martes, 10 de junio de 2014

Parte III




Won Shik entró en la cafetería donde ya empezaba a llegar más clientes también. Caminó directo hacia su mesa; se sentó y quito con delicadeza una pequeña notita que la más joven de las meseras había puesto ahí para indicar que esa mesa ya estaba apartada.
---Hola, ¿Qué vas a tomar el día de hoy? – Dijo una chica de rostro inocente, su cabellos castaño y ondulado, le llegaba hasta los muslos, dándole un aspecto aún más infantil.
---Hola, lo de siempre. – Indicó el muchacho con desgano. La muchacha se dio la vuelta para traer el pedido, pero Ravi la llamó haciendo que volteara. – Ahh, y gracias por apartarme el lugar. – Dijo él con coquetería. No es como si la idea le encantara, pero si con un par de palabras amables y unas cuantas sonrisas lograba conservar ese lugar privilegiado entonces lo haría.
---No tienes nada que agradecerme. – Contestó la chica al mismo tiempo en que se sonrojaba.
El muchacho se acomodó en su asiento y se dispuso a esperar. Aún era temprano, pero ya podía ver a través de la blanca cortina a alguien moviéndose, bailando, en la academia de danza al otro lado de la calle.
Esas visitas se habían convertido en una rutina para él. Nadie lo entendía, ni él mismo la hacía y sin embargo llevaba dos semanas viajando más de media hora sólo para verla. Su nombre se repetía una y mil veces en su cabeza, su rostro, su sonrisa. Desde aquella noche en que la vio por primera vez, a la luz de la luna, sonriendo, sonriéndole a él.
Estaba exponiéndose demasiado, lo sabía y aun así no hacía nada para evitarlo. Simplemente se dejaba llevar. Melody, la chica a la cual habían ordenado matar, se había instalado en sus pensamientos, como un cruel juego del destino.
La mesera llevó el americano grande hasta su mesa, le sonrió y se retiró. El chico le agradeció y comenzó a consumir la bebida con pequeños sorbos. Se dispuso a esperar.
Pasó alrededor de veinte minutos cuando vio a la chica salir y abrir la puerta. Poco tiempo después, comenzaron a llegar las madres con sus niños pequeños, a esa hora, erala clase de baile para niños de cinco y seis años. Ravi sonrió para sí, al darse cuenta que incluso se había aprendido los horarios de Melody y su estudio.
La chica recibía a los pequeños y les indicaba que comenzaran a estirar y calentar, una muchacha de unos dieciocho años llegó poco después, su asistente. Abrieron la cortina, dejando al descubierto el enorme cristal que daba hacia la calle, permitiéndole a Won Sik darse cuenta de todo lo que sucedía dentro de esa aula. Melody y su asistente comenzaron con la clase de baile, dando indicaciones para que los niños las siguieran.
Les hablaban dulcemente y amablemente les decían la manera correcta de realizar los pasos, los niños reian y se divertían. Pese a todo, estaban realizando un buen trabajo. Al final de la clase, quince niños se habían aprendido el inicio de una nueva coreografía y la ejecutaban con sincronía casi perfecta.
Ravi estaba hipnotizado viendo la clase que se llevaba a cabo al otro lado de la calle cuando sintió su teléfono vibrar dentro del bolsillo de su saco. Lo sacó y al ver el número del llamante contestó de mala gana.
---El jefe quiere verte en su oficina ahora, cariño. – Se escuchó la melosa voz de Sheyli a través del auricular. Ravi colgó el teléfono, dejó el pago por el café sobre la mesa y salió de la cafetería antes la mirada atónita y un tanto decepcionada de su camarera.
Se subió en su auto y condujo a su destino. No les sorprendió la llamada, en lo más mínimo. Sabía que eso tarde o temprano sucedería. Le habían encomendado deshacerse de Melody, la chica seguía respirando y eso le traería consecuencias. Won Sik no tenía un plan en mente, pero sabía que lo más importante en esos momentos era ganar algo de tiempo. Aún no sabía cómo lo haría, sólo una idea estaba en su mente, protegería a Melody de todo.
Aunque eso implicará grandes consecuencias para él, aunque ella ni siquiera supiera y tal vez nunca llegara a conocer su existencia ni todo lo que estaba haciendo por ella, aunque ni él mismo pudiera explicarse porque lo estaba haciendo. Simplemente sentía, muy dentro de él, esa inexplicable necesidad de proteger a la chica cuya sonrisa lo había cautivado.
Era una locura, lo sabía, y sin embargo no podía hacer nada para volver atrás. Aquella noche en que Melody le había sonreído, mirándolo a los ojos, alejo de él cualquier intensión que tuviera de matarla, aun si fuera para cumplir su promesa, se dio cuenta que jamás podría dañarla, porque, como un idiota, se había enamorado de ella.
No supo en que momento sucedió, lo que comenzó por simple atracción pronto se convirtió en algo más. Cada día se miraba al espejo y se mentía a sí mismo diciendo que sólo la seguía para cumplir con su trabajo. Hasta que un día por fin aceptó lo que su subconsciente desde aquella noche estaba diciéndole. Se había enamorado de la chica que tenía que asesinar.
Y cuando así lo aceptó un gran deseo de estar junto a ella lo invadió. De escuchar su voz, de que le hablara, de que lo mirara, que notara que él estaba ahí, amándola en secreto. Quería que ella correspondiera sus sentimientos, quería huir con ella a algún lugar en el fin del mundo donde nadie jamás pudiera interferir con sus felicidad. Pero eso no pasaría y sólo quedaba en sueños inalcanzables que jamás sería capaz de cumplir. Porque él era un asesino. Y como tal no tenía derecho a la felicidad. Porque sin importar los motivos que lo empujaron a convertirse en eso que detestaba, era parte de él, su pasado, sus errores, ahora eran parte de él. Entonces tomó una decisión, si no podría estar junto a Melody al menos haría hasta lo imposible para verificar que estuviera a salvo. Aún si eso implicaba perder la vida propia en el intento.
Ravi estacionó la motocicleta y entró en el elegante edificio. Paso frente a los dos imponentes guardias que resguardaban la entrada, subió las escaleras y pasó enfrente de Sheyli ignorando sus coqueteos por completo. Entonces entró en la oficina de su jefe, sin aviso. Pese a eso el hombre detrás del escritorio veía directo a la puerta, como si lo estuviera esperando. Sonrió al ver a Ravi cruzar el umbral y cerrar la puerta tras de sí.
---Siéntate Ravi. – Dijo su jefe con tono apacible.
---Me quedaré así ¿Por qué me llamaste?
---Creo que ya debes sospecharlo ¿No? Quiero saber si ya cumpliste con la misión que te encomendé.
---¿Y que si no lo he hecho? – Respondió Won Sik con tono áspero. El hombre se hecho a reír.
---¿Por qué siempre insistes el complicarlo todo? Entonces debo interpretarlo como que no has hehco tu trabajo ¿Cierto?
---¿Por qué quiere deshacerse de ella? – Preguntó el muchacho mirándolo directamente a los ojos, intentando descubrir si cualquiera de las cosas que contestara era mentira o no. El hombre lo miró sorprendido, suspiró y volvió a su sonrisa habitual.
---¿Es relevante acaso?
---Si voy a hacerlo, debo conocer al menos la razón. – El jefe se quedó un momento pensando y al fin dijo.
---Bien, te lo dirá. Esa chica… Melody estaba viniendo a mi casa para darles clases de baile a Samantha, ella estaba tan emocionada porque podría hacer realidad sus sueño y entrar a la academia de baile más importante en Nueva York. Entonces un día, Melody le dijo a Samantha que no tenía talento y que dejara de intentarlo porque jamás podría convertirse en bailarina profesional.  - Ravi se quedó esperando a que el hombre terminará su historia, después de algunos segundos de esperar se dio cuenta que eso no iba a suceder.
----¿Entonces me pediste asesinar a esa chica porque le dijo a tu hija que no tenía talento? – El hombre comenzó a reír, se levantó de su silla y se sirvió un wiski, camino hacia la ventana.
---Por Dios no, todos sabemos que Samantha no tiene el más mínimo talento al bailar, esa niña nació con dos pies izquierdos.
---Entonces…no entiendo. – Contestó Ravi sumamente confundido.
---¿Sabes? Esa chica tiene algo que me atrae mucho, bueno tú la has visto, es una belleza. No es secreto para nadie que soy un amante empedernido. Me fue imposible no caer en sus encantos, pero ella simplemente me rechazó. Le propuse matrimonio y ella simplemente se negó. Incluso interpuso una orden de restricción en mi contra. Oh rompió mi corazón en mil pedazos.
---Esto es ridículo. – Contestó el chico
---Sé que es difícil que lo entiendas, eres joven. Esa chica desprecio mis sentimientos y un crimen como ese, se paga con la muerte, muchacho. – Ravi entrecerró los ojos, intentando descubrir si acaso se trataba de una mala broma. –Bueno ahora que lo sabes, espero puedas cumplir con tu trabajo. Ah y sólo te recuerdo y en caso de que quieras negarte, tampoco tendría ninguna razón para mantenerte a ti o a tu padre con vida. – Sonrió de lado. Ravi comprendió que por el momento lo mejor era seguir la corriente y mentir.
---Si voy a hacerlo necesitaré tiempo. Como bien lo dijiste la chica es reconocida, y si la mato solo así comenzaran las investigaciones, sabrán que trabajaba en tu casa y que no terminaron en muy buenos términos y con una orden de restricción en tu contra serás el principal sospechoso. Y comenzarán a investigarte, no creo que eso te convenga, o a tu empresa. Necesitaré tiempo, saber sus horarios, si tiene alguna enfermedad y entonces comenzar a aplanear todo con tal de que parezca una muerte natural y así evitar a los fastidiosos detectives.
---Me gusta como piensas chico ¿Cuánto tiempo necesitas?
---Tres meses serán suficientes.
---Eso es mucho tiempo.
---O puedo hacerlo a la manera tradicional, un disparo y todo se acaba. Aunque como ya te dije, te estarías arriesgando a las investigaciones, la verdad a mí me da igual, en todo caso yo ya estaré lejos de aquí cuando los detectives vengan y descubran tus bodegas repletas de droga.
---Está bien, lo haremos a tu manera.
---Bien – Respondió Won Sik tratando de parecer frio mientras por dentro saltaba de alegría. Tenía tres meses de plazo para intentar salvar a Melody. No tenía la menor idea de cómo lo haría, pero ahora, el tiempo era un aliado.
---Sólo hay una asunto más que atender. Estos tres meses seguirás trabajando en mi compañía y por lo tanto también debes cumplir con misiones.
---No, habíamos acordado un número de misiones.
---Estás olvidando algo importante, tienes un plazo especifico de tiempo para cumplir con las misiones.
---EL plazo aun no vence.
---Pero lo hará en una semana. Ahora, sumando los tres meses que pediste de plazo extra, serás sólo un empleado más. Sin beneficios, tendrás que cumplir con el número de misiones que los demás. A menos claro, que quieras romper el acuerdo. – Ravi comenzó a reir sin gana - ¿Qué es tan gracioso?
---Fui un idiota al pensar que sería tan fácil, al pensar que no te aprovecharías de esto. – Contestó el joven.
---Negocios son negocios. – Respondió el hombre sonriendo. – Me agradas chico y lo sabes, pero eso no significa que te daré alguna clase de trato especial.
---Háganos esto, cumpliré con 10 misiones más pero a cambio dejarás que la chica viva.
---Suena tentador, pero me temo que tendré que rechazar la oferta. La verdad del porque te asigne este caso a ti específicamente es porque quiero que seas tu quien se encargue de ella. Si decides no cumplir con esa misión entonces estarás aquí hasta que ella deje de respirar.
---Está bien, sólo dame tres meses. Necesito buscar la manera en que su muerte sea lo menos sospechosa. – Después de decir esto, Won Sik se levantó dispuesto a irse.
---Sherly irá a tu casa mañana a dejarte los documentos de tu próxima misión. Un gusto poder hacer tratos contigo muchacho.
El muchacho ni siquiera volteó a verlo y salió dando un portazo. Se disponía a salir del edificio cuando escuchó una voz familiar llamándolo.
---¿Won Sik? – La chica se acercó hasta él y lo abrazó.
---Gain ¿Qué haces aquí? Se suponía que estabas en una misión.
---Estaba, del verbo ya terminé. – Contestó la joven sonriéndole. – Te extrañé tanto. – Volvió a abrazarlo. - ¿Tienes tiempo para hablar con una vieja amiga?
---Siempre tendré tiempo para ti. – Contestó Ravi con una radiante sonrisa. – Pero aquí no, Vayamos a otro lugar. – La muchacha asintió.
Won Sik conducía el automóvil a una velocidad excesiva, y a la vez con un dominio que pocos lograrías. Gain en el asiento del copiloto hablaba animadamente. Condujo hasta la cafetería enfrente a la academia de Melody. Era peligroso  y lo sabía, pero no quería desperdiciar ninguna oportunidad para poder verla.
Una vez que llegaron, entraron en el establecimiento. Su mesera de todos los días, se emocionó al verlo entrar por segunda vez en el día, pero sus ilusiones se fueron al ver a la despampanante chica que lo acompañaba. Gain era muy bella y con un cuerpo bien proporcionado que se acentuaba con su sexy forma de vestir. Pese a eso, Ravi sólo podía verla como una hermana mayor.
Ella fue la única que lo ayudó cuando acababa de entrar en el negocio. Lo ayudó a lidiar con sus culpas y le dio útiles consejos para hacer las cosas más fáciles para él. Era la única persona que realmente le importaba en el mundo, al menos antes de conocer a Melody. Gain pertenecía a una clase superior de cazadores, se encargaba de conseguir el dinero. Usaba su belleza para seducir a hombres ricos y poderosos que una vez que la asignaban como su heredera universal, los asesinaba. A diferencia de Ravi, ella había llegado ahí buscando venganza y hacia su trabajo como una especie de desahogo. Él le había propuesto en más de una ocasión que en cuanto terminará con el número de misiones, ambos huyeran. Quería alejarla de ese ambiente tan nocivo, pero ella se había negado una y mil veces. Su trabajo era lo único que le quedaba, las esperanzas que mantenían a Won Sik con intenciones de salir de ese lugar para siempre, de alejarse; se habían extinguido para ella hacía mucho tiempo.
Ambos ordenaron un café y algo de comer.
---Creí que ya no te encontraría. – Dijo Gain cuando la mesera se hubo alejado lo suficiente como para no escuchar su conversación. – Cuando me fui sólo te faltaban siete y pensé que una vez que hubiera acabado y regresado tú ya estarías en alguna isla lejos de aquí.
---Estaba a punto de terminar… algo pasó. – Dijo el muchacho con la vista baja.
---¿Qué fue lo que sucedió? – Preguntó su amiga
---Ese maldito, dejó la misión más difícil para el final. Sabía que tardaría más y entonces podría retenerme aquí.
---¿Misión difícil? Acaso es un político, valla que son difíciles. Tienen toda esa seguridad a su alrededor y si desaparecen las investigaciones nos ponen en peligro. Todo un lio.
---No, no es un político.
---¿Entonces…? – Gain no tuvo la necesidad de terminar su pregunta. Ravi levantó la vista y miró hacia el estudio de baile. Melody seguía ahí, ahora estaba practicando con niños de unos doce años de edad. – No… ¿Es ella? – Preguntó su amiga siguiendo la mirada de Wonsik.
---Si – Dijo con un suspiro
---No entiendo… ¿No se supone que en tu contrato dice que no puedes hacerte cargo de mujeres o menores de 18?
---Sí, se suponía. Pero me amenazó con que si no lo hacía… daría por terminado nuestro acuerdo.
---Qué hijo de puta. – Exclamó la chica molesta atrayendo la atención de varias personas a su alrededor. - ¿Qué piensas hacer?
---No sé, por ahora pedí tres meses extras para cumplir la misión. A cambio tengo que hacerme cargo de otros casos.
---¿Won Sik? – Dijo Gain tomando las manos del chico. - ¿Vas a hacerlo de verdad?
---No tengo opción.
---¿Entonces porque esperar? Si ya estás dispuesto a hacerlo, entonces ve ahora mismo y rómpele el cuello. – Ravi volteó a ver horrorizado a su acompañante.
---¿Cómo puedes decir algo así?
---No será la primera vez, pero podría ser la última, Won Sik.
---¿Cómo puedes ser tan fria? ¿Cómo puedes hablar asi de una vida humana? Ahora que lo pienso, jamás has mostrado el más mínimo atisbo de remordimiento.
---¿Por qué habría de sentir remordimiento o pena por ellos? Si nos encargaron matarlos es porque hicieron algo mal. No puedo sentirme mal por acabar con la vida de un empresario viejo, corrupto, lujurioso, avaro, violento o tirano. Y no puedes sentirte mal por terminar con la existencia de un drogadicto o de un vendedor. Todas esas personas ya están destinadas a morir, nosotros solo somos el instrumento. Te lo dije cuando llegaste aquí, ellos son la basura de este mundo, y nosotros somos los encargados de deshacernos de ellos, porque sabes que si no están aquí, todo es mejor. Nadie les llorará porque sólo causaron dolor a su alrededor, asi que qué más da. – La chica hablaba con calma y serenidad, a Ravi siempre le había atemorizado, pero a la vez envidiaba el que ella pudiera ser tan fría. – Y la chica de ahí enfrente es igual, piensa que si te han encargado deshacerte de ella es porque algo malo ha hecho.
---No ha hecho nada malo. Si la han mandado asesinar es porque rechazó al jefe. No puedo matar a alguien como ella, es inocente. No tenia ningún problema con las otras misiones, porque siempre los veía como me lo dijiste, simple basura, a algunos incluso les hice un favor. Pero ella… simplemente no puedo.
---Dime la verdad ¿Tú no pediste más tiempo para hacerlo, cierto? Pediste más tiempo para buscar la forma de evitarlo.
---No importa que suceda, no puedo asesinarla. Es una injusticia, no podría continuar viviendo asi.
---Tampoco la estas salvando porque sea una injusticia, Won Sik. Te conozco bien, te has enamorado de ella. – No era un pregunta, sino una afirmación. El chico no contestó y simplemente se quedó observando por la ventana, viendo con atención cada movimiento que Melody hacía. – No, no puedes hacer esto. Hey Won Sik mírame. – Tomó su barbilla para obligarlo a mirarla a los ojos. – Una vez que te enamoras, todo será dolor. Tienes que dejar estos estúpidos sentimientos. Sino cumples con la misión matarán a tu padre, y a ti. ¿Crees que la vida de alguien que ni siquiera conoces lo vale?
---Encontraré una manera. Lograré que ella viva y al mismo tiempo cumplir con mi promesa. No sé cómo lo haré pero funcionará. Tal vez pueda llegar a un acuerdo, o quizá pueda esconderla en algún lugar y fingir que la maté.
---No, no funcionará. No puedes engañarlo, sabrá que no cumpliste con la misión y te asesinara. Además crees que no te está vigilando. – Señaló con la cabeza a un chico de unos dieciséis años, sentado en una mesa alejada y que los miraba con atención. Al sentir las miradas, se tapó el rostro con el menú, fingiendo estar leyendo. – Ya sabes cómo es obstinado el jefe. Si él quiere ver a esa chica bajo tierra, lo hará. Y no le importará si eres tú o alguien más quien lo haga. Es un caso perdido, estás arriesgándote demasiado por nada.
---Lo lograré Gain, aún si tú ni nadie creen en mí.
---Cariño, lo digo como tu amiga. Te quiero demasiado como para perderte, no lo soportaría. Y menos por algo que no vale la pena, Won Sik, esa chica está condenada, morirá hagas lo que hagas, tal vez incluso en estos momentos ya mando a alguien para encargarse. Te estoy pidiendo que por favor salves tu vida. Por mí, por la promesa que le hiciste a tu madre, por tu padre. Por favor, hazme caso.
---Es algo que tengo que hacer. – Dijo con un tono de voz baja. Volteó hacia la ventana y se asustó al no ver a Melody en el lugar en donde segundos antes la había visto. Rastreó con la mirada el salón hasta por fin localizarla al fondo, ayudando a una pequeña con un paso. Suspiró aliviado.
Entonces sucedió, un chico entró en el aula corriendo. Traía puesto pantalón y camisa de tirantes negra y un cubre bocas negro también. No era tan alto, pero era musculoso. Se acercó a Melody y la cargo sobre su hombro antes la mirada sorprendida de los chicos.
Las palabras de Gain retumbaban en la mente de Ravi “esa chica está condenada, morirá hagas lo que hagas, tal vez incluso en estos momentos ya mando a alguien para encargarse” Sin pensarlo dos veces, se levantó y salió corriendo.
La desesperación se apoderó de él, corría tan rápido como sus piernas le permitían. Atravesó la calle hasta entrar en la academia, y comenzó a buscarla dentro de los salones de práctica, donde los estudiantes lo veían sorprendidos. No la vio, no la encontró, tuvo miedo. Miedo de perderla, aunque ella no le perteneciera, aunque sus vidas estuvieran diseñadas especialmente para no poder estar juntos jamás.
Comenzaba a desesperarse, sabía que cada segundo que pasaba, Melody corría peligro y si no se daba prisa la perdería para siempre. Estaba llegando al final del pasillo, a los últimos salones. Corría desesperado. Iba tan preocupado y tan distraído por sus pensamientos que no se dio cuenta de la persona saliendo de uno de los salones,, cargando un montón de folios. No lo notó hasta que chocó y vio cómo el cuerpo femenino chocaba contra la pared y después caía al suelo, al igual que él. En medio de una confusión y una lluvia de hojas de papel, escuchó al fin la voz que había imaginado durante todo ese tiempo. Esa voz que había soñado que algún día pudiera hablarle a él.
---¿Estás bien? – Preguntó la chica con notable preocupación.


