sábado, 25 de enero de 2014

Un nuevo hogar





Narra Khiara



Ya habían pasado dos o tres días del accidente. Los nervios de los mayores y de YoungJae disminuyeron, sin embargo no dejaron que Kim unnie me dejara fuera de su vista ni un minuto. Creí que estaban exagerando pero siempre que recordaba la fuerza de esa mirada sobre mí no podía negarme, si me volviera a cruzar con ella una vez más, segura estaba de no soportarlo. El rencor que me transmitía era devastador, parecía como si me despellejara de a poco y me dejara indefensa. Agradecía inmensamente que DaeHyun llegara a mi rescate igual que los mayores, por lo que decidieron que entrando a la universidad, el comenzaría a cuidarme.

Ya no faltaba mucho por lo que Kim unnie y yo comenzamos a buscar departamentos. Al principio nos ayudaría YoungJae, pero como siempre, a último momento se le presento algo y nos canceló. Ahora todo estaba en manos de nosotras.

Recorrimos varios lugares cercanos a la Universidad y a pesar de encontrar bueno y cómodos lugares, nunca nos satisfacían en su totalidad. Había departamentos muy bonitos, amueblados y con una ubicación buena, pero el precio era demasiado elevado como para pagar dos rentas, la de DaeHyun y la mía, ya que los mayores decidieron que me cuidara y para que fuera de una manera más efectiva decidieron que rentáramos cerca.

Al principio él se negó, aún con su situación económica pero no pudo negarse más cuando hablaron de la renta como el sueldo que recibiría. Al parecer así las cosas se harían mejor para ambos. Yo estaría “protegida” y él tendría un lugar seguro donde quedarse mientras estudiaba.

La búsqueda del departamento era muy tediosa. Anduvimos de un lugar para otro. Kim unnie nos transportaba de algunos lugares a otros en automóvil, pero también era muy tedioso buscar cada que cambiamos dirección un nuevo lugar para estacionar el coche así que decidimos caminar. Ya llevábamos todo el día y se nos había pasado demasiado rápido.

Tomamos apenas nuestro segundo descanso en todo el día dirigiéndonos a una pequeña fondita de comida. Apenas íbamos a mitad de camino cuando vimos un edificio de unos cinco pisos que decía “Rentas”. Fueron como palabras mágicas para ambas. Al final si no nos agradaba podíamos salir e ir a cenar.

--- Buenas noches –Habló Kim unnie con una reverencia cuando vio a una persona que parecía ser la encargada - ¿Usted es la encargada o sabe con quién hablar sobre los departamentos en renta?
--- Oh, Claro. ¿Quieren ver algunos de los cuartos? –Habló delicadamente la mujer que parecía ser muy educada.
--- Sí. De hecho quisiéramos verlos y saber los precios.
--- Claro, si gustan pasar. –Dijo indicándonos unas escaleras las cuales estaban muy bien modeladas. La fachada de cada uno de los departamentos era muy buena.- Los departamentos están saliendo muy rápido, pero debo decirles que hay algunos grandes inconvenientes.
--- ¿Inconvenientes? –Kim unnie y yo nos quedamos mirando. No entendimos muy bien de lo que hablaba la mujer
--- La fachada de fuera, las escaleras y la recepción son buenas. También es un lugar principalmente para jóvenes estudiantes debido a la ubicación, pero… -Dijo aquello cuando abrió la puerta de uno de los departamentos del sexto piso –No está amueblada y tampoco decorada por dentro. –Entramos y era cierto. El lugar era espacioso y tenía un buen diseño arquitectónico que acoplaba el lugar para un estudiante. Lo recorrimos y había un lugar que supusimos era un pequeño estudio, dos recamaras, cada una con un closet espacioso y con varios compartimentos, una práctica cocina y un comedor, una pequeña sala de estar y dos baños. Un baño en la recamara principal y uno para cualquier visita. Además de tener una buena iluminación tanto eléctrica como natural ya los ventanales eran grandes.
--- ¿Y usted no está dispuesta a poner un amueblado y a decorar el interior? -Pregunto Kim al ver el lugar que en verdad era bonito. Todas las puertas eran de madera. El lugar tenía un buen diseño, solo hacía falta de un retoque y los muebles.
--- La mayoría de los departamentos ya han sido rentados y todos bajo las mismas condiciones.

La mujer nos explicó que ella no se hacía carga de nada de ello ya que los cuartos fueron puestos en renta demasiado pronto y obtuvo buenos resultados aún sin estar amueblados y decorados. Aun así el lugar parecía ser agradable, sobre todo por algunos reglamentos que tenía. Nada de fiestas ni desorden público para no afectar a los otros estudiantes. Tomar alcohol pero en medida, ella no es responsable de nada que suceda a los inquilinos por ingerir esa sustancia, aunque también recomendaba que fuera en una pequeña cantidad. Ella nos explicó que no tenía nada en contra de la diversión de los que rentamos, pero tampoco estaba a favor de que unos afectaran a otros. Salimos de los departamentos y en lugar de ir a cenar cerca, nos dirigimos a casa.

Cuando llegamos los mayores ya se encontraban cenando, sin embargo YoungJae no iría. Ahora solo debíamos convencerlos a ellos, faltaba muy poco para entrar a la universidad y solo quedaban unos cinco departamentos. Debíamos hacer las cosas rápido si no queríamos perderlos.

--- Encontramos un lugar con buena ubicación, precio e inquilinos estudiantes –Fue lo primero que dije una vez que todos estábamos cenando. Estrategia, si decía las cosas buenas primero, entonces tendría mayor oportunidad. Lo malo para ellos sería el mobiliario y que yo decoraría el lugar.
--- Te dije que no debías buscar tu departamento por el precio. Yo y tú padre te apoyaremos –Habló el señor Yoo
--- Pero pagaran dos rentas. La de DaeHyun y la mía. No sería justo, además el lugar es genial.
--- ¿Qué es genial para ti? –Preguntó mi padre, pero no espero mucho por mi respuesta –Está bien, al final de cuentas será el lugar donde vivas tú.
--- Gracias. Aunque también debo decir algo más… No está amueblado ni decorado
--- ¿Y ese es un lugar genial? –Preguntó inmediatamente mi padre
--- Tranquilo Sebastián. Mañana mismo ve a hacer el contrato, a ver los muebles y por algo de pintura o tapiz para la casa. Si es el lugar que deseas, está bien. –Me apoyo el Señor Yoo por lo que mi padre ya no quiso decir más.

Esa noche Kim se quedó a dormir en mi recamara. La verdad es que dormimos muy poco por está hablando de una u otra cosa, pero debíamos madrugar para hablar con la señora y pedir los dos departamentos. Nos dimos un baño rápido y con un ligero desayuno salimos de la casa. Andar en el auto de Kim era muy práctico, llegamos y a pesar de tocarnos la última planta todo estaba bien. El departamento de DaeHyun quedaría a un lado del mío. Por otro lado, teníamos mejor acceso a la azotea, que tenía una pequeña banquita con techado, subir ahí sería muy grato, tenía buena vista. El lugar solo necesitaba muebles y decoración para verse bien, ya que la señora nos comentó de ampliar una red de internet para cada uno de los inquilinos. Sería una forma en la que nos ayudaría como estudiantes, a pesar de elevar un poco el precio, era muy buena idea.

Cuando terminamos lo del contrato mande un mensaje de texto a DaeHyun. Le di la dirección de nuestro nuevo hogar y luego salimos Kim y yo a comprar algo de pintura para comenzar con ello. Dimos un recorrido corto. La tienda a la que llegamos era pequeña pero con gran variedad de colores.

Mi unnie inmediatamente comenzó a pedir varias tonalidades azules. Con lo poco que la conocía me pude dar cuenta que era uno de sus colores favoritos y al ver gran variedad de ellos quería tomar cada uno de los botes de pintura. Desafortunadamente para ella no pudimos tomarlos todos, además a mí me gustaba más el color verde. Vimos cada una de las tonalidades y no encajarían muy bien la una con la otra. Necesitábamos más colore intermedios.

Anduvimos un poco más y fue en esos momentos en los que encontramos más colores. Ella inmediatamente vio una pintura rosa y yo me dirigía a la lila. No pudimos evitar reír éramos tan distintas y aun así nos llevábamos tan bien. Al final decidimos llevarnos todos esos colores y dos extras de color azules diferentes. Sería muy tonto poner colores tan suaves al departamento de DaeHyun.

