martes, 26 de noviembre de 2013

Capítulo 17:Obsesión



Capítulo 17: Obsesión

No, seguramente habría una explicación más sencilla y lógica para esto, Katia no sería capaz de eso. ¿O sí? La verdad ni siquiera la conocía del todo, es solo me costaba trabajo aceptar que alguien fuera capaz de eso. Escuchar que alguien abría la puerta de esa habitación me saco de mis pensamientos. Era Katia la que entraba en esos momentos, me había descubierto. Ella iba a decirme algo, después dirigió su vista hacia mi mano, inconscientemente aun sujetaba la mano en la que Yong Hwa tenía puesto aquel misteriosos anillo. Al verme así, ella simplemente entro en la habitación y cerró la puerta. Se cruzó de brazos y con mucha tranquilidad me dijo:
---¿Se te perdió algo aquí, Emily? – Esto era muy extraño y confuso, no sabía por qué ella actuaba de esa manera, pensé que si me llegaba a encontrar aquí iba a sacarme a golpes, y ahora simplemente estaba aquí, parada frente a mí con  la mayor tranquilidad.
---¿Qué significa esto? – Pregunte a la vez en que señalaba el anillo en la mano de Yong Hwa. Katia comenzó a reír, después se sentó junto a Yong Hwa y comenzó a acariciar su rostro.
---¿Qué no es obvio? Son anillos de compromiso – Dijo ella al momento en que levantaba su mano derecha mostrándome un anillo idéntico al que se encontraba en el meñique de Yong Hwa. Apenas podía asimilar lo que esta chica estaba diciendo, ¿comprometidos? ¿Cómo era eso posible? Él había estado en coma por más de un mes.
---Eso…eso no es posible. Él ha estado en coma por casi dos meses. Ustedes no pueden estar comprometidos, no…
---Oh linda, él y yo tenemos años de relación, no es de un dia para otro. Tal vez no separamos antes si, pero ahora todo es  diferente, nada podrá separarnos, apenas despierte nos casaremos. -  después de decir eso, ella le beso la mejilla, dejando una ligera marca rosada.
---El jamás, dijo que tuviera una prometida, lo hubiera dicho a la prensa, a sus fans. – Dije totalmente confundida al escuchar lo que esta chica estaba diciendo.
---Si no pudimos casarnos antes, fue por mis estúpidos padres. Como sabrás, mi familia y la de èl son muy cercanas. Yong Hwa y yo nos conocemos casi desde que nacimos, crecimos juntos, al cumplir 13 años, el me pidió ser su novia. Yo acepte encantada, el compro estos anillos para sellar nuestro compromiso, prometimos que cuando creciéramos nos casaríamos. Fue una época muy feliz en mi vida, yo lo amaba y el a mí. Pero un año después, mis padres decidieron que era tiempo de regresar a Inglaterra. No les importo lo que yo quería, no les importo separarnos a él y a mí. No les importo destruir nuestro amor. Después él se hizo famoso, y yo solo podia verlo en las revistas, en los programas. Y después todo ese show que se caso, cada que lo relacionaban con es niña tonta de SNSD o con esa actriz de quinta, con Shin Hye, odiaba no poder salir a decir a todo el mundo acerca de nuestra relación. – Al decir estas últimas palabras, cada vez se iba alterando más y más, se iba enojando en un grado que creí que en cualquier momento comenzaría a golpear cosas. – Por suerte, mis padres ya no pueden decirme que hacer y qué no. Y después de que nos casemos, nunca lo volverán a relacionar con esas tontas chicas. Ahora ya nadie me separa de su lado, ni siquiera las mosquitas muertas, como tú. – Me había quedado totalmente impactada, ¿a qué se refería con que sus padres ya no intervendrían más, los habría matado acaso?
---Estás loca, se lo diré a la señora Jung, no puedes estar a cargo de Yong Hwa, quien sabe que cosas le harás estando sola con él.
---Jajaja! Hazlo si quieres, inténtalo. Veamos si te cree. Yo soy casi su hija, prácticamente su nuera, tu, por otro lado no eres más que la chica que dejo a su hijo en coma. Anda veamos a quien le cree. Una palabra mía, y estas fuera de aquí. Mejor no te metas conmigo niña, porque no sabes contra quien te enfrentas. Y en caso de que se te ocurra contarle a alguien más, revelare a la prensa que estas aquí, a las fans les encantara saber que el motivo de su odio esta más cerca de lo que creen – Dijo ella en tono amenazante, tenía razón si iba a contarle todo a la madre de Yong Hwa, lo más seguro es que no me creyera. Tenía solo una cosa en mente, alejar a esa chica loca de Yong Hwa. Pero ahora me quedaba claro que amenazándola no iba a funcionar, tenía que intentar algo más.
---Por favor, Katia. Ni siquiera eres enfermera, deja que lo cuide yo, por su bien. No te das cuenta de cuánto daño le haces. Por favor. – Intentaría razonar con ella, era mi única salida.
---Valla que eres tonta, ¿De verdad crees que voy a dejar a mi prometido con una extraña? A mi futuro esposo, lo cuido yo y punto.
---Katia, por favor, eso fue hace años. Déjame cuidarlo, por favor. Yo sé cómo hacerlo, se lo que está bien para él.
---¿Que importa que nuestra relación haya sido hace años? Una promesa es una promesa no. El prometió que nos casaríamos y así será. Él debe ser mío y de nadie más. ¿De acuerdo? Ahora si me permites, mi futura suegra está a punto de llegar. – Dijo Katia con tono triunfante, había ganado esta batalla. Decidí mejor salir de ahí antes que la señora Jung viniera, si me encontraba dentro, se llevaría su hijo, de eso estaba segura.
AL salir de esa habitación sentía mucha rabia, enojo, frustración depresión. Tenía que alejarla de él, antes de que le hiciera más daño. Pero no sabía cómo, Katia obsesionada con Yong Hwa no se daba cuenta del daño que le hacía. Ahora sabía que ella ni siquiera era enfermera, que estaba decidida a casarse con Yong Hwa basándose en una promesa hecha hace años, que posiblemente había dañado a sus padres. Esta chica estaba loca, ahora lo sabía. Entre el montón de ideas que comenzaban a formarse en mi cabeza, una sola destacó de entre las demás: Tenia que sacar a Katia de aquí, a como diera lugar.
NARRA MATI
Durante el camino a la audición, estaba muy nerviosa, de verdad quería quedar como bailarina de la YG. De esa forma podría mudarme de la casa de CNBLUE con Emily, era necesario. No podía ni resistiría estar más tiempo junto a Min Hyuk de ser así, inevitablemente terminaría enamorándome de él y eso era algo que simplemente no podía permitir. Él no me veía más que como una amiga, enamorarme del solo me haría daño a mí. Por otro lado, ahora que Emily ya no estaba más al cuidado de Yong Hwa, podíamos mudarnos, no soportaba que Jung Shin y la madre de Yong Hwa la trataran de esa manera. Estaba concentrada en todos mis pensamientos cuando escuche a Min Hyuk preguntarme:
---¿O tu qué opinas? – Estaba tan distraída que ni siquiera me había dado cuenta que estaba hablándome.
---¿Qué? Lo siento, no te escuche. – Me disculpe con él.
---¿Estas nerviosa, no es así? – Me pregunto al momento en que me sonreía, esas sonrisas que me desarmaban por completo dejándome indefensa ante él.
---Sí, estoy nerviosa – Le respondí de manera cortante, no me gustaba ser así con él. Pero si no ponía un freno a esto, el seguiría tratándome de esa manera que tanto me confundía.
---Tranquila, vas a lograr quedar, confió en ti. – Me dijo mientras con su mano tomaba la mía. ¿Por qué hacía esto? ¿Por qué me confundía así? Simplemente no podía entenderlo.
---Es por esa calle – le dije señalándole una desviación, usando esto como excusa para alejar mi mano de la el.
---De acuerdo – Dijo al momento en que conducía por la calle que le había indicado. Por suerte no tardamos mucho en llegar, él no decía nada y yo tampoco. El silencio se volvía incómodo.. Cuando se estaciono, Min Hyuk se puso una gorra y unos lentes. Si alguien lo descubría ahí sería un desastre, aunque no se bajara de la camioneta podrían reconocerlo a través del cristal. Me baje y le agradecí por haberme llevado, después cerré la puerta esperando que arrancara y se fuera. Pero lo que hizo fue subir su vidrio y bajarse de la camioneta. Lo escuche cerrar su puerta.