miércoles, 16 de abril de 2014

Frente al miedo






TOP se separó delicadamente de Bom y pronunció aquellas palabras que desde hace muchísimo tiempo tenía atoradas en su garganta.

--- Te amo. – Dijo acariciando dulcemente la mejilla de ella. Bom sentía la felicidad inundar su cuerpo. Había soñado con ese momento durante tanto tiempo, pero no podía dejar de pensar si seguir de esa manera a su corazón era una buena idea o no. Las cosas habían cambiado tanto en tan poco tiempo, que no permitían que Bom pudiera confiar en la estabilidad de las cosas. La fama que creían segura comenzaba a esfumarse; le aterraba el sólo hecho de pensar que algo así sucediera con el amor que en esos momentos sentía por TOP.

--- ¿Y si esto no funciona? ¿Y si no podemos estar juntos? – La chica sentía que si no expresaba sus temores, éstos acabarían con ella; que si no los hablaba en ese momento no podría hacerlo jamás y que esos miedos los hundirían, en determinado momento, a ambos.

--- Te prometo que haré todo lo posible para que esto funcione, que el amor que sentimos ahora, no muera nunca. Porque me costó tanto confesarlo, porque no soportaría estar sin ti, porque te amo. – Confesó el chico, haciendo desvanecer las preocupaciones y temores de Bom; sellando su promesa con un beso más.

--- ¿Bom viste donde dejé mi…? Oh por Dios… - TOP y Bom se separaron avergonzados cuando escucharon la voz de Julieta y enrojecieron al verla parada frente a ellos con una expresión de sorpresa en su rostro. Así estuvieron un par de incómodos segundos, hasta que al fin la maknae decidió someterlos a un interrogatorio. - ¿Desde cuándo están juntos? No, esperen ¿Por qué no me lo habían dicho? Es decir estoy feliz por ustedes, pero ¿No creen que debieron decírmelo? – La chica estaba decidida a hacer decenas de preguntas más, pero Taeyang llegó hasta ella y empujándola de los hombros la llevó hasta la sala para alejarla de la avergonzada pareja.

--- Será mejor que se los digamos. – Dijo TOP refiriéndose a sus compañeros.

--- Si no es que Julieta lo hace primero. – Contestó Bom riendo. TOP le dio un beso en la frente y salieron a la sala para hablar con sus amigos. Creyeron que para ese momento Julieta ya les había contado lo que había visto y que al entrar en aquella habitación serían interrogados. No sucedió así, todos estaban viendo fijamente la televisión en donde con letras enormes aparecían videos de ellos saliendo de la estación de policía apenas horas atrás.

>> Los miembros de Handy Candy, Utopía y U-boys fueron vistos saliendo de una estación de policía en el centro de Seúl esta mañana. Según un testimonio anónimo fueron detenidos por estar involucrados en una pelea callejera<< – Se escuchó la voz de la locutora narrando. Después pusieron el video con el testimonio anónimo.

--- Eran como las tres de la mañana cuando nos llamaron de un club nocturno, reportaron una pelea. Grande fue nuestra sorpresa al llegar y ver que se trataba de los miembros de Utopía y U-boys. Esos chicos no sólo se insultaron, llegaron hasta los golpes. Ambos grupos estaban demasiado lastimados. Una hora después de que los detuvimos, vinieron sus compañeras, las chicas Handy Candy, exigían prepotentemente que los liberáramos. Se pusieron bastante pedantes, de hecho nos insultaron también. – Era un hombre, el testimonio anónimo. Su cara estaba cubierta, pero su voz lo delataba.

--- Es ese maldito policía, yo lo mato. – Gritó Julieta furiosa y levantándose de un salto se dirigió hacia la salida, pero Taeyang la detuvo.

--- ¿Y de que nos serviría eso ahora? – Contestó Daniel. – Ya viste lo que pasó por tus ataques de ira. Maldita sea Julieta, por una vez detente y piensa antes de actuar. – Después de decir esto, salió dela sala y se encerró en su habitación dando un sonoro portazo. Todos se quedaron sorprendidos, pero Julieta además se sentía dolida, le costaba admitir que parte de lo que estaba sucediendo era culpa suya. Además recibir esa hostilidad por parte de su amiga la entristecía. La maknae se sentó abatida en el sillón, no sabía que pensar.

--- Ella no habla en serio, sólo deja que se le pase el coraje. – Le dijo IU ofreciéndole una brillante sonrisa.

Thunder sabía que en parte él también tenía la culpa. En especial por poner a Daniel en una situación tan difícil. Se armó de valor y decidió por fin tener esa conversación con ella que tanto había evadido. Caminó con determinación hacia la habitación de la líder, pero un brazo masculino detuvo su andar.

--- ¿De verdad crees que ella quiera verte en estos momentos? – Dijo TOP con tono severo. Thunder estaba a punto de contestar cuando el sonido de su teléfono lo interrumpió

--- ¿Hola? – Respondió

--- Quiero verlos aquí en treinta minutos. – Era el CEO, Nunca lo había escuchado tan enojado, a pesar de ser una llamada, el tono de su voz denotaba furia pura. – Trae a las chicas contigo también. – Dijo gritando, después de eso colgó.

--- ¿El CEO? – Preguntó Taeyang.

--- Quiere vernos en media hora. – Contestó Thunder. – A todos.

--- Iré por Daniel. – Dijo IU encaminándose a la habitación de la líder pero antes de llegar siquiera, Daniel salió de su habitación y caminó en silencio para salir del departamento.

Los demás la siguieron, abordaron una van que ya estaba esperándolos. El silencio que reinaba dentro del vehículo era insoportable y sin embargo nadie podía o quería hacer algo para evitarlo. Cada uno pensaba en las grandes consecuencias que tendría ese escándalo, en su reputación sobre todo, pues no sabían lo que sus padres, amigos y fans estarían pensando de ellos.

