moverla con libertad. La levante para examinarla y tenía una férula en mi muñeca. Y lo recordé todo, la llamada de Jong Hyun y mi desesperación por intentar entrar a la casa, luego de eso mi caída. Y mi pelea con Jong Hyun. Lo busqué con la vista, pero en la habitación solo estábamos Jung Shin y yo.

No lo entendía, había escuchado la voz de Jong Hyun y ahora era como si hubiera desaparecido. Tal vez era mejor así. Necesitaba pensar las cosas antes de hablar con él, había hecho y dicho cosas que no sentía, sin embargo aún estaba molesta y no quería discutir con él nuevamente.

---¿Cómo te sientes Emily? – Dijo el doctor Choi entrando en la habitación.

---Muy, en verdad, muy mal.  – Mi voz sonaba tan ronca. - ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?

---Ocho horas. – Me respondió el doctor Choi. – Suturamos tu pierna y te pusimos una férula en la muñeca, tuviste muy buena suerte al no fracturártela.

---Ya lo creo. – Contesté

---Bien, te daré un analgésico. Y te daré de alta mañana. Ahora es necesario que descanses para que te recuperes pronto. – Después de decir eso el doctor Choi salió de la habitación. Minutos después una enfermera vino a dejarme el analgésico, después de tomarlo caí en un profundo sueño hasta el día siguiente.

Me desperté con los rayos del sol que entraban a raudales por la ventana. Calculé que debían ser las ocho de la mañana. El efecto del analgésico había pasado y mi pierna y muñeca volvían a doler. También tenía una pequeña migraña, aunque nada comparado con la que había tenido el día anterior. Me apoyé sobre mis codos y me enderecé un poco inspeccionando la habitación en la que estaba.

Como todas, estaba totalmente pintada de blanco, era pequeña y tenía una cómoda frente a la cama. Había también una pequeña puerta que supuse daba al baño. Como a un metro y medio de la cama había un sillón.

Jung Shin y Min Hyuk estaban dormidos en aquel sillón. No pude evitar sentir ternura, ambos eran demasiado altos para dormir en esa posición. Estaba segura en que en cuanto despertaran tendrían torticolis. Estaba conmovida, sacrificaron la comodidad de su casa por quedarse conmigo. No vi a Jong Hyun por ninguna parte y lo agradecí, aun no me sentía preparada para hablar con él, había dicho cosas realmente malas.

En ese momento entró el doctor Choi acompañado de una enfermera. Al escuchar el ruido de la puerta, los chicos despertaron y tal como lo había predicho comenzaron a masajear y estirar su adolorido cuello.

---Buenos días, Emily. ¿Cómo te sientes? – Preguntó el doctor.

---Mejor que ayer, aunque necesitaré algunos analgésicos. – Contesté.

---Claro, te recetaré algunos. – Respondió sonriéndome. Y después dirigiéndose a los chicos, agregó: -Ahora salgamos para que Emily pueda cambiarse, ya la di de alta.

La enfermera me ayudó a cambiarme una vez que los chicos y el doctor Choi hubieran salido, supuse que ellos habían traído la ropa que descanzaba doblada sobre la cómoda; unos pans negros, una blusa de manga larga, una sudadera delgada y un par de tenis, todo de mi talla. Después me entregó un par de muletas. Tendría que usarlas hasta que mi pierna hubiera cicatrizado lo suficiente como para poder apoyarme en ella sin lastimarme. Aunque sólo usaría una puesto que con mi brazo lastimado era incapaz de sujetar ambas.  Luego me ayudó a salir de la habitación hasta la recepción, en donde ya estaban esperándome. El doctor Choi le entregó a Min Hyuk una bolsa con lo que supuse eran mis medicamentos.

---Nos veremos mañana Emily, por favor guarda reposo. Ya le di instrucciones a Jung Shin de tus medicinas. Cuídense, regresen con cuidado. Adiós.

---Adiós doctor, gracias. – Contesté.

Comenzamos a caminar hacia la salida. Jung Shin intentaba ayudarme a avanzar pero fallaba en el intento, así que opto sólo por quedarse cerca de mí en caso de que tambaleara o corriera riesgo de resbalar y caer. Lo que él no recordaba es que ya tenía experiencia usando muletas.  Y aunque en esta ocasión sólo pudiera usar una, no me resultó tan difícil como creía. Sonreí ante el recuerdo  Toda esta situación me parecía tan familiar, otra vez volvía a estar incapacitada y dependiendo de alguien más, justo como cuando llegué a Corea por primera vez, me resultaba una sensación un tanto desagradable, prefería mil veces mi libertad, poder ir y venir sin tener que depender de otra persona.

---Espera – Dijo Jung Shin cuando estábamos a punto de salir. Sacó una bufanda y unos lentes de sol y me los puso. Después hizo lo mismo consigo mismo, al igual que Min Hyuk. Después de seis meses ya debería estar acostumbrada a ello, pero lo cierto es que seguía olvidándome del hecho que eran famosos.

Un taxi ya estaba esperando por nosotros en la salida. El viaje de regreso a casa fue bastante silencioso, ellos no tenían nada que decir y yo no quería preguntar nada más en esos momentos.

Una vez que llegamos a la casa, me ayudaron a llegar a mi habitación. Tomé mis medicamentos y sentía como comenzaban a hacer efecto. Sólo quería dormir. Me arropé entre las cobijas y sin saber más de lo que me rodeaba, me quedé profundamente dormida.

Me desperté catorce horas después. El efecto de los medicamentos era nulo. MI pierna ardía y mi muñeca dolía, sin mencionar que tenía mucha hambre. El reloj marcaba casi las doce de la noche. La habitación estaba a oscuras, a tientas busqué el interruptor de la luz y comencé a levantarme poco a poco. Hasta que logré sentarme. No vi los medicamentos en la mesita de noche junto a la cama que era el lugar en donde los había dejado. Con mi brazo sano, tomé mi muleta e intenté ponerme en pie.

---¿Qué crees que estás haciendo? – Dijo Jung Shin entrando en la habitación, traía consigo una bandeja de madera. – El doctor dijo que debías descansar.

---Sólo iba a buscar mis medicinas. – Contesté excusándome. Entonces él colocó la bandeja en la mesita de noche y me dio el par de pastillas y un vaso con agua.  – Gracias – Contesté al mismo tiempo en que tomaba el medicamento y volvía a cobijarme, no tenía sueño pero sabía que después de las pastillas me harían dormir.

---Por nada. – Dijo Jung Shin mientras acercaba una silla a la cama y tomaba asiento.

---¿Qué haces? – Pregunté

---Voy a quedarme a cuidarte.

---Oh, gracias, pero no es necesario. Estoy bien, estás pastillas me harán dormir toda la noche.

---El doctor Choi dijo que era posible que tuvieras fiebre en la noche, así que me quedaré a cuidarte. – Parecía sincero…

---¿Por qué? ¿Por qué lo haces? No es tu obligación.

---Porque no tengo nada mejor que hacer. Estar aquí encerrado es muy aburrido. – Me quedé mirándolo sin comprender, durante un par de segundos. – Además no hay nadie más que lo pueda hacer. Sun Hee desapareció, el doctor Choi tiene otras obligaciones y Min Hyuk está ocupado intentado contactar con Mati. – Mati…sólo hasta ese momento recordé que había prometido llamarla en cuanto tuviera noticias. Su vuelo seguramente ya habría llegado a Los Ángeles. En esos momentos estaría muy preocupada, tenía que llamarla.

---¿Logró localizarla? – Pregunté

---Creo que sí. – Contestó dudoso.

---Eso significa que ya llegó. ¿Has visto mi teléfono?

---No, cuando te llevamos al hospital no lo tenías contigo.

