Cuando llegamos a la casa, fui a empacar algunas de mis
cosas. Después vendría a buscar lo demás, por ahora me bastaba con un par de
cambios de ropa y algunas cosas personales.
---Wow, ¿Pero que es todo esto? – Preguntó Mati cuando entró
en mi habitación y me vio haciendo mis maletas.
---Me voy a mudar. – Le respondí mientras seguía empacando.
---¿Qué? ¿A dónde? ¿Es por Jung Shin? ¿Sigue molestándote? –
Preguntó ella preocupada.
---No, no se trata de nada de eso. Es solo que ahora debo
irme, me quedare en un hotel por ahora. Ya veré que hacer después.
---¿Pero que está pasando? No entiendo nada. – Dijo Mati
confundida.
---No es nada malo, créeme. – Le dije con una sonrisa
intentado calmarla un poco – Todo va a estar bien a partir de ahora.
---Pero aun no puedes andar así como así en las calles.
Bueno aún no se arregla el malentendido y si te llegan a reconocer, te mataran.
Si vas y te quedas en un hotel, es muy probable que te identifiquen.
---Demonios, no había pensado en eso. – Aun no entendía como
es que un detalle así de importante se me había pasado por alto.
---Hagamos esto, Hoy Susy y yo iremos a firmar por lo de la
casa, el señor nos dijo que e podíamos mudarnos desde hoy. ¿Por qué no nos
mudamos hoy mismo a esa casa?
---Es una gran idea Mati, pero no me gustaría que te
separaras así de Min. Es decir, están empezando una relación, y mudarte tan
pronto podría arruinarlo. Además estaré bien en un hotel, solo tratare de no
salir demasiado.
---No importa, ya hable con él, y tarde o temprano me iba a
mudar. Solo lo hare antes. Él lo entenderá y yo no te dejare sola. No sé qué es
lo que está pasando, pero si puedo ayudarte, lo haré.
---Gracias Mati, solo espero que después de esto todo
mejore, por el bien de todos. – Después de decir esto, comenzamos a empacar sus
cosas y le pedimos a Min Hyuk que nos llevara a la nueva casa, donde nos
encontraríamos con Suzy. Como lo había dicho Mati él lo acepto de buena manera.
Ya había hablado con Mati. Comenzamos a sacar las maletas y a subirlas al auto.
Cuando estaba sacando mi última maleta, Jung Shin estaba saliendo de la sala.
--- Veo que ya te vas. – Dijo volteando a ver mi maleta.
--- Así es, ya no te daré más problemas. Puedes estar completamente
tranquilo. Ya no te molestare más. – Le dije con una falsa sonrisa.
--- Me alegro, aunque te tardaste, estoy feliz porque no tendré
que verte nunca más.
--- Aunque no lo creas, a mi también me alegra la idea de no
tener que tratar contigo por más tiempo. – Dije mientras arrastraba mi maleta y
empezaba caminar hacia la salida.
--- Emily, espera. – Escuche llamarme antes de salir.
--- ¿Qué quieres? – Me di la vuelta y lo vi caminando hacia mí,
después extendió una mano y me dijo:
--- Las llaves, Emily. – Busqué entre mi bolsa y por suerte
las encontré pronto, se las di y Salí de esa casa. Min Hyuk y Mati ya estaban
esperándome en la camioneta. Vi una última vez la casa antes que Min Hyuk
arrancara la camioneta.
NARRA YONG SANG
---Mama apúrate. – Mi padre y yo estábamos en la sala
esperando a que mi madre que aún no bajaba. No sé en qué se demoraba tanto.
--- Ya voy. – Dijo ella mientras bajaba las escaleras.
Estaba vestida elegantemente al igual que mi padre y yo.
---¿En qué tardas tanto mujer? - Le dijo mi padre cuando
ella llegó a donde nosotros estábamos.
--- Ya no sean desesperados, vámonos que ya es tarde. –
Antes de salir, tomé las llaves del auto y aquella pequeña cajita forrada con
un papel dorado y un moño blanco pegado en la parte superior. Teníamos tanta
suerte que hoy fuera justamente esa fecha, las cosas no podrían salir mal ¿O sí?
Atravesamos media ciudad, cuando llegamos a la casa de mi hermano ya iban a ser
las siete.
Bajamos del auto y entramos en la casa, no vi ningún rastro
de ella, supuse que ya se había ido. Mi madre se acercó y llamó a la puerta.