---¿Qué haces? – Le pregunte confundida, pues se suponía que solamente iba llevarme, no que iba a quedarse a ver mi audición.
---¿Cómo que que hago? Voy a ver tu audición. – Me dijo sonriéndome.
---Oh, no es necesario que te quedes, puedo tomar un taxi de regreso. Además no sé cuánto valla a tardar esto, supongo que tendrás miles de cosas que hacer, así que no quiero quitarte tu tiempo.
---No, no tengo nada que hacer. Hoy planee estar todo el día contigo, así que puedo esperar. Además muero de ganas por verte bailar. Y después iremos a comer un helado.
---No te iras, ¿cierto? – Pregunte resignada a que se quedaría conmigo durante la audición.
---¿y perderme tu gran actuación? Eso jamás – Dijo sonriéndome – Vamos.
Entramos en aquel edifico imponente, había muchas chicas formadas, algunas iban solas otras acompañadas. También note que contrario a lo que esperaba, había muchas chicas extranjeras. Europeas y estadounidenses sobre todo.
---Espera aquí, iré a preguntar a qué horas me toca adicionar. – Le dije a Min Hyuk, mientras me dirigía a una especia de recepción en donde una chica se encontraba repartiendo una especie de turnos. – Hola, buenas tardes. Vengo a hacer mi audición para bailarina. – Le dije a la chica al llegar al mostrador.
---Claro, ¿tu nombre? -  Me contesto la chica con acento amable.
---Mati Guerrero – Dije mientras ella buscaba mi nombre en una computadora.
---Sí, aquí estas, llegas justo a tiempo. Llena esto y ponte esto. Audionaras en 20 minutos más o menos – Me dijo al tiempo en que me daba un formulario y una cartulina con un numero para que lo colocara sobre mi ropa. Después de tomarlos, regrese y tome un lugar en la fila, esperando mi turno.
---¿Qué te dijeron? – Pregunto Min Hyuk curioso.
---Me dijeron que llenara esto y que en 20 minutos más o menos audicionaria, al parecer esto no tardara tanto como creía. Supongo que es porque a cada chica le dieron horarios. – Le dije y comencé a llenar distraídamente los formularios. Min Hyuk se sentó a mi lado. Entonces escuche como alguien venia corriendo hacia nosotros. Era una chica de 25 años más o menos, traía unas maletas consigo y tenía rasgos latinos. Cuando llego hasta donde estábamos, nos preguntó:
---Disculpe, ¿en qué turno van? ¿Saben si ya se acabaron las audiciones? – Pregunto preocupada.
---Ehh, no lo sé. ¿A qué horas te tocaba audicionar? – Le pregunté
---A las 4:30, acabo de llegar, vengo directo desde el aeropuerto. – Dijo la chica agitada y Min Hyuk reviso su reloj.
---Son las cinco – Dijo el, provocando que la chica alarmada volteara a ver su reloj también.
---No puede ser, vine de tan lejos. Perdí mi cita. No puede ser. – Dijo la chica totalmente desesperada.
---Tranquila, vamos a hablar con la secretaria de allá, tal vez te permita audicionar aunque hallas llegado un poco tarde. – Le ofrecí con la esperanza que se tranquilizara
--- ¿Tú crees? – Pregunto ella
---Pues, no perdemos nada intentándolo. Vamos. Ya regreso Min. – Me levante, y la acompañe a tratar de que le dieran oportunidad de hacer la audición.
---Por cierto, mi nombre es Suzy. – Dijo extendiéndome la mano.
---Hola yo soy Mati y él es Min. – Le dije al mismo tiempo en que estrechaba su mano, para que después ella estrechara la de Min Hyuk. Se quedó viéndolo fijamente y por un momento temí que lo descubriera.
---Te me haces conocido – Le dijo a Min Hyuk, Él se bajó más la gorra y volteo el rostro.
---No. No lo creo, Vamos. – Le dije para distraerla y así evitar que reconociera a Min Hyuk. Caminamos hasta el mostrador, y después de hablar con la chica  y explicarle la situación, ella le permitió hacer la audición a Suzy, y le entrego el formulario y el número, iba justo después de mí.
---Qué suerte que me haya dejado audicionar, ¿no lo crees? – Me dijo mientras llenaba su formulario con sus datos, ya solo faltaban seis chicas para que fuera mi turno.
---Sí, fue una suerte – Le respondí con una sonrisa – Disculpa ¿De dónde eres? – Sus rasgos eran latinos completamente, pero podría equivocarme.
---Ah, soy de México, pero vivía en EUA. Apenas me entere de la audición, me registre y tome el primer vuelo que encontré. ¿Y tú? Tampoco pareces coreana
---Yo también soy mexicana. ¡Qué casualidad! Solo que yo ya tengo un poco más de un mes viviendo aquí.
---¡También eres mexicana! Genial. Entonces ¿Por qué seguimos hablando en coreano? Jajaja. – Esta última parte la dijo en español, tenía razón no sé porque seguíamos hablábamos en coreano
---Es cierto Jajaja. – Comenzamos a hablar en español. Platicábamos de nuestras vidas, que nos gustaba todo eso. La fila comenzaba a disminuir, ya casi era mi turno. Entonces vi que pasaban de dos en dos, eso se me hizo algo raro, creo que daban los resultados de quien había quedado inmediatamente pues algunas salían muy contentas y otras cabizbajas. Ya solo faltaban dos chicas, para que fuera mi turno. De repente una salió llorando y empecé a sentir muchos nervios, quería regresar, no quería estar ahí. Me di la vuelta para decirle a Min Hyuk que me regresara a la casa, aun sin decirle aun nada. El noto el nerviosismo en mi rostro, tomo mis manos y me dijo:
---Tranquila, todo va a estar bien. – Sus palabras eran tan reconfortantes, respire hondo y espere a que salieran las chicas que acababan de entrar, al parecer entraría con Suzy a la audición. Después de un rato, salieron ambas chicas, al igual que en las otras ocasiones, una salió feliz y la otra no. Entonces nos dijeron a Suzy y a mí que entráramos. Al pasar a aquel salón, había una mesa con varias personas, supuse que serían los jueces.
---OK, les explicare rápido. Solo una de ustedes dos quedara. Bailaran y la mejor se queda, la otra se ira ¿De acuerdo?  Buscamos bailarinas para todos los grupos, dependiendo de cómo bailen y si es que llegan a ganarle a su contrincante, las colocaremos con Big Bang, 2NE1, Lee HI, dependiendo de su estilo ¿Quién quiere empezar? – Dijo una señora de edad madura, parecía ser la jefa o algo así. Voltee a ver a Suzy, entonces ella dijo.
---Yo empezare. – Dijo Suzy después de un rato. Me hice hacia un lado. Suzy le entrego a un chico un disco, a cada una nos pidieron traer la canción que quisiéramos bailar, el chico la coloco y la música comenzó a sonar. La canción era tranquila, era un estilo parecido al ballet. Suzy comenzó a bailar, lo haca con gracia. Realmente parecía ballet, era tan femenino y delicado. Realmente era buena bailando. Después de un par de minutos la canción se terminó y ahora era mi turno.  Al cruzarme con Suzy, ella me brindo una sonrisa. Le entregue mi disco al chico, y mi canción comenzó a sonar. Mi estilo era completamente diferente al de Suzy, era rudo, poderoso, incluso masculino. Los jueces frente a mí, comenzaron a hablar entre ellos, entonces dude, tal vez hubiera sido mejor escoger algo más femenino para mi audición. No era raro aprenderme coreografías que originalmente eran para chicos, eso me hacía sentir libre, feliz. Después de un rato, la música se acabó. Me puse de pie frente a los jueces al mismo tiempo en que intentaba recuperar la respiración, Suzy vino junto a mí. Ambas nerviosas, esperábamos el veredicto de los jueces. Quienes seguían hablando entre ellos. Luego de un rato, dejaron de hablar. La señora del inicio nos dijo:
---Hemos visto que ambas tienen talento, tienen estilos diferentes. Después de mucho platicarlo, hemos llegado a una conclusión. La chica que se quedara con el puesto como bailarina de esta empresa es…
NARRA EMILY
Después de hablar con Katia tenía tanta rabia en mí. No sabía que hacer, la odiaba, la odiaba por hacerle esto a Yong Hwa. Tenía que encontrar una solución pronto. Extrañaba a Jong Hyun, el seguramente habría encontrado una solución a esto, el sabría qué hacer.  Mire mi reloj, ya era hora de darle la medicina a Jung Shin. Subí a su habitación. Estaba sentado en su cama leyendo un libro.