---Diablos. – Intentaba recordar dónde lo había visto por última vez, pero lo último que recordaba era haberlo visto antes de saltar la reja. Cuando caí del otro lado me quite el bolso, con el celular adentro, y lo deje en el patio para intentar curarme. – Creo que está en el patio, voy a buscarlo. – Dije comenzando a levantarme.

---No, no , no, no. De ninguna manera. – Contestó Jung Shin levantándose y evitando que saliera de las cobijas. – Emily, son las once y media de la noche, está lloviendo mares y estás convaleciente. No vas a salir. Además ese celular estuvo ahí más de un día, bajo la lluvia seguramente ya no sirve.

---Pero tengo que hablar con Mati. O dile a Min Hyuk que me preste el suyo.

---Es casi media noche, seguramente ya está dormido. Hablarás con ella mañana. Ahora necesitas descansar.

---Pero…

---Nada de peros, soy la autoridad aquí. Así que si digo que vas a esperar a mañana para hablar con Mati así será.

---¿La autoridad? – Dije levantando una ceja.

---Eras nuestra enfermera pero ahora los roles se han cambiado, voy a ser tu enfermero. Así que si digo algo, se cumple, fin.

---No tengo opción ¿Cierto?

---Claro que no. Ten te traje un té y pan tostado, supuse que tendrías hambre. – Dijo al mismo tiempo en que desplegaba las patas de la bandeja y la colocaba sobre la cama.

---Gracias Jung Shin. – Él se limitó a sonreírme. Después de comer, fui a asearme y regresé a dormir. Jung Shin insistió en quedarse, y yo ya estaba demasiado cansada para discutir. Así que ahí estaba él, sentado a un lado de mi cama, leyendo un libro. Me arropé nuevamente entre las cobijas y poco a poco me fui quedando dormida. 

Al otro día Min Hyuk entró en mi habitación cuando estabamos almorzando. Se veía preocupado.

---¿Pasó algo? ¿Lograste contactar con Mati? – Pregunté

---No… mira voy a serte sincero. Jung Shin insistió en que no te lo contara porque podría alterarte – Volteó a ver a Jung Shin quien lo reprendió con la mirada, sin embargo, eso no lo detuvo y siguió hablando. -  …pero quiero que lo sepas para que me digas que puedo hacer. Estoy realmente muy preocupado.
---¿De qué hablas? – Comenzaba a preocuparme yo también.

---Estuve llamando a Mati todo el día de ayer y hoy en la mañana, al principio no me contestaba hasta que hace un rato, al fin me contestó alguien. Era una voz masculina y hablaba en otro idioma, creo que era español, pero no pude entender nada de lo que decía. Intenté preguntar por Mati pero me colgó.

---Min Hyuk ¿No me dirás que estás celoso cierto?

---No, lo que me preocupa es que tal vez le robaron su celular o quizá la secuestraron.

---Tranquilízate, estoy segura que está bien. Bueno tal vez perdió su teléfono o dejó olvidado en algún lugar. Vamos préstame el tuyo. Todo va a estar bien, tranquilo. – Min Hyuk me entregó su celular y marqué el número. Sonó un par de veces sin obtener respuesta del otro lado de la línea. Quería mantenerme optimista y pensar que nada malo había sucedido, así que lo intenté nuevamente. Al tercer timbrazo al fin alguien contestó.

---¿Hola? – Esa voz, efectivamente era un chico y si, hablaba en español. Y después de algunos segundos pude identificar a quien pertenecía.

Es curioso como con el paso del tiempo te vas involuntariamente olvidando de aquellas personas que alguna vez fueron importantes para ti. Tal vez nunca fue tu intensión hacerlo, tal vez ni siquiera hubo una razón verdadera para el distanciamiento, en ocasiones es sólo que la vida nos conduce por diferentes caminos. Y a veces sólo vuelves a saber de ellos por un acontecimiento importante en sus vidas, ya sea porque te invitaron a su boda y a veces es sólo por casualidad, un día caminando en la calle o cuando contestan una llamada de un teléfono que no les pertenece,

---¿Diego? – Dije al cabo de un par de segundos.