Llegaron a la empresa y bajaron cubriendo su rostro. Una multitud de periodistas ya esperaban su llegada. Al fin, después de varios apretujones, aventones e insultos, pudieron entrar. Los managers de ambos grupos los esperaban en la recepción con los brazos cruzados y los seños fruncidos. Les hicieron señas para que los siguieran. Caminaron un tramo largo hasta llegar a la oficina del CEO.

Abrieron la puerta y entraron, los managers se mantenían a lado de los chicos. El CEO volteó a verlos con una mueca de enojo implantada en su rostro.

--- ¿Qué demonios significa esto? – Ladró furioso lanzando un periódico sobre la mesa. En primera plana, se exhibían descaradas fotos de los chicos saliendo de la comisaría de policía, además de grandes letras rojas y amarillas con palabras como “Peleas” “Rivalidad” “Violencia”

--- Yo…lo que sucedió es que… - Comenzó TOP a explicar torpemente

--- Cállate – Habló el CEO con tono atemorizante – Sus managers ya me lo han contado todo. Lo que quiero son los nombres de los responsables, ahora. – Golpeó la mesa con furia. Los chicos se veían unos a otros con confusión. Daniel, por su parte, mantenía la vista al frente con expresión impasible. Optaron por guardar silencio, nadie decía nada en aquella habitación. – Muy bien, ya que no quieren hablar, me veré en la necesidad de cancelar todas sus actividades durante un mes. – Espetó furioso. Cancelar las actividades de todos representaba una gran pérdida para la empresa, pero además representaba una humillación para los chicos.

--- No, espere, por favor. –Habló Julieta dando un paso al frente- Yo soy la culpable. Agredí a ese policía y si lo hubiera pensado mejor nada de esto estaría pasando, la prensa no se habría enterado de nada… - La maknae hablaba con la vista baja.

--- Sabía que tenías algo que ver en todo esto. Últimamente estoy cuestionándome mucho si realmente fue una buena idea incluirte en el grupo, no eres popular y causas demasiados problemas. – Contestó serio el CEO. Julieta se limitaba a escuchar el regaño, sin atreverse a levantar la mirada. – Tal vez los mejor sea hacer a Handy Candy de tres miembros solamente. – Todos los presentes se aterraron ante esa posibilidad.

--- Señor, le pido no tome una decisión acelerada. Julieta es impulsiva pero es parte fundamental de Hand... – Comenzó a decir el Manager de las chicas, pero el CEO lo interrumpió.

--- Calla, salgan todos ahora mismo. Necesito hablar con Julieta a solas. – Los chicos se voltearon a ver, dudando. – Ahora. – La voz del CEO indicaba que no estaba para bromas. Decidieron hacerle caso. Hicieron una leve reverencia y salieron, junto con los managers.

--- Debemos regresar, no podemos dejarla sola ahí. – Dijo IU apenas hubieran cerrado la puerta.

--- IU tiene razón, no podemos dejar que ella sola asuma toda la culpa. – Dijo Taeyang.

--- Yo no pienso regresar ahí ¿Qué no escucharon lo que dijo? ¿Acaso quieren quedarse inactivos un mes? – Contestó Daniel.

--- Daniel, por Dios es Julieta de quien estamos hablando. Vamos a regresar, todos juntos, y arreglaremos este desastre. – Era la primera vez es mucho tiempo que Thunder hablaba con sus amigos, Todos voltearon a verlo sorprendidos, casi habían olvidado por completo su presencia.

--- No voy a ir. – Dijo la líder con tono serio.

--- ¿Quién eres? ¿Por qué actúas así? Se supone que Julieta es tu amiga ¿Cómo puedes ser capaz de abandonarla así? -  Thunder encaró a la líder. En cualquier otra situación Daniel habría sido la primera en ir al rescate de Julieta, pero en ese momento se sentía cansada y harta de todo, no tenía el más mínimo ánimo de lidiar con regaños y sermones del CEO. No tenía ganas de pelear por nada, sólo quería marcharse a su casa y dormir para olvidarse de todo el desastre en el que se estaba convirtiendo su vida.

--- ¿Y porque tendría que involucrarme? ¿Por qué tendría que ser yo quien sea regañada? No fui yo quien agredió a ese policía, ni fui yo quien golpeo a los chicos del otro grupo, ni tampoco fui yo quien estaba en un bar hasta altas horas en la noche – Esto último lo dijo dirigiéndose directamente a Thunder. Después de decir esto último, dio la vuelta y salió. Todos los presentes estaban más que sorprendidos con la actitud de Daniel. Ella nunca había sido una persona egoísta, estaba más que claro, la situación vivida desde hace ya varias semanas la estaba enviando al borde de la desesperación.

--- Entremos de una vez. – Dijo IU sacando a todos de sus pensamientos.

--- No, espera. – Respondió Thunder. – Ustedes váyanse, no tienen nada que ver con esto. Si el CEO creo que todos estamos involucrados prepara un castigo peor para nosotros. Voy a entrar yo.

--- No los vamos a dejar solos. – Contestó Bom con determinación.

--- Thunder tiene razón, entre menos seamos, mejor. – Dijo TOP –Vallan a casa. Las chicas lo obedecieron y siguiendo a Daniel se dirigieron a su apartamento.

TOP, Taeyang y Thunder se prepararon y entraron en la oficina del CEO.

--- Señor… nosotros también somos responsables, después de todo, fuimos nosotros los involucrados en esa pelea, Julieta y las chicas sólo fueron sacarnos de ese lugar. – Dijo Taeyang.

El CEO se limitó a suspirar con pesadez. Les lanzó una mirada asesina a los tres chicos que irrumpían de esa manera en su oficina pero les ordenó que se sienten. La expresión de Julieta daba cuenta de lo molesto que estaba el CEO. La maknae Mantenía la vista baja.

--- ¿Qué voy a hacer con ustedes? No hacen más que traerme problemas. – Espetó en CEO furioso. Nadie se atrevió a hablar o a verlo a los ojos siquiera.  – Ustedes cuatro irán a una entrevista y arreglaran todo esto. Julieta al fin levantó la vista, el miedo se veía impregnado en su mirar. La maknae siempre evitaba aparecer en los shows de televisión, y cuando no había escapatoria siempre estaban sus compañeras ahí para apoyarla. Enfrentarse ella sola, le causaba pánico- Taeyang lo sabía y también se dio cuenta de su reacción.

--- No creo que sea necesario que Julieta valla señor, los chicos y yo podemos encargarnos sin problemas de este desastre. Déjenos hacerlo.– Intervino Taeyang.

--- ¿Estás dándome ordenes acaso?- Respondió el CEO.

--- No, es sólo que ya sabe, Julieta no puede estar sola en un programa… - Contestó Tae

--- Basta ¿crees que estas en posición de pedírmelo? Salgan de aquí, sus managers les darán los horarios para que se presenten a grabar los programas. Ahora salgan. – Los chicos obedecieron sin atreverse a decir algo más.

--- Gracias…por no dejarme sola. – Dijo Julieta una vez que estuvieron alejados de la oficina del CEO.

--- No era justo que tu asumieras la culpa por todos nosotros. – Habló TOP al mismo tiempo en que le ofrecía una sonrisa para tratar de confortarla.

La chica le devolvió una débil sonrisa, que más bien demostraba que estaba a punto de romper en llanto.

--- Ven conmigo. – Dijo Taeyang el mismo tiempo en que la tomaba de la mano y la conducía hacia un pequeño jardín que había en uno de los últimos pisos del edificio. La chica no decía nada, simplemente se dejó guiar. Una vez que llegaron a su destino, él la hizo sentarse en una de las jardineras.  -¿Qué fue lo que te dijo?

--- ¿Para qué quieres saberlo? – Respondió la chica con desgano. Su amigo suspiró y se sentó a su lado.

--- Julieta, no importa lo que te haya dicho, tienes que saber que esto no es tu culpa. Todo lo que ha estado pasando estas últimas semanas, nada de eso es tu culpa.

--- No es sólo eso. – Habló la maknae sin ánimos. – Todo esto me ha hecho preguntarme qué es lo que estoy haciendo con mi vida. En todos estos años ni siquiera he logrado debutar como solista, ni siquiera soy importante en mi grupo. Tal vez debería abandonar todo esto, buscar otro camino… - Taeyang la tomó por los hombros para que lo viera a los ojos.

--- Escúchame bien, no dejaré que te des por vencida, esta no es la Julieta que conozco, ya estás cerca de cumplir tu sueño, sólo espera un poco más. No voy a permitir que tires todo por la borda después de todo lo que ha pasado. – Dijo Taeyang con determinación.

La maknae simplemente volteó el rostro mientras una lágrima rodaba por su mejilla. Claro que en otra situación habría podido superar esos obstáculos así como había superado otros tantos, pero estaba cansada de todo, y sólo deseaba poder descansar de todo eso. Su amigo no supo cómo reaccionar, en el tiempo en que llevaba de conocerla jamás la había visto derramar una sola lágrima. La abrazó tímidamente, y en lugar de ser rechazado, como creyó que sucedería. Julieta correspondió su abrazo, su mente estaba completamente confundía, no sabía lo que sería con su vida y su carrera en un futuro, pero tener a alguien ahí, dándole apoyo, era lo único que necesitaba.





Cinco días habían pasado ya desde que los artistas de la AC Entertaiment habían sido afectados por miles de rumores que crecían y se esparcían día con día. Los managers de ambos grupos habían arreglado todo para que se presentaran en programas de variedades lo más pronto que les fue posible conseguir una cita.

Si las cosas en el entorno de los chicos se había vuelto asfixiante y agresivo, todo mundo se sentía con el derecho de decir si su actuar estaba bien o mal. En el pequeño grupo de amigos, que alguna vez llegaron a ser como una familia, las cosas estaban aún peor. Se habían distanciado tanto que prácticamente no hablaban entre ellos. La situación los estaba hundiendo en una depresión de la que muy difícilmente saldrían.

Por fin el día de ir a la entrevista llegó...

Julieta, Thunder, TOP y Taeyang fueron llevados al estudio de grabación. Bom e IU insistieron en acompañarlos, pero decidieron que era mejor así. Después de un largo viaje, llegaron a la televisora. Fueron conducidos a los camerinos en donde los arreglaron para dar la mejor imagen posible.

Julieta estaba controlándose para no salir corriendo de ese lugar, nunca se sentía cómoda o segura en ese tipo de programas y menos ahora que sus compañeras no estaban con ella.

Tenía tanto miedo de decir algo equivocado y empeorar las cosas, no tenía ni la más mínima idea de lo que estaba a punto de enfrentar  los managers los habían ayudado a preparar unos guiones en donde venía todo lo que debían decir frente a las cámaras pero los conductores siempre hacían un par de preguntas no previstas. La maknae intentaba distraer su mente y respiraba profundamente para disimular el manojo de nervios en que estaba convertida.

Cuando faltaba sólo un par de minutos para iniciar las grabaciones, los chicos AC fueron conducidos al set. Los hicieron sentarse y esperar a que el programa diera inicio. Taeyang volteó a ver a su amiga sonriendo, intentado darle ánimos. Los conductores lo miraban con sonrisas en sus rostros, siendo los primeros en tener la exclusiva aumentarían enormemente su rating, sacarían toda la verdad de los idols sentados frente a ellos. Obtener más audiencia, y con ellos ganancias, era su trabajo y no iban a tener piedad al entrevistar a los chicos AC.

El show dio inicio y la primer victima ante las preguntas inclementes fue Julieta. El conductor estelar comenzó a hablar.

---Julieta de Handy Candy está hoy con nosotros. – La chica hizo una reverencia ligera. -  últimamente han existido muchos rumores con respecto a ti  -Dijo una conductora joven, dirigiéndose a ella. – En especial los que hablan acerca de cómo Handy Candy han tomado y sobrellevado el que unas novatas las hayan superado en ventas. ¿Qué puedes decir al respecto ¿Qué opinas del éxito de Star Ladies?

--- La verdad tengo sentimientos encontrados. Por una parte estoy feliz que esas chicas estén siendo exitosas, supongo que se esforzaron mucho y el que sean recompensadas me parece justo. Por otro lado, estoy un poco triste, después de todo, a nadie le gusta enfrentarse a la derrota. Las chicas, el productor, el CEO y yo teníamos realmente altas expectativas con respecto a esta canción, sin embargo creo que esta experiencia nos ha servido para esforzarnos más en nuestro comeback. Y no tomamos esto como una derrota, sino que lo planteamos como un descanso para regresar con más fuerza aún. – Todos en el estudio quedaron asombrados ante la honestidad de la maknae, esperaban que desviara el tema o que diera una respuesta hipócrita, una respuesta de acuerdo a su imagen de niña perfecta. Pero ella era demasiado sincera, y ese era precisamente, la razón por la que odiaba ir a los shows de variedades, nunca lograba decir lo correcto, lo esperado. Pero en esta ocasión lo estaba manejando bastante bien.

---Julieta, ¿Qué opinas acerca de Star Ladies? – Habló otro de los conductores.

---Como ya dije creo que son chicas perseverantes, que se han esforzado mucho. Ummm, quisiera felicitarlas por vencernos. – Todos los presentes se quedaron con la boca abierta, no se explicaban cómo era posible que esa chica de apariencia dulce fuera tan directa. – No es fácil vencer a un grupo de nuestra talla, y no es presunción y tampoco quiero que lo malinterpreten, pero desde nuestro debut hemos visto pasar a cientos de grupos femeninos, sin haber uno que realmente representara una competencia para nosotras. Nos vencieron esta vez, y creo que fue algo bueno, nos estábamos confiando demasiado y nuestra calidad empezaba a bajar, los fans no merecen eso. La presencia de estas chicas, nos da la oportunidad para mejorar aún más. Porque han debutado para recordarnos que no debemos confiarnos, que realmente debemos esforzarnos más, nuestros fans se merecen algo mejor que el grupo en que durante los últimos meses nos habíamos convertido.