---Creí que aun estarías dormido – Le dije al entrar en la habitación. - ¿Cómo te sientes? – Dije al mismo tiempo en que sacaba mi termómetro para medir sus temperatura, la cual había descendido casi hasta el nivel normal.
---Mejor, gracias. Es solo que ya estaba cansado de dormir, por eso me puse a leer.
---Ah, ¿Te han traído de comer?
---Sí, Sun Hee me trajo de comer hace rato. – Dijo el mientras se enderezaba en la cama.
---Entonces creo que me voy, vendré mañana a ver como sigues. Ten tomate estas pastillas y una cucharada de este jarabe. – Le dije al momento en que le ponía los medicamentos sobre la mesita de noche. Estaba a punto de irme cuando lo escuche llamarme.
---Emily, yo… yo quería decirte que… bueno yo. – Comenzó a decir Jung Shin, pero realmente no quería hablar con nadie hoy, me sentía cansada, frustrada, con miedo, solo quería ir a mi habitación y olvidarme de todo.
---Mañana me dices, ¿Esta bien? Ahora muero de sueño. – Le dije, pues realmente quería llegar a mi habitación ya.
---Es…está bien. – Dijo con voz apagada. Cerré la puerta  y me dirigí a mi habitación. Me puse la piyama, me lave y me acomode. Esta cansadísima, en parte creo que era por todo lo vivido ese día. No sé en que momento me quede dormida pero de repente ya estaba soñando. Estaba en un campo verde, sentada, solo mirando, disfrutando de la naturaleza. Esa tranquilidad que hacía mucho tiempo no sentía, no tenía preocupaciones, solo disfrutaba estar ahí. Pero de pronto vi a una gran multitud de personas corriendo hacia mí. El cielo se oscureció y comenzó a llover a cantaros. Las personas no se detenían, me levante y comencé a correr, correr y correr. De pronto mi sueño se convirtió en una pesadilla. Seguí corriendo, hasta que llegue al borde de un barranco. Estaba acorralada, no tenía a donde más ir. Saltar a ese precipicio me alejaría de todas estas personas siguiéndome, estaba al borde del abismo. Voltee a ver hacia abajo, solo había rocas y la orilla del mar, si saltaba mi muerte sería inevitable. No podía entender como era que había llegado a esta situación. El viento helado golpeaba mi rostro y movía mi cabello en todas direcciones. Esas personas, no sabía que era lo que querían, porque me perseguían. No lo sabía, lo que si podía notar es que estaban molestos, enojados muy enojados. Al filo de ese precipicio llena de miedo, de pronto sentí como la tierra bajo mis pies se desmoronaba, irremediablemente caería. Pero antes de sentirme completamente en los aires, cayendo inevitablemente; sentí unas manos sujetando mis muñecas. Esas manos que evitaron mi inminente caída. Esas manos le pertenecían a esa persona que había salvado mi vida.

Levante la mirada para ver quien me había rescatado de aquella fea caída. Al voltear hacia arriba fue a Jong Hyun a quien me encontré. Su rostro mostraba signos del esfuerzo que estaba haciendo por salvarme de esa caída. La lluvia se intensifico y el agua escurría por su rostro, sus manos nos podrían sujetar mis muñecas por mucho tiempo. De repente sus manos soltaron mis muñecas y me tomo de las manos. Intentaba subir pero no podía. De repente la lluvia ceso y el cielo comenzó a despejarse otra vez. Fue ahí donde entendí que esto era un sueño. Pero algo no andaba bien, aun sabiendo que era un sueño, sentía el vacío bajo mi cuerpo, como si de verdad estuviera a punto de caer, sentía que no había nada debajo de mí, incluso sentía esas manos sujetando las mías para evitar que cayera. Esto no era normal, esto no era del todo un sueño. Esas manos, sujetando las mías, era real, eso lo sabía. Poco a poco comencé a abrir mis ojos para encontrarme con él, sujetando mis manos. El la persona que jamás hubiera esperado. Él.

Capítulo 15: ¿Una cita?



NARRA MATI

---Ponte el cinturón – Me dijo Min Hyuk una vez que estuvimos dentro de su auto. Lo obedecí, no sabía porque pero de repente las ganas que tenia de salir y pasear se me quitaron. Emily, si algo tenía claro ahora es que la golpearía cuando llegara, por no decirme nada. Se suponía que me lo diría, que me diría lo que descubriera después de hablar con Min Hyuk; en lugar de eso, solamente me dijo: “Suerte en tu cita” Pero esto no era una cita… ¿O sí? ¿Qué le habrá dicho Min Hyuk para que Emily me dijera que esto era una cita? Será que acaso…
---¿En qué piensas? ¿Estás muy callada? – me dijo aquel chico de tierna sonrisa sentado a mi lado.
---Ahh!!... En… en nada, y  ammh! ¿A dónde vamos? – Su pregunta me puso nerviosa pues me tomo por sorpresa, pero cuando voltee a verlo para contestarle me puse aún más nerviosa. Era tan guapo, manejaba mirando al frente con una sonrisa en el rostro. En estos momentos lo único que deseaba era saber sus verdaderos sentimientos. ¿Yo le gustaba? La duda estaba matándome.
---Primero iremos al centro comercial y después podemos ir al parque ¿Qué dices? – Volteó a verme con una espléndida sonrisa, ¿Cómo podía resistirme?
---Está bien – Le respondí con una sonrisa. Pasó alrededor de media hora para que llegáramos al centro comercial, en el camino ambos íbamos muy callados, casi no hablábamos. El silencio se estaba tornando incómodo. Cuando por fin llegamos. Min Hyuk se puso una gorra y unos lentes de sol. Nos bajamos del auto, y comencé a caminar, entonces sentí como Min Hyuk me tomaba del brazo haciendo que volteara a verlo.
---Mati ¿Hice algo que te molestara? – Pregunto preocupado. Si tan solo supiera que lo que menos podía sentir en este momento hacia él era enojo.
---No, ¿Por qué lo dices?
---Estas muy seria. Siempre eres muy risueña y hoy…
---No, no estoy molesta, es solo que… estaba pensando el algo.
---¿Puede pedirte un favor? – Dijo Min Hyuk
---Sí, claro.
---Sonríe ¿Si? Me gusta verte feliz. – Me quedé totalmente sorprendida con su petición, no sabía que decir o cómo reaccionar ¿Qué significaba exactamente? ¿Me quería como amiga o como algo más? Ni siquiera me dio tiempo de responderle, Sonrió, tomo mi mano y dijo – Vamos.
Subimos las escaleras, no sabía que era exactamente lo que estaba buscando hasta que entramos en una tienda de celulares.
---Escoge uno – Me dijo Min Hyuk
---¿Qué? – Le pregunté sorprendida
---Lo estuve pensando, y necesitamos estar comunicados. También elije uno para Emily. Siempre nos enteramos después de lo que pasa y además quiero evitar que vuelva a suceder algo como aquel día en el parque de diversiones.
---No lo sé, el que tu elijas está bien para mí.
---¿Qué dices? Busca unos que te agraden y cuando lo hagas me avisas – Después de decir esto se fue a ver a otro mostrador. Comencé a observar los celulares, encontré uno blanco con plateado. Era perfecto para Emily, le gustaba lo blanco y los celulares que tuvieran teclas. Seguí observando, hasta que encontré uno que capto mi atención, eran celulares negros pero tenían un lindo dije en forma de gatito. Estaba decidida a pedir ese cuando al acercarme vi que eran celulares para pareja. Me decepcione un poco, sería raro tener solo uno de ellos. Estaba a punto de seguir viendo más celulares, cuando escuché la voz de Min Hyuk.
---¿Deberíamos comprar esos? – Dijo señalando los celulares del dije de pareja.
---Ahh…¿Por qué haríamos algo así? Son celulares para parejas.
---Si, lo se, pero… Bueno,  es que… Perdí mi celular, y necesito uno. Y… Y además esos están en oferta si compramos los dos. Por favor sí, me gustó mucho, di que sí. – Dijo Min Hyuk, haciendo un aeygo que sería capaz de convencerme de cualquier cosa.
---Está bien, comprémoslos. – En verdad no sabía que creer, cada minuto que pasaba junto a él, me confundía mas. Su actitud me hacía dudar  acerca de los sentimientos que pudiera tener hacia mí.
---Vallamos a comprar algo de comer, muero de hambre – Dijo apenas salimos de la tienda de celulares. Me llevó a una linda cafetería en donde compramos varias cosas, pues él no se decidía por algo en específico, por lo Min Hyuk decidió comprar casi todo el menú. Cuando terminó de pedir y le entregaron la gigantesca orden dijo:
---Vamos
---¿Qué no íbamos a comer aquí?