martes, 10 de junio de 2014

Parte III




Won Shik entró en la cafetería donde ya empezaba a llegar más clientes también. Caminó directo hacia su mesa; se sentó y quito con delicadeza una pequeña notita que la más joven de las meseras había puesto ahí para indicar que esa mesa ya estaba apartada.
---Hola, ¿Qué vas a tomar el día de hoy? – Dijo una chica de rostro inocente, su cabellos castaño y ondulado, le llegaba hasta los muslos, dándole un aspecto aún más infantil.
---Hola, lo de siempre. – Indicó el muchacho con desgano. La muchacha se dio la vuelta para traer el pedido, pero Ravi la llamó haciendo que volteara. – Ahh, y gracias por apartarme el lugar. – Dijo él con coquetería. No es como si la idea le encantara, pero si con un par de palabras amables y unas cuantas sonrisas lograba conservar ese lugar privilegiado entonces lo haría.
---No tienes nada que agradecerme. – Contestó la chica al mismo tiempo en que se sonrojaba.
El muchacho se acomodó en su asiento y se dispuso a esperar. Aún era temprano, pero ya podía ver a través de la blanca cortina a alguien moviéndose, bailando, en la academia de danza al otro lado de la calle.
Esas visitas se habían convertido en una rutina para él. Nadie lo entendía, ni él mismo la hacía y sin embargo llevaba dos semanas viajando más de media hora sólo para verla. Su nombre se repetía una y mil veces en su cabeza, su rostro, su sonrisa. Desde aquella noche en que la vio por primera vez, a la luz de la luna, sonriendo, sonriéndole a él.
Estaba exponiéndose demasiado, lo sabía y aun así no hacía nada para evitarlo. Simplemente se dejaba llevar. Melody, la chica a la cual habían ordenado matar, se había instalado en sus pensamientos, como un cruel juego del destino.
La mesera llevó el americano grande hasta su mesa, le sonrió y se retiró. El chico le agradeció y comenzó a consumir la bebida con pequeños sorbos. Se dispuso a esperar.
Pasó alrededor de veinte minutos cuando vio a la chica salir y abrir la puerta. Poco tiempo después, comenzaron a llegar las madres con sus niños pequeños, a esa hora, erala clase de baile para niños de cinco y seis años. Ravi sonrió para sí, al darse cuenta que incluso se había aprendido los horarios de Melody y su estudio.
La chica recibía a los pequeños y les indicaba que comenzaran a estirar y calentar, una muchacha de unos dieciocho años llegó poco después, su asistente. Abrieron la cortina, dejando al descubierto el enorme cristal que daba hacia la calle, permitiéndole a Won Sik darse cuenta de todo lo que sucedía dentro de esa aula. Melody y su asistente comenzaron con la clase de baile, dando indicaciones para que los niños las siguieran.
Les hablaban dulcemente y amablemente les decían la manera correcta de realizar los pasos, los niños reian y se divertían. Pese a todo, estaban realizando un buen trabajo. Al final de la clase, quince niños se habían aprendido el inicio de una nueva coreografía y la ejecutaban con sincronía casi perfecta.
Ravi estaba hipnotizado viendo la clase que se llevaba a cabo al otro lado de la calle cuando sintió su teléfono vibrar dentro del bolsillo de su saco. Lo sacó y al ver el número del llamante contestó de mala gana.
---El jefe quiere verte en su oficina ahora, cariño. – Se escuchó la melosa voz de Sheyli a través del auricular. Ravi colgó el teléfono, dejó el pago por el café sobre la mesa y salió de la cafetería antes la mirada atónita y un tanto decepcionada de su camarera.
Se subió en su auto y condujo a su destino. No les sorprendió la llamada, en lo más mínimo. Sabía que eso tarde o temprano sucedería. Le habían encomendado deshacerse de Melody, la chica seguía respirando y eso le traería consecuencias. Won Sik no tenía un plan en mente, pero sabía que lo más importante en esos momentos era ganar algo de tiempo. Aún no sabía cómo lo haría, sólo una idea estaba en su mente, protegería a Melody de todo.
Aunque eso implicará grandes consecuencias para él, aunque ella ni siquiera supiera y tal vez nunca llegara a conocer su existencia ni todo lo que estaba haciendo por ella, aunque ni él mismo pudiera explicarse porque lo estaba haciendo. Simplemente sentía, muy dentro de él, esa inexplicable necesidad de proteger a la chica cuya sonrisa lo había cautivado.
Era una locura, lo sabía, y sin embargo no podía hacer nada para volver atrás. Aquella noche en que Melody le había sonreído, mirándolo a los ojos, alejo de él cualquier intensión que tuviera de matarla, aun si fuera para cumplir su promesa, se dio cuenta que jamás podría dañarla, porque, como un idiota, se había enamorado de ella.
No supo en que momento sucedió, lo que comenzó por simple atracción pronto se convirtió en algo más. Cada día se miraba al espejo y se mentía a sí mismo diciendo que sólo la seguía para cumplir con su trabajo. Hasta que un día por fin aceptó lo que su subconsciente desde aquella noche estaba diciéndole. Se había enamorado de la chica que tenía que asesinar.
Y cuando así lo aceptó un gran deseo de estar junto a ella lo invadió. De escuchar su voz, de que le hablara, de que lo mirara, que notara que él estaba ahí, amándola en secreto. Quería que ella correspondiera sus sentimientos, quería huir con ella a algún lugar en el fin del mundo donde nadie jamás pudiera interferir con sus felicidad. Pero eso no pasaría y sólo quedaba en sueños inalcanzables que jamás sería capaz de cumplir. Porque él era un asesino. Y como tal no tenía derecho a la felicidad. Porque sin importar los motivos que lo empujaron a convertirse en eso que detestaba, era parte de él, su pasado, sus errores, ahora eran parte de él. Entonces tomó una decisión, si no podría estar junto a Melody al menos haría hasta lo imposible para verificar que estuviera a salvo. Aún si eso implicaba perder la vida propia en el intento.
Ravi estacionó la motocicleta y entró en el elegante edificio. Paso frente a los dos imponentes guardias que resguardaban la entrada, subió las escaleras y pasó enfrente de Sheyli ignorando sus coqueteos por completo. Entonces entró en la oficina de su jefe, sin aviso. Pese a eso el hombre detrás del escritorio veía directo a la puerta, como si lo estuviera esperando. Sonrió al ver a Ravi cruzar el umbral y cerrar la puerta tras de sí.
---Siéntate Ravi. – Dijo su jefe con tono apacible.
---Me quedaré así ¿Por qué me llamaste?
---Creo que ya debes sospecharlo ¿No? Quiero saber si ya cumpliste con la misión que te encomendé.
---¿Y que si no lo he hecho? – Respondió Won Sik con tono áspero. El hombre se hecho a reír.
---¿Por qué siempre insistes el complicarlo todo? Entonces debo interpretarlo como que no has hehco tu trabajo ¿Cierto?
---¿Por qué quiere deshacerse de ella? – Preguntó el muchacho mirándolo directamente a los ojos, intentando descubrir si cualquiera de las cosas que contestara era mentira o no. El hombre lo miró sorprendido, suspiró y volvió a su sonrisa habitual.
---¿Es relevante acaso?
---Si voy a hacerlo, debo conocer al menos la razón. – El jefe se quedó un momento pensando y al fin dijo.
---Bien, te lo dirá. Esa chica… Melody estaba viniendo a mi casa para darles clases de baile a Samantha, ella estaba tan emocionada porque podría hacer realidad sus sueño y entrar a la academia de baile más importante en Nueva York. Entonces un día, Melody le dijo a Samantha que no tenía talento y que dejara de intentarlo porque jamás podría convertirse en bailarina profesional.  - Ravi se quedó esperando a que el hombre terminará su historia, después de algunos segundos de esperar se dio cuenta que eso no iba a suceder.
----¿Entonces me pediste asesinar a esa chica porque le dijo a tu hija que no tenía talento? – El hombre comenzó a reír, se levantó de su silla y se sirvió un wiski, camino hacia la ventana.
---Por Dios no, todos sabemos que Samantha no tiene el más mínimo talento al bailar, esa niña nació con dos pies izquierdos.
---Entonces…no entiendo. – Contestó Ravi sumamente confundido.
---¿Sabes? Esa chica tiene algo que me atrae mucho, bueno tú la has visto, es una belleza. No es secreto para nadie que soy un amante empedernido. Me fue imposible no caer en sus encantos, pero ella simplemente me rechazó. Le propuse matrimonio y ella simplemente se negó. Incluso interpuso una orden de restricción en mi contra. Oh rompió mi corazón en mil pedazos.
---Esto es ridículo. – Contestó el chico
---Sé que es difícil que lo entiendas, eres joven. Esa chica desprecio mis sentimientos y un crimen como ese, se paga con la muerte, muchacho. – Ravi entrecerró los ojos, intentando descubrir si acaso se trataba de una mala broma. –Bueno ahora que lo sabes, espero puedas cumplir con tu trabajo. Ah y sólo te recuerdo y en caso de que quieras negarte, tampoco tendría ninguna razón para mantenerte a ti o a tu padre con vida. – Sonrió de lado. Ravi comprendió que por el momento lo mejor era seguir la corriente y mentir.
---Si voy a hacerlo necesitaré tiempo. Como bien lo dijiste la chica es reconocida, y si la mato solo así comenzaran las investigaciones, sabrán que trabajaba en tu casa y que no terminaron en muy buenos términos y con una orden de restricción en tu contra serás el principal sospechoso. Y comenzarán a investigarte, no creo que eso te convenga, o a tu empresa. Necesitaré tiempo, saber sus horarios, si tiene alguna enfermedad y entonces comenzar a aplanear todo con tal de que parezca una muerte natural y así evitar a los fastidiosos detectives.
---Me gusta como piensas chico ¿Cuánto tiempo necesitas?
---Tres meses serán suficientes.
---Eso es mucho tiempo.
---O puedo hacerlo a la manera tradicional, un disparo y todo se acaba. Aunque como ya te dije, te estarías arriesgando a las investigaciones, la verdad a mí me da igual, en todo caso yo ya estaré lejos de aquí cuando los detectives vengan y descubran tus bodegas repletas de droga.
---Está bien, lo haremos a tu manera.
---Bien – Respondió Won Sik tratando de parecer frio mientras por dentro saltaba de alegría. Tenía tres meses de plazo para intentar salvar a Melody. No tenía la menor idea de cómo lo haría, pero ahora, el tiempo era un aliado.
---Sólo hay una asunto más que atender. Estos tres meses seguirás trabajando en mi compañía y por lo tanto también debes cumplir con misiones.
---No, habíamos acordado un número de misiones.
---Estás olvidando algo importante, tienes un plazo especifico de tiempo para cumplir con las misiones.
---EL plazo aun no vence.