Afortunadamente habíamos comenzado desde temprano todo aquello. Si nos movilizábamos ese mismo día podríamos terminar de pintar y al siguiente podríamos ir por los muebles y llevarlos al departamento. Cuando llegamos a él, DaeHyun se encontraba afuera, sentado en las escaleras. Tenía la mirada perdida en el piso y unos auriculares puestos. Ni siquiera noto cuando llegamos así que fui directo donde estaba, abrí mi palma, la coloque enfrente, a su vista y luego la empuñe. Él inmediatamente reaccionó, fue como si en realidad hubiese captado todos sus pensamientos en mi puño y desviar su atención a mí.

--- Lo siento, estaba algo distraído –Se disculpó, se quitó los auriculares y se levantó rápidamente.
--- No importa. ¿Esperaste mucho? –Le dije en una sutil sonrisa.
--- No. –También me sonrió, pero duró solo unos segundos. Su mirada se desvió a Kim unnie y luego fue como si yo dejara de existir. Kim Ah Ri estaba bajando ya algunos botes de pintura, que para ser sincera eran demasiado pesados. DaeHyun no tardó mucho en ir a donde estaba ella, tomar los botes y pedirle el número del departamento para colocarlos ahí. Paso de largo con Kim unnie y sinceramente me moleste un poco. Tuve que tomar uno de los botes y como podía tratar de subirlo.

Era bastante pesado por lo que lo comencé a arrastrar. No era una buena técnica debido al piso y al hecho que me encontraba en el sexto piso, probablemente me rompería la espalda antes de llegar al último. ¿Qué rayos hacia Daehyun y Kim Ah Ri? Apenas llevaba unos 15 escalones y ya no podía más. Pensar que debía subir más que todos esos me hacía sentir aun peor. Busque una y otra forma para subirlo, pero todas mis técnicas se iban por el caño. No era tan débil, pero cargar tanto no sería bueno para mí.

--- Veo que tienes problemas –Una voz provino detrás de mí.
--- Haaa… si, Perdón. –Estaba obstruyendo el paso así que después de una reverencia me quite del camino y traté de hacer lo mismo con aquel bote de pintura.
--- Cuando no puedes con algo, es mejor pedir ayuda. –Dijo aquel chico de pelo rubio. Tomo la pintura con una de sus manos y comenzó a subir las escaleras. Me quede atónita. Hoy en día no era tan normal recibir ese tipo de ayuda, sobre todo de extraños. -¿No subirás?, o ¿Está cerca tú departamento?... Creo que en eso debo pedir tu ayuda. –Aquel chico sonrió y luego dejo el bote de pintura a un lado. Me quede observándolo un rato más y entonces lo recordé. Él era el mismo chico que había caído sobre mí el día del examen y mismo que fue atacado por YoungJae y Kim Ah Ri.
--- ¿JunHong? –Pregunte inmediatamente. Él parecía sorprendido, pero luego sonrió.
--- ¿la chica que atropelle? –Contesto riendo un poco más. –Lo siento, no te había reconocido. ¿Vivirás en este lugar?
---Sí. Queda cerca de la universidad. Acaso... ¿tú también? –Conteste algo impactada, pero al mismo tiempo algo contenta. Ver rostros y conocer su nombre cuando empezaba una etapa como esa, era algo muy grato.
--- Sí… -Nos quedamos sonriendo. Había crecido un poco más de lo que recordaba, a decir verdad, era demasiado alto. Subimos las escaleras, trate de ayudarle un poco con la pintura, sin embargo se reusó. Charlamos un poco, hasta llegar a mi departamento y entonces nos dimos cuenta de que seríamos vecinos. Su departamento estaba enfrente del mío. Era una coincidencia más. Entramos a mi departamento y me percate que Dae y Kim Ah Ri no se encontraban ahí. Igual seguí con el asunto de los botes.

Me despedí de JunHong y entonces comencé a bajar las escaleras. Iba a mitad de camino cuando él me alcanzo.

--- Tengo piernas largas, más fuerza que tú y no tengo otra cosa por hacer. Soy perfecto ¿no? –Me reí ante sus palabras. Evidentemente eran la forma en la que me estaban ofreciendo su ayuda, la cual no me negué a aceptar. Al final tenía razón y al ser vecinos supuse que en un futuro podría pagárselo. Además, está podría ser una muy buena obra de caridad.
--- Demasiado perfecto –Le conteste. Ambos reímos y comenzamos con la horrenda tarea. Tal vez estar en el último piso no era tan bueno en ocasiones como está. Él tomo dos botes de pintura y yo tome uno de los chicos.

Todo lo que estaba ocurriendo era extraño y divertido a la vez. Esta coincidencia me estaba haciendo muy bien. Hablábamos de una u otra cosa para conocernos mejor. Me habló que su padre y madre le habían mandado a ese lugar a hacer un buen trabajo. Supuse que la escuela. Pero no solo hacíamos preguntas sobre la familia si no de la carrera y cosas de la escuela. Descubrimos que iríamos a la misma, lo que significaba que ya nos teníamos el uno al otro como amigos.

El ambiente era realmente bueno puesto que bromeábamos de nuestra tarea con la pintura. JunHong, el perfecto, tambaleaba un poco cuando cargaba la pintura y cada que íbamos a mitad de las escaleras se detenía a dar un descanso. Yo por mi parte comencé a hacerle bromas sobre ello. Parecía algo grosero, por lo que me disculpe. Al final él me dijo que estaba bien… que lo veía como una broma de parte mía y que le agradaba, aunque se vengó un poco al hacerme bromas sobre el peso que llevaba yo (que era muy poco en comparación al que el llevaba).

Estábamos ya en el sexto piso y hasta ese entonces vi a Kim unnie y DaeHyun.

--- Lo siento. Le estaba mostrando su próximo departamento a DaeHyun –Contestó Kim unnie mientras me quitaba el bote de pintura.
--- No hay problema. Aún queda uno o dos en el auto. Será mejor que vayan por ellos –Conteste con una sonrisa fingida, luego junto con JunHong camine hacia el departamento.
--- Tú…. –Dijo Kim Ah Ri mientras observaba a JunHong. Seguramente también le había reconocido y a decir verdad tenía miedo sobre su reacción.
--- Se llama JunHong. Es el chico que me “atropello” con su patineta el día de mi examen, mi vecino y la persona tan amable que me está ayudando con los botes. –El susodicho solo dio una reverencia a ambos y luego seguimos caminando.

“El joven perfecto” también se ofreció a ayudar con la brocha, creí que era demasiado por lo que me negué, pero fue inútil. Termine aceptando su ayuda así que mientras DaeHyun y Kim unnie llegaban fuimos al su departamento. Este ya estaba arreglado y tenía un librero en la sala y unos cuantos cuadernos y una laptop en una mesita, aunque no era todo. Varios otros muebles ya estaban en su lugar y su almacén ya estaba lleno de comida.

--- Llegaste mucho antes que nosotros. Quisiera que mi departamento y el de DaeHyun ya estuvieran así –Dije mientras hacía un pequeño recorrido. Él por su parte, se estaba cambiando de ropa. Kim unnie y yo habíamos llevado unas batas para no cubrirnos de pintura, pero no estaba demás usar algo un tanto viejo para pintar. Siempre podía haber alguna de malas y terminar lleno de la ropa.

Cuando salimos Kim unnie y DaeHyun ya se encontraban en el pasillo. Ambos parecían sorprendidos de que haya salido de su departamento, sobre todo porque JunHong se estaba acomodando la ropa. Me sentí muy apenada, pero les dije que nos ayudaría y que debió cambiarse de ropa.

Ellos aceptaron y entonces decidimos empezar con mi departamento. Tomamos algunas brochas y algunos rodillos. Repartimos las paredes. Cada uno de nosotros se encargaría de una de las paredes para hacer todo más fácil. Pusimos manos a la obra y entonces fue que casi terminábamos. Solo faltaba la sala, cada uno de nosotros tomo nuevamente su rodillo y empezó a hacer su trabajo. Los colores eran llamativos y podían esparcir muy bien la luz.