--- Como sabrán, Star Ldies estuvo aquí hace unos días y Hyuna, la líder, declaró que ellas habían llegado dispuestas a destronarlas, también declaró que su concepto e imagen era mucho mejor y que esa era la razón por la que habían logrado superarlas en ventas. ¿Qué opinas al respecto de estas declaraciones?

--- Creo que realmente su concepto e imagen son innovadores, pero para tener éxito en este medio, y lo más importante, conservarlo, se necesita experiencia. Umm no quiero desmeritar, ni mucho menos, pero creo que su éxito se debe en gran medida a lo novedoso de su imagen. Pero en nuestro próximo come back estaremos regresando con mayor fuerza aún y entonces el público decidirá quienes son mejores. Y quiero aclarar que no tengo nada en su contra, las respeto como competencia y por eso estoy ansiosa por la próxima vez que estemos frente a frente.

--- Valla, esas son declaraciones…inusuales. Julieta hay otro rumor que ha surgido con mucha fuerza en estos días. Se dice que estuviste en un hospital para que te practicaran una cirugía plástica e incluso tomaron fotos de ti. ¿Qué dices al respecto? – Dijo uno de los conductores mientras en la pantalla comenzaban a aparecer las fotografías de ella saliendo de un hospital. Para sorpresa de todos, la chica comenzó a reír, todos la miraban expectantes sin saber si su risa se debía interpretar como una afirmación o quizá como una manera para conseguir tiempo y evitar de momentos los cuestionamientos.

--- Lo siento de verdad, es sólo que la idea me parece ridícula. No sé mucho del asunto, pero se supone que una cirugía de cualquier índole, necesita un tiempo de reposo ¿No? Y hoy estoy aquí como si nada. Sin mencionar que creo que estoy igual a hace unos meses. – Contestó Julieta con una sonrisa, todos esos rumores la divertían bastante.

--- La verdad es que te vez más delgada, y hay fotografías tuyas saliendo de un hospital. – Habló una de las conductoras con molesta insistencia.

--- Sí, supongo que es verdad. Y voy a explicar la razón. Hace unos días me internaron en un hospital porque tengo principios de anemia. Tal vez esa también sea la razón por que podría verme más delgada. Supongo que todo mundo imagina lo difícil que es ser idol, y no me estoy quejando ni mucho menos, pero el medio artístico es una profesión que así como da satisfacciones y alegrías también implica mucho esfuerzo. Ummm, nuestro tiempo es muy valioso y a veces no tenemos el tiempo suficiente para comer en horarios específicos. Hace unos días me desmayé por la misma razón y mis compañeros me llevaron al hospital en donde me diagnosticaron principios de anemia.

---Debió haber sido muy difícil para ti, eres un ejemplo de la explotación de los idols. – Dijo un conductor joven.

--- No lo creo así, simplemente estoy haciendo lo que amo y para conseguir lo que se quiere uno debe hacer pequeños sacrificios, sucede con todos, los estudiantes que deben reducir sus horas de sueño, con los atletas que deben esforzarse muchisimo. No es explotación, es quizás sólo falta de organización. Oh, y aprovecho para decirle a los fans que estoy bien, cuando las fotos salieron a la luz muchos se preocuparon, creyeron que me había operado, que tenía algun desorden alimenticio o que incluso estaba enferma de gravedad. Pero estoy perfectamente bien, el doctor ya me ha recetado vitaminas y una dieta especifica que estoy siguiendo al pie de la letra. Gracias a mis compañeras, el día de hoy puedo decir que me siento mucho mejor, así que agradezco a todos nuestros fans por su preocupación y quiero decirles que pueden dejar de preocuparse, estoy mejor y en el futuro cuidaré más de mi salud.

--- Creo que las fotos de paparazzis han sido los motivos de rumores para ustedes en estos días. ¿Que pueden decir acerca de las fotos de los idols de la compañía AC Saliendo de una comisaría? – Julieta estaba a punto de contestar, cuando los chicos decidieron intervenir.

--- A los chicos y a mí nos detuvieron porque estuvimos involucrados en una pelea callejera. – Habló TOP.

--- Se dice que los otros chicos involucrados fueron U-Boys ¿Es eso cierto? ¿Existe una rivalidad entre ustedes? – Preguntó la más joven de las conductoras.

--- No, sólo fue un malentendido que… no supimos resolver. Esto no tiene nada que ver con nuestras carreras artísticas.  –Explicó  Taeyang.

--- Pero no sería raro que existiera una rivalidad, es decir, la gente siempre está comparando qué grupo vende más, cuál tiene más fans. Incluso los fans están constantemente luchando entre sí, eso es horrible. Quiero decir que nosotros realmente no tenemos ninguna rivalidad con U-Boys, ni artística, ni personal. A decir verdad, recientemente tuve la oportunidad de conocerlos y son chicos realmente agradables. Como dijo Taeyang, este incidente solo fue un desafortunado malentendido. – Intervino Thunder. Los conductores lo miraban con suspicacia, era común que durante un incidente como el que se habían visto envueltos, los involucrados negaran cualquier tipo de rivalidad y aseguraran llevarse bien, o al menos soportarse. Estaba dispuestos a comenzar con más preguntas para sacar un verdad inexistente, incluso pensaron en usar a Julieta y preguntarle toda la verdad ya que al parecer tenía un problema para evitar decir la verdad. Por desgracia para ellos, el productor les informó que dieran la despedida pues el tiempo se había agotado.

Las cámaras se apagaron y los chicos salieron del estudio de grabación apenas se hubieron despedido. Subieron a la camioneta rápidamente antes de que un montón de periodistas ansioso por obtener alguna escandalosa exclusiva, se los impidiera. El manager de Handy Candy se subió en el asiento delantero. En el siguiente se sentaron El manager de Utopía, Julieta y TOP. En el asiento trasero se acomodaron Thunder y Taeyang. Aún había algo de tensión en el ambiente. En especial entre Thunder y sus compañeros, no hablaban con él a menos que fuera extremadamente necesario.

--- ¿Qué demonios pasa contigo Julieta? – Habló furioso el Manager de Handy Candy al mismo tiempo en que se volteaba en su asiento y la miraba con furia. – Siempre tienes que hacer lo que se te da la maldita gana ¿Verdad? Para algo preparamos los guiones, sólo tenías que ir y decir lo que ya habíamos acordado, pero no, la señorita va y dice una sarta de estupideces. Te advierto algo niña, no puedo hacerme responsable, ni interceder por ti más tiempo, si el CEO decide echarte, no podré hacer nada para defenderte esta vez. – Se volteó y abrochó su cinturón de seguridad con violencia.

La chica no supo que hacer y se quedó ahí, repentinamente preocupada, si la echaban de la empresa ¿Qué demonios iba a hacer? Su vida era ser cantante, sin ello nada le quedaba. Sabía que sería difícil, imposible conseguir ser aceptada en otra empresa, después de todo nadie querría en sus grupos, a una chica que no era popular y que además causaba tantos problemas. Se regañaba a sí misma, sabía que debió haber usado el guion, contestar las preguntas tal como lo habían planeado, pero simplemente le costaba demasiado pensar un poco antes de actuar, simplemente lo hacía, sin medir las consecuencias.

--- No le creas, lo hiciste bien. – Dijo TOP mientras apretaba su mano y le brindaba una reconfortante sonrisa. La chica le sonrió con desgana.

En su mente trataba desesperadamente de armar un improvisado plan B. Quizá podría regresar donde su madre y aceptar la propuesta de ir a estudiar derecho a una prestigiosa universidad en el extranjero, aunque dudaba mucho que esa propuesta siguiera en pie, después de haber decidido seguir sus sueño de convertirse en solista, de ser exitosa y famosa, la relación con su madre se había desquebrajado. Hacía años que no hablaba con ella, y las noticas que le llegaban eran gracias a su tío, el único que la había apoyado para seguir sus sueños. Sabía que su madre estaba bien, y pese a su enorme deseo de volver a verla, sabía que eso no sucedería porque su madre simplemente era demasiado rencorosa, sin mencionar que incluso la había desconocido como su hija.

Analizaba sus posibilidades, una tras otra. Llego a la conclusión, si la despedían, tendría que buscar trabajo y mantenerse por ella misma. Pese a su inestable e incierto futuro, lo que más la aterraba era la idea de saber que había fracasado para cumplir su sueño.

--- Al menos logré llegar hasta aquí. – Se dijo a si misma con voz apenas audible y sonrió ante la idea. Y entonces lo supo, no importaba si ese día era desechada de la empresa, no importaba si no tenía a donde ir, al menos le quedaba la satisfacción de haberlo intentado, le quedaban los hermosos recuerdos de los momentos vividos junto a sus compañeros. Y le quedaban ellos, no sabía lo que sucedería con ella, pero de algo estaba segura, sin importar cual fuera el resultado, podría contar con ellos… siempre.



miércoles, 12 de febrero de 2014

Capítulo 31 + Special Bonus: Tus mentiras






NARRA MATI    

Un molesto timbre me despertó. Cállate. Vamos sólo cinco minutos más. Casi rogaba para que dejara de sonar y me dejara en paz. Sólo cinco minutos más, me dije y lo apagué de un golpe, me di la vuelta, me arropé nuevamente y seguí durmiendo.

Será mejor me levante de una buena vez o llegaré tarde al ensayo- Me dije a mi misma y con pereza voltee a ver el reloj que se encontraba a un lado de mi cama, sobre el buró de madera. 10 de la mañana. ¡QUE! Se me había hecho tarde, demasiado tarde. Me levanté de un solo salto, de vestí y lavé rápidamente, Recogí mi cabello en una coleta, tomè mi bolso y mis cosas y salí corriendo. En ocasiones como esta, era tan conveniente vivir relativamente cerca de mi trabajo.

Hice un tiempo record y llegué a la empresa en sólo cinco minutos. Aunque seguramente no me salvaría de alguna sanción… 

Entré en la sala de prácticas donde ya resonaba la música. Al abrir la puerta, todos los presentes voltearon a verme. Hice una leve reverencia.

---Lamento el retraso. – Dije con la respiración entrecortada. El coreógrafo se veía bastante enojado, se cruzó de brazos con gesto molesto, eso no era bueno, nada bueno. Sung Ah sonrió, como burlándose de mi. Los miembros de Big Bang me veían con expresión neutral, excepto Seungri, él me sonreía, como si intentar hacerme saber que todo estaba bien. Eso me dio un poco de confianza, después de todo con quien me sentiría más apenada era con él, puesto que siendo mi compañero, tendría que haber ensayado solo y desperdiciado algo de su valioso tiempo. Dirigí la mirada hacia un lado y la poca confianza que había logrado acumular hasta ese momento, se esfumó. Kim Nam se encontraba junto a Seungri. Me habían remplazado.

---Sabes que en esta empresa tenemos tolerancia cero a la impuntualidad. – Dijo el coreógrafo al fin de un momento.

---Si lo sé, lo lamento mucho, le prometo que no volverá a suceder.

---Mati, eres una gran bailarina pero me veré en la necesidad de removerte de la coreografía principal. Lo siento. Son las reglas. Preséntate mañana a las nueve para el ensayo de la coreografía de apoyo. – Dijo el coreógrafo. Vi como Sung Ah y Kim Nam simularon aplaudir en silencio y tenían en su cara una odiosa sonrisa. Quería golpearlas, pero en el fondo sabia que esto no era nada más que mi culpa. Sentía coraje y tristeza también, estaba tan cerca de cumplir mi sueño y ahora lo veía todo derrumbarse frente a mis ojos, tal como si se tratara de castillos de arena sometidos al poder destructivo de una ola.´

---Espera hyung, no puedes quitarla de la coreografía principal. – Dijo Seungri de pronto, provocando que todos volteáramos a verlo con expectación.

---No es que yo lo desee, pero son las reglas. La impuntualidad es considerada una falta grave, lo lamento mucho Mati. – Dijo el coreógrafo.

---¿Pero que no se supone que debemos hacer todo lo posible para que el concierto sea perfecto? – Replicó el maknae. – Y eso incluye también el tener a las mejores bailarinas de la empresa.

---Lo sé, por eso he seleccionado cuidadosamente a cada una de ellas, Kim Nam es una muy buena bailarina. – Dijo el instructor señalando con un gesto de cabeza, a la chica que estaba al lado del maknae.

---Si, pero no es tan buena como Mati. – Ante eso, el coreógrafo no tuvo nada que argumentar. Kim Nam miró con enojo a Seungri, apuesto a que se sentía humillada. – Además, falta menos de un mes para el concierto y es muy poco tiempo para que una bailarina nueva se aprenda toda la coreografía que hemos montado hasta ahora. Necesitaría dedicarle mucho tiempo para estar al nivel, y ese es tiempo que no tenemos.

---Son las reglas, no hay nada que yo pueda hacer. – Contestó el coreógrafo.

---No digo que no reciba una sanción, pero estoy seguro que podemos posponerla, por el momento lo más importante es sacar adelante el concierto.

---Hyung, Ri tiene razón, deja que la chica se quede. Después arreglaremos lo de la sanción. – Intervino Ji Yong.

---Eso es verdad, además Kim Nam está aún por debajo de nuestro nivel. – Dijo He Neul, una de las bailarinas y compañera de Taeyang. No podría decir que era mi amiga, pero a decir verdad nos llevábamos bien, casi todas, excepto Sung Ah y Kim Nam.

---Váyanse al diablo, no voy a rogarles. – Dijo Kim Nam furiosa, al pasar junto a mí, me empujó y al salir azotó la puerta.