---Pero lo hará en una semana. Ahora, sumando los tres meses que pediste de plazo extra, serás sólo un empleado más. Sin beneficios, tendrás que cumplir con el número de misiones que los demás. A menos claro, que quieras romper el acuerdo. – Ravi comenzó a reir sin gana - ¿Qué es tan gracioso?
---Fui un idiota al pensar que sería tan fácil, al pensar que no te aprovecharías de esto. – Contestó el joven.
---Negocios son negocios. – Respondió el hombre sonriendo. – Me agradas chico y lo sabes, pero eso no significa que te daré alguna clase de trato especial.
---Háganos esto, cumpliré con 10 misiones más pero a cambio dejarás que la chica viva.
---Suena tentador, pero me temo que tendré que rechazar la oferta. La verdad del porque te asigne este caso a ti específicamente es porque quiero que seas tu quien se encargue de ella. Si decides no cumplir con esa misión entonces estarás aquí hasta que ella deje de respirar.
---Está bien, sólo dame tres meses. Necesito buscar la manera en que su muerte sea lo menos sospechosa. – Después de decir esto, Won Sik se levantó dispuesto a irse.
---Sherly irá a tu casa mañana a dejarte los documentos de tu próxima misión. Un gusto poder hacer tratos contigo muchacho.
El muchacho ni siquiera volteó a verlo y salió dando un portazo. Se disponía a salir del edificio cuando escuchó una voz familiar llamándolo.
---¿Won Sik? – La chica se acercó hasta él y lo abrazó.
---Gain ¿Qué haces aquí? Se suponía que estabas en una misión.
---Estaba, del verbo ya terminé. – Contestó la joven sonriéndole. – Te extrañé tanto. – Volvió a abrazarlo. - ¿Tienes tiempo para hablar con una vieja amiga?
---Siempre tendré tiempo para ti. – Contestó Ravi con una radiante sonrisa. – Pero aquí no, Vayamos a otro lugar. – La muchacha asintió.
Won Sik conducía el automóvil a una velocidad excesiva, y a la vez con un dominio que pocos lograrías. Gain en el asiento del copiloto hablaba animadamente. Condujo hasta la cafetería enfrente a la academia de Melody. Era peligroso  y lo sabía, pero no quería desperdiciar ninguna oportunidad para poder verla.
Una vez que llegaron, entraron en el establecimiento. Su mesera de todos los días, se emocionó al verlo entrar por segunda vez en el día, pero sus ilusiones se fueron al ver a la despampanante chica que lo acompañaba. Gain era muy bella y con un cuerpo bien proporcionado que se acentuaba con su sexy forma de vestir. Pese a eso, Ravi sólo podía verla como una hermana mayor.
Ella fue la única que lo ayudó cuando acababa de entrar en el negocio. Lo ayudó a lidiar con sus culpas y le dio útiles consejos para hacer las cosas más fáciles para él. Era la única persona que realmente le importaba en el mundo, al menos antes de conocer a Melody. Gain pertenecía a una clase superior de cazadores, se encargaba de conseguir el dinero. Usaba su belleza para seducir a hombres ricos y poderosos que una vez que la asignaban como su heredera universal, los asesinaba. A diferencia de Ravi, ella había llegado ahí buscando venganza y hacia su trabajo como una especie de desahogo. Él le había propuesto en más de una ocasión que en cuanto terminará con el número de misiones, ambos huyeran. Quería alejarla de ese ambiente tan nocivo, pero ella se había negado una y mil veces. Su trabajo era lo único que le quedaba, las esperanzas que mantenían a Won Sik con intenciones de salir de ese lugar para siempre, de alejarse; se habían extinguido para ella hacía mucho tiempo.
Ambos ordenaron un café y algo de comer.
---Creí que ya no te encontraría. – Dijo Gain cuando la mesera se hubo alejado lo suficiente como para no escuchar su conversación. – Cuando me fui sólo te faltaban siete y pensé que una vez que hubiera acabado y regresado tú ya estarías en alguna isla lejos de aquí.
---Estaba a punto de terminar… algo pasó. – Dijo el muchacho con la vista baja.
---¿Qué fue lo que sucedió? – Preguntó su amiga
---Ese maldito, dejó la misión más difícil para el final. Sabía que tardaría más y entonces podría retenerme aquí.
---¿Misión difícil? Acaso es un político, valla que son difíciles. Tienen toda esa seguridad a su alrededor y si desaparecen las investigaciones nos ponen en peligro. Todo un lio.
---No, no es un político.
---¿Entonces…? – Gain no tuvo la necesidad de terminar su pregunta. Ravi levantó la vista y miró hacia el estudio de baile. Melody seguía ahí, ahora estaba practicando con niños de unos doce años de edad. – No… ¿Es ella? – Preguntó su amiga siguiendo la mirada de Wonsik.
---Si – Dijo con un suspiro
---No entiendo… ¿No se supone que en tu contrato dice que no puedes hacerte cargo de mujeres o menores de 18?
---Sí, se suponía. Pero me amenazó con que si no lo hacía… daría por terminado nuestro acuerdo.
---Qué hijo de puta. – Exclamó la chica molesta atrayendo la atención de varias personas a su alrededor. - ¿Qué piensas hacer?
---No sé, por ahora pedí tres meses extras para cumplir la misión. A cambio tengo que hacerme cargo de otros casos.
---¿Won Sik? – Dijo Gain tomando las manos del chico. - ¿Vas a hacerlo de verdad?
---No tengo opción.
---¿Entonces porque esperar? Si ya estás dispuesto a hacerlo, entonces ve ahora mismo y rómpele el cuello. – Ravi volteó a ver horrorizado a su acompañante.
---¿Cómo puedes decir algo así?
---No será la primera vez, pero podría ser la última, Won Sik.
---¿Cómo puedes ser tan fria? ¿Cómo puedes hablar asi de una vida humana? Ahora que lo pienso, jamás has mostrado el más mínimo atisbo de remordimiento.
---¿Por qué habría de sentir remordimiento o pena por ellos? Si nos encargaron matarlos es porque hicieron algo mal. No puedo sentirme mal por acabar con la vida de un empresario viejo, corrupto, lujurioso, avaro, violento o tirano. Y no puedes sentirte mal por terminar con la existencia de un drogadicto o de un vendedor. Todas esas personas ya están destinadas a morir, nosotros solo somos el instrumento. Te lo dije cuando llegaste aquí, ellos son la basura de este mundo, y nosotros somos los encargados de deshacernos de ellos, porque sabes que si no están aquí, todo es mejor. Nadie les llorará porque sólo causaron dolor a su alrededor, asi que qué más da. – La chica hablaba con calma y serenidad, a Ravi siempre le había atemorizado, pero a la vez envidiaba el que ella pudiera ser tan fría. – Y la chica de ahí enfrente es igual, piensa que si te han encargado deshacerte de ella es porque algo malo ha hecho.
---No ha hecho nada malo. Si la han mandado asesinar es porque rechazó al jefe. No puedo matar a alguien como ella, es inocente. No tenia ningún problema con las otras misiones, porque siempre los veía como me lo dijiste, simple basura, a algunos incluso les hice un favor. Pero ella… simplemente no puedo.
---Dime la verdad ¿Tú no pediste más tiempo para hacerlo, cierto? Pediste más tiempo para buscar la forma de evitarlo.
---No importa que suceda, no puedo asesinarla. Es una injusticia, no podría continuar viviendo asi.
---Tampoco la estas salvando porque sea una injusticia, Won Sik. Te conozco bien, te has enamorado de ella. – No era un pregunta, sino una afirmación. El chico no contestó y simplemente se quedó observando por la ventana, viendo con atención cada movimiento que Melody hacía. – No, no puedes hacer esto. Hey Won Sik mírame. – Tomó su barbilla para obligarlo a mirarla a los ojos. – Una vez que te enamoras, todo será dolor. Tienes que dejar estos estúpidos sentimientos. Sino cumples con la misión matarán a tu padre, y a ti. ¿Crees que la vida de alguien que ni siquiera conoces lo vale?
---Encontraré una manera. Lograré que ella viva y al mismo tiempo cumplir con mi promesa. No sé cómo lo haré pero funcionará. Tal vez pueda llegar a un acuerdo, o quizá pueda esconderla en algún lugar y fingir que la maté.
---No, no funcionará. No puedes engañarlo, sabrá que no cumpliste con la misión y te asesinara. Además crees que no te está vigilando. – Señaló con la cabeza a un chico de unos dieciséis años, sentado en una mesa alejada y que los miraba con atención. Al sentir las miradas, se tapó el rostro con el menú, fingiendo estar leyendo. – Ya sabes cómo es obstinado el jefe. Si él quiere ver a esa chica bajo tierra, lo hará. Y no le importará si eres tú o alguien más quien lo haga. Es un caso perdido, estás arriesgándote demasiado por nada.
---Lo lograré Gain, aún si tú ni nadie creen en mí.
---Cariño, lo digo como tu amiga. Te quiero demasiado como para perderte, no lo soportaría. Y menos por algo que no vale la pena, Won Sik, esa chica está condenada, morirá hagas lo que hagas, tal vez incluso en estos momentos ya mando a alguien para encargarse. Te estoy pidiendo que por favor salves tu vida. Por mí, por la promesa que le hiciste a tu madre, por tu padre. Por favor, hazme caso.
---Es algo que tengo que hacer. – Dijo con un tono de voz baja. Volteó hacia la ventana y se asustó al no ver a Melody en el lugar en donde segundos antes la había visto. Rastreó con la mirada el salón hasta por fin localizarla al fondo, ayudando a una pequeña con un paso. Suspiró aliviado.
Entonces sucedió, un chico entró en el aula corriendo. Traía puesto pantalón y camisa de tirantes negra y un cubre bocas negro también. No era tan alto, pero era musculoso. Se acercó a Melody y la cargo sobre su hombro antes la mirada sorprendida de los chicos.
Las palabras de Gain retumbaban en la mente de Ravi “esa chica está condenada, morirá hagas lo que hagas, tal vez incluso en estos momentos ya mando a alguien para encargarse” Sin pensarlo dos veces, se levantó y salió corriendo.
La desesperación se apoderó de él, corría tan rápido como sus piernas le permitían. Atravesó la calle hasta entrar en la academia, y comenzó a buscarla dentro de los salones de práctica, donde los estudiantes lo veían sorprendidos. No la vio, no la encontró, tuvo miedo. Miedo de perderla, aunque ella no le perteneciera, aunque sus vidas estuvieran diseñadas especialmente para no poder estar juntos jamás.
Comenzaba a desesperarse, sabía que cada segundo que pasaba, Melody corría peligro y si no se daba prisa la perdería para siempre. Estaba llegando al final del pasillo, a los últimos salones. Corría desesperado. Iba tan preocupado y tan distraído por sus pensamientos que no se dio cuenta de la persona saliendo de uno de los salones,, cargando un montón de folios. No lo notó hasta que chocó y vio cómo el cuerpo femenino chocaba contra la pared y después caía al suelo, al igual que él. En medio de una confusión y una lluvia de hojas de papel, escuchó al fin la voz que había imaginado durante todo ese tiempo. Esa voz que había soñado que algún día pudiera hablarle a él.
---¿Estás bien? – Preguntó la chica con notable preocupación.