--- ¿Qué es lo que tienes ahí? –Dijo JunHong mientras se acercaba a mí.
--- Hee??... ASh, ¿es pintura? Pregunté un poco molesta. Debieron caerme gotas en la cara.
--- Sí… -acerco una de sus manos a mi rostro – Y es pintura azul –Hasta ese momento me percaté que aquello había sido una trampa. Su mano se estampo contra una de mis mejillas y entonces sentí lo fresco de la pintura.
--- Hey!! Eso es trampa –Dije mientras lo golpeaba con mi rodillo y una brocha. Comenzamos a pelear con la pintura, aunque Kim Ah Ri y Daehyun no se veían muy contentos. Fue ahí que decidimos unir nuestros poderes de maknae. Yo iría contra kim unnie y él, a pesar de solo haberse tratado tan poco con DaeHyun iría contra él. Es difícil decir cómo nos podíamos tratar con tan solo unas horas de estar juntos los cuatro, sin embargo, se podría decir que había una buena reacción de amistad.

Cuando estábamos pintando las otras habitaciones todos, a pesar de estar trabajando no dejábamos a un lado las bromas, preguntas para conocernos mejor y a pesar de lo vergonzoso que era también habíamos puesto música, donde descubrimos que
1.- JunHong era muy buen bailarin
2.- DaeHyun tenía una hermosa voz
3.- Kim unnie y yo… bueno, no éramos tan buenas, pero lo hacíamos con mucho sentimiento. Hasta podíamos componer la letra y hacer otro tipo de rimas y canciones conforme lo que veíamos a nuestro alrededor o según alguna plática que tuvimos, etc.

Una batalla de pintura comenzó y misma que llevábamos la delantera JunHong y yo. Lástima que no tardó mucho en invertirse los papeles. DaeHyun y Kim Ah Ri estaban distraídos, pero al final no fue buena idea ir en contra de un guardaespaldas y una detective. Algo muy tonto, aunque divertido. JungHong y yo terminamos prácticamente arrinconados en la sala y como pudimos salimos del departamento. Había varias manchas en las paredes que ya habían sido pintadas, pero era una buena decoración.

Tomamos algo de pintura y nos fuimos directo al departamento de DaeHyun.

--- Ven por aquí –Dijo JunHong al notar que aquellos dos buscaban venganza. Entramos en la habitación, cerramos la puerta con seguro y comenzamos a pintar.
--- Nosotros nos encargaremos de está habitación –Grité desde adentro. Tomamos la pintura azul y rosa que habíamos tomado y a pesar de ser la habitación de Dae usamos ambos botes, o lo que quedaba de ellos.
--- Cuando salgan estarán muertos –Dijo kim unnie quien inmediatamente dejo de golpear la puerta.

Terminamos con la habitación y luego salimos. Miramos para ambos lados y no había rastro de ellos, pero fue una emboscada. Cuando estábamos fuera de la habitación, ellos salieron de otra y nos lanzaron varia pintura encima… nosotros ya no teníamos con que defendernos así que simplemente tratamos de dar el banderazo blanco de la rendición.

Cuando se sintieron victoriosos dejaron de atacarnos. Todo era un desastre, lo bueno es que ellos habían terminado la otra recamara y el estudio. Solo faltaba el pequeño pasillo, pequeñas partes de la cocina y la sala. Desafortunadamente todos ya estábamos evidentemente hambrientos. El primero en demostrarlo fue DaeHyun, a quien lo delato su estómago con un enorme crujido.

--- ¿Eso ha sido el rugido de un león o tú estomago hyung? –JunHong, al igual que todos los demás no pudimos evitar reí. Luego me dirigí con él a su departamento, tomo una parrilla eléctrica, unas cuantas bolsas de ramen y nos fuimos directo al departamento de Dae con él y Kim unnie. Preparamos todas las bolsas y luego repartimos la comida en unos pequeños platos, acompañados con un vaso para poder tomar agua de una jarra.

A pesar de estar llenos de pintura, en un lugar sin muebles y con una comida quizás un poco improvisada, está había sido una de las mejores. Ahí estábamos los cuatro, charlando y jugando como si nos conociéramos desde hace mucho… pero algo no anduvo del todo bien. DaeHyun resultó comer demasiado, me sentí un poco mal al ver cómo nos miraba a los demás comer mientras su plato y la olla estaban totalmente vacíos.

--- ufff... ¿Cómo es que mi apetito se ha ido tan rápido? –Dije mientras sobaba mi estómago y alejaba mi plato.
--- Nena… pero si solo has comido muy poco. –Comento Kim unnie, pero volví a repetir aquello, tome una brocha y me fui directo a pintar.
--- La comida no se puede desperdiciar –Contestó DaeHyun, me reí un poco, sin embargo trate de ocultarlo. –lo tomaré.

Mi comida desapareció en menos de lo que esperaba. Aun así mi cuerpo estaba “lleno”. Cuando lo veía comer era gracioso.

Terminaron con sus respectivos platos de ramen y luego fueron directo a ayudarme. Pusimos nuevamente algo de música, aunque ya no teníamos la misma vitalidad. Estábamos cansados y tal vez los demás estaban igual que yo, con los brazos dolidos.

Ya faltaba muy poco. Me detuve un momento junto a JunHong y entonces nos dimos cuenta de que kim unnie y DaeHyun estaban muy cerca, comenzaban a cartar una pequeña balada usando las brochas de micrófonos. Ya solo estaban dando unos últimos retoques así que posiblemente harían más larga la canción. Algo debía haber entre aquellos dos. Tome una escalera que habían traído unas horas atrás y una brocha. Subí y entonces también comencé a cantar, fuerte y muy desentonada. JunHong me siguió la corriente, a decir verdad parecíamos unos locos.

Los mayores se sorprendieron bastante y también comenzaron a reír de nosotros, que tratábamos de imitar su atmosfera. Lo único distinto era que yo me encontraba en aquella escalera.

Termino la melodía y todos se habían dirigido a la misma pared donde yo me encontraba. La canción había dejado de ser una balada, ahora era una canción un poco más movida y a la cual trate de llevar el ritmo. (Cosa muy idiota de mi parte). La escalera comenzó a tambalearse, me sujete lo que pude, sin embargo la escalera cayó y yo de igual manera.

Una diferencia grata fue que mientras la escalera cayó a un lado de Kim Ah Ri y Zelo, quienes por un acto reflejo de él, apenas y pidieron salir ilesos, DaeHyun trato de detener mi caída. Al final no me libre de un golpe, aunque debía agradecer que Daehyun me protegiera con su propio cuerpo. Me sostuvo en sus brazos, acomodo mi rostro en su pecho y trato de poner su cuerpo entre el piso y yo. Todo paso tan rápido y aun así encontró la forma de que no saliera muy afectada por la caída.

Termine solo con un golpe en una mano, aunque el cuerpo de él fue el que realmente sufrió. Me separe de a poco de él… su rostro quedo cerca de mí e inexplicablemente mi corazón comenzó a palpitar a sobre manera. Él era muy atractivo, no podía negarlo. El brillo de sus ojos, su lugar, sus cejas, sus labios… en ese momento todo él parecía ser tan bello, hasta las pequeñas manchas de pintura en su rostro y su flequillo de esa manera tan desalineada era fantástico.

Fue un momento extraño, era como si solo él y yo existiéramos, como si todo a nuestro alrededor simplemente se hubiera desvanecido. Aquello que sentía solo podía ser comparado con un… ¿trance? Era como si alguna parte de mí no existiera y otra sí.

Pero de pronto todo termino. Unos brazos bien conocidos por mí me levantaron con gran fuerza. YoungJae había llegado, ni siquiera podía saber el momento en el que lo hizo, me abalanzo sobre él y entonces de manera más autoritaria que protectora me abrazo, rodeando mi cintura con sus manos.

Muchas veces había soñado con aquello, pero era tan distinto. En mi sueño el me abrazaba con ternura, delicadeza, de manera protectora y ahora mismo, en la realidad era totalmente distinto. Me estaba tomando con fuerza, sin ninguna delicadeza, como si de un objeto me tratara.
…Me quedé atónita, la fuerza que ejercía sobre mí me hizo recordar al hombre que trato de tomarme en aquel parque cuando perseguía a DaeHyun. Con las manos temblando y con lágrimas a punto de salir traté de zafarme, cosa inútil. Él me abrazo con algo que solo podía comparar con fiereza, rabia… No quería ser abrazada, no de esa forma… una forma tan distinta a como lo había hecho él. Jung Dae Hyun.

viernes, 24 de enero de 2014

Parte II





El chico depositó con extrema delicadeza el ramo de flores en el viejo florero de piedra. El sol ya comenzaba a ocultarse y no tardaría mucho en que la noche hiciera acto de presencia, pese a lugar en que se encontraba, se detuvo por un par de minutos a observar la belleza a su alrededor, más allá de tumbas y lápidas, él veía la liberación de las personas. Aquellos que ya descansaban ahí, no tenían que preocuparse por nada, ni por dinero, ni por tener que tomar decisiones tan difíciles como las que él debía tomar, incluso gozaban del lujo de ya no tener que temer más a la muerte, Eran libres.

