sábado, 25 de enero de 2014

Una carta de despedida



~°~°~ La situación para Kim Ah Ri y Zelo cambiaría rotundamente.

El momento para que ambos se dieran cuenta de sus sentimientos había llegado. En el pasado su amor hubiese sido algo irreal, algo que jamás existiría, sin embargo las cosas no siempre son como las creemos. El tiempo y el destino suelen jugar con nosotros.

Un beso… una simple presión de labios que AhRi utilizo como escapatoria, pero que al contrario de eso le envió a la trampa más letal y poderosa de la que no podrá escapar… `el amor´.

Quizás ninguno de los dos se imaginaría que aquel pequeño acto daría el tirón final que ataría con mayor fuerza el hilo rojo que ya les tenía unidos… predestinados. Que algo tan bello como el amor surgiera entre cosas tan sucias y ruines.

Algo difícil de creer pero si aquel sentimiento no se le llama amor, tal vez no exista otra palabra que llene ese extraño sentimiento.

La gran detective Kim Ah Ri se había enamorado de una sombra que trato de alcanzar durante meses. Y recién se daba cuenta que la necesidad de encontrarle estaba por encima de aquella investigación que le había encomendado YoungJae. Ella necesitaba encontrarlo porque sin querer se había enamorado de él.

La única verdad alrededor de la conexión que existía entre los dos. Aun cuando Kim Ah Ri no tenía la mínima idea de que sus sentimientos eran correspondidos.

Aquel niño tan inteligente que pudo llevarle a varias trampas y cuidarla al mismo tiempo. Aquel niño que jamás permitiría que la persona que ama termine lastimada.


Pero las cosas ya no serán las mismas y todo dará un giro inesperado.
Las verdades ya no podrán seguir ocultas ~°~°~


---- -- ---- -- ---- -- ---- -- ---- --

Narra Kim Ah Ri

Era pasado de la 1 am […] El camino a mi hogar iba de lo más normal hasta que en uno de los altos un carro se atravesó enfrente de mí. El lugar no era muy concurrido así que no había nadie más alrededor.

De aquel auto con vidrios polarizados bajo un hombre de cabellera castaña y uno de cabellera rubia, ambos con máscaras como la de Zelo. Mi ventanal iba abajo y no tuve tiempo de subirlo. En un intento de protegerme trate de tomar la bolsa que se encontraba en el asiento de copiloto. Dentro de ella traía un arma por si aquellos hombres me atacaban.

A tales horas de la noche. Con dos hombres que evitan tu paso y visten como delincuentes lo único que puedes esperar es que quieran robarte, violarte o matarte. Mi caso fue distinto.

El hombre de cabellera rubia se recargo en mi puerta y seguido de ello se quitó la máscara. Se trataba del mismo chico que condujo la noche que hirieron a Zelo, `Himchan´.

Me examino unos momentos mientras el otro chico supervisaba que todo estuviera bajo su control. Luego me dedico una pequeña sonrisa y me dio un sobre. El subió al auto mientras el otro chico se acercó a mí, ocupando el lugar en el que Himchan había estado.

De igual manera me miro y luego me brindo una sonrisa. Este chico me reconforto de manera extraña. Su sonrisa era muy pura. Me quede observando como siguió el mismo camino que su hyung al automóvil, lo encendieron y arrancaron.

Quede demasiado aturdida como para reaccionar rápidamente. Trate de seguirlos aun sin ver el contenido del sobre que metí de manera desesperada a mi bolso. Daban demasiadas vueltas para tratar de perderme pero siempre estaba detrás de ellos. Todo iba bien hasta un alto en el centro de Seúl me detuvo. Un lugar donde siempre hay actividad automovilística.

`Maldito alto´ pensé ya que debido a ello les pedí. Seguí rodeando el lugar hasta que realmente no supe a donde más seguir mi camino. Retome una carretera para llegar a mi hogar. Tome mi bolso y subí a mi departamento. Entre y me dirigí inmediatamente a mi cama.