Katia salió del cuarto en donde estaba mi hermano.
---Omoni, ¿Por qué están aquí? – Preguntó ella cuando nos
vio.
---¿Cómo que que hacemos aquí? Linda hoy es tu cumpleaños
¿No lo recuerdas? – Le dijo mi madre con un tono amable, lo estaba haciendo
realmente bien.
---¿Mi cumpleaños? – Preguntó ella confundida.
---Hoy es 7 de noviembre. Te trajimos un regalo. – entonces
volteo a verme y yo le entregue la pequeña cajita y le di un abrazo, lo mismo
hicieron mi padre y mi madre.
---Venimos por ti, para ir a festejar. – Le dije al mismo
tiempo en que le sonreía.
---No es necesario, con su visita y su regalo es más que
suficiente para mí. – Contesto ella.
---Insisto – Dijo mi padre – No aceptaste que te diéramos un
pago por cuidar de nuestro hijo y esta es una forma en que te agradecemos. Además
estas lejos de tus padres y amigos, por lo menos danos el gusto de festejarte
tu cumpleaños.
---Bueno a mí me gustaría, mucho. Pero no puedo dejar solo a
Yong Hwa. – Contestó Katia y por un momento temí que esto no funcionara.
---No te preocupes por eso, yo me quedare con él. Hay muchas
cosas de las que quiero hablar con mi hijo, casi no lo he visto desde el
accidente y sería una buena oportunidad para estar con él. – Dijo mi padre.
---Bueno, si lo pone de esa manera. Creó que podría ir a
cenar con ustedes. – Dijo Katia. – Entonces voy a cambiarme. – Hizo una pequeña
reverencia y fue a su habitación,
---Espera, yo te acompaño. – Dijo mi madre y se fue con
ella. Esto comenzaba a funcionar.
Cuando ellas se fueron, fui a ver a mi hermano. Hacía mucho
tiempo que no lo había visto, me entristecía verlo en este estado. Al menos,
todo estaría mejor cuando sacáramos a esa chica de aquí. Cuando ya no pudiera
dañar más a mi hermano, las cosas mejorarían, tenía esa esperanza. Después de
un rato, mi madre y Katia volvieron.
---Hay que olvidadiza soy. Linda deje mi bolsa en tu cuarto,
¿Me prestas tu llave? – Dijo mi madre dirigiéndose a Katia, ella al principio
dudo en hacerlo así que decidí intervenir.
---Te ves hermosa Katia. – Le dije mientras caminaba hacia
ellas. – Vamos – extendí mi brazo para que lo tomara. A ella no le quedó más
remedio que entregarle las llaves de su habitación a mi madre.
---Los veré en el auto, no tardo. – Dijo mi madre, Entonces llevé
a Katia hacia el auto. Se sentó en el asiento del copiloto.
---Gracias Yong Sang. – Dijo ella mientras se abrochaba el
cinturón.
---Te he dicho que me llames oppa, puede que tu no seas
coreana pero yo sí. Siempre quise tener una hermana y ahora tu eres como una. –
Le dije con una sonrisa.
---Esta bien, oppa. – Contesto Katia correspondiendo mi
sonrisa.
---Vámonos chicos, o perderemos la reservación. – Dijo mi
madre al mismo tiempo en que se subía al auto. Manejé por un buen rato hasta
que llegamos al restaurant elegante en donde mi madre había hecho una
reservación de última hora. Entramos y nos guiaron a nuestra mesa, era un
restaurante realmente grande y lujoso también. Llegó el mesero y comenzamos a
ordenar. MI madre se encargó de que Katia se sintiera cómoda y no sospechara
nada. La llenaba de elogios y le hablaba de forma cariñosamente maternal. Katia
parecía estar tragándose todo este cuento.
---Entonces estas vacaciones de invierno iré a Inglaterra
con unos amigos. Tal vez pase a visitar a tu familia. Hace mucho que no los
veo, y realmente los aprecio, además tu primo Gregor me caía realmente bien,
podría llevarles algún recado de tu parte si así lo quieres. – Le dije mientras
comíamos, quería ver su reacción cuando mencionara a su familia. Ella, primero
se atragantó un poco, después se quedó callada un rato y finalmente dijo:
---Gracias Yong Sang, pero ellos se fueron de vacaciones a
Australia y no regresaran hasta dentro
de dos meses. – Ahora que había logrado ver su reacción ante la posibilidad que
me encontrara con su familia debía devolverla a su zona de confort, o podría
comenzar a sospechar.