Dirigió su vista hacia la lápida que tenía frente a él, un nudo comenzaba a formarse en su garganta.

---Hoy se cumplen 3 años desde que me dejaste. – Dijo mirando fijamente la lápida, el nombre escrito en ella. – Yo…yo no sé qué hacer. – La voz del muchacho se iba quebrando con cada palabra que pronunciaba. – Qué camino debo seguir… Me haces falta… ¿Por qué? ¿Por qué me dejaste cuando más necesitaba de ti? ¿Por qué me hiciste prometerte algo que me convertiría en esto?... – La lágrimas rodaron por sus mejillas y aterrizaron sobre sus botas. – Dime… ¿Es esto lo que querías para mí? Dijiste que me amabas…pero por más que lo pienso… creo que no es así. Porque si me hubieras amado…no me habrías orillado…no habrías permitido… - Fue lo más que soportó y sus piernas se doblaron sin que Won Sik pudiera hacer algo para evitarlo. Cayó de rodillas sobre el descuidado pasto y se desplomó totalmente. Las lágrimas salían libremente. Puso una mano sobre el piso y con la otra sujetó su cabeza. – él no era mi responsabilidad, él… él ni siquiera te quería. Jamás lo entendí ¿Sabes? Porque a pesar de todo el daño que nos hizo seguías esperándolo, cuidando de él, amándolo. Pero era tu decisión, jamás te reclamé absolutamente nada. Pero ¿Por qué demonios tenías que…? – Su voz se quebró y un sollozo escapó de sus labios - ¿Por qué tenías que involucrarme a mí? ¿De verdad es lo que querías? ¿Qué me convirtiera en el monstruo que soy? – Fijó la mirada en la lápida, como si esta fue a darle alguna respuesta. Secó sus lágrimas con el dorso de su mano. -  Estoy cansado de esto. Ya no seguiré…ya…ya no puedo. Terminaré con esto de una buena vez y me iré para siempre de aquí. –El chico apoyó ambas manos sobre el pasto y se levantó con dificultad. - Quiero vivir mi vida, olvidarme para siempre de toda esta pesadilla. Haré esto, pero es lo último que puedo hacer para mantenerlo a salvo. Tú sabes que intenté cumplir con la promesa que te hice, pero ahora, ahora necesito pensar en mí. – Comenzó a dar la vuelta para irse, ahora sólo tenía una idea instaurada en su mente, debía, necesitaba acabar con lo que había empezado.
Se dirigió a su departamento, sacó la mochila con todas sus cosas, las cosas que le dieron para que pudiera hacer su “trabajo”. Todo lo que necesitaba estaba ahí. Decidió proceder pronto, acabar con todo su tormento lo antes posible.

Sabía que no era lo correcto, sabía que después se arrepentiría, pero en ese momento no estaba pensado. El dolor emocional y el desastre en sus pensamientos, habían mandado a su conciencia muy lejos de ahí. Su actuar era más parecido al de una máquina que al de una persona.

Tomó el folder con la información de la chica también, anotó la dirección en un trozo viejo de papel y salió rumbo a su destino. Según su jefe, Melody pasaba gran cantidad de su tiempo en una escuela comunitaria, en donde daba clases de baile.

Siempre salía tarde, pese al peligroso barrio en donde ella vivía. Llevar a cabo su misión era teóricamente fácil, una chica, sola, en un vecindario conflictivo, a merced de los peligros que la noche deparaba.

Lo difícil del asunto, era el conflicto moral en el que se encontraba. Asesinar a una inocente chica sólo por capricho de su jefe.

FLASHBACK

---Tranquilízate Ravi, toma asiento. – Dijo el hombre con esa voz tan apacible que sacaba de quicio al muchacho. Sin embargo, lo obedeció y se sentó frente al escritorio.

---¿Qué clase de broma estúpida es esta? – Repitió Won Sik. En el rostro de su jefe, se formó una sonrisa.

---Oh mi querido Ravi, a estas alturas deberías saber que yo no bromeo.

---¿Por qué una chica? ¿Porque ella?

---¿A qué se debe este inusual brote de curiosidad? – Preguntó el hombre mirándolo directamente a los ojos.

---Teníamos un acuerdo…nada de niños ni mujeres. Lo prometiste, yo sólo me haría cargo de los informantes y los desertores. – No era secreto para Ravi que en los negocios de su jefe era común que también mujeres y niños salieran afectados, y pese a su situación, nunca haría algo como asesinar a aquellos más débiles.

---Sí, bueno, cambie de opinión.- El hombre se recargó en su asiento de piel. – Las cosas cambian.

---Eres un maldito desgraciado. – Habló Won Sik entre dientes. Tenía unas enormes ganas de arrojarse sobre aquel tipo y asesinarlo con su propias manos, pero sabía bien que si hacia eso, en menos de un minuto, sus guardaespaldas estarían ahí para matarlo y entonces todo su esfuerzo no habría valido la pena.

---Shhhh, niño, deberías respetar a tus superiores. – Dijo el hombre mientras se levantaba de su asiento y caminaba en dirección a la ventana. – Yo que tanto he cuidado de ti, y tú me pagas de esta manera. Que malagradecido. – Dijo volteando a ver al muchacho. – Won sik…

---No te atrevas a llamarme así. –Contestó Ravi. Su jefe se rio ante la reacción del chico.

---Está bien…Ravi.  Hago esto por ti. La chica es un objetivo fácil, decidí dejarte lo más sencillo para el final…considéralo un regalo de despedida.

---No quiero tu regalo…no quiero hacerme cargo de esa chica. Si es un blanco tan fácil ¿Por qué no se lo asignas a P.O o a alguno de los aprendices?

---Porque son unos idiotas. – la respuesta del hombre dejó pasmado al chico. -  Aunque la chica es un objetivo fácil del que cualquiera podría encargarse, necesito de tu inteligencia.  Ella, a diferencia de tus trabajos anteriores, es reconocida, querida si quieres decirlo. Si de repente aparece muerta en cualquier callejón, la policía comenzara a investigar y como entenderas, eso afecta a mi empresa. Necesito que te deshagas de esa chica y sin dejar rastro, no me importa como lo hagas, mejor si puedes hacer que parezca natural.

---¿Y que si no quiero hacerlo? – La pregunta de Won Sik, provocó que su jefe volteara a verlo con una sonrisa de medio lado.

---Pues…en ese caso…contará como incumplimiento de contrato. Se rompería el acuerdo y mis chicos… - al momento de decir esto, tres hombres de complexión fornida entraron en la habitación, se quedaron parados en la puerta, como perros esperando por una orden de ataque. – Tendrían que proceder. – Una retorcida mueca hizo acto de presencia en el rostro de aquel hombre.

FIN FLASHBACK

Won Sik estacionó la motocicleta a unas cuantas calles de su destino y se apeó. Nunca había estado en ese vecindario antes, pero no lo necesitaba para saber hacia dónde dirigirse

Un edificio de cinco pisos, abandonado, se erigía imponente, destacando entre las decenas de casas pequeñas. Era perfecto, abandonado, sin cuidadores y lo más importante, con una vista panorámica perfecta hacia el estudio de baile “Dancing Queen”

La luna iluminaba con todo su explendor las peligrosas calles. Ravi abrió la puerta trasera para entrar en el edificio sin mayor problema. A pesar de estado de abandono y deterioro del recinto, muchas cosas se conservaban tal y como cuando el dueño de aquel hotel murió en un aparatoso accidente automovilístico. El chico comenzó a subir los escalones, hasta llegar al quinto piso, abrió una de las viejas habitaciones. Al entrar apartó un par de telarañas que se interpusieron en su camino. Llegó hasta la ventana y la abrió con cuidado.