---No, te lo dije, vamos a ir de día de campo. Corre. - Después de decir esto tomó mi mano y nos dirigimos al estacionamiento. El centro comercial era demasiado grande y después de un buen rato de caminar me cansé, además cargábamos toda la comida. Después de lo que me pareció una eternidad, llegamos al estacionamiento, nos subimos al auto.
---Te va a encantar el parque, es algo privado, por eso me gusta tanto. Ahí no tengo que esconderme de las fans o la prensa, hay muchos árboles. Te va a gustar.
---Claro, solo tengo una pequeña pregunta ¿Por qué compraste tanta comida? Jamás podremos acabarnos todo esto.
---De hecho esto es solo para mí, lo siento pero estoy muy hambriento. Mmm, Creo que ya no quedara nada para ti, lo siento. –Trato de decir esto con mucha seriedad para que me lo creyera pero a mitad de la frase le empezó a dar un incontrolable ataque de risa.
---Entonces creo que tendré que robar tu comida. – Al decir esto, me giré un poco hacia el asiento de atrás, hasta alcanzar uno de los pastelitos que había en la bolsa.
---No, espera, los pastelitos no.
---Mmmm! Está muy rico. – Le dije mientras comenzaba a comerme el pastelito, mientras el me veía con cara de tristeza y hacia un puchero.
---Dame – Dijo Min Hyuk– Por favor – Estaba intentando convencerme de nuevo haciendo un lingo aeygo, peor esta vez yo iba a ser más lista.
---¿Quieres? Ten – acerqué el pastelito a su boca, pero cuando estaba a punto de morderlo, alejé mi mano  – concéntrate en manejar ahora, después podrás comer todo lo que quieras. – Comenzamos a reírnos juntos. Después de eso la situación se tornó más cómoda entre nosotros, volvimos a reír como lo hacíamos normalmente, a platicar de cosas sin sentido. Después de un buen rato manejando por la ciudad, llegamos al parque. Era realmente hermoso, había muchísimos árboles y el atardecer se veía tan lindo en aquel lugar, incluso había un lago. Como él lo había dicho, casi no había personas ahí. Solo algunas parejas y varios ancianos leyendo.
---¿Te gustó? – Pregunto Min Hyuk
---Es hermoso – dije aun admirando aquel bello lugar.
---Es mi lugar especial, cuando me siento estresado, triste o enojado; vengo aquí y me siento mejor. Bajemos las cosas, muero de hambre. – Entre los dos bajamos las cosas y toda la comida. Buscamos un lugar lindo en donde pudiéramos hacer nuestro Picnic. Tendimos la manta en frente al laguito. Había varios patos en el agua. Todo era tan hermoso. Seguimos platicando de tonterías y riendo como niños pequeños. Comenzamos a comer, tal vez no seriamos capaces de acabarnos toda esa cantidad de comida, pero Min Hyuk realmente comía demasiado. Seguimos ahí sentados, simplemente hablando y riendo. Le conté sobre mi próxima audición para entrar como bailarina a la YG, él se emocionó mucho y prometió que me acompañaría. De repente nos quedamos callados, pero ahora no era un silencio incomodo, era como si ya no tuviéramos nada más que decir. Entonces  él tomo mi mano, pero esta vez era diferente a las otras veces, no era un gesto de cariño, era algo más. De la nada dijo:
---Tengo algo muy importante que decirte.
---¿Si? ¿Qué es?
CASA DE CNBLUE
NARRA EMILY
Reaccioné, debía hacer algo para ayudarlo. Lo primero era intentar bajar la temperatura y que se cambiara.
Fui a su closet y saqué algo de ropa cómoda y unas cobijas.
---Jung Shin, despierta. Por favor, despierta – comencé a moverlo más fuerte para que despertara. Estaba a punto de golpearlo para que despertara, cuando abrió los ojos.
---¿Emily? ¿Qué haces en mi cuarto? – preguntó él con la voz somnolienta
---Eso no importa ahora. Necesito que te cambies de ropa, ten – Le dije al momento en que le entregaba el montón de ropa seca – Ve al baño. – Al principio me miro confundido, pero no protestó. Lo ayude a levantarse y lo llevé hasta el baño. Mientras él se cambiaba, pusè las cobijas secas. Cuando salió del baño, lo ayudé a acostarse. Su temperatura aún era alta. Apenas se acostó, se volvió a quedar dormido. Comencé a intentar bajar la temperatura, poniendo paños mojados en su frente, pero su temperatura no descendía, ni un grado siquiera. Me preocupaba que la temperatura le llegara a ocasionar convulsiones y daño cerebral. Después de quince minutos de intentarlo, me di por vencida, debía actuar rápido. No podía llevarlo a un hospital, no tenía un auto y Sun Hee y Min Hyuk se habían llevado los suyos, quedaba la camioneta de Jong Hyun pero tampoco tenía las llaves. Llamar una ambulancia habría sido un escándalo. Tal vez si llamaba a un doctor… doctor… Eso era!! El doctor Choi tal vez aun estuviera en la casa, él podría revisarlo y recetarle algo, pues al parecer las medicinas que había logrado conseguir ahora ya no le servirían de nada. Bajé corriendo las escaleras, pues temía que él ya se hubiera ido. Fui directamente al cuarto de Yong Hwa, llamé a la puerta. Me abrió la madre de Yong Hwa, al verme, hizo una mueca de molestia y me dijo:
---¿Qué quieres? Te lo advertí, no te acercaras a mi hijo. – Después de decir esto, quiso cerrar la puerta. Entonces la detuve, el doctor Choi aún estaba aquí, podía escuchar su voz. Después pude verlo, estaba parado junto a la cama de Yong Hwa y parecía estar explicándole algo a Katia.
---Lo siento, pero necesito hablar con el doctor Choi
---¿Qué no lo vez él está ocupado ahora? – El doctor al escuchar que decía su nombre volteó.
---Doctor, por favor. – Dije suplicante, él era mi última esperanza.
---No se preocupe señora, ya termine aquí. Katia se encargara del resto. – Dijo el Doctor Choi a la señora y después de eso, salió de la habitación, cerrando la puerta. - ¿Qué  pasa Emily?
---Por favor, ¿Puede revisar a Jung Shin? Está muy enfermo, su temperatura no desciende. Estoy preocupada que pueda haber complicaciones.
---Claro, vamos. – Fuimos al cuarto de Jung Shin, quien seguía dormido, empezaba a temblar. El doctor lo comenzó a revisar, se veía preocupado. Después de algunos minutos finalmente dijo: - Necesito bajar su temperatura, es lo más peligroso ahora. Los medicamentos que necesita no los traigo conmigo, ¿Podrías ir a comprarlos?  
---Sí, no hay problema. Solo deme la receta
---Por favor date prisa, esto es urgente. – Apenas me entrego la receta, Salí del cuarto, baje las escaleras casi de dos en dos, por poco y me caigo, pase a mi cuarto por dinero y Salí corriendo. Me puse una gorra y una bufanda y empecé a caminar. No sabía si la farmacia estaría lejos o no, así que decidí tomar un taxi. Comencé a desesperarme, pues todas taxis que pasaban iban ocupados. Era comprensible, siendo las ocho de la noche, todo mundo regresaba a sus hogares. Esto era una emergencia, no podía esperar más. Decidí regresar a la casa y llamar alguno, Kim Su debía saberse un teléfono. Llegué a la casa y le pregunte a la cocinera si sabía algún número de un servicio de taxis, ella me dijo que no. Entonces le pedí que me dijera donde quedaba la farmacia más cercana, si era necesario, iría corriendo. Ella me hizo un mapa, la farmacia más cercana quedaba a 12 calles, la casa estaba algo alejada de la zona comercial. Tendría que correr pues necesitaba llegar rápido. ¿Quién iba a decir que tendría que hacer esto por el chico que estuvo molestándome por tanto tiempo? Aquel que me hizo sufrir tanto, ahora él estaba prácticamente en mis manos.
NARRA MATI
---Lo que quiero decirte es que… yo… Bueno hemos pasado mucho tiempo y … Lo que quiero decirte es que… - Comenzó a decir nerviosamente Min Hyuk, nunca lo había visto así de nervioso, incluso le temblaban las manos. Me imaginaba que era lo que quería decirme, pero prefería que él lo terminara de decir, entonces de repente, su semblante cambio totalmente, dirigió la mirada, hacia un lado. Entonces seguí la dirección de su mirada, había un grupo de chicas que lo veían emocionadas, supuse que eran fans. – Creo que mejor nos vamos – dijo Min Hyuk mientras comenzaba a ponerse la gorra y los lentes de sol. Lentamente se levantó y me dijo que hiciera lo mismo. Entonces las chicas corrieron hacia donde nos encontrábamos. Min Hyuk tomó mi mano y corrimos hacia el auto, dejando las cosas del picnic. Escuche la risa alegre de aquel chico e inevitablemente sonreí.