miércoles, 16 de abril de 2014

Frente al miedo






TOP se separó delicadamente de Bom y pronunció aquellas palabras que desde hace muchísimo tiempo tenía atoradas en su garganta.

--- Te amo. – Dijo acariciando dulcemente la mejilla de ella. Bom sentía la felicidad inundar su cuerpo. Había soñado con ese momento durante tanto tiempo, pero no podía dejar de pensar si seguir de esa manera a su corazón era una buena idea o no. Las cosas habían cambiado tanto en tan poco tiempo, que no permitían que Bom pudiera confiar en la estabilidad de las cosas. La fama que creían segura comenzaba a esfumarse; le aterraba el sólo hecho de pensar que algo así sucediera con el amor que en esos momentos sentía por TOP.

--- ¿Y si esto no funciona? ¿Y si no podemos estar juntos? – La chica sentía que si no expresaba sus temores, éstos acabarían con ella; que si no los hablaba en ese momento no podría hacerlo jamás y que esos miedos los hundirían, en determinado momento, a ambos.

--- Te prometo que haré todo lo posible para que esto funcione, que el amor que sentimos ahora, no muera nunca. Porque me costó tanto confesarlo, porque no soportaría estar sin ti, porque te amo. – Confesó el chico, haciendo desvanecer las preocupaciones y temores de Bom; sellando su promesa con un beso más.

--- ¿Bom viste donde dejé mi…? Oh por Dios… - TOP y Bom se separaron avergonzados cuando escucharon la voz de Julieta y enrojecieron al verla parada frente a ellos con una expresión de sorpresa en su rostro. Así estuvieron un par de incómodos segundos, hasta que al fin la maknae decidió someterlos a un interrogatorio. - ¿Desde cuándo están juntos? No, esperen ¿Por qué no me lo habían dicho? Es decir estoy feliz por ustedes, pero ¿No creen que debieron decírmelo? – La chica estaba decidida a hacer decenas de preguntas más, pero Taeyang llegó hasta ella y empujándola de los hombros la llevó hasta la sala para alejarla de la avergonzada pareja.

--- Será mejor que se los digamos. – Dijo TOP refiriéndose a sus compañeros.

--- Si no es que Julieta lo hace primero. – Contestó Bom riendo. TOP le dio un beso en la frente y salieron a la sala para hablar con sus amigos. Creyeron que para ese momento Julieta ya les había contado lo que había visto y que al entrar en aquella habitación serían interrogados. No sucedió así, todos estaban viendo fijamente la televisión en donde con letras enormes aparecían videos de ellos saliendo de la estación de policía apenas horas atrás.

>> Los miembros de Handy Candy, Utopía y U-boys fueron vistos saliendo de una estación de policía en el centro de Seúl esta mañana. Según un testimonio anónimo fueron detenidos por estar involucrados en una pelea callejera<< – Se escuchó la voz de la locutora narrando. Después pusieron el video con el testimonio anónimo.

--- Eran como las tres de la mañana cuando nos llamaron de un club nocturno, reportaron una pelea. Grande fue nuestra sorpresa al llegar y ver que se trataba de los miembros de Utopía y U-boys. Esos chicos no sólo se insultaron, llegaron hasta los golpes. Ambos grupos estaban demasiado lastimados. Una hora después de que los detuvimos, vinieron sus compañeras, las chicas Handy Candy, exigían prepotentemente que los liberáramos. Se pusieron bastante pedantes, de hecho nos insultaron también. – Era un hombre, el testimonio anónimo. Su cara estaba cubierta, pero su voz lo delataba.

--- Es ese maldito policía, yo lo mato. – Gritó Julieta furiosa y levantándose de un salto se dirigió hacia la salida, pero Taeyang la detuvo.

--- ¿Y de que nos serviría eso ahora? – Contestó Daniel. – Ya viste lo que pasó por tus ataques de ira. Maldita sea Julieta, por una vez detente y piensa antes de actuar. – Después de decir esto, salió dela sala y se encerró en su habitación dando un sonoro portazo. Todos se quedaron sorprendidos, pero Julieta además se sentía dolida, le costaba admitir que parte de lo que estaba sucediendo era culpa suya. Además recibir esa hostilidad por parte de su amiga la entristecía. La maknae se sentó abatida en el sillón, no sabía que pensar.

--- Ella no habla en serio, sólo deja que se le pase el coraje. – Le dijo IU ofreciéndole una brillante sonrisa.

Thunder sabía que en parte él también tenía la culpa. En especial por poner a Daniel en una situación tan difícil. Se armó de valor y decidió por fin tener esa conversación con ella que tanto había evadido. Caminó con determinación hacia la habitación de la líder, pero un brazo masculino detuvo su andar.

--- ¿De verdad crees que ella quiera verte en estos momentos? – Dijo TOP con tono severo. Thunder estaba a punto de contestar cuando el sonido de su teléfono lo interrumpió

--- ¿Hola? – Respondió

--- Quiero verlos aquí en treinta minutos. – Era el CEO, Nunca lo había escuchado tan enojado, a pesar de ser una llamada, el tono de su voz denotaba furia pura. – Trae a las chicas contigo también. – Dijo gritando, después de eso colgó.

--- ¿El CEO? – Preguntó Taeyang.

--- Quiere vernos en media hora. – Contestó Thunder. – A todos.