Observe el techo y luego mi bolso. Recordé que dentro de él estaba aquel pequeño sobre que me había dado Himchan y el otro chico que por lo poco que recordaba se llamaba JongUp. Tome el sobre en mis manos aún recostada en esa enorme cama.

Lo abrí y lo primero que encontré fue una tarjeta como la que en el pasado había recibido YoungJae como advertencia. La gire y me encontré con un escrito a mano que a pesar de ser corto, su contenido significaba demasiado para mí.

>> Zelo está estable.
… Gracias por tu ayuda <<

Aquel mensaje me lleno de felicidad. Si todavía no era el momento indicado para que me reuniera con él, al menos sabía que estaba vivo. Que aún existía la probabilidad de encontrarnos en el futuro.

También me quede impactada. Aquel mensaje estaba firmado bajo el nombre de Bang Yong Guk. Es difícil comprender el porqué del mensaje pero me sentía extrañamente agradecida con él. Ahora mismo estaba experimentando un poco de amabilidad de una de las personas más repudiadas y temidas del país.

Tome el sobre para poder meter el mensaje de Bang cuando me encontré con otro papel dentro. Se trataba de una carta.

“Tantas cosas has hecho por atrapárteme y sé que no te darás por vencida” Fue lo primero que vi del mensaje y lo que hizo a mi corazón latir con mayor fuerza, quizás él sabía que aquella carta era de Zelo. Luego continúe leyendo.

>> Primero quiero pedirte perdón.

Mi vista estaba tan borrosa por la sed de venganza que en un principio no me importo a quienes debía pasar para llevarla a cabo.
Perdón por tomarte como una de esas personas.

También te pido perdón por las tantas veces que me burle de ti.
Que te lleve a esas trampas que yo mismo estructuré haciéndote perder tu tiempo.

Y también… lo más difícil de decir, pero el motivo principal de mi carta…

(Creo que te decepcionarás un poco de tu trabajo)

Has hecho de todo un poco para atraparme sin darte cuenta que desde hace mucho tiempo me tienes en tus manos y hasta terminar de leer esta carta te darás cuenta del porqué.

Caí en tu trampa más letal y no creo poder escapar algún día.
Deje de verte como la detective que venía detrás de mí, que quería encarcelarme.
Sin querer poco a poco te fuiste convirtiendo en la figura de una mujer que lucha por lo que desea, aun en la adversidad.
Te fuiste convirtiendo en una mujer.

La mujer más hermosa que haya visto en mi vida.

No es el medio correcto pero gracias a mis hyungs puedo despedirme de ti. Puedo decirte lo que ha estado ocurriendo en mi corazón desde hace tiempo.

Por extraño e irreal que parezca…

Cuando estaba en peligro mi vida, solo tuve tiempo de confesar todo esto a mis hyungs.
Solo tuve tiempo de pensar en ti. De dar a conocer mis sentimientos.

Si te lo digo ahora es porque en el futuro no sabrás de mí.
Me desvaneceré y simplemente parecerá que no existí.
El destino y mis hyungs han decidido que es lo mejor y lo aceptaré.

Pero eso no aleja la pequeña esperanza de mi corazón.
AhRi, por favor, en un futuro… después de la vida…. O en la siguiente… encontrémonos de nuevo.

Si nos encontramos de nuevo prometo hacer todo lo que este en mis manos para enamorarte y procurarte. Para que podamos hacer una vida juntos.

Espero esta carta sea un `Hasta luego mi querida AhRi´

“Te ama Zelo” <<


Cada una de esas líneas movió mi interior. Sin querer las lágrimas ya habían marcado su recorrido por mis mejillas. Nunca me hubiese imaginado que el amor que sentía fuera correspondido.

Como niña pequeña me abrace a mis piernas y aquella carta. Yo quería encontrarme con él en esta vida. Yo quería encontrarlo… ver más de cerca lo que es el amor.

Inundada entre el llanto y mis pensamientos no supe en que momento me quede dormida.