Se posicionó para quedar viendo hacia la salida del estudio. Y esperó…

Tuvo que pasar media hora, hasta que al fin varios chicos y chicas comenzaron a salir, reían y conversaban animadamente. Cada uno cargaba una bolsa con lo que supuso sus pertenecías personales. De pronto todos corrieron calle abajo. Ravi se quedó algo desconcertado más no le prestó mayor importancia. Después de todo, esto sólo facilitaba las cosas para él, Melody aún no salía, y entre menos testigos hubiera, mejor.

Espero alrededor de otros 20 minutos hasta que vio como algunas de las luces comenzaron a apagarse. Won Sik preparó todo y esperó. A los pocos minutos su objetivo salió, apagó las luces externas y cerró con llave la puerta frontal. La calle había quedado parcialmente obscura, salvo por un poste de luz que se encontraba a unos 100 metros.

La chica se dio la vuelta, estaba en la mira, un disparo y todo habría terminado.

Sin saber la razón exacta Ravi dudó, milésimas de segundo en las que una batalla interna se libraba dentro de su mente.

“Vamos, sólo aprieta el maldito gatillo”

“No puedo”

“¿Entonces quieres que todo acabe así, que todo tu esfuerzo se valla a la mierda?”

“No tiene sentido”

“Hazlo, es sólo una chica, una como tantas”

“Pero…”

“Ya llegaste hasta aquí, sólo hazlo”

“Lo haré”

“Ahora”

Melody había comenzado a caminar, si no se daba prisa, pronto la perdería de vista. Won SIk no entendía lo que le sucedía, su celebro dio la orden de apretar el gatillo, pero su mano parecía tener vida propia, además de no tener intenciones de obedecer su voluntad.

La muchacha estaba a punto de cruzar la calle. Entonces un silbido proveniente del mismo edificio en donde se encontraba Ravi atrajo su atención. En un principio, Melody volteó buscando el origen de ese sonido, hasta fijar su vista en el viejo edificio.

Won Sik se alejó de la ventana y se puso de espaldas a la pared, con las manos sudorosas y la respiración agitada. Era una reacción un tanto estúpida, la obscuridad protegía su identidad, nadie y mucho menos en el primer piso podría notar su presencia.

La mente del muchacho era un total caos, hasta el momento había cumplido con su trabajo de manera impecable, y aunque al principio era complicado para él, aprendió a tener “sangre fría” Disparando como si de un videojuego se tratara. Pero ¿Por qué le costaba tanto trabajo cumplir con esta misión? ¿Sería acaso el género de su objetivo? ¿O tal vez los motivos tan absurdos por los que Melody habían sido condenada a muerte? Pero en el fondo el chico sabía que se trataba de algo más. Algo que tenía que ver con la belleza y la inocencia que Melody reflejaba en su mirar.

Luego de algunos segundos Ravi se animó y sabiendo que las sombras lo ocultaban perfectamente, decidió mirar por la ventana. La chica posiblemente ya se había ido, pero sentía el irreprimible deseo de verla una vez más…

Lentamente se acercó a la ventana. Para su enorme sorpresa Melody seguía justo ahí, parada frente al edificio.

Casi le da un paro cardiaco al darse cuenta…

La muchacha miraba directamente hacia donde él se encontraba.

El impulso de esconderse nuevamente fue reprimido, nuevamente su cuerpo parecía no obedecer su voluntad.

De pronto una sonrisa fue apareciendo lentamente en el rostro de la chica.


Era hipnotizante, Ravi simplemente no podía dejar de mirarla, era la sonrisa más dulce y bella que había visto en su vida. Melody comenzó a reír también, la luz de luna le daba un aspecto aún más especial.

Won Sik estaba totalmente desconcertado, todo parecía ser parte de un extraño sueño, un sueño del que estaba seguro, no quería despertar nunca.


<3


Mientras tanto, una manta de seis metros cuadrados con la frase “Happy Birthday” colgaba descaradamente en el cuarto piso de aquel edificio en ruinas.

Los amigos y estudiantes de Melody la saludaban entusiastas desde el tercer piso.


lunes, 20 de enero de 2014

Una rosa, el principio






A pesar de estar a cargo de la seguridad de Khiara y hace el papel de una buena novia, Kim Ah Ri siempre se tomaba el tiempo necesario para llegar a Zelo y sus colegas.

Cada día terminaba con el trabajo especial que le encomendó YoungJae e iba a buscar algo de información. Cualquier pequeña pista le era muy útil. Tuvo que hablar con otras personas, detectives, policías y hasta con otros maleantes. 

Ya no importaba de donde obtenía la información, no cuando llegara a su objetivo. La noche que fue atacada por ese “niñato”, como solía llamarlo en cada una de sus rabietas, hubiese sido mejor para él que terminará con ella así no lidiaría contra el gran problema en que podía convertirse. Esos eran los pensamientos de Kim Ah Ri, mismos que haría una realidad espantosa para Zelo. Lo refundiría en la cárcel y le haría pagar por cada uno de los crimines que había cometido. 

Pero aún con la determinación que tenía, ésta, llegaba a momentos en los que se esfumaba tal cual la espuma en el mar. 

Era detective y su entrenamiento, a pesar de que fue a una muy temprana edad, tenía varios punto claves. Los entrenadores siempre llegaban a decir varias cosas importantes para un detective, aunque algunos de sus puntos podían ser crueles. “La patria y seguridad de los ciudadanos ante todo”, “En momentos de peligro, siempre deben escoger de entre la persona de en frente y ustedes a ustedes” (refiriéndose a los maleantes) y “A los criminales solo la cárcel, tortura o muerte”. 

Si esas podían ser las palabras de un detective que daba instrucciones en un entrenamiento, con los maleantes debía ser peor. Entonces… ¿por qué no la mato? ¿por qué no se deshizo del problema cuando lo tuvo enfrente, a tal merced?. No es como si hubiese querido morir o renegara prácticamente de que le haya salvado la vida, pero por más que lo pensaba, algo no estaba del todo bien. Algo se le estaba escapando, pero… ¿Qué era?

Solo tenía poco tiempo para buscar información y llegar a algo más concreto. Cuidar a Khiara no le había sido muy difícil, era una chica tranquila y Bang Yong Guk había dejado calmar un poco las cosas. Para un bien o un mal futuro, era grato en el presente.

Las actividades que realizaba no eran muchas. Había ocasiones en las que Sukkie iba a verla. Kim AH Ri aún no le había dicho nada sobre ser guardaespaldas de Khiara como un favor a YoungJae. Siempre evitaba preguntas de una u otra forma.

En realidad, Sukkie era muy lindo con ella. Siempre le hacía varios cumplidos y trataba de llevarla a lugares agradables. Cines, restaurantes, parques, juegos de diversión, él siempre quería mantener feliz y radiante a su novia. La quería mucho y aprovecharía cada momento con ella para hacerla sentir su corazón y que de alguna manera ella le correspondiera.

“Remordimiento”. En los pensamientos de Kim Ah Ri no solo estaba el caso de Zelo, la seguridad de Khiara, la estupidez de YoungJae por no darse cuenta de sus sentimientos y luchar, ahora tampoco podía dejar de pensar en lo estúpida que fue por haber querido utilizar a Sukkie.

Él era un chico, la consentía, la amaba, pero por encima de aquello y del personaje de dorama que podía parecer, algo en ella no le permitía amarlo. En varias ocasiones trato de terminar con él, decirle lo que pasaba y pedir disculpas, sin embargo no quería destrozar sus sentimientos y a final de cuentas se echaba para atrás en el último momento. 

Ella aún conservaba la bala que pudo haber estado en su cuerpo y la había atado a su cuello como un collar. Se odiaba por eso, pero algo en ella le obligaba a conservar la bala, lo que la hacía sentir un poco peor en cuanto a su “novio“.

Zelo siempre estaba enfrente de ella, en cualquiera de sus planes. Cada uno de los pasos de Kim Ah Ri era remplazado por dos de él. ¿Cada una de las pistas que le daban eran confiables? Debía serlo pero ese niño era muy inteligente o ya no era quien manejaba las cosas.

En los últimos días había llegado a obtener más pistas, tal vez más concretas para llegar a atraparlo. Ella había revisado varios expedientes, o había contactado con detectives que también estuvieron detrás de Bang y los suyos pero todo le llevaba a lo mismo. Nada. Nada de Zelo, nada de más pistas o hechos concretos. Lo único que albergaba el final de cada uno de sus acertijos era un “detalle” malcriado de Zelo.