---Bien, en ese caso creo que no tenemos opción. – Dijo el coreógrafo.  – Pero aún hay una sanción que debes cumplir Mati, que no se repita, tuviste suerte esta vez.

---No pasará, se lo aseguro. – Después de decir esto, me integre rápido y reanudamos el ensayo.

Estuvimos practicando por alrededor de ocho horas continuas. Tomábamos pequeños descansos que no eran lo suficientemente largos como para poder recuperarnos del todo. Todos los presentes estábamos exhaustos.

---Bien chicos, hemos terminado. Nos vemos mañana aquí a la misma hora, que descansen. – Al fin el coreógrafo dio la tan esperada despedida. Tomé mis cosas rápidamente y salí de la sala de prácticas, me dirigí a las duchas y me di un refrescante baño. Me sentía mucho mejor aunque el cansancio aún estaba presente. Sólo quería llegar pronto a mi casa y dormir hasta el día siguiente.

Empezaba a anochecer. Caminé hasta la salida, dispuesta a irme a mi casa. Entonces sentí mi brazo siendo atrapado por una mano. Me di la vuelta, encontrándome con Sung Ah y Kim Nam.

---No tan rápido zorrita. – Dijo Sung Ah mientras ambas me empujaban a un lugar más apartado.

---¡Suéltame! – Dije zafándome. - ¿Qué quieren?

---¿Te lo dije o no Kim Nam? Estas chicas solo buscan un hombre al que puedan engatusar para sacarle el mayor provecho. – Dijo Sung Ah, como si yo no estuviera ahí.

---Me largo. –Dije y empecé a caminar, pero antes de que llegara demasiado lejos, Kim Nam me empujo de vuelta a mi posición original. Rayos, sí que me dolió.

---¿Te crees superior a nosotras sólo porque eres la zorrita de Seungri? – Preguntó Kim Nam encarándome.

---¡¿Qué?! – Sentía mi sangre hervir dentro de mi cuerpo. – Hazte a un lado. –Dije empujando a Sung Ah hacia un lado, pero por desgracia para mí, era más alta y se recuperó pronto, volviendo a empujarme contra la pared.

---Las personas como tú, me revuelven el estómago. Quitándonos oportunidades a quienes realmente las merecemos. – Dijo Kim Nam, y fue todo lo que soporté.

---No es mi culpa que no sepas bailar. ¿Acaso creías que ella te iba a ayudar a entrar, que estarías en la coreografía principal solo por ella? – Dije señalando con un gesto a Sung Ah. – Abre los ojos estúpida, si fuera realmente tu amiga te hubiera defendido allá adentro, no aquí donde no le traerá consecuencias. Sólo está contigo para que ella se vea aún mejor. Junto a ella, pareces un mono amaestrado. Ella por el contrario, puede lucirse a costa tuya. – Kim Nam se quedó callada, como era de suponerse Sung Ah intento desmentirme.

---Eso no es verdad Kim Nam, si no te defendí allá adentro, fue porque …bueno porque no quería que…ya sabes lo mucho que me costó entrar…no quería… - Me estaba divirtiendo ver los desesperada que estaba Sung Ah intentando encontrar alguna excusa válida. – Hablaremos de esto después, lo importante aquí es que esta zorra te quito tu puesto, ¿Recuerdas? ¿Te quedaras así, como si nada?

Ambas se preparaban para atacarme, mientras yo buscaba una forma de escapar. Si además de lo sucedido durante la mañana se enteraban que había tenido una pelea, estaba segura que ahora si me despedirían.

---¿Algún problema chicas? – Dijo un chico. Seungri. Kim Nam y Sung Ah se voltearon a ver y se fueron, no sin antes mirarme con odio puro. - ¿Estás bien?

---Sí, gracias.

---¿Te acosan? – Preguntó preocupado, o al menos eso parecía.

---No, bueno, no les tengo miedo. Dudo mucho que fueran capaces de hacerme algo, son solo amenazas. Pero no puedo tener una pelea ahora, no después de lo que paso hoy. – Confesé.

---¿Quieres que hable con el CEO?

---No creo que sea necesario, dudo que sigan molestándome. No es algo que les convenga a ellas tampoco.

---Si así lo quieres, está bien.

---Gracias una vez más, por todo. Nos veremos mañana. – Dije y empecé a caminar pero él me detuvo.

---Te invito a cenar. – Dijo pasando un brazo sobre mis hombros.

---¿Qué? – No entendía lo que pasaba, tal vez era una broma.

---Vamos, no comiste nada en todo el día, podrías sufrir un colapso. – No supe que contestar y él debió ver la confusión en mi rostro. – No lo malinterpretes, Es sólo que si enfermas me traerá muchos problemas y no quiero eso… Somos compañeros en esto así que debemos cuidarnos entre nosotros ¿No lo crees?

---Supongo… - Fue lo único que fui capaz de responder.

---¿Entonces? – Preguntó volteando a verme. MI celular comenzó a sonar, lo saqué de mi bolso. “Cena <3 8:00 PM” Lo había olvidado por completo. Había quedado de verme en un restaurant con Min Hyuk para cenar. Desde la conferencia, no lo había visto y realmente lo extrañaba. Al parecer había encontrado una manera de salir y entrar de la casa sin ser visto por los fans.

---Lo siento, ya tengo planes, pero tal vez en otra ocasión…

---Vamos, estoy seguro que puedes posponer  tu compromiso, pronto ya no tendremos tiempo para nada. Así que aprovechemos que hoy estamos libres. – Su sonrisa…su sonrisa me dejaba sin palabras… de una manera muy distinta a la que me pasaba con él, con Min Hyuk.

---Me encantaría, de verdad…pero es un compromiso muy importante y…

---Me lo debes. Y no te estoy cobrando ni obligando mucho menos, pero sería genial poder pasar un momento agradable junto, además así podríamos conocernos mejor. – Había dicho que estaba en deuda con él, y era verdad. Me había ayudado tanto y nunca se lo había pagado.

---Está bien. – Dije al cabo de algunos segundos de pensarlo. – Pero no tardaremos ¿cierto?

---Te llevaré a tu casa, cuando así lo quieras. – Dijo volviendo a sonreírme. Cargó mi bolso y mientras yo entraba en su auto, por razones desconocidas aun para mí, apagué mi celular.

No entendía que es lo que sucedía conmigo. Sabía que estaba dejando plantado a Min, sabía que el cargo de conciencia seria alto, que me sentiría tan mal después, pero aun así no hacía nada para evitarlo. Era como si no tuviera voluntad propia, y otra persona estuviera decidiendo por mí en aquellos momentos.

Después de un rato, llegamos a un elegante restaurant. Seungri me ayudó a bajar y entramos.

Nos guiaron a una mesa para dos, había muchas parejas a nuestro alrededor y eso en cierta manera, me hacía sentir tan incómoda y culpable también. Una chica se acercó a nuestra mesa y tomó nuestra orden.

---Parece un restaurant para parejas. – Dije con la intención de romper el hielo, y así aligerar un poco mi conciencia.

---Lo es, lo lamento pero es la única clase de lugares a los que puedo asistir sin ser descubierto y que se arme un alboroto. Las personas están tan concentradas en su pareja que pocas veces se dan cuenta de quien está en la mesa de al lado. Si te sientes incomoda, podemos ir a algún otro lugar.

---No, está bien, es sólo que… tenía curiosidad. – El sólo hecho de imaginarme, escapando de algún disturbio ocasionado por fans, o aun peor, si algún paparazzi llegará a tomarnos fotos…sería mi ruina, pensar en cómo se sentiría Min… Lo que estaba haciendo no era correcto, porque si fuera algo que no trajera daños, no me sentiría así de culpable.

---Así que eres de México… - Dijo Seungri, sacándome de mis pensamientos.

---Si. – Respondí secamente, la culpabilidad que sentía en esos momentos ocupaba gran parte mi mente, dejando las ganas de hablar y socializar en segundo plano.

---Cuéntame cómo es. – Contestó el chico sentado frente a mí. Traté de dar una buena respuesta, pero con suerte llegaba más allá de las oraciones cortas. Sin embargo, él no se daba por vencido y seguía preguntándome cosas y haciendo que cada vez hablara más, entablando así una agradable conversación. Incluso me hacía reír.

Poco a poco me fui relajando, hasta casi olvidarme por completo de mi cargo de conciencia. Terminamos de cenar y me llevó a mi casa, Me costaba admitirlo, pero a pesar de todo, había pasado un momento muy agradable.

Entré en la casa y me dirigí a mi habitación. Estaba tan cansada que me aventé sobre la cama, entonces algo lastimó mi espalda. Me levanté desconcertada y vi mi celular sobre la cama, se había salido de mi bolso. Respiré profundo y lo prendí.

45 llamadas perdidas, 14 mensajes de texto. ¡¿Qué?! Todos y cada uno de ellos, eran de Min Hyuk.

La culpa volvió a mí, como un látigo decidido a torturarme. ¿Cómo pudiste hacerle esto a Min Hyuk? Me recriminaba a mí misma.

Decidí llamarlo, era lo único que podía hacer por el momento.

Contestó al primer timbrazo. Tomándome por sorpresa.

---Mati ¿Dónde estás? ¿Estás bien? – Por Dios, su voz se escuchaba tan preocupada. Mientras yo reía, él había estado preocupado por mí. Nunca merecería recibir su perdón.

---Min, cariño, tranquilo. Estoy bien. – Trate de mantenerme calmada y hacer que mi voz sonara lo más natural posible. - ¿Esperaste mucho?

---No tanto… ¿Qué fue lo que paso? – Estaba en todo el derecho de reclamarme, pero su voz no tenía ese tono, era más bien de preocupación.

---Tuvimos ensayo hasta muy tarde, estaba tan cansada que al llegar a casa me quedé totalmente dormida, lo siento. - ¿Por qué estaba mintiéndole? ¿Por qué si salir a cenar con Seungri era algo tan inocente como parecía, se lo ocultaba a mi novio?

---Pensé que te había pasado algo, estaba tan preocupado. De hecho iba para tu casa.

---De verdad lo siento tanto, mi celular estaba en silencio y no sabía en donde lo había dejado.

---Entiendo. ¿Quieres que valla a tu casa?

---Amor es media hora de camino. Es tarde, ve a descansar. Nos veremos después. – La sola idea de imaginármelo viajando por más de 30 minutos para verme, después de lo que le hice esa tarde, me hacía sentir como la basura misma.

---De acuerdo, te llamaré mañana. Que descanses.

---Gracias… Min Hyuk…

---¿Si?

---Te quiero. – Dije al borde de las lágrimas, no merecía estar con alguien como él.

---Yo también. – Respondió él al otro lado de la línea. Después de eso, colgamos.

Me acurruqué entre las cobijas  intentan do dormir, pero no podía. A pesar de estar cansada, no lograba conciliar el sueño. Daba vueltas en la cama. Me sentía triste y enojada conmigo mismo. ¿En qué momento decidí que era mejor ir a cenar con un casi desconocido a cumplir una promesa al chico que se suponía amaba?

Para mi suerte, mi cuerpo no resistió mucho tiempo más y al fin pude dormir.

Cuando desperté, el reloj marcaba las seis de la mañana. Afuera aún seguía oscuro. Tomé impulso y salí de la cama, por muy culpable que me sintiera, nada iba a solucionarse si no hacía algo para que así sucediera.

Me di un baño y salí rumbo a la empresa con una idea clara en mi mente. Le había hecho daño a Min Hyuk, y pese a que afortunadamente, él no lo sabía, yo sí, así que ahora arreglaría todo este desastre.

Entré en la sala de prácticas, como aún era temprano, no había nadie más. Encendí las luces y me puse a estirar un poco, no paso mucho tiempo para que la puerta se abriera provocando que volteara a ver al chico que en ese momento iba entrando con dos cafés en las manos.

---Valla, sí que llegaste temprano. – Dijo Seungri al momento en que me ofrecía uno de los cafés. – No sé si te guste el americano, pero no había capuchino.

---Está bien. – Dije mientras tomaba la bebida que me era ofrecida. Bien Mati, esta es tu oportunidad. - ¿Puedo hablar contigo?

---Por supuesto. – Contestó el maknae con una sonrisa. Diablos ¿Y ahora que se suponía que le dijera.

---Sabes, me divertí mucho ayer. Y la verdad es que eres un chico encantador. – Lo mejor en momentos como este era dejar las cosas bien claras. – Pero hay algo que debes saber.

---Sólo dilo. – Bien, aquí vamos.

---La verdad es que en estos momentos estoy en una relación y…lo amo. – Ya, lo dije. Seungri primero se quedó callado, después se pasó la mano por el cabello con gesto despreocupado. Después volteó a verme, y sonriendo dijo:

---Lo sé.

---¿Lo sabes? – Pregunté confundida.

---Claro, bueno, una chica tan bonita y talentosa no creía que estuviera libre.

---No entiendo, si lo sabias… ¿Qué significó todo esto? ¿Lo de defenderme y la cena de ayer? ¿Esto? – Levanté el vaso de café.

---Sólo quería ser amable. Bueno, no me gusta que maltraten a las personas, y lo que esas chicas te hacían… Además me pareces alguien agradable, simplemente quería conocerte más, eso es todo.

---Así que sólo era eso. – Sentía un gran alivio. Si Seungri no tenía otros sentimientos por mí, esto facilitaba mi situación.

---Mira, sé que desde mis escándalos todo el mundo piensa que soy un pervertido… que solo voy tras el sexo. Pero no soy así, bueno lo que pasó en Japón, fue un error, un descuido, pero eso no significa que todo el tiempo sea así.

---Lo siento, yo…de verdad no quise hacerte sentir así. Es sólo que me parecía extraño, bueno no es común que las personas hagan cosas amables por otras, sin esperar nada a cambio, y especial cuando apenas las conocen.