La mañana ya había llegado y yo luchaba por abrir mis ojos pero la luz solar que se colaba por las cortinas me lastimaba. Busque con mi mano el celular que ya resultaba ser molesto por su tono. Una vez que le encontré contesté sin siquiera ver quien me llamaba.

--- ¿Dónde estás?... Te tengo buenas noticias –Del otro lado Khiara estaba gritando como loca. La verdad es que mi cabeza dolía demasiado y qué decir de mis ojos. Aún con los esfuerzos que realizaba solo pude verificar la hora para cerrarlos de nuevo. La luz ya no era molesta, sin embargo me ardían demasiado y si mi intuición no era mala estaban hinchados.

--- ¿Y qué puede ser tan bueno para hablarme a las 8am? –Contesté con mi voz un poco ronca. Odio que en las mañanas suene tan extraña.

--- Creo que alguien estaba durmiendo –Contesto riendo aún más fuerte –Y se trata de mi departamento. Después de todos los arreglos que mi padre y el señor Yoo han mandado hacer, hoy estará listo. Quiero que me acompañes

--- Nena… estoy en mi casa. No me siento muy bien, ¿podríamos ir otro día? –Conteste un poco desganada mientras me dirigía al baño. Me pose enfrente del espejo y poco falto para que gritara. Tenía los ojos demasiado hinchados por llorar la noche pasada.

--- ¿No te sientes bien?... bien, vamos para tu departamento. Nos vemos en un rato. –Seguido de ello colgó. Ni siquiera me dio tiempo de preguntarle nada o al menos enterarme con quien estaba. Preferí mandarle un mensaje para que no viniera.

No tenía ánimos de nada así que fui directo a acostarme. La noche pasada ni siquiera había entrado completamente a mi cama. Tome las sabanas y cuando me disponía a dormir nuevamente, de entre ellas sentí un muy doblado papel.
Me abracé a él y las lágrimas caprichosas querían salir nuevamente. Enamorarme de alguien que ni siquiera conozco bien y llorar por él… ¿Estaré loca?

Me quedé acostada unos diez minutos más. Tenía muchas cosas que pensar, pero otra llamada entrante me interrumpió.
Se trataba de un número desconocido por lo que me llene de la esperanza de que fuera él. Había dicho que una carta no era suficiente. Quizás una llamada podría serlo para él.

Como una adolescente me puse nerviosa, a tal grado que mis manos comenzaron a sudar y apenas tuve tiempo de contestar.

--- Ho-hola –Contesté tartamudeando debido a los nervios, me sentía como una tonta chica.
--- ¿Detective Kim Ah Ri? –Contestó la otra persona. Di un respiro de desilusión. -¿Se encuentra bien?
--- Sí, claro… ¿A qué debo el honor de su llamada Detective Park? –Tenía que dejar de ser tan patética. Tenía 23 años y estaba actuando como una tonta. Me levante aun con desgano de la cama colocando la pequeña carta en mi buro y saliendo rumbo a la cocina por un café.
--- El mismo. Solo quería avisarle que los documentos ya están listos. -¿Documentos? Pensé. –Los he enviado a su oficina en la mañana así que no tardarán en llegarle. Espero puedan servirle de algo… no fue nada fácil conseguir esos rostros –Por fin comprendí de lo que hablaba. Hace algunos días le había pedido ayuda para encontrar a Zelo, más específicamente una fotografía. –Suerte y ojalá lo más pronto posible se deshaga de ese dolor de cabeza. Estaremos en contacto.

La llamada apenas termino corrí al cuarto. Tome la carta y mi bolso. Necesitaba ver inmediatamente aquellos documentos… tal vez sería lo único que necesitaba para encontrarle.

Estaba consciente que le estaba poniendo en un peligro eminente por todo, pero después sabría cómo manejar las cosas. Lo importante en esos momentos era reunirme con él, decirle que correspondía a sus sentimientos y esperar que pasara lo mejor.