---Es una lástima, aun así espero que para cuando me valla
mi hermano ya haya despertado y entonces podemos ir los tres juntos a
Inglaterra. Yong Hwa siempre había dicho que quería que tú le enseñaras
Inglaterra, entonces podría declararte sus sentimientos. – Inmediatamente vi su
reacción, sus ojos se iluminaron y reprimía una enorme sonrisa que comenzaba a
formarse en su rostro.
---¡Yong Sang! – Dijo mi madre, como regañándome.
---Demonios, creo que yo no debí haber dicho algo como eso.
– Fingí disculparme por mis “Acciones”
---Hijo, esas son cosas que solo tu hermano y Katia pueden
arreglar, tú no tienes por qué entrometerte. – Mi madre me regañaba.
---Lo siento en verdad. Katia ¿Podrías guardar esto en
secreto? Si mi hermano se llega a enterar que te lo he dicho, me mata. Aunque él
no dejaba de decirlo, todos los días; sinceramente la idea de que pudieras
convertirte en mi cuñada me entusiasma mucho. – Ella solamente asintió y rio
discretamente.
---Está bien, será nuestro secreto. – Dijo ella sonriéndome.
---Katia, linda ¿Me acompañas al baño? – Le dijo mi madre,
mientras se levantaba de la silla.
---Claro.
---Las espero en el estacionamiento, voy a pagar. – Mi madre
me dejó su bolsa. Pedí la cuenta y pagué, entonces el celular de mi madre
comenzó a sonar. El número era desconocido.
---Hola.
---¿Yong Sang? Hola, soy Virginia. Solo quería llamarlos
para avisarles que encontramos un vuelo que sale en una hora. Así que si nada más
sucede, estaremos allá por la mañana.
---Eso es genial, tranquilos, no tienen nada de qué
preocuparse. Katia aún está con nosotros, no dejaremos que vuelva escapar.
---Por favor, no dejen que vuelva a irse. Estamos en verdad
muy agradecidos por todo lo que están haciendo. Bueno tengo que colgar, si no
perderemos el vuelo, nos veremos en unas horas.
---Sí, adiós. – Después de eso, solo colgaron. El que sus padres
llegaran pronto a Corea, nos evitaba muchos problemas. Mientras caminaba hacia
el estacionamiento me llegó un mensaje
“Ya los tenemos”
Al parecer tampoco tendría que pasar más tiempo con esa
chica odiosa. Espere un rato a que mi madre regresara.
---Hijo, no creerás lo que me dijo Katia. – Dijo mi madre
cuando salió junto con Katia del restaurante.
---¿Qué paso?
---Ella dice que esta tarde, esa chica que atacó a tu
hermano en el concierto, por fin se fue de la casa. ¿No es genial? Dice Katia
que incluso peleo con Jung Shin antes de irse. Como me gustaría meterla a la
cárcel pero bien sabes que no podemos. – Contestó mi madre mientras se subía al
auto.
---Eso es verdad, jamás he entendido porque no la
demandaron. – Dijo Katia. Mira quien hablaba de demandar.
---Esa chica persuadió a Jong Hyun y ahora el cree que Emily
no atacó a Yong Hwa sino que lo salvó de una muerte inminente, ¿Puedes creerlo?
– Le respondió mi madre – No entiendo como alguien puede ser tan tonto. El caso
es que no la demandamos por respeto a Jong Hyun y porque no queremos traerles más
problemas a su grupo.
---Entiendo, pero tal vez cuando Yong Hwa despierte podrían demandarla.
No creo que sea justo que después de dañarlo en esa forma se valla tan feliz de
la vida. – Dijo Katia, sentía como si estuviéramos hablando de ella y no de
Emily.
---Tal vez querida, tal vez. Hijo ¿podemos parar por unas
medicinas de tu padre?
---Claro mamá. – Entonces manejé hasta una farmacia grande.