--- Iré por Daniel. – Dijo IU encaminándose a la habitación de la líder pero antes de llegar siquiera, Daniel salió de su habitación y caminó en silencio para salir del departamento.

Los demás la siguieron, abordaron una van que ya estaba esperándolos. El silencio que reinaba dentro del vehículo era insoportable y sin embargo nadie podía o quería hacer algo para evitarlo. Cada uno pensaba en las grandes consecuencias que tendría ese escándalo, en su reputación sobre todo, pues no sabían lo que sus padres, amigos y fans estarían pensando de ellos.

Llegaron a la empresa y bajaron cubriendo su rostro. Una multitud de periodistas ya esperaban su llegada. Al fin, después de varios apretujones, aventones e insultos, pudieron entrar. Los managers de ambos grupos los esperaban en la recepción con los brazos cruzados y los seños fruncidos. Les hicieron señas para que los siguieran. Caminaron un tramo largo hasta llegar a la oficina del CEO.

Abrieron la puerta y entraron, los managers se mantenían a lado de los chicos. El CEO volteó a verlos con una mueca de enojo implantada en su rostro.

--- ¿Qué demonios significa esto? – Ladró furioso lanzando un periódico sobre la mesa. En primera plana, se exhibían descaradas fotos de los chicos saliendo de la comisaría de policía, además de grandes letras rojas y amarillas con palabras como “Peleas” “Rivalidad” “Violencia”

--- Yo…lo que sucedió es que… - Comenzó TOP a explicar torpemente

--- Cállate – Habló el CEO con tono atemorizante – Sus managers ya me lo han contado todo. Lo que quiero son los nombres de los responsables, ahora. – Golpeó la mesa con furia. Los chicos se veían unos a otros con confusión. Daniel, por su parte, mantenía la vista al frente con expresión impasible. Optaron por guardar silencio, nadie decía nada en aquella habitación. – Muy bien, ya que no quieren hablar, me veré en la necesidad de cancelar todas sus actividades durante un mes. – Espetó furioso. Cancelar las actividades de todos representaba una gran pérdida para la empresa, pero además representaba una humillación para los chicos.

--- No, espere, por favor. –Habló Julieta dando un paso al frente- Yo soy la culpable. Agredí a ese policía y si lo hubiera pensado mejor nada de esto estaría pasando, la prensa no se habría enterado de nada… - La maknae hablaba con la vista baja.

--- Sabía que tenías algo que ver en todo esto. Últimamente estoy cuestionándome mucho si realmente fue una buena idea incluirte en el grupo, no eres popular y causas demasiados problemas. – Contestó serio el CEO. Julieta se limitaba a escuchar el regaño, sin atreverse a levantar la mirada. – Tal vez los mejor sea hacer a Handy Candy de tres miembros solamente. – Todos los presentes se aterraron ante esa posibilidad.

--- Señor, le pido no tome una decisión acelerada. Julieta es impulsiva pero es parte fundamental de Hand... – Comenzó a decir el Manager de las chicas, pero el CEO lo interrumpió.

--- Calla, salgan todos ahora mismo. Necesito hablar con Julieta a solas. – Los chicos se voltearon a ver, dudando. – Ahora. – La voz del CEO indicaba que no estaba para bromas. Decidieron hacerle caso. Hicieron una leve reverencia y salieron, junto con los managers.

--- Debemos regresar, no podemos dejarla sola ahí. – Dijo IU apenas hubieran cerrado la puerta.

--- IU tiene razón, no podemos dejar que ella sola asuma toda la culpa. – Dijo Taeyang.

--- Yo no pienso regresar ahí ¿Qué no escucharon lo que dijo? ¿Acaso quieren quedarse inactivos un mes? – Contestó Daniel.

--- Daniel, por Dios es Julieta de quien estamos hablando. Vamos a regresar, todos juntos, y arreglaremos este desastre. – Era la primera vez es mucho tiempo que Thunder hablaba con sus amigos, Todos voltearon a verlo sorprendidos, casi habían olvidado por completo su presencia.

--- No voy a ir. – Dijo la líder con tono serio.

--- ¿Quién eres? ¿Por qué actúas así? Se supone que Julieta es tu amiga ¿Cómo puedes ser capaz de abandonarla así? -  Thunder encaró a la líder. En cualquier otra situación Daniel habría sido la primera en ir al rescate de Julieta, pero en ese momento se sentía cansada y harta de todo, no tenía el más mínimo ánimo de lidiar con regaños y sermones del CEO. No tenía ganas de pelear por nada, sólo quería marcharse a su casa y dormir para olvidarse de todo el desastre en el que se estaba convirtiendo su vida.

--- ¿Y porque tendría que involucrarme? ¿Por qué tendría que ser yo quien sea regañada? No fui yo quien agredió a ese policía, ni fui yo quien golpeo a los chicos del otro grupo, ni tampoco fui yo quien estaba en un bar hasta altas horas en la noche – Esto último lo dijo dirigiéndose directamente a Thunder. Después de decir esto último, dio la vuelta y salió. Todos los presentes estaban más que sorprendidos con la actitud de Daniel. Ella nunca había sido una persona egoísta, estaba más que claro, la situación vivida desde hace ya varias semanas la estaba enviando al borde de la desesperación.

--- Entremos de una vez. – Dijo IU sacando a todos de sus pensamientos.

--- No, espera. – Respondió Thunder. – Ustedes váyanse, no tienen nada que ver con esto. Si el CEO creo que todos estamos involucrados prepara un castigo peor para nosotros. Voy a entrar yo.

--- No los vamos a dejar solos. – Contestó Bom con determinación.

--- Thunder tiene razón, entre menos seamos, mejor. – Dijo TOP –Vallan a casa. Las chicas lo obedecieron y siguiendo a Daniel se dirigieron a su apartamento.

TOP, Taeyang y Thunder se prepararon y entraron en la oficina del CEO.

--- Señor… nosotros también somos responsables, después de todo, fuimos nosotros los involucrados en esa pelea, Julieta y las chicas sólo fueron sacarnos de ese lugar. – Dijo Taeyang.

El CEO se limitó a suspirar con pesadez. Les lanzó una mirada asesina a los tres chicos que irrumpían de esa manera en su oficina pero les ordenó que se sienten. La expresión de Julieta daba cuenta de lo molesto que estaba el CEO. La maknae Mantenía la vista baja.

--- ¿Qué voy a hacer con ustedes? No hacen más que traerme problemas. – Espetó en CEO furioso. Nadie se atrevió a hablar o a verlo a los ojos siquiera.  – Ustedes cuatro irán a una entrevista y arreglaran todo esto. Julieta al fin levantó la vista, el miedo se veía impregnado en su mirar. La maknae siempre evitaba aparecer en los shows de televisión, y cuando no había escapatoria siempre estaban sus compañeras ahí para apoyarla. Enfrentarse ella sola, le causaba pánico- Taeyang lo sabía y también se dio cuenta de su reacción.

--- No creo que sea necesario que Julieta valla señor, los chicos y yo podemos encargarnos sin problemas de este desastre. Déjenos hacerlo.– Intervino Taeyang.

--- ¿Estás dándome ordenes acaso?- Respondió el CEO.

--- No, es sólo que ya sabe, Julieta no puede estar sola en un programa… - Contestó Tae

--- Basta ¿crees que estas en posición de pedírmelo? Salgan de aquí, sus managers les darán los horarios para que se presenten a grabar los programas. Ahora salgan. – Los chicos obedecieron sin atreverse a decir algo más.

--- Gracias…por no dejarme sola. – Dijo Julieta una vez que estuvieron alejados de la oficina del CEO.

--- No era justo que tu asumieras la culpa por todos nosotros. – Habló TOP al mismo tiempo en que le ofrecía una sonrisa para tratar de confortarla.

La chica le devolvió una débil sonrisa, que más bien demostraba que estaba a punto de romper en llanto.