Zelo se había despedido de mí, lo que significaba que pronto se marcharía del país. Tenía el tiempo encima y lo peor de todo es que desconocía cuánto. Llame a la oficina y pedí que me trajeran los documentos. Un compañero accedió así que preferí tomar el tiempo de viaje para checar la información que ya tenía.
Utilicé la mesa de la sala para apoyarme. Había demasiados documentos así que tuve que poner algunos en el piso. Era un completo caos y ni quiera había tomado un baño. Me estaba estresando demasiado y el timbre de mi departamento era como la cereza el pastel.

Del otro lado estaban tocando con bastante ansiedad por lo que tuve que ir a abrir.

--- Siento haber tardado tanto pero pase por algunos medicamentos. No sabía que es lo que tenías así que traje lo más indispensable… ¿Te sientes muy mal? –Khiara ya estaba fuera de mi departamento y no paraba de hablar y tocar mi frente para verificar como estaba. Por un momento pensé que era molesta su presencia. Quería encontrar a Zelo y ese era un contratiempo.

--- Estoy bien –Trate de evitar su paso por más tiempo y convencerla de que me encontraba bien pero en vez de ello la abrace y como una niña pequeña comencé a llorar.
--- ¿Qué pasa?... ¿Quieres ir al hospital?... –No podía contestar, solo podía estar abrazada a ella –Unnie…
--- Lo siento nena… -Dije tratando de calmarme. –Es difícil para mí. –Ella retrocedió un poco y fue hasta ese momento que note a dos chicos en el pasillo, quienes eran expectantes de mi momento de debilidad.

**********
Narra Zelo

Una de las noches más difíciles de mi vida fue aquella. Perdí en conocimiento de un momento a otro pero me estaba aferrando a la vida. A ver por una última vez a las personas que más quiero.

Abrí mis ojos nuevamente, aferrándome a las palabras de mis hyungs. Moví mi cabeza de un lado a otro mirando sus rostros hasta toparme nuevamente con el cuerpo de AhRi al lado mío, en aquella camilla.

Me era difícil pronunciar las palabras y en cada uno de mis intentos trataban de callarme. Sin embargo, mis palabras serían la única forma de defender a AhRi en aquella situación. Bang se posó al lado mío y me tomo con gran fuerza de la mano.

--- Déjenla… por favor –Mis palabras eran pequeños susurros. Afortunadamente YongGuk pudo percibirlas. Al igual que a AhRi, me miro con gran furia y a pesar de lo doloroso trate de mostrarme firme ante lo que había dicho.

--- ¿Por qué? –Le escuché decir. Parecía como si se encontrara a kilómetros de distancia.

--- Lo siento Hyung –Contesté. Mi cuerpo seguía sintiendo un poco de dolor por lo que mi otro Hyung trato de sedarme. Me negué. Si moría necesitaba decirle todo a mis Hyung. Pedirles perdón y confesarles el amor que había nacido en mi interior.

--- Tengo que sedarte. Una bala sigue estando dentro de ti y será difícil sacarla. No lo soportarás sin el sedante –Me habló mi Hyung. Pero nuevamente me negué.

--- Pero si me sedas… tal vez jamás pueda decirles nada –Todos seguían en ese lugar así que tuve la oportunidad de ver sus rostros descompuestos. Yo mismo estaba declarando mi muerte.

---- Ya no hables pequeño. Te tienes que salvar, tienes que hacerlo Zelo. –Bang me tomo con mayor fuerza y los demás hicieron lo mismo. Quería aferrarme a la vida por ellos, por la persona que se encontraba en la otra camilla.

--- Hyung… Déjalas ir. A ella y a Khiara, por favor. –Todos simplemente me tomaron con mayor fuerza, aunque note un cambio en sus miradas.

--- No es momento de hablar de esto. Te sedara y cuando te recuperes por completo hablaremos. –La postura de Bang era muy rígida pero no podía quedarme así.

--- Necesitas escucharme –Volví a hablar pero poco a poco sentía como si mi alma se fuese saliendo de mi cuerpo. –Khiara es una buena chica, quiero que mi Hyung y ustedes no le hagan daño –Por fin llame la atención de todos, sobre todo la del futuro médico.