---Creí que era tu lugar secreto – le dije mientras corríamos al auto.
---Jajaja! Yo también lo creía – Dijo aun riendo. Eso era algo de lo que más me gusta de él, su risa. Logramos llegar sin que nos atraparan. Rápidamente encendió el auto. Entonces de repente dijo: - Estoy muy triste, tuve que dejar mi comida. – No pude evitar reír ante la ocurrencia de ese lindo chico. Conducía para atravesar la ciudad y llegar a  casa. Empezaba  a anochecer. Había sido un día muy divertido al lado de este chico. Sin embargo tenía la duda, acerca de que era lo que iba a decirme, supuse que no sería lo que yo pensaba, eso me entristecía un poco. Pero aun podía ser su amiga, y por el momento eso era suficiente para mí. Me entristecía el que mis sentimientos no fueran correspondidos. Durante el camino, aquel silencio incomodo regreso, como odiaba esa situación. Distraída veía por la ventana, evitando mirar a Min Hyuk en cualquier momento. Él tampoco decía nada. Después de algunos minutos llegamos a la casa. Bajé los celulares y empecé a caminar a la casa, entonces él se puso en frente de mí.
---Dijiste que sonreirías para mí, no me agrada tu cara seria. – Dijo al tiempo en que sonreía de una manera única.
---Lo hare – Le respondí y me dispuse a seguir caminando.
---Empieza desde ahora – dijo Min Hyuk al mismo tiempo en que tomaba mis mejillas con sus manos y las jalaba hacia los lados, para hacer que sonriera. Comenzó a reír.
---Oye!! No son de plastilina – Entonces tomé sus manos, para evitar que siguiera haciéndolo. Nuestras miradas se encontraron, no sabía que decir. Comenzó a acercarse a mi rostro, me miraba con mucha dulzura, nuestros labios estaban a punto de juntarse, cuando escuchamos a Emily.
---Min Hyuk, necesito que me lleves a la farmacia. – Su voz se escuchaba preocupada, venia corriendo hacia nosotros. él me soltó y volteó a verla.
---¿Qué paso? – Preguntó él. Emily llegó a donde estábamos y se subió al auto.
---Corran, en el camino les explico – Dijo ella desde dentro del auto. Min Hyuk volteó a verme, no tenía ganas de ir, si Emily nos alcanzó a ver, esto se tornaría muy incómodo.
---Vallan ustedes, yo… debo practicar, ya solo tengo tres días. – Les dije, Min Hyuk iba a decirme algo más, pero Emily lo apuro.
---Regresaremos pronto Mati, vamos Min Hyuk – Min Hyuk se dio la vuelta y se subió al auto. No sabía que era lo que estaba pasando, ni porque ella de repente estaba tan alterada. Entré en la casa, me fui a mi cuarto para ensayar pero no podía concentrarme, todo lo que había pasado hoy junto a Min Hyuk, me llenaba de dudas. A veces creía que yo si le gustaba, pero al siguiente minuto estaba segura que no era así. Si tan solo pudiera conocer sus sentimientos.
NARRA MIN HYUK
---¿Qué fue lo que paso Emily? – Pregunté lleno de curiosidad
---Jung Shin está muy enfermo, cuando llegamos ayer, él no se cambió. Se quedó dormido así, con la ropa mojada, el caso es que cuando fui a verlo tenía mucha fiebre. Por  suerte el doctor Choi estaba ahí, me mandó a comprar estas medicinas. Aquí, párate aquí – Me dijo ella. No sabía porque estaba haciendo todo esto, cualquiera en su lugar, no ayudaría a Jung Shin, no después de todo lo que le hizo; pero supuse que ella era diferente. Después de comprar las medicinas regresamos a casa y ella fue corriendo al cuarto de Jung Shin. Esperé ver por ahí a Mati, pero no fue así, entonces pude escuchar la música proveniente de su cuarto, supuse que estaría ensayando. Estaba decidido a ir a su cuarto y decirle eso que todo el día estuve tratando de confesarle.  Al llegar a su puerta, no pude, no pude hacerlo. Sentía mucha impotencia al no poder decir todo lo que había dentro de mi corazón. Quería poder decírselo todo a ella.

El día de hoy todo había sido tan perfecto, entonces, ¿Por qué no podía decirle lo que realmente sentía? ¿Esto era una señal acaso? Esto parecía tan sencillo ¿Por qué tuvo que complicarse todo? Dos palabras, que ahora parecía imposible de decir. “Me gustas”

Capítulo 14: Descubriendo sentimientos


Estaba sentada en la sala, intentaba calmarme. Repasaba en mi mente lo que debía decir, repasaba las preguntas exactas que harían que Min Hyuk inconscientemente me revelara sus verdaderos sentimientos hacia Mati. Le había pedido a ella que se fuera a su cuarto, para que Min Hyuk me respondiera con sinceridad. Preguntarle directamente habría sido un gran error, así que había ideado todas estas preguntas que de una u otra forma iban a terminar por descubrirlo. Entonces escuché como se abría la puerta de la entrada. El momento había llegado, tomé una revista que estaba en  la mesa, tratando de parecer lo más despreocupada que podía. Me senté en un sillón y me puse a ojearla distraídamente. Entonces Min Hyuk entró en la sala.
---Emily, ¿Has visto a Mati? – Levanté la mirada. Entonces pensé que tal vez ya no iba a ser necesario hacer las preguntas. Se veía diferente, estaba muy arreglado, tenía un peinado diferente al que traía cuando salió de la casa y además olía a loción, tal vez demasiado. Así que ir a comprar cosas, ¿eh? , claro.
---No, no la he visto, creo que salió. Y tu ¿Adónde vas tan arreglado? Digo si se puede saber. – Era el momento de la verdad.
---¿Arreglado? No, así visto siempre – Dijo el con una sonrisa. Mentiroso – Voy ir a comprar unas cosas que necesito.
---¿De verdad?   ¿Quieres que te acompañe? – Cada pregunta estaba confirmando mis sospechas.
---No es necesario, ya le pedí a Mati que me acompañe, ¿Crees que tarde mucho?
---Tal vez si, si quieres te acompaño yo. Así podrás hacer tus compras rápido – Si él no veía a Mati mas que como una amiga, le daría igual si lo acompañaba yo en lugar de ella. Lo que dijera ahora me daría la respuesta.
---Ahh! Me…me encantaría Emily pero… pero – Noté como se puso nervioso, desesperado trataba de buscar una buena excusa. Si tan solo supiera que ya lo había descubierto – Pero ya quede con Mati, y se molestaría si de repente llega y yo ya no estoy.
---Como tú quieras Min Hyuk, pero no sé si ella tarde. ¿La esperaras hasta que venga?
---Bueno, no… no tengo porque ir hoy, puedo ir mañana.- El ya me había dado todas las respuestas que necesitaba.
---Ok, voy a buscarla si esta por aquí. – Dicho esto me levante y caminé hacia la salida. Me dirigí  hacia el cuarto de Mati. A Min Hyuk  en verdad debía gustarle Mati, de otra manera, porque sería capaz de esperar a alguien por mucho tiempo o incluso cancelar sus planes de ese dia, solo por ella. Si a eso le sumábamos el repentino cambio de look y todo eso. Estaba segura que esta “Salida” era una cita. MI plan había funcionado. Entre en el cuarto de Mati, ella estaba sentada en la cama, se veía nerviosa.
---¿Y, que te dijo? ¿Le gusto? – Me preguntó ella apenas hube cerrado la puerta.
---Tranquila, te va a dar un ataque.
---Emily, dime lo que te dijo. – Se veía realmente ansiosa por saber la verdad.
---Que disfrutes tu cita – Dicho esto, la empujé hasta la sala en donde Min Hyuk estaba esperando, no se lo iba a decir, si lo hacía posiblemente la pondría más nerviosa. Además tenía un presentimiento bueno sobre esta cita, tal vez y Min Hyuk se le declarara. Era cruel que no le dijera nada, lo sabía, pero si mi presentimiento era cierto, no quería arruinarles el momento. Cuando llegamos a la sala, Mati me volteó a ver entre confundida y molesta. – La encontré – le dije dirigiéndome a Min Hyuk – Ya, vallase, que se diviertan. Adiós.