--- Ven conmigo. – Dijo Taeyang el mismo tiempo en que la tomaba de la mano y la conducía hacia un pequeño jardín que había en uno de los últimos pisos del edificio. La chica no decía nada, simplemente se dejó guiar. Una vez que llegaron a su destino, él la hizo sentarse en una de las jardineras.  -¿Qué fue lo que te dijo?

--- ¿Para qué quieres saberlo? – Respondió la chica con desgano. Su amigo suspiró y se sentó a su lado.

--- Julieta, no importa lo que te haya dicho, tienes que saber que esto no es tu culpa. Todo lo que ha estado pasando estas últimas semanas, nada de eso es tu culpa.

--- No es sólo eso. – Habló la maknae sin ánimos. – Todo esto me ha hecho preguntarme qué es lo que estoy haciendo con mi vida. En todos estos años ni siquiera he logrado debutar como solista, ni siquiera soy importante en mi grupo. Tal vez debería abandonar todo esto, buscar otro camino… - Taeyang la tomó por los hombros para que lo viera a los ojos.

--- Escúchame bien, no dejaré que te des por vencida, esta no es la Julieta que conozco, ya estás cerca de cumplir tu sueño, sólo espera un poco más. No voy a permitir que tires todo por la borda después de todo lo que ha pasado. – Dijo Taeyang con determinación.

La maknae simplemente volteó el rostro mientras una lágrima rodaba por su mejilla. Claro que en otra situación habría podido superar esos obstáculos así como había superado otros tantos, pero estaba cansada de todo, y sólo deseaba poder descansar de todo eso. Su amigo no supo cómo reaccionar, en el tiempo en que llevaba de conocerla jamás la había visto derramar una sola lágrima. La abrazó tímidamente, y en lugar de ser rechazado, como creyó que sucedería. Julieta correspondió su abrazo, su mente estaba completamente confundía, no sabía lo que sería con su vida y su carrera en un futuro, pero tener a alguien ahí, dándole apoyo, era lo único que necesitaba.





Cinco días habían pasado ya desde que los artistas de la AC Entertaiment habían sido afectados por miles de rumores que crecían y se esparcían día con día. Los managers de ambos grupos habían arreglado todo para que se presentaran en programas de variedades lo más pronto que les fue posible conseguir una cita.

Si las cosas en el entorno de los chicos se había vuelto asfixiante y agresivo, todo mundo se sentía con el derecho de decir si su actuar estaba bien o mal. En el pequeño grupo de amigos, que alguna vez llegaron a ser como una familia, las cosas estaban aún peor. Se habían distanciado tanto que prácticamente no hablaban entre ellos. La situación los estaba hundiendo en una depresión de la que muy difícilmente saldrían.

Por fin el día de ir a la entrevista llegó...

Julieta, Thunder, TOP y Taeyang fueron llevados al estudio de grabación. Bom e IU insistieron en acompañarlos, pero decidieron que era mejor así. Después de un largo viaje, llegaron a la televisora. Fueron conducidos a los camerinos en donde los arreglaron para dar la mejor imagen posible.

Julieta estaba controlándose para no salir corriendo de ese lugar, nunca se sentía cómoda o segura en ese tipo de programas y menos ahora que sus compañeras no estaban con ella.

Tenía tanto miedo de decir algo equivocado y empeorar las cosas, no tenía ni la más mínima idea de lo que estaba a punto de enfrentar  los managers los habían ayudado a preparar unos guiones en donde venía todo lo que debían decir frente a las cámaras pero los conductores siempre hacían un par de preguntas no previstas. La maknae intentaba distraer su mente y respiraba profundamente para disimular el manojo de nervios en que estaba convertida.

Cuando faltaba sólo un par de minutos para iniciar las grabaciones, los chicos AC fueron conducidos al set. Los hicieron sentarse y esperar a que el programa diera inicio. Taeyang volteó a ver a su amiga sonriendo, intentado darle ánimos. Los conductores lo miraban con sonrisas en sus rostros, siendo los primeros en tener la exclusiva aumentarían enormemente su rating, sacarían toda la verdad de los idols sentados frente a ellos. Obtener más audiencia, y con ellos ganancias, era su trabajo y no iban a tener piedad al entrevistar a los chicos AC.

El show dio inicio y la primer victima ante las preguntas inclementes fue Julieta. El conductor estelar comenzó a hablar.

---Julieta de Handy Candy está hoy con nosotros. – La chica hizo una reverencia ligera. -  últimamente han existido muchos rumores con respecto a ti  -Dijo una conductora joven, dirigiéndose a ella. – En especial los que hablan acerca de cómo Handy Candy han tomado y sobrellevado el que unas novatas las hayan superado en ventas. ¿Qué puedes decir al respecto ¿Qué opinas del éxito de Star Ladies?

--- La verdad tengo sentimientos encontrados. Por una parte estoy feliz que esas chicas estén siendo exitosas, supongo que se esforzaron mucho y el que sean recompensadas me parece justo. Por otro lado, estoy un poco triste, después de todo, a nadie le gusta enfrentarse a la derrota. Las chicas, el productor, el CEO y yo teníamos realmente altas expectativas con respecto a esta canción, sin embargo creo que esta experiencia nos ha servido para esforzarnos más en nuestro comeback. Y no tomamos esto como una derrota, sino que lo planteamos como un descanso para regresar con más fuerza aún. – Todos en el estudio quedaron asombrados ante la honestidad de la maknae, esperaban que desviara el tema o que diera una respuesta hipócrita, una respuesta de acuerdo a su imagen de niña perfecta. Pero ella era demasiado sincera, y ese era precisamente, la razón por la que odiaba ir a los shows de variedades, nunca lograba decir lo correcto, lo esperado. Pero en esta ocasión lo estaba manejando bastante bien.

---Julieta, ¿Qué opinas acerca de Star Ladies? – Habló otro de los conductores.

---Como ya dije creo que son chicas perseverantes, que se han esforzado mucho. Ummm, quisiera felicitarlas por vencernos. – Todos los presentes se quedaron con la boca abierta, no se explicaban cómo era posible que esa chica de apariencia dulce fuera tan directa. – No es fácil vencer a un grupo de nuestra talla, y no es presunción y tampoco quiero que lo malinterpreten, pero desde nuestro debut hemos visto pasar a cientos de grupos femeninos, sin haber uno que realmente representara una competencia para nosotras. Nos vencieron esta vez, y creo que fue algo bueno, nos estábamos confiando demasiado y nuestra calidad empezaba a bajar, los fans no merecen eso. La presencia de estas chicas, nos da la oportunidad para mejorar aún más. Porque han debutado para recordarnos que no debemos confiarnos, que realmente debemos esforzarnos más, nuestros fans se merecen algo mejor que el grupo en que durante los últimos meses nos habíamos convertido.

--- Como sabrán, Star Ldies estuvo aquí hace unos días y Hyuna, la líder, declaró que ellas habían llegado dispuestas a destronarlas, también declaró que su concepto e imagen era mucho mejor y que esa era la razón por la que habían logrado superarlas en ventas. ¿Qué opinas al respecto de estas declaraciones?

--- Creo que realmente su concepto e imagen son innovadores, pero para tener éxito en este medio, y lo más importante, conservarlo, se necesita experiencia. Umm no quiero desmeritar, ni mucho menos, pero creo que su éxito se debe en gran medida a lo novedoso de su imagen. Pero en nuestro próximo come back estaremos regresando con mayor fuerza aún y entonces el público decidirá quienes son mejores. Y quiero aclarar que no tengo nada en su contra, las respeto como competencia y por eso estoy ansiosa por la próxima vez que estemos frente a frente.