---Lo sé, aunque si te sientes incómoda conmigo, puedo hablar con el coreógrafo para que intercambiemos. Tal vez se sentirías más cómoda bailando con alguno de mis hyungs…

---No, no es necesario. Ahora que ya hemos aclarado las cosas no será necesario. Aunque jamás me sentí incomoda contigo, eres alguien realmente agradable Seungri. –Dije con una sonrisa.

---Claro que lo soy, se le llama Carisma natural. – Entonces comenzó a reír, y me contagió a mi también.

La puerta se abrió y Sung Ah entró, me lazó una mirada asesina y se fue a estirar a una esquina. Seungri seguía hablando y riendo, tal como si esa odiosa chica no estuviera ahí. Ignorando su presencia. Al poco tiempo, los demás fueron llegando y el ensayo dio inicio.




Ya pasaron dos semanas desde el día de la conferencia, desde entonces no había podido hablar con Emily y tampoco había visto a Min Hyuk. Eran días muy ocupados, en donde prácticamente vivía en la empresa. Ensayábamos desde muy temprano, hasta muy tarde por la noche y llegaba a mi casa tan cansada que lo único que deseaba era poder tirarme sobre la cama, después de eso no había poder humano que pudiera despertarme, al menos no hasta el día siguiente.

Las cosas en la empresa cada día iban mejor y mejor. Después de haber hablado con Seungri estaba más cómoda y eso se reflejaba en nuestro desempeño también, descubrí que era un chico muy divertido.  Sung Ah ya no se metía conmigo y creo que la razón principal era que su fiel compañera, Kim Nam había renunciado después de la humillación sufrida en plena sala de prácticas. Alguien dijo un día que se había ido a otra empresa, menos conocida.

Un día nos dejaron Salir antes, al día siguiente igual. Poco a poco los tiempos de ensayo se habían reducido por encima de la mitad, dejándome tiempo libre, que si bien no era demasiado, después de las semanas anteriores tan ajetreadas, me sabia a gloria.

Pese a que mi mente se mantenía ocupada la mayoría del tiempo, no podía evitar pensar en cuanto extrañaba a mi novio, a mi amiga… Decidí llamar a Emily un día, tal vez ahora que comenzaba a tener un poco más de tiempo libre y que los tiempos para los ensayos se habían reducido a la mitad, podría visitarlos.

--- Mati por dios, te creía perdida en guerra ¿Dónde te has metido mujer? – Dijo Emily cuando al fin atendió el teléfono.

---Ensayando, ensayando mucho.

---No te vuelvas a desaparecer así, te extraño. Han sucedido muchas cosas… - De pronto el alegre tono que tenía al contestar el teléfono se desvaneció dando lugar a un dejo de tristeza que se percibía en su voz.

---¿Todo bien?

---Emmm… no tan bien como quisiera… pero – Lo sabía, la conocía, algo no andaba bien y presentía que tenía algo que ver con Jung Shin y lo que había dicho en la conferencia. Sabía que Emily resultaría afectada por esta mentira.

---¿Quieres contármelo? - Pregunté

---No por teléfono, es complicado.

---Ummm, veré con Min Hyuk si puedo visitarlos un día de estos. Emily prométeme que sabrás defenderte y cuidarte.

---¿Defenderme? – Preguntó ella confundida.

---De Jung Shin, no permitas que te maltrate, que vuelva con sus estúpidos jueguitos. Es tiempo de que madure, no puedes dejar que te siga maltratando – El que Jung Shin se hubiera comportado de forma tan infantil con nosotras, sobre todo con Emily, me exasperaba demasiado.

---Oh no, Mati las cosas ya no son como antes, bueno él no es el mismo.

---Bueno, sólo digo que mantengas los ojos bien abiertos y que cualquier idiotez que ese chico intente, me lo digas. Yo si soy capaz de golpearlo. – Del otro lado de la línea Emily estalló en carcajadas. – No entiendo que es tan gracioso. – Dije intentando que mi voz sonara seria.

---Nada, es sólo que te imagine, con tu uno cincuenta que levantas del piso, intentando golpear a Jung Shin, con sus inalcanzables uno noventa. – Y de nuevo comenzó a reír.

---Hey, es uno cincuenta y tres. Además que sea pequeña no impedirá que lo golpeé si se atreve a hacerte algo.

---Gracias Mati, eres la mejor. Pero no creo que vaya a ser necesario. Las cosas han cambiado demasiado desde que te fuiste.

---¿Entonces me dirás que no estás triste por lo que dijo Jung Shin en la conferencia?

---No… bueno si… es complicado. No se cómo explicarlo… - Y de pronto su voz volvió a tener un semblante triste y melancólico.

---Bueno, iré en esta semana para que podamos hablar. Y ya sabes, si Jung Shin te hace algo, me lo dices, así podré llevar un banquito conmigo. Jajajaaja

---Jaja Esta bien, nos veremos pronto entonces. Cuídate.

---Bye. – Colgué el teléfono.



Los siguientes días hablé con Min Hyuk. NO sé cómo lo hizo pero al final, arregló todo para que un viernes fuera a visitarlos. Estaba más que contenta.

Por fin el día había llegado.  Por fortuna el ensayo pasó rápido y salimos un poco más temprano de lo normal. Me di un baño rápido y tomé mis cosas. Salí a esperar que algún taxi pasara para que me llevara a la casa de los chicos. Min Hyuk me había dado la dirección para usar la puerta trasera. Según me dijo muchos de los fans seguían acampando afuera, ahora ya no se sabía cuál era la razón. Algunos estaban ahí para apoyar a Yong Hwa, otros para oponerse a la “relación” de Jung Shin y Emily y algunos más sólo eran saesangs.

Caminaba distraída por la calle, no tardaría mucho en anochecer.  De pronto vi a un chico recargado en un poste de luz, usaba una gorra y unos lentes de sol, su rostro estaba totalmente cubierto, sumado a la creciente obscuridad en que la ciudad poco a poco se iba sumergiendo era prácticamente imposible reconocerlo. Aun así se me hacía conocido, esa silueta, esa complexión… tal vez sólo se parece a alguien. Me dije a mi misma y seguí mi camino, al pasar junto a él, sentí mi brazo siendo atrapado.

Desconcertada, volteé hacia él y estaba a punto de reclamarle, cuando sonrió con coquetería. Esa sonrisa…

---No te reconocí. – Dije al mismo tiempo en que rodeaba su cuerpo en un abrazo y besaba sus labios.

---Olvidas lo bueno que soy actuando. – Contestó con presunción. Sonreí nuevamente.

---No sabía que vendrías por mí. – Dije aun sonriendo.

---Una sorpresa.

---Dios, te extrañé tanto. – Dije abrazándolo nuevamente.

---Y yo a ti. – Contestó Min Hyuk volviendo a besarme. – Vamos, no quiero tener problemas con los paparazzi.

Caminamos un buen tramo de calle hasta llegar a un callejón, en donde Min había dejado estacionado su auto. El viaje a su casa se tornó bastante agradable. Tuvimos tiempo suficiente para ponernos al tanto de lo que había pasado en nuestras vidas. Porque a pesar de hablar por teléfono casi diario, no se comparaba a hablar cara a cara.

Cuando estábamos a una esquina para llegar, dio la vuelta y rodeó la cuadra. Se estacionó frente en una calle descuidada.

---Aquí es. – Dijo señalando una reja de metal.

--- Pensé que sería… diferente. – Min Hyuk salió del auto y me abrió la puerta.

---Lo sé, esta descuidado, lo arreglaremos después. Por ahora estoy tan feliz que tengamos un lugar para poder salir sin problemas. – Contestó sonriendo.

Abrimos la reja y Min Hyuk estacionó su auto dentro del terreno, cerramos con candado y entramos en la casa.

---Wow, se siente como si hubieran pasado años desde que me fui de aquí. – Comenté. Min Hyuk rodeó mi cintura con su brazo y sonrió.

---Vamos, Emily debe estar esperándote.

Tal y como lo dijo, Emily estaba en la sala, en cuanto abrí la puerta corrió a abrazarme.

---¿Por qué tardaron tanto? Estaba comenzando a preocuparme. – Dijo Emily.

---Tranquila, ya estamos aquí. – Contestó Min Hyuk. Y después dirigiéndose a mí, agregó : Llevaré esto a tu habitación.

---¿Cómo? ¿Te quedarás aquí más días? – Preguntó mi amiga al ver mi pequeña maleta.

---Creo que olvide mencionarlo. – Respondí con una sonrisa. – Bueno en el trabajo me dieron unas pequeñas vacaciones, así que decidí aprovechar esta oportunidad para pasar tiempo con ustedes.

---¡Genial! Así podrás ponerme al tanto de todo lo que ha sucedido. – Dijo Emily emocionada. – Te quedarás en tu antigua habitación ¿Cierto? Creo que tendremos que limpiar un poco, la hemos estado usando como bodega.  

Tal y cómo lo dijo Emily.  Min Hyuk, mi amiga y yo pasamos gran parte de la tarde, limpiando la recámara. Por suerte la cama y dos muebles aún seguían ahí. No necesitaba más, después de todo, sólo me quedaría tres días. Cuando terminamos, comimos  algo.

Sólo hasta ese momento me encontré con Jung Shin, a pesar de que Emily había dicho que las cosas ya no eran como antes, me costaba mucho creerlo. Sin mencionar el cierto rencor que sentía hacia él por lo que hizo en el pasado.

Al parecer yo tampoco le caía precisamente bien, estaba atenta a cualquier movimiento que hiciera, no iba a permitir que siguiera haciendo daño a mi amiga.

---¿Tampoco ha hablado contigo? – Le preguntó Emily a Jung Shin en determinado momento durante la comida.

---No, desde la conferencia, todo se ha vuelto muy extraño. – Entonces entendí que hablan de Jong Hyun.

---¿Pasa algo con Jong Hyun? – Pregunté más para Emily, que para Jung Shin.

---No ha vuelto a casa en días y tampoco contesta su celular. – Para mi sorpresa fue Jung Shin quien me respondió. Luego dirigiéndose a Emily dijo: - Estoy seguro que está bien, tal vez sólo necesite pensar. Dale tiempo, ya se le pasará.

---Estoy comenzando a preocuparme en verdad ¿No crees que deberíamos buscarlo? – Preguntó Emily.

---No, por ahora sólo dejémoslo en paz. Es lo que necesita. -  ¿Qué tanto pudieron haber cambiado las cosas para que Jung Shin, el mismo chico que apenas meses atrás nos había hecho la vida imposible, ahora diera palabras para confortar a Emily? Estaba confundida, al parecer mi amiga tenía razón y el maknae había cambiado, pero me mantendría alerta, esto podría ser parte del cualquiera que fuera el plan que tuviera.

Después de comer, recogimos la mesa. Emily y yo salimos al jardín y por fin pudimos hablar. Me lo contó todo, lo que sucedió en la conferencia una vez que me fui, la reacción de Jong Hyun y lo que había sucedido entre ellos. Se veía realmente mal, confundida, preocupada y temerosa, intente ayudarla aunque tampoco era mucho lo que podía hacer.

---¿Lo amas? – Le pregunté en un intento de ayudarla a aclarar su mente y sus sentimientos.

---No como él espera. – Contestó con expresión triste. – Tú lo sabes, lo importante que es para mí, lo mucho que lo quiero. Pero no puedo corresponder a sus sentimientos, no quiero lastimarlo.

---¿Tiene esto algo que ver con Jung Shin?

---¿Qué? … No. – Se apresuró a contestar. – Es sólo que en estos momentos no creo estar en condiciones de tener una relación sentimental. Todo lo que ha pasado en los últimos meses… Lo único que quiero ahora, es que todo esto acabe. Que Yong Hwa despierte, y que todo vuelva a ser como antes.

---Tranquila. Todo se arreglará, te lo aseguro. Respecto a Jong Hyun, creo que lo mejor es que hables con él. No está bien que haya esta clase de malentendidos entre ustedes. Merece una explicación.

---Lo sé, he estado intentado contactarlo y no aparece, es como si se lo hubiera comido la tierra. Estoy comenzando a desesperarme.

---Jung Shin lo dijo, él estará bien. No es ningún niño y sabe cuidarse. Así que ya no te preocupes más. Estoy segura que cuando menos lo esperes, él entrará por esa puerta y entonces podrán hablar tranquilamente.

---Hay otro asunto… a veces sólo quisiera irme de aquí. Es decir, ya no soy necesaria, cuido a Yong Hwa un promedio de cuatro horas al día. Su madre y el doctor Choi se hacen cargo de él todo el tiempo. Y lo que paso ahora con Jong Hyun… siento como si ya no tuviera ningún sentido seguir aquí.

---¿De verdad quieres regresar a México? – Pregunté

---MI madre llamó hace unos días. El cumpleaños de mi hermana es en una semanas.

---El cumpleaños de tu heramana…

---No sé qué hacer. –Dijo al mismo tiempo en que se levantaba de la banquita en que estábamos sentadas. – Sabes lo importante que es para mí, y… aquí ya no hay nada que yo pueda hacer.

---Entonces hazlo, no hay razón para quedarte en un lugar en el que no te sientes cómoda. – Emily volteó a verme sorprendida. – Por mucho que quiera pedirte que te quedes, si ya no te sientes bien aquí y deseas regresar, te apoyaré.

---No puedo hacerlo. No puedo irme y dejar aquí a Yong Hwa como si lo que le hubiera pasado no tuviera nada que ver conmigo. Jong Hyun, Jung Shin, Min Hyuk, Sun Hee… todos confiaron en mí. – Volvió a sentarse en la banca con pesadez.

---¿Entonces qué es lo que quieres hacer? – Pregunté intentado ayudarla a encontrar una solución.