Ambos voltearon a verse confundidos. Finalmente Min Hyuk dijo:
---Podemos irnos ya, Mati.
---Ehh! Sí, claro … Cuando llegue vamos a tener una linda conversación Emily, solo espéralo. – Ella volteó a verme con una mirada amenazante y se fue con Min Hyuk. En parte me daba miedo que Mati llegara a enojarse conmigo por no haberle dicho la verdad, pero también es cierto que estaba muy feliz que ella hubiera encontrado a alguien tan bueno como lo era Min Hyuk.
Al menos todo había salido como esperaba, Ahora solo faltaba que se declaran sus sentimientos. Estaba pensando en todo esto cuando Sun Hee fue a la sala y me dijo:
---Oye, tengo que salir a arreglar unos asuntos en mi casa. Por favor ayuda a Kim Su con la comida y todo eso.
---Claro, no te preocupes.
---Espero no tardarme, por cierto, cuando pase por el cuarto de Jung Shin, lo escuche toser. No sé si podrías darle un antigripal o algo así. Seguramente se enfermó por caminar en la lluvia.
---Sí, está bien, más de rato iré a verlo. Que te valla bien.
---Adiós. – Dicho esto, Sun Hee salió por la puerta principal.
Me fui a la cocina para ayudar con los últimos detalles de la comida.
---Hola Kim Su, ¿Te ayudo en algo? – Durante este tiempo me había llegado a llevar realmente bien con ella.
---Hola Emily, mmm! Pues ya acabe, mejor si quieres avisarle que ya vengan a comer.
---Creo que solamente vamos a comer nosotras dos, todos salieron y Jung Shin está encerrado en su cuarto.
---¿Y la chica? ¿Cómo se llama? – Dijo la amable cocinera, tratando de recordar.
---Ahh! Katia, cierto, me había olvidado de ella.
---No te culpo, esa niña no habla, desde que llego no ha dicho ni una sola palabra.
---No sé, tal vez no hable el idioma – desde que llegó solo la había escuchado hablar en inglés
---No, la otra vez, la escuche hablar coreano con la madre de Yong Hwa. ¿Sabes que es también muy raro?
---¿Qué? – pregunte llena de curiosidad.
---No es muy raro que ella no salga del cuarto de Yong Hwa para nada. ¿En verdad es necesario estar con él siempre?
---No necesariamente, no sé, tal vez es muy dedicada a su trabajo. Yo si me llegaba a cansar un poco, por eso salía al jardín o a la sala. Siento que en parte, el también necesita espacio.
---Por eso lo digo, esa chica es muy rara.
---No juzgues Kim Su, no antes de conocerla bien. Bueno voy a llamarles. – En verdad me molestaba que juzgaran a las personas sin antes conocerlas.
Fui al cuarto de Yong Hwa y toqué a la puerta. Katia salió a abrirme, entonces noté que tenía un poco de lápiz labial batido en el labio superior.
---Tienes lápiz labial  aquí - Le dije, entonces ella se llevó la mano a la boca. Así es que si podía entenderme, si hablaba coreano. Todo este tiempo solo estuvo evitando hablar con nosotros.
---Amm! Estaba… estaba comiendo una manzana – La noté nerviosa, aunque en ese momento no le di mucha importancia.
---Solo venía a avisarte que ya está la comida.
---Gracias, en un momento voy – Entonces pude ver a Yong Hwa, al menos su silueta. Realmente extrañaba hablarle, verlo cada día. No había pasado mucho tiempo, pero lo extrañaba.
---¿Se te ofrece algo más? – preguntó Katia al ver que no me iba. Tal vez fue una locura, pero en ese momento realmente quería verlo, ver que estuviera bien.
---¿Puedo pasar a verlo, solo un momento? – Pregunté, aun sabiendo la posible respuesta.
---Claro que no, creí haber sido muy clara contigo. Nunca volverás a estar cerca él – No era Katia la que hablaba sino la madre de Yong Hwa. No supe en que momento había llegado, pero estaba ahí. Y me miraba enojada.
---Omoni, has venido. – Dijo Katia, al ver a la señora. Ella solamente le sonrió y después se dirigió hacia mí.
---Entiende esto de una buena vez, niña tu nunca, jamás , vas a estar junto a mi hijo nuevamente, ¿Entiendes? – Dicho esto, entró a la habitación seguida de Katia. Entonces me di cuenta que la señora no venía sola, sino que también estaba el doctor que siempre venía a revisar el estado de salud de Yong Hwa.
---Emily, ¿Cómo has estado? – Preguntó con una gran sonrisa.
---Bien, ¿Y usted? Ha sido un tiempo sin verlo Doctor Choi.
---Si es verdad, por cierto, me entere que ya no eres la enfermera del joven.
---Así es, una larga historia. No lo detengo más, nos veremos pronto.
Después de decir esto, el doctor entro a hacerle la revisión de rutina a Yong Hwa. Decidí antes de comer ir a llevarle el antigripal a Jung Shin, por suerte encontré varios medicamentos en el botiquín. Tome unas tabletas y un jarabe. Fui al cuarto de Jung Shin, le dejaría las medicinas y me iría, realmente no quería tratar con él. Desde el momento en que subí las escaleras pude oírlos toser. Seguramente se enfermó por caminar bajo la lluvia.
Al llegar a su cuarto toque la puerta. No obtenía respuesta, solamente su incesante tos.
---Jung Shin, soy yo, Emily. Abre – Esperé un rato, pero no abría la puerta, ni tampoco decía nada.
---Por favor abre. Te traigo medicinas, abre por favor – Tal vez no abría porque estaba molesto conmigo por todo lo que le había dicho ayer.
---Escucha, tal vez… tal vez ayer me sobrepase un poco, lo siento. Pero en verdad Necesito que abras. Toma las medicinas y me iré. – No obtenía respuesta del otro lado de la puerta, solo tocia una y  otra vez. Comenzaba a desesperarme. Me recargue levemente en la puerta y la manija se movió, la puerta no tenía llave.
---Jung Shin, voy a entrar ¿Esta bien? Te dejo las medicinas y me voy – esperé un momento, tal vez saliera a decirme que ni intentara entrar o algo así. Pero no fue así, él solo seguía tosiendo. Me decidí y abrí la puerta
Jung Shin estaba acostado de lado, dando la espalda hacia la puerta. Noté que estaba temblando, entonces me pude dar cuenta que tenía puesta la misma ropa que traía ayer. Le día la vuelta a la cama, para verlo de frente, parecía que estaba dormido. Temblaba mucho y sudaba. Llevé una mano hacia su ropa, esta estaba totalmente húmeda, al igual que la cama. El no dejaba de toser, pero parecía estar bajo un sueño profundo. Toqué su frente, estaba ardiendo en fiebre y sudaba mucho.
---Jung Shin, Jung Shin, despierta, necesitas cambiarte y tomarte las medicinas. – Lo movía en un intento por despertarlo, abrió los ojos durante un breve momento, me miró. Y después los volvió a cerrar – Por  favor despierta Jung Shin, ¿Qué hago? ¿Qué hago? – volví a moverlo, pero esta vez no abrió los ojos. De nuevo toque su frente, su temperatura estaba elevándose, temblaba, sudaba, no sabía qué hacer.

El pánico se apodero de mí, bloqueándome por unos segundos, el miedo de que algo le pasara me dejo en shock, sin saber cómo debía actuar para evitar que algo más le sucediera.

Capítulo 13: Chico estúpido




---¿Pero a dónde vas? – le pregunté a Sun Hee una vez que la alcance en la puerta de la entrada.
---A buscarlo, ¿A dónde más?
---Espera, te acompaño – le dije, pues si Jung Shin se había metido en problemas podría ser difícil para ella traerlo a casa. Min Hyuk y Mati ya se habían ido a dormir, así que solamente yo podía ayudarla. Corrí a mi habitación y saqué una bufanda y unos lentes de sol, por suerte recordé que aun nadie podría verme, si lo hubiera olvidado creo que había resultado todo un desastre.
Tomamos la camioneta de Jong Hyun y Sun Hee condujo durante un rato por las calles de Seúl. Creo que jamás había visto la ciudad de noche desde que había llegado aquí.
---Sun Hee, ¿Qué es lo que paso? – le pregunte después de un rato de silencio.