Katia acompañó a mi madre por las “Medicinas” Estábamos un tanto alejados de
casa, Así que solo vacié la mitad del tanque de gasolina, con eso sería
suficiente. Después de unos 20 minutos, nos fuimos a la casa de mi hermano. El
marcador de gasolina ya estaba en vacío y el reloj marcaba las 11:30 eso era
perfecto. Entramos a la casa y mi madre llamó a mi padre para “Irnos”
---Bueno Katia ya nos vamos. Espero te hayas divertido mucho
con nosotros y feliz cumpleaños linda. –Le dijo mi madre mientras la abrazaba.
---Claro que me divertí, gracias por hacer de este
cumpleaños el mejor de todos. – Dijo Katia con una enorme sonrisa.
---Nos vemos entonces, mañana vendré a estar un rato con mi
hijo. Cuídate linda. – MI madre besó su mejilla y mi padre y yo le dimos un abrazo.
Salimos y nos subimos al auto pero curiosamente este no encendía. Como si fuera
poco, comenzó a llover así que no nos quedó otra opción más que regresar a la
casa. Katia estaba saliendo del cuarto de mi hermano cuando nos vio entrar.
---¿Qué pasó? – Nos preguntó Katia.
---¿Crees que sería mucha molestia si nos quedáramos a
dormir hoy aquí? El auto no enciende y creo que ya es algo tarde para llamar un
mecánico. – Le dije.
---Pues claro que no. Esta casa es de Yong Hwa después de
todo, y los otros chicos creo que ya se fueron a dormir. No creo que les
moleste. Es más, déjenme ir a revisar si Emily y su amiga dejaron sin llave los
cuartos. – Ella fue a revisar pero solo el cuarto de Emily estaba sin llave, su
amiga había puesto llave a su habitación. – Yong Sang y su padre pueden dormir
aquí. – Dijo refiriéndose a la habitación de Emily. – Omoni, usted puede dormir
en mi cuarto.
---¿No seré una molestia? – Dijo mi madre.
---Para nada, sabe que usted es para mí como mi madre. – Contestó
Katia. Quedándonos a dormir aquí, evitaríamos que ella pasara más tiempo con mi
hermano. Entonces nos fuimos a dormir. Ya solo faltaban unas cuantas horas para
que esa chica se alejara para siempre de mi hermano. La suerte había estado de
nuestro lado, ella parecía no sospechar absolutamente nada. Nuestro plan había
salido a la perfección.
NARRA JUNG SHIN
Una vez que Yong Sang y su madre sacaron a Katia de aquí,
Sun Hee, Min Hyuk y yo pudimos entrar a buscar las grabaciones. La señora Jung
había sido muy lista al dejarnos la puerta abierta para que pudiéramos entrar,
evitándonos forzar la puerta con lo que Katia seguramente comenzaría a
sospechar.
Estuvimos en el cuarto de esa chica buscando por un largo
tiempo sin encontrar nada. De pronto Sun Hee levanto un libro que tenía una
pequeño candadito que lo mantenía cerrado.
---Lo encontré – Dijo ella mientras intentaba abrirlo. Como
lo habían dicho la madre de Katia, si encontrábamos el diario muy posiblemente
encontraríamos las grabaciones.
---¿Cómo le vamos a sacar este candado? – Dijo Min Hyuk
mientras examinaba la forma en que abriríamos el diario.
---Debe haber una llave, busquémosla. – Comenzamos a buscar
pero nada. Entonces algo que me dijo que buscara en su mesa de noche. Abrí
cajones moví la mesa, pero nada. Arriba de la mesa solo había una lámpara y una
foto de ella y Yong Hwa cuando eran niños. Tome la foto y abrí el
portarretratos. La llave estaba entre la foto y la tapa del portarretrato.
Cuando abrimos el diario, estaba casi lleno de escritos, sería muy tardado
leerlo tos y ella podría regresar. La tapa inferior del diario tenía una
pequeña bolsa, al abrirla encontramos una USB. La probamos en la computadora y
solo tenía dos archivos; los videos.
Rápidamente formateamos la memoria y volvimos a poner todo
como estaba. Entonces le mande un mensaje a Yong Sang diciéndole que ya
habíamos encontrado los videos y que ya podían regresar. Cerramos la puerta
como estaba y salimos de ahí antes de que Katia regresara. Ojala y todo
estuviera saliendo bien con ellos. Por nuestra parte, ya no tendríamos que
preocuparnos más por esas grabaciones.