Noches pasadas había conducido a un barrio un tanto peligroso, jugó al póker con otros maleantes, habló y “bebió” con ellos. Una vez que entraron en confianza con ella, atacó. Esa noche, igual que otras pasadas no mostraba su verdadero rostro o ropa. Siempre se transformaba en otra persona a base de minifaldas, shorts, pantalones ajustados, blusas escotadas, chaquetas, vestidos, botas, lentes pelucas y maquillaje pesado, que ayudaba sobre todo a cubrir su inconfundible lunar en forma de corazón situado al lado de su boca.

Esa noche pudo capturo a otros maleantes, a ciencia cierta “gente de préstamos”. Afortunadamente para ella llego con el líder, la misma persona con la que ya había jugado y apostado. En base a coqueteos le atrajo fuera del bar donde se encontraban y ahí le amenazo. Al principio las cosas se le complicaron a Kim Ah Ri. Aquel hombre tomo una botella de soju del piso mientras peleaban, golpeo la pared con ella y entonces quedó con grandes picos amenazantes. Aun así Ah Ri no era tonta y con un movimiento rápido logro zafarla de la mano de ese hombre y poseer aquel objeto filoso en su mano. Lo arrempujo a la pared y entonces consiguió algo de información

--- Un chico alto vino el otro día, era muy joven y usaba un cubrebocas con picos. Era extraño, pero no pude negarme a hacerle un préstamo. Él venía a este lugar como cualquiera de los otros que viste allá adentro 
--- Debe haber algo más –Habló Kim Ah Ri sujetando la botella rota y amenazando el rostro del hombre.
--- Dejo un arma como empeño. Era de otro país, algo extraña y sofisticada. Algo a lo que no me resistiría, un arma como esa puede venderse a un muy buen precio a cualquier riquillo de este país –El hombre contestaba un poco enojado por estar bajo el poder de una mujer.
--- ¿La has vendido? –No hubo respuesta hasta que hundió la botella en el cuello del hombre, quien con un poco de cuidado solo negó con la cabeza –Entonces la quiero ahora mismo. –El hombre se burló un poco antes de hablar
--- ¿Qué es lo que recibiré? –Contesto casi como un quejido de dolor. Tardo tanto en contestar y reír que Kim encajo aún un poco más la botella.
--- Será más fácil que te conteste con otra pregunta… Veamos qué tan inteligente eres… ¿De qué te serviría esa pistola, otra arma o el dinero que has obtenido hasta el día de hoy si estás muerto?... Solo entrégala. Puedo ser amigable.
--- ¡Estúpida! –Gritó fuertemente aquel hombre- Está bien. La chica con la que estaba, ella la tiene. –Palabras mágicas. Kim había visto a la mujer. Dio una sonrisa de lado y luego en un movimiento rápido y brusco le dio vuelta al hombre, lo tomo por el cuello y tiró de él. Lo hizo con suficiente fuerza como para desmallarlo y no matarlo. Cuando el hombre estaba en el piso, lo arrastro detrás de unos bultos de basura y entro nuevamente al bar.

Busco a la mujer y una vez que estuvo a su vista vio un arma extraña, la cual estaba restregando en los rostros de la otras mujeres. Tal vez se la había dado como un regalo, lástima que no le duraría tanto tiempo.

Vaciló un poco con la mujer para robarle el arma y salir de aquel lugar. Camino unas cuatro cuadras, se cambió de ropa en un baño público y luego se subió a una moto que había rentado.

Llego agotada a casa, por lo que se dio un baño, tomo una siesta y luego volvió a salir en su auto. Su destino era una estación de policías. No podía dirigirse al NIS (Sistema de Inteligencia de Corea), en ese lugar podría tener problemas.

Una vez que obtuvo el permiso de los hombres a cargo, tomo una de las computadoras y entonces busco más información. El arma era efectivamente extranjera. Habían dado con algunas importaciones desde otros países con armas iguales. Todas ellas eran desde Estados Unidos, Filipinas o Tokio. Pero por la información que encontró un poco después cayó en cuenta que debía haber sido una importación directa, desde Norteamérica. 

Indago e indago un poco más hasta llegar a una dirección. Un almacén. Tenía miedo de ir sola, pero tenía solo una de tres opciones. 
a— Ir acompañada por alguien más y levantar sospechas de ambos lados. Con los detectives y los maleantes.
b— Ir con la policía y arriesgarse a que no era un punto verdadero, causando la alerta roja de Bang Yong Guk y Zelo, o
c— Ir sola, como con el otro tipo y arreglar las cosas de manera silenciosa.

La última opción podía ser la menos segura para ella, aun así fue la elegida. Ese día tendría que llegar a algo. Ya había fracasado en repetidas ocasiones. Ese día aprovecharía todo el día para hacer un buen trabajo. El día anterior creyó no haber hecho mucho debido a la fiesta de Khiara a la que asistió, hoy era diferente para ella. YoungJae estaría con Khiara, no necesitaría mucho de su ayuda, ella debería estar muy fatigada por la fiesta sorpresa que le hicieron y sobre todo después de haberse matado tanto en los estudios los últimos meses.

Todo un día para poder llegar a Zelo, para tenerlo en sus manos y refundirlo en la cárcel con los demás. Tomo la pistola que prácticamente había robado, la colocó en un escandaloso cinto que sujetaba un pantalón de cuero, un poco más arriba de sus caderas. Era algo incómodo, aun así si llegaba a necesitar su cuerpo para pelear, no interferiría. Arriba se colocó una blusa pegada y una chaqueta tipo blusa y holgada con un cinturón. Además de ello llevaba una maleta y una bolsa, lo cual hacía suponer dinero. Casi todo vestuario era negro, incluyendo unas botas donde con cuidado coloco un chip de rastreo, el cual activaría solo si fuese necesario mandando un mensaje de alerta y ayuda a YoungJae. Debería reconocerla y llegar a ella aún con la peluca rubia que llevaba puesta.

Salió del hotel de paso donde cambio su vestuario. Camino solo un poco y cuando llego finalmente a una calle desolada observo una bodega. Afuera de ella había unos cuantos hombres, algunos eran bien formados mientras otros no. De igual manera, todos provocaban cierto miedo en Kim Ah Ri, quien siempre trato de esconderlo de mejor manera posible. 

--- ¿Qué hace una nena cómo tú por estos rumbos? –Hablo un hombre grande sobre su oído. Él era más alto y efectivamente más corpulento haciendo resaltar sus músculos y un enorme tatuaje de calavera en su cuello.
--- Lo único que se puede hacer por estos rumbos –Contestó con un poco de miedo, el cual con un coqueteo se hizo menos visible. Movió la cabellera rubia y luego bajo su mano hasta donde escondió el arma para mostrarla.
--- Es difícil conseguir una de esas –Habló un hombre desde la puerta de la bodega. Debía haber llegado hace unos segundos.
--- Claro que lo es, pero he venido con los mejores -¡Bingo! Pensó. Había dado con el jefe o al menos uno de los más importantes.
--- Una chica como tú y haciendo ese tipo de halagos… Mmmm… deberías haber pensado mejor antes de venir –Contestó de manera áspera el hombre provocando un frio en la espina dorsal de Kim. –Entra.

Así lo hizo. Una vez adentro, aquel hombre le dirigió a una pequeña mesa con dos sillas, una enfrente de la otra. El lugar a donde la dirigió prácticamente no había nada. Solo unos cuantos estantes.