---Jung Shin está en un bar, como siempre. Pero al muy idiota se le olvido tomar sus precauciones, alguien le tomó fotos, y ahora toda la prensa va camino hacia allá. Si lo llegan a fotografiar más personas, ni siquiera quiero pensar lo que la prensa dirá, no solo de él, sino de todo el grupo. No puedo creer que haya sido tan estúpido como para no saber cuidarse. Jong Hyun habló muchas veces con él, le dijo que dejara de salir en la noche, que ponía en riesgo la reputación del grupo. Pero el jamás lo escuchó.  – Ella se escuchaba bastante molesta por lo que decidí no hablar más.  Al poco tiempo llegamos a un club, se veía lujoso, aun no se veían señales de la prensa, pero si Sun Hee tenía razón, ellos llegarían aquí en cualquier momento. El club se veía bastante grande y teníamos poco tiempo.
---Hay que separarnos - dijo Sun Hee – tu búscalo en el segundo piso y yo abajo. Date prisa.
Por suerte no tuvimos problemas para entrar, pues al parecer quien le había avisado a Sun Hee acerca de Jung Shin era el dueño del club o algo así. Antes de que entráramos alcance a escuchar como le decía a Sun Hee:
---Ya intente hablar con él, no  me escucha, está muy borracho. Espero y ustedes puedan convencerlo. Deben darse prisa, detendré a los reporteros lo más que pueda, pero no puedo simplemente no dejarlos pasar, eso sería como aceptar que Jung Shin está aquí y entonces se pondrán mas insistentes.
Una vez que entramos en el bar, todo se volvió muy ruidoso, la música retumbaba tan fuerte hasta casi dejarme aturdida. Había muchas personas bailando en la planta de abajo, era demasiada gente y muy poco tiempo. Como me lo dijo Sun Hee corrí a las escaleras, subí al segundo piso, ahí había muchos cubículo privados. Comencé a correr, evitaba chocar con las personas que me veían raro, tal vez porque corría o tal vez por las bufanda y los lentes de sol. No lograba encontrarlo, ya casi había revisado en todo el piso de arriba, cuando por fin lo encontré. Estaba en una de las salas privadas, con dos chicas a cada lado, reían escandalosamente. Cuando entre en la sala, los tres voltearon a verme.
---Jung Shin, debemos irnos. – Al decir eso, las chicas voltearon ver a Jung Shin y después otra vez a mí. Él se quedó viéndome un rato pues pareció no reconocerme, finalmente dijo:
---¿Emily? ¿Qué haces aquí, ehh? ¿Cómo me encontraste? – Se veía confundido pero también era obvio que estaba borracho. Una de las chicas le preguntó:
---Oppa ¿la conoces? – Jung Shin solamente se quedó viéndome, parecía confundido, la otra chica también preguntó:
---¿Es tu novia, acaso? – Jung Shin reaccionó y el contestó:
---¿Qué? Por su puesto que no, ¿Cómo podría estar con alguien como ella?  - Dijo él y tomó su vaso para seguir bebiendo. No tenía tiempo para esto.
---¿Nos pueden dejar solos por favor? – Les dije a las chicas, ambas voltearon a ver a Jung Shin, como esperando que este dijera algo. Pero él solamente siguió bebiendo de su vaso. Las chicas salieron algo molestas. Al salir una de ellas incluso me golpeó el hombro. Una vez que nos quedamos solos, le dije a Jung Shin:
---Ya basta Jung Shin, deja de beber. Debemos irnos ahora ¿entiendes? Te lo explicare después – en ese momento me acerque a él y lo jale del brazo para que se levantara pues parecía estar ignorándome.
---¡Suéltame! ¿Quién te has creído, ehh? – Al momento de decir esto dio un tirón a su brazo, haciendo que lo soltara, después volvió a sentarse y a tomar su trago. No iba a poder convencerlo. Salí de la sala y me asomé por uno de los barandales que daban hacia la planta baja esperando poder ver a Sun Hee para que viniera a ayudarme. No la encontré entre tanta gente, pero lo que si pude ver fue a muchas personas en la entrada, pude ver que traían cámaras, los estaban reteniendo en la puerta, pero como había dicho el dueño, no podría hacerlo por mucho tiempo. Se había terminado el tiempo, teníamos que salir de ahí ahora.
Corrí hacia la sala, Jung Shin estaba totalmente acostado en uno de los sillones, se había quedado dormido. Eso era perfecto pues ahora ya no opondría tanta resistencia. Pasé su brazo por arriba de mi hombro y con la otra mano lo tomé de la cintura, era demasiado pesado. Dormido pesaba en doble. Como pude lo saqué de la sala pero al caminar por uno de los pasillos, sentí como si fuera a caérseme tirándome a mi también, entonces llegó el dueño de aquel lugar:
---Ya no puedo detenerlos más – Dijo aquel chico refiriéndose a los reporteros, entonces tomó mi lugar y camino con Jung Shin hacia una salida trasera. Me asomé al barandal, pude ver a Sun Hee quien por suerte volteaba hacia arriba en ese momento. Le hice señas, para encontrarlos en la salida trasera. Ella corrió por la camioneta y yo ayude a bajar a Jung Shin quien seguía profundamente dormido. Antes de salir pude ver como la gran cantidad de reporteros finalmente entraba en aquel bar.
Al salir, Sun Hee ya tenía lista la camioneta, al parecer tendríamos un poco de ventaja sobre los reporteros. Entonces Jung Shin comenzó a despertar cuando lo estábamos subiendo a la camioneta.
---¿Qué diablos creen que hacen? – Seguía borracho e intentó bajarse de la camioneta. El chico, dueño de aquel bar, lo metió a la camioneta de nuevo y cerró la puerta, Sun Hee inmediatamente puso los seguros, me subí rápidamente. Jung Shin seguía reclamando, ni siquiera se entendía lo que decía. A ratos se quedaba dormido y después despertaba para seguir reclamando no sé qué cosa. Cuando creímos que ya nos habíamos salvado de los reporteros, vimos tres autos siguiéndonos, al parecer no habían visto cuando salimos. Sun Hee comenzó a acelerar para intentar perderlos, pero no lo lograba.
---Los dejaré en un callejón, ustedes se esconden, voy a intentar perderlos. – dijo ella al ver que simplemente no podíamos deshacernos de ellos.
---De acuerdo. – Jung Shin ahora estaba dormido. Sun Hee aceleró y por un momento pareció que habíamos perdido a los reporteros.
---Una calle más y los bajo – Dijo Sun Hee. Era momento de despertar a Jung Shin. Comencé a moverlo y a hablarle para intentar despertarlo, pero no funcionaba. Ya casi llegábamos a la esquina en donde Sun Hee nos bajaría, teníamos que hacerlo rápido para que los reporteros no se dieran cuenta.
---La casa queda a seis calles de aquí, todo derecho ¿Entiendes? – Me dijo Sun Hee, yo seguía intentando despertar a Jung Shin – Maldición Emily, ¿quieres darte prisa? Golpéalo, no me importa lo que hagas, pero despiértalo ¡ya!
No sabía que más hacer, él tenía el sueño profundo, entonces vi una botella de agua sobre el tablero del auto, no había más opción. Vacié en contenido de aquella botella en Jung Shin, justo cuando Sun Hee estacionaba bruscamente la camioneta en la esquina. Al sentir el agua fría sobre su cuerpo Jung Shin despertó asustado, con el enfrenón que dio Sun Hee, él se golpeó la cabeza con el respaldo del asiento. Yo tuve que sujetarme para evitar estrellarme contra el cristal.
---¿Pero qué rayos…? – Comenzó a decir Jung Shin, no le di tiempo de hablar. Una vez que me recupere del frenado tan brusco, lo empuje fuera de la camioneta, salí también. Apenas cerré las puertas Sun Hee acelero a fondo. Jung Shin se quedó parado en mitad de la calle sin saber que era lo que estaba pasando. Lo jalé hacia una de las paredes de aquella calle solitaria para evitar que los reporteros lo vieran ahí parado en medio de la avenida. No sé si el chorro de agua lo regreso a la realidad, pero por un momento dejo de decir estupideces, y se dio cuenta de lo que estaba pasando por lo que se quedó escondido sin decir palabra alguna. Vi como pasaban varios coches a gran velocidad detrás de la camioneta, al parecer no nos habían visto.
Espere alrededor de 3 minutos y cuando creí que ya estábamos seguros, comencé a caminar hacia casa. Durante un calle, camine en silencio, sabía que Jung Shin caminaba detrás mío pero yo no le dije nada ni el a mí tampoco. Parecía que la borrachera se le estaba pasando. Seguíamos caminando, en silencio. Entonces de repente el camino más rápido, hasta alcanzarme, se puso enfrente de mí y preguntó:
---¿Quieres explicarme que es lo que acaba de pasar? – no era una petición, era una orden. No podía creerlo, el con su inconciencia había provocado todo esto, lo habíamos sacado de un escándalo desastroso  y aun así se molestaba. Este niño me desesperaba como nadie jamás lo había hecho, me hacía enojar hasta mi limite.