Al día siguiente me levanté temprano, Yong Sang me dijo que
hoy por fin llegarían los padres de Katia a llevársela a Inglaterra. Escuché
como llamaban a la puerta y fui a ver. Sun Hee fue a abrir, y ahí estaban dos
señores de apariencia extranjera, los
padres de Katia.
La madre de Yong Hwa estaba platicando con Katia en la sala.
Cuando Katia vio a sus padres palideció.
---¿Qué es lo que hacen aquí? – Preguntó ella totalmente
sorprendida.
---Yo los llame, Katia. – Dijo la madre de Yong Hwa mientras
se ponía de pie.
---¿Qué? – Dijo Katia volteando a verla con una mueca de decepción,
enojo y confusión.
---Hija, es hora de que regreses a las terapias. – Le dijo
su madre.
---No puedo hacerlo, Yong Hwa me necesita. No puedo dejarlo.
No lo haré. – Decía ella mientras negaba con la cabeza.
---Las cosas no son como tú crees Katia, debemos regresar
ahora. Tu no estás bien, necesitas
ayuda. – Le dijo su padre, mientras intentaba tomarla del brazo. Ella se soltó
inmediatamente.
---No voy a permitir que me vuelvan a alejar de él. No otra
vez. – Decía ella a punto de romper en llanto.
---No es una opción hija. Volveremos a Inglaterra quieras o
no. – Dijo su padre con voz firme. La tomo del brazo.
---No, no lo hare. De esta casa solo van sacarme muerta. No
me iré, no lo hare. – Dijo Katia intentando soltarse.
---Hija por favor. No hagas esto más difícil. – Decía su
madre intentando razonar con una Katia que ya estaba más que alterada.
---Dije que no lo hare, déjenme en paz. – Comenzó a llorar y
a dar manotazos. Su padre, que era un hombre alto y al parecer fuerte, le inyectó
lo que parecía ser una tranquilizante. Los movimientos de Katia cada vez eran más
débiles. Su padre la cargo, ella parecía completamente sedada, al pasar por
enfrente a la escalera. Me vio y me señaló, después dijo algo que no alcance a oír
pero que parecía una amenaza. Después de eso, perdió la conciencia.
---No sabes cómo lamentamos que haya causado tantos problemas,
- Se disculpa la madre de Katia con la señora Jung.
---No te preocupes Virgina, por suerte no sucedió algo más. Cuídenla
mucho, ustedes saben cuánto la quiero. Después enviaremos sus cosas por
paquetería.
---Claro que sí. Nos veremos después entonces. Cuídense
ustedes también y gracias por todo. – Se despidieron con un beso en la mejilla.
Después de eso, la madre de Katia salió de la casa junto con su esposo y su
hija inconsciente. El plan había funcionado, pero algo me decía que aún había
algo por resolver, algo importante. Que esto aún no había terminado. Solo
esperaba que no fuera nada grave.
NARRA EMILY
Nuestra primera noche en aquella casa, casi no pudimos
dormir. Hacía mucho frio pues las ventanas tenia fisuras que dejaban pasar el
aire frio; además había mucho zancudos. Al día siguiente pusimos manos a la obra
y comenzamos a hacerle algunos arreglos a la casa para hacerla más cómoda. Yong
Sang me llamó para decirme que todo había salido bien y que no me preocupara más.
Esa noche, pudimos dormir un poco mejor pues ya teníamos nuestras camas y
habíamos puesto insecticida así que los mosquitos no fueron nuestra
preocupación. Además ahora estaba más tranquila pues Katia ya no dañaría más a
Yong Hwa. Dormí tan bien y profundamente que ni siquiera me di cuenta en que
momento amaneció hasta que Mati fue a despertarme.
---Emily despierta, tienes que ver esto. – Dijo Mati
mientras me movía intentando despertarme.
---No, déjame dormir un poco más. Lo veré cuando después. –
Le dije mientras me volvía a cobijar.
---Emily, tienes que verlo. – Volvió a decirme, entonces me senté
en la cama y me talle los ojos. Mati puso su computadora sobre mis piernas. Me tallé
lo ojos y entonces pude verlo.
---¡¿QUE?! – Si no fuera porque eran mis propios ojos los
que estaban viendo esto, jamás lo creería. – No puede ser. Mati, dime que es
una broma. – Ella solamente negó con la cabeza. Respire profundo y trate de
tranquilizarme un poco, sin embargo esto me costaba mucho. ¿En qué momento era
que esto había sucedido?
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