--- Valla, esas son declaraciones…inusuales. Julieta hay otro rumor que ha surgido con mucha fuerza en estos días. Se dice que estuviste en un hospital para que te practicaran una cirugía plástica e incluso tomaron fotos de ti. ¿Qué dices al respecto? – Dijo uno de los conductores mientras en la pantalla comenzaban a aparecer las fotografías de ella saliendo de un hospital. Para sorpresa de todos, la chica comenzó a reír, todos la miraban expectantes sin saber si su risa se debía interpretar como una afirmación o quizá como una manera para conseguir tiempo y evitar de momentos los cuestionamientos.

--- Lo siento de verdad, es sólo que la idea me parece ridícula. No sé mucho del asunto, pero se supone que una cirugía de cualquier índole, necesita un tiempo de reposo ¿No? Y hoy estoy aquí como si nada. Sin mencionar que creo que estoy igual a hace unos meses. – Contestó Julieta con una sonrisa, todos esos rumores la divertían bastante.

--- La verdad es que te vez más delgada, y hay fotografías tuyas saliendo de un hospital. – Habló una de las conductoras con molesta insistencia.

--- Sí, supongo que es verdad. Y voy a explicar la razón. Hace unos días me internaron en un hospital porque tengo principios de anemia. Tal vez esa también sea la razón por que podría verme más delgada. Supongo que todo mundo imagina lo difícil que es ser idol, y no me estoy quejando ni mucho menos, pero el medio artístico es una profesión que así como da satisfacciones y alegrías también implica mucho esfuerzo. Ummm, nuestro tiempo es muy valioso y a veces no tenemos el tiempo suficiente para comer en horarios específicos. Hace unos días me desmayé por la misma razón y mis compañeros me llevaron al hospital en donde me diagnosticaron principios de anemia.

---Debió haber sido muy difícil para ti, eres un ejemplo de la explotación de los idols. – Dijo un conductor joven.

--- No lo creo así, simplemente estoy haciendo lo que amo y para conseguir lo que se quiere uno debe hacer pequeños sacrificios, sucede con todos, los estudiantes que deben reducir sus horas de sueño, con los atletas que deben esforzarse muchisimo. No es explotación, es quizás sólo falta de organización. Oh, y aprovecho para decirle a los fans que estoy bien, cuando las fotos salieron a la luz muchos se preocuparon, creyeron que me había operado, que tenía algun desorden alimenticio o que incluso estaba enferma de gravedad. Pero estoy perfectamente bien, el doctor ya me ha recetado vitaminas y una dieta especifica que estoy siguiendo al pie de la letra. Gracias a mis compañeras, el día de hoy puedo decir que me siento mucho mejor, así que agradezco a todos nuestros fans por su preocupación y quiero decirles que pueden dejar de preocuparse, estoy mejor y en el futuro cuidaré más de mi salud.

--- Creo que las fotos de paparazzis han sido los motivos de rumores para ustedes en estos días. ¿Que pueden decir acerca de las fotos de los idols de la compañía AC Saliendo de una comisaría? – Julieta estaba a punto de contestar, cuando los chicos decidieron intervenir.

--- A los chicos y a mí nos detuvieron porque estuvimos involucrados en una pelea callejera. – Habló TOP.

--- Se dice que los otros chicos involucrados fueron U-Boys ¿Es eso cierto? ¿Existe una rivalidad entre ustedes? – Preguntó la más joven de las conductoras.

--- No, sólo fue un malentendido que… no supimos resolver. Esto no tiene nada que ver con nuestras carreras artísticas.  –Explicó  Taeyang.

--- Pero no sería raro que existiera una rivalidad, es decir, la gente siempre está comparando qué grupo vende más, cuál tiene más fans. Incluso los fans están constantemente luchando entre sí, eso es horrible. Quiero decir que nosotros realmente no tenemos ninguna rivalidad con U-Boys, ni artística, ni personal. A decir verdad, recientemente tuve la oportunidad de conocerlos y son chicos realmente agradables. Como dijo Taeyang, este incidente solo fue un desafortunado malentendido. – Intervino Thunder. Los conductores lo miraban con suspicacia, era común que durante un incidente como el que se habían visto envueltos, los involucrados negaran cualquier tipo de rivalidad y aseguraran llevarse bien, o al menos soportarse. Estaba dispuestos a comenzar con más preguntas para sacar un verdad inexistente, incluso pensaron en usar a Julieta y preguntarle toda la verdad ya que al parecer tenía un problema para evitar decir la verdad. Por desgracia para ellos, el productor les informó que dieran la despedida pues el tiempo se había agotado.

Las cámaras se apagaron y los chicos salieron del estudio de grabación apenas se hubieron despedido. Subieron a la camioneta rápidamente antes de que un montón de periodistas ansioso por obtener alguna escandalosa exclusiva, se los impidiera. El manager de Handy Candy se subió en el asiento delantero. En el siguiente se sentaron El manager de Utopía, Julieta y TOP. En el asiento trasero se acomodaron Thunder y Taeyang. Aún había algo de tensión en el ambiente. En especial entre Thunder y sus compañeros, no hablaban con él a menos que fuera extremadamente necesario.

--- ¿Qué demonios pasa contigo Julieta? – Habló furioso el Manager de Handy Candy al mismo tiempo en que se volteaba en su asiento y la miraba con furia. – Siempre tienes que hacer lo que se te da la maldita gana ¿Verdad? Para algo preparamos los guiones, sólo tenías que ir y decir lo que ya habíamos acordado, pero no, la señorita va y dice una sarta de estupideces. Te advierto algo niña, no puedo hacerme responsable, ni interceder por ti más tiempo, si el CEO decide echarte, no podré hacer nada para defenderte esta vez. – Se volteó y abrochó su cinturón de seguridad con violencia.

La chica no supo que hacer y se quedó ahí, repentinamente preocupada, si la echaban de la empresa ¿Qué demonios iba a hacer? Su vida era ser cantante, sin ello nada le quedaba. Sabía que sería difícil, imposible conseguir ser aceptada en otra empresa, después de todo nadie querría en sus grupos, a una chica que no era popular y que además causaba tantos problemas. Se regañaba a sí misma, sabía que debió haber usado el guion, contestar las preguntas tal como lo habían planeado, pero simplemente le costaba demasiado pensar un poco antes de actuar, simplemente lo hacía, sin medir las consecuencias.

--- No le creas, lo hiciste bien. – Dijo TOP mientras apretaba su mano y le brindaba una reconfortante sonrisa. La chica le sonrió con desgana.

En su mente trataba desesperadamente de armar un improvisado plan B. Quizá podría regresar donde su madre y aceptar la propuesta de ir a estudiar derecho a una prestigiosa universidad en el extranjero, aunque dudaba mucho que esa propuesta siguiera en pie, después de haber decidido seguir sus sueño de convertirse en solista, de ser exitosa y famosa, la relación con su madre se había desquebrajado. Hacía años que no hablaba con ella, y las noticas que le llegaban eran gracias a su tío, el único que la había apoyado para seguir sus sueños. Sabía que su madre estaba bien, y pese a su enorme deseo de volver a verla, sabía que eso no sucedería porque su madre simplemente era demasiado rencorosa, sin mencionar que incluso la había desconocido como su hija.

Analizaba sus posibilidades, una tras otra. Llego a la conclusión, si la despedían, tendría que buscar trabajo y mantenerse por ella misma. Pese a su inestable e incierto futuro, lo que más la aterraba era la idea de saber que había fracasado para cumplir su sueño.

--- Al menos logré llegar hasta aquí. – Se dijo a si misma con voz apenas audible y sonrió ante la idea. Y entonces lo supo, no importaba si ese día era desechada de la empresa, no importaba si no tenía a donde ir, al menos le quedaba la satisfacción de haberlo intentado, le quedaban los hermosos recuerdos de los momentos vividos junto a sus compañeros. Y le quedaban ellos, no sabía lo que sucedería con ella, pero de algo estaba segura, sin importar cual fuera el resultado, podría contar con ellos… siempre.