--- Una como esta… ¿cuánto puede costarme? –Arrojo el arma a la mesa y trato de relajar sus hombros, no se podían ver tensos, esa sería un arma poderosa para ese hombre.
--- Es difícil de conseguir. El precio siempre depende de ello. Así se maneja esto, entre más difícil, más caro. –Contesto mientras tomaba la pistola en sus manos.
--- ¿Entonces debería ir a otro lugar? –Los sentidos de Kim Ah Ri le decían que algo no andaba bien. Debía salir lo más pronto posible y activar el dispositivo.
--- Estás en el lugar correcto –El hombre dejo la pistola nuevamente en la mesa, se levantó de su asiento y fue a uno de los estantes, pero no era uno cualquiera. Ese estante tenía una manta negra cubriendo la visión. Un miedo terrible surgió en ella ¿Qué es lo que oía haber ahí atrás? Tomo la pistola de la mesa para cargarla y luego activar el dispositivo cuando el hombre prosiguió –Es el lugar a donde te guio Zelo ¿Sabes?... ese niño ha aprendido mucho de su hyung. Debe tener algo muy especial preparado para ti. Me sentiría orgulloso de tener a alguien como él trabajando para mí –“Trampa” De todos sus errores jamás había llegado a algo tan extremo como esto… Maldijo en su mente todo lo que pudo. Sentía la rabia, impotencia y estupidez caer de un solo golpe sobre ella. Miró a donde estaba el hombre y cuando iba a hablar, actuar de improviso para salir el hombre se dio la vuelta. –Esta rosa estuvo esperando por ti desde ayer. Perdón si no esté en su apogeo. El ambiente aquí y mis descuidos la convirtieron totalmente de un rojo intenso a esto.
--- ¿Qué demonios es esto? –Apenas y articulo Kim
--- Me ordeno darte esta rosa y luego dejarte ir. Luego dijo: “Una rosa siempre puede hacer sentir mejor a una mujer, más cuando ha sufrido un fracaso o una decepción” No sé que rayos pasa, tampoco me interesa, pero ¿Por qué no matarte?... Debe tener algo grande para ti a pesar de que le estés haciendo las cosas un poco difíciles. Lástima que habló tan claro “Esa chica no dará conmigo o los hyungs, poco a poco debe entenderlo, pero no le harás daño, ella es vital”
--- Ese estúpido niñato –Habló por lo bajo- ¿Entonces, ahora qué sigue? ¿Cuál es la otra parte del plan?
--- Te irás por las buenas o por las malas. Y ni intentes activar tu chip e rastreo, no funcionará. Haaa… y este lugar, te recomendaría que no regreses, ni siquiera existe para nosotros, solo fue un lugar de carnada.

Dicho aquello el hombre saco a Kim Ah Ri. Afuera ya no había nadie así que aprovecho para correr. Se cercioró que nadie la siguiera u observara, se cambió y aún con la rosa a su alcance maldijo. Cada una de sus “pruebas”, de sus “pistas” para atrapar a Zelo terminaba de la misma forma. Una rosa y una tarjeta con el mensaje “Tú principio” dando a entender que debía comenzar todo otra vez. Que a lo que había llegado era nada. 

Se dirigió a su casa y se metió a la ducha. El día había pasado como si nada. Salió de relajarse y entonces se dio cuenta de la cantidad de llamadas y mensajes que había recibido de YoungJae. Todos y cada uno de esos mensajes con un “Khiara no está, no aparece. Ven rápido”

Antes de terminar de ver todo aquello ya estaba secando su cabello y poniéndose su ropa. Salió y llamo a YoungJae. Se reunirían en casa de sus padres para buscar algo. Una vez que estuvo en ese lugar habló con YoungJae e hicieron lo posible por dar con Khiara. Todo fue inútil. Todos ya estaban ahí, los mayores, los empleados y dos policías a los que habían llamado. Pero cuando finalmente llego Khiara hubo golpes. Estaba con el mismo chico que ya le había visto. 

Como pudo evito que YoungJae golpeara a Khiara y luego trato de calmarlo diciendo “Tranquilízate Young Jae puedes causar mayor daño. Tú no eres así.” De algo sirvió, todos entraron a la casa y a pesar de estar discutiendo, kim ya estaba algo tranquila, Khiara estaba ahí. A pesar de no haberla tratado lo suficiente, esa chica le caía muy bien y la apreciaba como a pocas personas lo hacía.

La situación era peor de lo que podía imaginar. Todos estaban molestos. Sobre todo YoungJae, él debía tener celos… hablaría con él más tarde. Kim Ah Ri ya había visto anteriormente a ese chico y su sentidos se mujer le decían que podía ser algo molesto para su compañero. El chico era muy apuesto y además tenía muchos puntos a favor por haber salvado a Khiara. YoungJae no entendía lo grave del asunto.

Cuando todos salieron de la sala, Khiara ofreció las cosas a Kim Ah Ri para que curara al chico. Ella no se negó, además debía cuidarlo por petición de su compañero. Estaba en aquella tarea cuando de pronto el chico habló. 

--- ¿Por qué está tan molesto ese chico? 
--- Molesto- preocupado. Khiara no solo es como su hermana… -Contesto ásperamente Kim Ah RI
--- Ya veo. Yo solo trate de hacer lo correcto. –Luego no hubo más plática. Paso demasiado tiempo antes que él volviera a hablar–Tú… entonces no eres su novia. Eso debería ser una buena noticia –Contesto con una bella sonrisa DaeHyun dejando sin palabras a Kim Ah Ri. Poco a poco su rostro se fue acercando al de ella- Disculpa, pero no podría no mencionarlo. Una chica tan linda como tú no se puede encontrar cualquier día, o al menos eso pensé desde el primer día que te vi. Tienes actitud, eres guapa… -No hubo respuesta de kim Ah Ri, por lo que Daehyun trato de retractarse, pero aun sin separarse mucho de ella –Espero no te molesten mis cumplidos. 

Los labios de Dae estaban tan próximos que Kim no sabía si aquello terminaría en un beso o no. Afortunadamente llegaron los demás. Se separó inmediatamente sin siquiera contestar a todo lo que había escuchado. Ni siquiera puso mucha atención a todo lo que dijeron. Sus pensamientos se quedaron en blanco y los nervios se apoderaron de ella. Hasta que escucho decir sobre la oferta de trabajo un “¿Cuándo comienzo?” por parte de ese chico. 

Algo no andaba bien, si a lo que hizo ese chico no se le llamaba coqueteo, entonces ¿cómo se le llamaba?... Ella era una chica y sabía mucho sobre ello. Pronto sintió un calor intenso que seguramente llego a teñir sus mejillas de un rojo intenso. Se sentía nerviosa como pocas veces.

One Shots



Under the Rain 

Under the Rain





Todos podrán pensar que una relación como la nuestra es imposible y tienen sus razones. Yo también lo creía. Él es un ídol y yo alguien común, una chica que no tiene nada en especial, pero a pesar de ello, DaeHyun me hizo comprender que en todo momento lo importante es el amor.                                                                                                                                                                  Cuando lo conocí, todo cambió para mí. El día era lluvioso lo cual no me permitía hacer muchas cosas y lo peor del caso es que no estaba preparada. Las noticias meteorológicas no lo tenían previsto así que sorprendió a media ciudad.                                                                                                                                                                                                                                                         Me encontraba en la parada del autobús esperando que este llegará lo más pronto posible pues no tenía nada con que protegerme. Era buena suerte, y no mala, lo que tenía ese día cuando sentí un brazo protegiéndome con una chaqueta.                                                                                                                                                                                                                                                      --- No es bueno que una chica se encuentre en esta situación- Esas fueron sus palabras antes de salir corriendo. Esa noche no me permitió ver su rostro o dar un gracias… simplemente dejó la chaqueta para que me protegiera de la lluvia y se fue.                                                                                                                                                                                                                        Agradezco que la lluvia llegara de improviso porque eso permitió que él también apareciera. En ese momento no lo sabíamos pero puedo decir que estábamos predestinados.              





Después de un tiempo de estar buscando un mejor trabajo, por fin lo había encontrado. Al parecer uno de los clientes de la estética en la que estaba trabajando era una persona importante en el medio artístico, el cual al ver mis habilidades, me ofreció trabajar con un mejor sueldo en su compañía.

El trabajo me venía perfecto pues me permitiría ganar más de dinero y los horarios que me ofrecían permitían que pudiese estar en la estética y la empresa. Al fin dejaría de sufrir por las rentas y los alimentos como lo había hecho al dejar la casa de mis padres.

Mi primer día de trabajo en la empresa llegó. TS Entertainment, ese era su nombre. Entré e inmediatamente noté que habían granes escenarios, luces, staff, etc, etc. Tal parecía que un grupo ídol gravaría un video y por ello necesitaban de mis servicios.

Me instalé en el lugar que me ofrecieron. Estuches de maquillaje, tenazas y  peines en una pequeña mesa. La chaqueta que traía puesta, la misma que aquel chico me dejó ese día, la coloqué en una silla, pues la había conservado como un amuleto de la suerte. No creía mucho en ese tipo de supersticiones pero a partir de tenerla me había ido mejor.