---Escapar… sólo por un momento, olvidarme de todo. No tengo el valor ni la desfachatez para abandonarlos así como así. Es egoísta, pero quiero un momento para mí.

---Creo que es momento que pienses en ti, por un momento al menos. Estoy segura de que lo entenderán.

---¿Pero qué hago? No puedo irme así como así y dejar todo botado, abandonarlos, no soy capaz.

---No permanentemente.

---¿ Qué? – Preguntó Emily confundida.

---Podrías regresar. Así podrías despejar tu mente, visitar a tu familia y además regresar para cuidar de Yong Hwa. No creo que ellos tengan problemas con eso.

---Tienes razón ¿Cómo no se me ocurrió antes? Es perfecto. Gracias Mati. – Dijo ella al mismo tiempo en que me abrazaba.

---De nada, para eso estamos ¿No? – Contesté sonriendo.

Los siguientes dos días pasaron demasiado rápido para mi gusto. Cuando caí en la cuenta, ya debía regresar. El último día me despedí de Emily y de Sun Hee. Min Hyuk me llevó a cenar y después a mi casa. Por la noche llamé a Emily, me dijo que ya había hablado con Jung Shin y que le había dicho que no había ningún problema en que mi amiga regresara a México por un par de semanas. Parecía como si el maknae fuera alguien totalmente diferente, estaba confundida. Bueno, al menos parecía que estaba ayudando a Emily.

La mañana siguiente me levanté con la energía repuesta, había descansado y además pasado momentos realmente agradables, me daban las fuerzas para continuar con los pesados ensayos. Ese día, practicamos hasta las ocho de la noche, pero nos dijeron que aún no podíamos irnos, que esperáramos.

Así lo hicimos y a los pocos minutos entró en CEO en la sala de prácticas, era la primera vez que lo veía, desde que entré a trabajar en la empresa, generalmente sólo trataba con los miembros de Big Bang o con los instructores y coreógrafos, pero estaba ahí para dar un aviso importante.

---Buenas noches chicos, antes que nada quiero felicitarlos, han hecho un estupendo trabajo. Lograron tener listas las coreografías aún antes del tiempo establecido. Eso es bastante impresionante y por lo mismo he decidido darles unas merecidas vacaciones. El estreno del nuevo álbum será en tres semanas y como bien saben, dos días después iniciaremos las promociones, además de un par de conciertos que ya tenemos agendados. Necesito que estén descansados y que regresen con toda la energía. Voy a darles dos semanas de vacaciones y regresaran una antes de que inicien las promociones para dar los últimos ensayos. Sus vacaciones iniciaran a partir de este fin de semana. Descansen y recuperen fuerzas. Nos veremos dentro de dos semanas. – Después de decir esto salió. El festejo colectivo daba cuenta de lo emocionados que estábamos por tener al menos unos cuantos días libres y de descanso.

---Bien chicos, ya lo escucharon, preséntense mañana para arreglar los últimos detalles y podrán tener unos días libres. – Dijo el instructor. Recogí mis cosas y Salí. Estas vacaciones eran caídas del cielo, sinceramente también extrañaba a mi familia, a mi país. Hablaba a menudo con mis padres y con mi hermano, pero no era lo mismo. Ellos sabían que me había ido a Corea a trabajar como bailarina, sabían lo bien que me había ido; mi hermano incluso sabia de Min Hyuk. La verdad era bastante afortunada de poder contar con su apoyo. Ahora podría ir a México con Emily y regresar a tiempo para los últimos ensayos. Parecía cosa del destino.

Me quedaba pocos días para organizar todo. Suzy se quedaría en la casa, pues a ella no le habían dado vacaciones. Llamé a mis padres para ponerlo al tanto de que iría a visitarlos, se pusieron muy contentos, después de todo, hacía más de seis meses que no nos veíamos. Después llamé a Min Hyuk para contarle, insistió en que quería acompañarme pero considere que aún no era tiempo para que conociera a mi familia. También llamé a Emily para que nos fuéramos juntas, compramos los boletos y acordamos una fecha para el viaje.

Sin embargo, y no siendo todo tan perfecto, tuve que quedarme dos días más ayudando al Instructor en el diseño de nuevas coreografía, esto como parte de mi sanción. Así que cuando al fin terminamos, estaba más que entusiasmada por el viaje.

Por fin el día llegó, me despedí de Suzy y tomé un taxi para llegar a la casa de los chicos. Min Hyuk ya me esperaba en la puerta trasera, se ofreció a llevarnos al aeropuerto. Cuando entré en la casa, Emily aún no tenía listas sus maletas, a decir verdad se veía algo ausente. Supuse que sería porque el día anterior tuvo que asistir a un programa para una entrevista acerca de su falsa relación con Jung Shin. Emily no acostumbraba mentir, tenía un cierto odio por las mentiras y que ahora tuviera que decir una de esa magnitud, seguramente la puso mal.

La ayudé a hacer su maleta y salimos rumbo al aeropuerto. Me despedí de Min Hyuk por décima vez, nos ayudó a bajar las maletas y se fue. Era mejor de esa manera, no era buena con las despedidas.

Alcancé a Emily cerca de la sala de espera, compramos algo de comer y cuando estábamos  punto de abordar el avión, recibió una llamada.

No entendía nada de lo que sucedía, se veía alterada, preocupada, nerviosa, el color huyó de su rostro. Parecía como si fuera a colapsar de un momento a otro. Al preguntarle que sucedía, solo obtuve una respuesta corta.

---Yong Hwa. – Dijo ella con voz temblorosa.

NARRA EMILY

Sentía todo a mi alrededor dando vueltas. Mi cabeza era un torbellino de ideas, todas ellas me aterrorizaban. Escenarios espeluznantes aparecían en mi mente. Mati me ayudó a sentarme en una banca cercana, trataba de tranquilizarme, pero también ella estaba bastante alterada.

---¿Qué pasa? Emily, responde. – Pero yo no podía articular palabra. Tomó el celular de entre mis manos intentando saber que era lo que sucedía.

---La batería murió. – Pude decirle al fin.

---¿Qué está pasando? – Dijo ella devolviéndome el celular.

---Jong Hyun llamó, dijo que algo había pasado con Yong Hwa. – Traté de explicarme lo mejor que pude.

----¿Qué? ¿Despertó? – Preguntó Mati. A pesar de que desearía que esa fuera la razón para que Jong Hyun me hubiera llamado, algo en mi me decía que no era así. La frase “Él no está bien” retumbaba en mi cabeza. Sin mencionar ese presentimiento que había tenido hace algunos días y que me alertaba que algo no andaba del todo bien.

---No lo sé… tal vez – Mentí, lo que menos quería era alterar a Mati también. -               El celular se apagó antes de que pudiera preguntar algo más.

---¿Deberíamos regresar? – Preguntó mi amiga. En ese momento uno de los guardias se acercó a nosotras.

---¿Señoritas van a abordar? El avión está a punto de despegar. – Preguntó.

---No, lo siento. ¿Dónde podemos recoger nuestro equipaje? – Contestó Mati, dándose cuenta que yo aún estaba demasiado alterada para hacerlo.

---Lo siento, el avión con el equipaje ya despejó. Hará una escala en Los Ángeles. Pueden recoger su equipaje allá.

---No puede ser – Exclamó Mati con pesadez. - ¿Si no lo recogemos, lo guardarán?

---No, lo lamento, no contamos con servicio de paquetería. Podrían enviar las maletas de regreso, pero el proceso tardaría un mes más o menos, y necesitan que alguien de confianza valla a firmar el reenvío.  – Contestó el guardia. Todas nuestras pertenencias estaban en esas maletas, ropa, celular, computadoras, todo. No podíamos darnos el lujo de perder esas maletas.

---¿Qué hacemos? – Mati volteó a verme.

---Ve primero, te alcanzaré después.

---¿Qué? No lo haré. ¿Y si realmente paso algo malo con Yong Hwa?

---Bueno no se solucionará perdiendo nuestras maletas tampoco.

---Señoritas, ¿Van a abordar o no? – Preguntó el guardia con tono impaciente. Entonces contesté Si, al mismo tiempo en que Mati decía No.

---¿Puede darnos dos minutos? Por favor. – Dije con tono suplicante. El guardia se apiadó de nosotras, hablo con el piloto para que esperara un par de minutos para despegar, y después de eso se alejó. – Vamos Mati, por favor. Necesito volver y averiguar qué es lo que sucedió.

---Por eso, regresemos. Si algo paso, tengo que estar con Min Hyuk, apoyarlo.

---No podemos darnos el lujo de perder nuestro equipaje. – Repliqué. Creí que había comenzado a convencerla. – Además no creo que nada realmente haya sucedido, tal vez simplemente movió la mano y creen que despertará. Si fuera algo grave, ya nos habríamos enterado ¿No lo crees? Las malas noticias viajan rápido. O quizás despertó.

---Pero y si algo malo pasó en realidad.

---Esperemos que no sea así. Por favor, necesito que recojas el equipaje, te alcanzaré en el próximo vuelo que salga, son sólo unas cuantas horas de diferencia. Además cuando sepa que es lo que está pasando, te enviaré un mensaje y podrás verlo cuando recuperes tu celular. – Aun se notaba indecisa, pero poco a poco la iba convenciendo.

---¿Prometes avisarme cualquier cosa que suceda?

---Claro, lo prometo. Iré a la casa, averiguaré que sucedió y te mandaré el mensaje. Después vendré al aeropuerto y tomaré el siguiente vuelo. Te apuesto a que no es nada grave.

---Está bien. – Dijo después de algunos segundos de pensarlo. – Por favor dile a Min Hyuk que lo quiero. Trataré de volver antes. – Tomó su bolso de la silla donde lo había dejado.

---No será necesario, ya lo verás. Jong Hyun tiende a exagerar. – Mentí. Mati me abrazó y entró en el andén para abordar el avión. Volteó a verme por última vez y le sonreí tratando de darle la confianza y seguridad que en ese momento ni yo sentía.

Después de eso, y cuando me di cuenta que ya no podía verme. Salí corriendo del aeropuerto. Rogaba para conseguir un taxi rápido y que no tuviera que esperar mucho. Estaba de suerte pues pasó uno desocupado, le hice señales y se detuvo. Me subí y le di la dirección de la casa de los chicos.

Sin embargo le pedí que me bajara una cuadra antes, pague y volví a correr. Decidí que era más seguro usar la puerta trasera. No tenía las llaves pero tal vez Min Hyuk hubiera olvidado cerrar la puerta y podría entrar sin problemas.

Al cabo de algunos minutos corriendo llegué enfrente de aquella alta reja metálica.

---Por favor, que no esté cerrado. – Dije para mí misma, pero una enorme cadena y un candado echaron por tierra mis ilusiones de entrar sin problemas en la casa. - ¿Y ahora qué hago?- De pronto pequeñas gotas de lluvia comenzaron a caer sobre mi cabeza, con la gran cantidad de cosas que tenía en mente ni siquiera me había dado cuenta de las señales en el cielo que presagiaban una tormenta.

Pero entonces pensé, si llovía tal vez los fans enfrente a la puerta principal se irían a su casa y entonces podría tocar el timbre para que alguien saliera a abrirme. Volví a rodear la casa, e tapé la cabeza con la capucha de mi sudadera y con la bufanda  gran parte del rostro.

Me asomé con cuidado esperando que ya no estuvieran los fans. Pero lo único que vi, es como sacaban paraguas, impermeables y algunos usaban sus casa de campaña para cubrirse de la lluvia. Estaban más preparados que yo.

Regresé a la puerta trasera e intenté abrirla, aun sabiendo que mis posibilidades eran nulas, no tenía la fuerza suficiente para romper esa gruesa cadena, ni en sueños.

Podría ir a algún centro comercial y comprar una batería o un cargador y llamar a alguno de los chicos para enterarme que es lo que estaba pasando. Saqué mi cartera de mi bolso, sólo tenía poco dinero ni siquiera era el suficiente para pagar un taxi. La lluvia incrementó como la cerecita en el pastel. Comenzaba a hacerse una especie de lodo bajo mis pies. Pronto anochecería también y tenía que moverme rápido.

Necesitaba entrar a la casa o me resfriaría, sin mencionar que si algo malo le había pasado a Yong Hwa y me llamaron es porque me necesitaban. Tal vez el doctor Choi había tenido alguna emergencia en el hospital y ahora no sabían cómo cuidar de Yong. O el peor de los escenarios y aquel en el que ni siquiera quería pensar: había empeorado su situación….

Desesperada, miré a mí alrededor, intentando encontrar algo que pudiera ayudarme. No encontraba nada, hasta que mi mirada se topó justo con mi obstáculo. La reja era alta, al igual que las paredes, pero tenía pequeños decorados que podría usar con escalones para llegar a la cima y poder saltar hacía el interior. Sin embargo también estaba el peligro de las imponentes puntas de metal en la cima de la reja. Pero no tenía otra opción.

Comencé a subir, cuando estaba a la mitad, empecé a dudar, tal vez no era una buena idea, cuando estaba abajo lo parecía. Pero ya había llegado hasta ahí, así que seguí subiendo. Me sostenía con fuerza pues el lodo y la lluvia podían hacerme resbalar en cualquier momento. Cuando llegué a la cima, me sujeté fuertemente y pasé la pierna izquierda sobre la cerca, apoye mi pie en la primer adorno que mi pie encontró. Con cuidado me sujeté firmemente y comencé a pasar la otra pierna. Pero de pronto sentí como mi pie izquierdo resbalaba sobre el metal, perdí el equilibrio. Como un acto reflejo intenté sujetarme nuevamente a la reja. Lo siguiente que sentí fue la afilada punta de metal rasgando la tela de mi pantalón y antes de que pudiera hacer algo para evitarlo la piel de mi pierna fue lastimada por aquel pico metálico. 