---Aun lo preguntas Jung Shin, haber piensa que hiciste mal – Después  de decir esto, lo esquivé y seguí caminando. Si el seguía molestándome no estaba segura de poder contenerme. El volvió a caminar rápido, se puso en frente de mi otra vez.
---¿Yo? ¿Hacer mal? ¿Pero de que hablas Emily? Estaba tranquilamente tomando una copa, llegas, me sacas de ahí, me mojas y después me golpeas. Aquí la que actúa mal eres tu Emily, o es que acaso… ¿Estabas celosa, no es así? El que yo estuviera con esas lindas chicas, te puso celosa ¿no es así? Porque yo te gusto ¿verdad? – Cuando decía esto se iba acercando cada vez más a mí, ya no podía mas, él en verdad me sacaba de quicio. Sun Hee y yo lo habíamos salvado de un escándalo que perjudicaría su imagen gravemente y tal vez para siempre, y él ahora solo decía estupideces como que me gustaba y que estaba celosa. No podía creer que fuera tan ególatra y egoísta como para no darse cuenta que lo que sucedía a su alrededor, de todos los problemas que causaba. Sin embargo y pese a todo el coraje que sentí en ese momento, debía controlarme. Ya después le diría sus verdades, este no era el momento. Di la vuelta y comencé a caminar otra vez, esta vez mas rápido, esperando poder escapar de él, era imposible pues el caminaba más rápido que yo y en un momento me alcanzo de nuevo. Me tomó del brazo y me dijo :
---¿Es eso, verdad? Estas enamorada de mí, por eso actúas así. – Dijo con una sonrisa, como si hubiera hecho un gran descubrimiento. “Cuenta hasta diez” me decía mi misma, intentaba calmarme – Lo siento pero no eres mi tipo – dijo, como disculpándose. Esa fue la gota que derramó el vaso, ¿es que acaso no podía ver los problemas a su alrededor?
---¿Qué te hace pensar que yo quiero estar con alguien como tú? Egocéntrico, infantil, egoísta, problemático. – Jung Shin había logrado acabar con mi paciencia.
---Oye tranquila, no tienes por qué decir todo eso solo porque te rechacé.
---¿Solo piensas en ti acaso? No puedes ver todo lo que provocas a tu alrededor. Si quieres odiarme, está bien, no me importa. Pero Jong Hyun, Min Hyuk, Sun Hee, Yong Hwa, incluso Mati no tienen la culpa de eso ¿de acuerdo?
---Espera un segundo, ¿Qué tienen que ver ellos aquí?
---¿No te das cuenta todo lo que provocas? ¿De verdad eres tan egoísta? – Con cada palabra que salía de su boca, mi enojo aumentaba más y más.
---¿De que estas hablándome ahora?
---Todos los problemas que has causado ¿no te dan al menos un poco de remordimiento? Las arañas y todas esas cosas que pusiste en mi cuarto y en el de Mati, sé que fuiste tú. Créeme que aunque sea difícil, soy capaz de soportarlo, incluso perdonarte eso. Pero lo que hiciste con los padres de Yong Hwa, no tiene nombre.
---No sé de qué me hablas, Emily, estas confundida.
---No el confundido aquí eres tú, deja de negarlo, lo es todo. Al menos sabes por qué Jong Hyun no les había dicho a los padres  de Yong Hwa que él esta en coma. ¿Sabías que el padre de Yong Hwa tiene problemas del corazón? ¿Qué habría pasado si por la sorpresa hubiera terminado en el hospital? – Jung Shin se veía sorprendido, al parecer el no sabía eso, bajo la mirada y dijo en voz baja
---Eso yo, no lo sabía.
---Créeme, no esperaba que lo supieras. Eres egoísta, solo te preocupas por ti. Tienes la menor idea de lo difícil que han sido para nosotros estas últimas semanas , ¿sabes la presión que ha tenido Jong Hyun? Como si no fuera suficiente, involucras a la familia de Yong Hwa, a esa chica…Katia, ya además de todo de haces daño a quien se suponía eran tus amigos.
---¿Quién es Katia? – preguntó Jung Shin, entonces recordé que entre sus salidas nocturnas y el hecho de que Katia prácticamente no saliera del cuarto de Yong Hwa; ellos tal vez aun ni siquiera se habían encontrado todavía. No estaba de humor como para explicarle todo lo que había sucedido en su ausencia. En ese momento sentí como comenzaban a caer pequeñas gotas de lluvia helada.
---Oh, Genial. – Dije en tono sarcástico, me di la vuelta para regresar a casa. La lluvia cada vez se hacía más fuerte, las pequeñas gotitas de un principio se convirtieron en una gran tormenta. Llovía mucho, comencé a caminar más rápido, ya solo faltaba una calle para llegar. En estos momentos no sabía si Jung Shin seguí caminando detrás de mí o no. Sinceramente no me importaba demasiado, realmente me había molestado con él. La  lluvia se hizo aún más fuerte, corrí lo que faltaba del camino, hasta que por fin pude visualizar la casa, la camioneta de Jong Hyun estaba estacionada afuera. Entre corriendo y me encontré con Sun Hee, quien al parecer también iba llegando.
---¿Dónde esta Jung Shin? – Me preguntó ella al verme entrar, entonces me di cuenta que el realmente no estaba siguiéndome.
---No lo sé, me hizo enojar y cuando comenzó a llover corrí hasta aquí.
---Está bien, te entiendo , en ocasiones desespera. Será mejor que vayas a cambiarte antes que te enfermes. – Ella tenía razón, lo que menos quería ahora era enfermarme, fui a mi cuarto, me cambié y me quedé dormida, estaba muy cansada. A la mañana siguiente, me desperté demasiado tarde, fui al comedor y ya todos estaban sentados comiendo.
---Buenos días – dije al entrar, todos a excepción de Katia me respondieron. Al parecer ella seguía ignorándome. Jung Shin no estaba ahí, como de costumbre.
---¿Y Jung Shin? – le pregunte a Sun Hee. Mati y Min Hyuk voltearon a verme sorprendidos ante mi pregunta, pero me estaba preocupada de que no hubiera llegado a casa. Preguntaba dónde estaba, pero en el fondo estaba preguntando si había llegado a la casa. Sun Hee entendió mi pregunta y a lo que me refería, pues dijo:
--- Llegó una hora después que tú, ahora creo que está en su cuarto. – Oír eso de Sun Hee me tranquilizo un poco, Jung Shin era muy molesto pero no me perdonaría si algo le pasara.
---¿Qué fue lo que pasó ayer? – preguntó Min Hyuk. Les explicamos todo lo que había pasado. Ambos estaban muy enojados, Min Hyuk incluso quería ir a a golpear a Jung Shin pero lo detuvimos. Cuando acabamos de almorzar  escuche como Min Hyuk dijo que tenía que salir, pero antes le dijo a Mati:
---Paso por ti en dos horas – después de eso salió de la casa. Entonces decidí peguntarle a Mati
---¿A dónde van a ir?
---Va a comprar unas cosas que necesita y me pidió que lo acompañara. – trato de decir esto como si fuera cualquier cosa, pero pude ver una sonrisa fugaz en su rostro.
---¿Tu y él están saliendo? – Pregunté de golpe y Mati comenzó a toser nerviosamente
---¿Qué? Claro que no, solo somos… buenos amigos.
---Pero él te gusta ¿no es así?
---¿Por qué lo dices Emily?
---Porque te conozco desde hace mucho tiempo. ¿Estoy en lo cierto? Te gusta, ¿verdad?
---La verdad, es que si. Pero por favor no se lo digas a nadie ¿de acuerdo?
---Está bien, aunque no entiendo el porqué. Mati se ve que a el también le gustan mucho.
---¿Tú crees?
---Claro que sí, la forma en la que te mira lo delata por completo. – Eso era verdad, más de alguna ocasión había visto como al mirarla, comenzaban a brillarle los ojos.
---No lo sé, no estoy segura. – Dijo Mati
---Ya sé cómo podemos hacer para averiguar de una vez por todas si le gustas o no.

---¿Cómo? – preguntó Mati curiosa mientras en mi mente comenzaban  a correr las ideas para descubrir los sentimientos de Min Hyuk.