También me daba fuerza y confianza para aceptar una responsabilidad tan grande.

Así pues, teniendo la movilidad necesaria sin la chaqueta, arreglé a uno de los más chicos del grupo. Tenía una enorme sonrisa que logró dispersar mis nervios y terminarle más rápido de lo que pensé. Luego se colocó otro chico que me había sido asignado para peinar y maquilla, él era un poco más grande que yo y a decir verdad, cuando lo vi por primera vez me dio un poco de miedo pero pronto me di cuenta que su apariencia podía engañar a cualquiera pues estaba muy al pendiente del chico anterior y de otro que se encontraba jugando en una patineta. Él era el líder.

Cuando todos estuvieron listos, se dirigieron a sus posiciones para empezar a gravar el video. Lo que yo no esperaba en ese entonces era lo que sucedería unos momentos después.

Las primeras escenas fueron un éxito. Las grabaciones continuaría, así que todos fueron a hidratarse, descansar y sobre todo a que arregláramos nuevamente el maquillaje y peinado desalineados por sus feroces bailes.

Fui con los chicos que me habían asignado y las demás chicas fueron con los asignados a ellas. Interrumpiendo la tarea de una compañera, aquel chico se levantó de su asiento y se dirigió a mis cosas. En un principio no le tomé importancia, pero cuando pude ver que estaba tomando cosas de su lugar me molesté un poco. Era un ídol pero aquello no le permitía entrometerse en mis pertenencias. Ni siquiera trabajar para su empresa le daba el permiso.

--- ¿Hay algo que estés buscando? –dije sin más, pero el castaño me miró recriminatoriamente antes de mencionar una sola palabra.

--- Tú, ¿por qué tienes esto?, ¿Acaso lo has tomado de algún lugar?... ¿Acaso eres una ladrona?

--- ¿Disculpa? –No sé de qué me perdí. No entendía su actitud y mucho menos que me acusara de ser una ladrona. Era la primera vez lo veía y definitivamente no tenía el porte de ser el chico amable que había conocido –Sí, la tome en un día lluvioso, me cayó de la nada, así que suéltala.

--- ¿Estás loca?, está chaqueta es mía. – Ese chico realmente se molestó, no entendía, si esa era su chaqueta, entonces cómo es que llego a mis manos aquel día. No entendía nada en absoluto. Ni siquiera podía pensar, todas las personas del staff comenzaron a prestar su atención en aquella escena, hasta el momento en el que como un ángel llegó otro chico a salvarme.

--- La chaqueta la tome yo el día que comenzó a llover mucho, ese día se la di a una chica que estaba a punto de ser empapada por la lluvia, lo siento, esto es un error YoungJae. Yo la tomé sin tu permiso y de igual forma se la di a quien parece ser ella.



Aquel día YoungJae estaba demasiado molesto pero después de hablar un poco con el otro chico me pidió una disculpa. A pesar de ello, yo no me sentía bien. Me sentía culpable así que devolví la chaqueta y de igual manera me disculpe por aquello. Por la confusión que había surgido.

Después de ese día, con aquel chico que ahora ya tenía un nombre para mí, comencé a tener una muy buena relación. DaeHyun, era una persona muy carismática y alegre, quien a pesar de terminar con el trabajo como parte del staff para su MV, no perdió contacto conmigo. Sí, en ese entonces ya comenzaba a sentir algo más por él, pero mi dilema era “Qué pasa si él no siente lo mismo que yo”.

Nos veíamos cada que podíamos, pues él tenía una agenda muy apretada y eran pocas las veces que podíamos andar sin más por la calle debido a sus fans. La situación comenzó a cambiar, era como si nos estuviéramos escondiendo de todos. Cosa que en determinado momento me arto, yo estaba comenzando a amarlo y no quería provocarle problemas con su carrera así que decidí alejarme de él.

El tiempo paso así, ya no aceptaba salir con él, eran pocos los mensajes y llamadas las que le contestaba y si él iba a buscarme a mi trabajo yo simplemente me escondía y al final ponía cualquier excusa para no verle.


Todo eso hasta aquel día…


Salí del trabajo demasiado tarde y esta demás decir que el día fue bastante pesado.  Quise hacer el menor tiempo posible para tomar el autobús en el lugar de siempre.


“Aquí es donde te vi por primera vez, aún sin saber uno del otro”-Me dije a mi misma.

Me senté y recargue en aquel lugar, hasta que de pronto sentí como unas pequeñas gotas empezaban a caer en mis piernas, al igual que aquel día llovería, ¿Acaso algo estaba en contra de mí para hacerme llorar?

No podía más, yo realmente le amaba, no podía negarlo más. Pero al igual que sabía cuánto le amaba también sabía que lo nuestro no podría ser. Él era un ídol  y yo una chica cualquiera. Eso sería algo que nos separaría.

La lluvia se fue intensificando al igual que las lágrimas que caían por mis mejillas. Pero de pronto, sentí como con una chaqueta me cubrían, cuando volví mi mirada hacia aquella persona realmente era Daehyun.

Me sentía como una niña… comencé a llorar más escandalosamente, hasta que el dejo la chaqueta a un lado e hizo que después de limpiarme las lágrimas hundiera mi rostro en su pecho. Así permanecimos unos momentos más… y la lluvia seguía ahí siendo testigo de aquella escena.

Pronto  los dos nos encontrábamos empapados. Me tomó del brazo para pararme, me miró fijamente a los ojos y me beso. Esa noche bajo la lluvia él declaro los sentimientos que tenía por mí,  mismos que aseguro tener desde el primer día que nos vimos en ese mismo lugar.

Un sentido de protección y dulzura que le provocaba.

Esa noche me hizo saber que para el amor no existe nada como una clase social, un trabajo y mucho menos una barrera. Que cuando el amor es verdadero todo se puede. Que él me protegería de todo lo malo que estuviese a mí alrededor porque realmente me amaba.

Ahora sé que lo que dijo es verdad, el estar el uno con el otro es algo que nos hace felices, y aunque tenemos que protegernos de sus fans, ya sea para proteger su carrera (por mi parte) o como la forma en la que le me proteja a mí, cada uno de los momentos que compartimos son maravilloso, únicos porque son nuestros momentos.

 Los momentos de este amor que tenemos el  uno por el otro, después de que llegara a comprender que en todo momento lo importante es el amor.



domingo, 19 de enero de 2014

Sobre nosotras


  
      >> El principio 



El destino se encargó de unirnos, cuando ingresamos a la educación media superior, pero tuvo que pasar un año para que cruzáramos más de una palabra. La primera vez que nos vimos no fue algo extraordinario, de hecho pudo ser todo lo contrario ya que estábamos de extremo a extremo en el aula y tuvimos conflictos debido a los grupos de amigos y pequeños prejuicios. 




>> ¿Cómo comenzó nuestra amistad?


 Ninguna lo recordamos, sin embargo, el comienzo no es lo importante, sino, el vínculo de confianza y afecto que ha existido entre nosotras.




>> Gustos, aficiones y actividades 


Lo único que teníamos en común era respirar, ser humanas y cursar  en el mismo grupo. Quizás no tenemos muchas cosas en común y lo sabemos pero el cariño puede hacer mil cosas. Nos aceptamos la una a la otra y eso es lo importante en cualquier relación. 



>> Mundo K-pop

-B.a.vyp 

Comenzó con los doramas, era algo nuevo y fascinante ver que la historia de amor de no conllevaran tanto sexo y embarazos no deseados... pero éstos fueron sólo el principio, luego de ellos vino el gusto por el K-pop. Nada fascinante que contar. 

-Kueizypop 

El problema llegó aquí. Cuando sus servidoras comenzaron a hablar, sin quererlo realmente, Kueiz se fue adentrando a este mundo. Los doramas y la música comenzaron a gustarle, llevándola hasta el presente donde es toda una boice. 




>> Actualidad:

Una cosa ha llevado a otra. Kueizypop comenzó a administrar páginas y luego escribió. Desde el primer momento en el que B.a.vyp escuchó sobre la historia, quedó totalmente enganchada y con el nuevo mv de B.A.P comenzó el suyo.

Pero lo que realmente nos ha ayudado es el apoyo de Laura Sin ella, quizás no estaríamos escribiendo y mucho menos tendríamos nuestro propio blog.