Sin pensarlo dos veces, me solté para evitar que mi pierna se cortara aún más. Sólo hasta entonces me di cuenta que estaba cayendo casi tres metros, por lo que puse los brazos hacia atrás, en un intento por protegerme. Al caer escuché un crash y sentí un enorme dolor en mi muñeca, incluso opacó el dolor de mi pierna. 
Me quedé algunos segundos inmóvil, intentado deshacerme del dolor. 

Me enderecé como pude y comprobé el estado de mis heridas. Mi muñeca izquierda dolía muchísimo, Pero al parecer sólo la tenía lastimada, sin fracturas. Mi pierna era otro asunto. Mi pantalón tenía una fisura de treinta centímetros por encima de la rodilla. Aparte con cuidado los trozos de tela. Una cortada del mismo tamaño que se exhibía descaradamente sobre la piel de mi pierna sangraba sin parar. El corte era profundo. Con mi mano derecha me quité la bufanda y como pude la amarré a mi pierna, como un torniquete improvisado. AL menos detendría la hemorragia. Aunque estaba segura que necesitaría recibir puntadas.  Metí con mucho cuidado mi muñeca en el bolsillo de mi sudadera en un intento por inmovilizarla. El auto de Min Hyuk estaba estacionado en ese terreno. Si la puerta que daba a la casa estuviera cerrada, tocaría el claxon. Caminé con dificultad hasta la puerta oxidada y al empujarla esta cedió con facilidad. Al menos esta no estaba cerrada.

Entré y la cerré tras de mí. Atravesé el patio y entré a la casa por la puerta de la cocina. Las luces estaban apagadas, y mi imaginación seguí torturándome ¿Y si llegué demasiado tarde?

Con miedo salí al comedor. No había señales de vida. Al pasar frente a la sala me encontré con Min Hyuk y Jung Shin viendo una película. No entendía que demonios pasaba. ¿Por qué ellos estaban tan tranquilos como si nada? Jung Shin notó mi presencia.

---Emily ¿Qué haces aquí? – Después vio el estado en el que me encontraba, totalmente mojada, mi pantalón manchado de sangre y una bufanda amarrada torpemente en mi herida. Se levantó preocupado. - ¿Qué fue lo que pasó?

---¿Dónde está Mati? – Preguntó Min Hyuk ansioso. Posiblemente creyó que algo había pasado en el aeropuerto.

---Ella está bien, está en un avión hacia México. – Contesté

---Creí que estarías con ella, que irías a México. ¿Qué fue lo que pasó? – Preguntó Jung Shin ansioso.

- ¿Dónde está Yong Hwa? – En lugar de responder, pregunté lo que estaba matándome

---En su habitación. Emily necesitamos llevarte a un hospital. – Dijo Jung Shin.

---¿Él está bien? – Pregunté confundida.

---Sí, la señora Jung y el doctor Choi están con él. – Contestó aún más confundido. Necesitaba comprobarlo por mí misma. Caminé hasta su habitación y estaba a punto de abrir la puerta, cuando alguien me abrazó por detrás.

---Volviste. – Totalmente desconcertada me zafé y lo encaré.

---¿Qué demonios está pasando Jong Hyun? Dijiste que Yong Hwa no estaba bien, pero… Jung Shin dice que todo está normal. – Su rostro me lo dijo, me había mentido. Evadía mi mirada. – Me mentiste, yo… - No encontraba las palabras para expresar como me sentía. La rabia me invadía.

---No es lo que crees, sabía que si te decía que Yong estaba mal, regresarías.

---Y me engañaste, para que volviera… ¿Por qué? – Sin darme cuenta el tono de mi voz se había elevado. Jung Shin y Min Hyuk se acercaron a nosotros. La puerta frente a mí se abrió. El doctor Choi salió a ver que sucedía. Y en ese momento lo vi. Seguía recostado en su cama, Yong Hwa estaba tal y como cuando me fui. El sonido de los beeps rítmicos me indicaba que él estaba realmente bien. Me sentía aliviada, pero pronto pasó al darme cuenta que Jong Hyun me había engañado.

---Creí que estarías en un avión hacia México justo en estos momentos. – Comentó el doctor Choi. Pero en esos momentos no estaba para dar explicaciones. Sentía tanto enfado y decepción.

---Contéstame Jong Hyun ¿Por qué lo hiciste? – Casi estaba gritando.

---Emily, hay que llevarte a un hospital, después arreglaran sus asuntos. – Dijo Jung Shin. Pero no podía pensar en algo más que en todo el enojo que sentía.

---Primero me evitas y luego haces estas estúpidas bromas ¡¿Qué demonios pasa contigo?! – Le dije con furia a Jong Hyun.

---Déjame explicarme… - Contestó él. Los demás sólo nos veían sorprendidos.

---¿Qué vas a explicarme? ¿Qué usaste la condición de tu amigo para torturarme?.

---Chicos, creo que será mejor que hablen en privado. – Dijo el doctor Choi.

---Primero hay que llevarla a un hospital. – Contestó Jung Shin.

---Me engañaste, eres un demente.– Dije secamente. Pero Jong Hyun ignorando totalmente lo que había dicho, tomó mi mano y me condujo a una habitación en la que nunca antes había entrado. Casi todos sus instrumentos estaban ahí. La batería de Min Hyuk, algunas de las guitarras de Jong Hyun y las de Yong Hwa. Los bajos de Jung Shin. Además de un teclado y varias bocinas y micrófonos. Supuse que sería el lugar donde ensayaban.

Jong Hyun se arrodilló frente a mí.

---Déjame ver tu herida. – pese a su petición, di un par de pasos hacia atrás.

---¿Ahora quieres arreglar lo que tú mismo provocaste? – Dije sarcástica. Él se puso de pie. - ¿Tienes la mínima idea de lo preocupada que estaba? Creí que Yong Hwa incluso había muerto. – Lágrimas de rabia y a la vez de tristeza al recordar todo lo sucedido apenas unas horas antes rodaron por mis mejillas.

---No era mi intensión que esto te sucediera. No me dejaste otra opción, no contestabas tu teléfono y no quería que te fueras sin al menos hablar antes. – Contestó

---Nada de esto habría sucedido si no me evitarás. Si estuvieras aquí podría haberte dicho: “Hey ¿Qué tal? Me voy a México por dos semanas” Pero ni siquiera quisiste escucharme. Eres tan egoísta que sólo te interesaste en ti, sin preocuparte si quiera por lo que yo estuviera sintiendo. Lo preocupada que estaba por ti no te interesó. Así que no me vengas ahora con que es mi culpa.

---Por eso quería arreglar las cosas, hablar contigo antes de que te fueras. Pedirte perdón.

---¿Y para eso usaste a tu amigo en coma?

---Sabía que era la única manera en que te quedarías, si creías que algo le había pasado.

--- Al parecer ni siquiera tienes la decencia de respetar la condición de Yong Hwa. –Ambos estábamos muy molestos y decíamos cosas que no sentíamos ni tampoco pensábamos.

---Habría sido diferente si Jung Shin fuera quien te pidiera que te quedarás ¿Cierto? – Me quedé viéndolo totalmente confundida, después de un momento se acercó lentamente a mí.

---¿Qué tiene que ver Jung Shin aquí?

---No me importa si es con él con quien quieres estar, sólo no puedo dejar que te vayas.

---Estoy harta que todos crean que cada cosa que hago tiene que ver con él.

---¿Me lo negarás? ¿Me negarás que estás enamorada de él? Sólo así puedo entender que hayas soportado todo lo que te hizo, que aceptarás decir que tienes una relación con él… que…que me rechazarás.

---Así que de eso se trata. Como no correspondo tus sentimientos, me castigas así. Haciéndome creer que le ha pasado algo a Yong Hwa. – Su semblante cambió y su rostro que antes mostraba tristeza ahora reflejaba enojo.

---No puedo entenderte, primero abandonas todo así como así; tal como si en esto no tuvieras algo de responsabilidad, y después vienes corriendo cuando crees que algo le ha pasado.

---¿Crees que fue fácil para mí? ¿Crees que no sé qué esto también es mi culpa? Porque si hubiera sido más lista, no le hubiera provocada estar posado en esa cama. – Las lágrimas seguían cayendo.

---No, Emily…yo no… no es eso lo que quise decir. – Quiso acercarse a mí, pero lo rechacé.

---Pero lo hiciste. – Mi cabeza comenzó a doler, tal vez por las heridas, tal vez por la discusión y los miles de sentimientos que tenía en ese momento. – No planeé nada hasta saber que él estaría en buenas manos. Que habría alguien capaz de cuidar de él. – Sentía todo dar vueltas, necesitaba recostarme, me sentía débil y como si mis piernas no tuvieran la fuerza suficiente para soportar el peso de mi cuerpo. – Durante siete meses he estado aquí, cuidando de él. Por un momento, sólo por un momento quería pensar en mí. Pero parece que eso ya es razón suficiente para que parezca una desobligada ante tus ojos. – Después de decir eso, me di la vuelta, dispuesta a salir. Caminaba con dificultad pues además de mi pierna herida sentía como si fuera a desmayarme de un momento a otro. Escuchaba la voz de Jong Hyun, a lo lejos, ni siquiera podía identificar claramente sus palabras. Casi al llegar a la puerta, perdí la conciencia. Me desmayé, sólo recuerdo un enorme dolor pues mi cuerpo había golpeado contra el piso, haciendo aún más dolorosas mis heridas.

Lo siguiente que recuerdo es escuchar la voz de Jong Hyun, lejana, no hablaba conmigo, sino con alguien más. Mi cuerpo ya no estaba en el piso, alguien estaba cargándome. Poco a poco, estaba despertando.

---¿Qué fue lo que le hiciste? – Preguntó alguien más. Después de algunos segundos identifiqué esa voz como la de Jung Shin. Mis párpados se sentían pesados aún, pero iba dándome cuenta de lo que pasaba a mi alrededor.

---Se desmayó. – Contestó Jong Hyun, ahora su voz ya no se escuchaba tan lejana, a decir verdad, se escuchaba bastante cerca de mí. Entonces me di cuenta que quien estaba cargándome era él.

---Recuéstala en el sillón. – Dijo alguien más. Tardé varios segundos hasta al fin poder decir que se trataba del doctor Choi. De repente sentía algo suave bajo mi cuerpo, el sillón.

---Te dije que primero la lleváramos al hospital. – Escuché la voz de Jung Shin, recriminando a Jong Hyun. Alguien se arrodilló frente a sillón y desató la bufanda de mi pierna.

---Necesitará puntadas. Y una trasfusión, ha perdido mucha sangre – Dijo el doctor Choi. Siguió evaluando mi condición, sacó mi brazo del bolsillo de mi sudadera. Inspeccionó mi muñeca, provocando que gritara de dolor.–  Su muñeca sólo está lastimada. No tengo nada aquí preparado para atenderla, tendremos que llevarla al hospital.

---Min Hyuk, trae las llaves de la puerta trasera. Jung Shin saca la camioneta, las llaves están en mi cama. – Escuché decir a Jong Hyun. Además de dos personas que subían las escaleras prácticamente corriendo.

Después de eso, alguien vendo mi pierna. Y después alguien más me tomaba en brazos. Poco a poco pude abrir los ojos. Atravesamos la sala, el comedor, la cocina. Salimos al patio, la lluvia había incrementado de intensidad.

---Jong Hyun. – Dije levemente.

---Aquí estoy, tranquila. – Respondió y después gritó. – ¡Min Hyuk, date prisa!

---Bájame. – Le contesté

---Necesitamos llevarte al hospital. Te pondrás bien. – Me dijo y una vez más gritó en dirección a la casa. - ¡Min Hyuk! – Tanto Min Hyuk como Jung Shin, pasaron corriendo junto a nosotros.

---Puedo caminar. – Repuse. A decir verdad no sabía porque estaba actuando así, lo único que era cierto es que en ese momento me sentía enojada y dolida. Jong Hyun dudo algunos segundos, pero me bajo. Me puse de pie como pude. Ignorando el punzante dolor en mi pierna. Me sentía débil aún. Él se dio cuenta y rodeó mi cintura con su brazo, ayudándome a caminar.

---No, suéltame. – Le dije. En retrospectiva, estaba actuando como una idiota pero aún estaba furiosa.

---Ya casi llegamos, tranquila. – Contestó sin soltarme aún.

---Dije que me soltarás. – Contesté al mismo tiempo en que empujaba su brazo. Él intentó agarrarme de nuevo, sólo provocando más mi injustificada rabia. - ¡No me toques!

---Emily… - Intentó acercarse a mí una vez más.

---¡Aléjate! Me mentiste. No quiero verte. – Él se quedó parado sin entender mi reacción. Comencé a caminar hacia la puerta oxidada.

Mi pierna dolía, valla que dolía. Sin mencionar mi muñeca que a pesar de tratar de mantenerla inmóvil, fracasaba en el intento y con cada paso que daba me lastimaba más. Sentía mi vista nublada y mi cuerpo débil.

Me detuve un par de segundos intentando detener los mareos que no me dejaban seguir mi camino. Pero eso no sucedió. Cerré fuertemente los ojos, pero tampoco funcionaba. Sentía como si el piso se moviera bajo mis pies amenazando con derribarme en cualquier momento.

Abrí los ojos, vi a alguien caminando hacia mí. Di tres pasos más y fue todo lo que soporté. Aquella persona ahora corría hacia donde yo estaba.  Sentí mi cuerpo desvanecerse sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Ni siquiera era capaz de hacer que mis manos, o al menos mi mano sana, minimizara el impacto.

A diferencia de mi desmayo apenas minutos atrás, en esta ocasión un par de brazos, detuvieron mi caída. Lo último que recuerdo es un par de brazos, levantándome nuevamente. Después de eso perdí la conciencia. Todo se volvió negro.