Creí haber encontrado el amor. Esa sensación que te hace
querer pasar el resto de tu vida con esa persona, que te hace desear detener el
tiempo y que hace que olvides todo lo que pasa a tu alrededor cuando estas
junto a esa persona especial. Pero nada es para siempre, así como llegó, se
fue. De repente sin un aviso ni una explicación. Sentí mi mundo derrumbarse en
un segundo, mis ilusiones, mis sueños, todo se vino abajo.
De pronto me vi envuelta en un laberinto sin salida,
recordar cada momento a su lado hacia que mi corazón se partiera en dos. Pronto
me acostumbre, me volví alguien insensible, fría. Era como si viera mi vida
pasar justo como una película. Algo en mí, una pequeña vocecita me decía que tenía
que seguirlo intentando, delante de las
personas aparentaba estar bien, en mi soledad, me derrumbaba en mil pedazos.
Decir que los errores que cometí entonces, fueron por dolor
o tristeza, seria cobarde de mi parte. Lo cierto es que jamás quise convertirme
en ese monstruo que fui, al recordarlo ni yo misma me reconozco. Lo que hice
fue algo tan vil, tan bajo. Me
avergüenza pensar que intente ser feliz dañando a los demás, que destruí la su
felicidad, por envidia tal vez. Lo más triste es que ni siquiera eso pudo
devolverme las ganas de vivir.
Desde entonces ya nada tenía sentido en mi vida. Estaba
cansada de intentarlo. Ya ni siquiera fingía frente a los demás. Cada noche lloraba
hasta quedarme dormida, incluso pensé en quitarme la vida. Odiaba mi vida y me
odiaba a mí misma. Solo deseaba ya no despertar.
Entonces el amor llego nuevamente a mi vida. No quería
aceptarlo, ya no tenía ningún sentido para mí. Cualquier persona hubiera
renunciado enseguida, mis malos tratos, mis desprecios, mis groserías; hacían
que las personas no quisieran estar conmigo, era lógico. Él era diferente, se
mantuvo junto a mí en cada momento. Miles de veces me he preguntado porque lo
hizo. Tal vez era masoquista, tal vez yo representaba un desafío para él, o tal
vez simplemente me amaba. Debo confesar que en un principio lo único que sentía
por él era agradecimiento, un sentimiento que pronto se convirtió en algo más.
¿Podría ser realmente feliz ahora?
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