--- No sigas. –Dijo Himchan al notar que Bang se estaba alterando un poco. Todo se quedó silencio por unos momentos. Aproveche aquello para tomar las fuerzas necesarias y seguir hablando.

--- ¿Y esta chica?... ¿Por qué a ella? Ella ayudo a YoungJae y ha estado buscándonos desde hace tiempo. Ella es causante de lo mucho que hemos sufrido en los últimos meses. ¿Qué razón tienes para pedirme que la deje? –La calma y el coraje que debía sentir Bang eran demasiados para hablarme de aquella forma. Para que las lágrimas crecieran poco a poco en sus ojos.


--- Es difícil… sabes… yo… - Era difícil decir cómo me sentía, sin embargo las palabras flueron.

“La observo, desde hace mucho.
La odio, porque es de otro.
La protejo, aunque no vaya con mi naturaleza.
La deseo, algo totalmente prohibido para mí.

La amo, simple y llanamente, la amo...”


Aun con aquellas palabras que salieron de mi corazón, los demás debieron sentirse traicionados. No era para poco. Siendo objetivo estaba haciéndoles lo peor, quizás algo más doloroso de lo que hizo YoungJae. Yo… la persona que protegieron desde que era pequeño les estaba dando la espalda para proteger a la persona que amaba.

--- No digas estupideces. Dime… ¿estás loco? –Contesto Bang.

--- Bang, tranquilo. –Himchan trataba de calmarlo pero no podía.

--- Pienso matarla –Aquellas palabras me llenaron de un miedo inmenso. Mi Hyung nunca había hablado de matar a alguien. Tenía miedo de que lo intentara y que yo no pudiera hacer nada.

--- No lo harás. –No había notado que tenía algunos cables en mi cuerpo y que uno de ellos monitoreaba mi pulso hasta que comenzó a hacer mucho ruido. Ya no soportaba más estar en ese lugar. Ya no sabía cómo aferrarme a la vida. Lo único que podía hacer era pedir perdón y proteger a KimAhRi.

--- Zelo tranquilízate. –Me gritaba mi Hyung quien ya se encontraba monitoreándome y alejando a todos los demás de mí para hacer su trabajo como médico.

--- Mi última voluntad es que no la dañen. –Apenas mencione aquello todo el caos que se estaba armando se calmó. Mi vista se estaba volviendo borrosa nuevamente así que solo pude decir `Perdón´ y `Los amo´.

--- -- --
Jamás creí que pasaría de esa madrugada.

Tal vez no podía dejar tantas cosas en este mundo por lo que desperté. Recuerdo que no podía abrir los ojos. Los cables que conectaban los aparatos, el suero y la sangre a mi cuerpo provocaban demasiado dolor en mí. Cuando abrí mis ojos noté una tenue luz proveniente de una lámpara.

Me encontraba demasiado descolocado por lo que intenté pararme de aquel lugar. Algo inútil. El dolor y los vendajes en mi cuerpo me lo impidieron.

Lo único que pudo tranquilizarme fue ver el cuerpo de Himchan. Debió haber estado en aquel lugar por mucho tiempo ya que no se veía muy bien. Su aspecto lucia como el de una madre que ha pasado en vela muchos días por cuidar a su pequeño.

Con los pocos movimientos que podía realizar le acaricie el rostro y quite algunos mechones de sus ojos. Su posición entre aquella silla y mi camilla se veía muy incómoda. A pesar de lo que dije él se encontraba cuidándome. Me sentía bendecido por todo el amor que me brindaba.

No sabía cuánto tiempo llevaba despierto, solo sentí cuando me tomo la mano. Me abrazo y comenzó a llorar al igual que yo. Parecíamos unos tontos pero no importaba. La felicidad de volver a verle era demasiada y deseaba ver a los demás.

Después de que estuvo unos momentos conmigo salió corriendo de aquella habitación la cual me dispuse a examinar. Desde hace mucho tiempo que no me encontraba con los hyungs en este lugar por lo que tampoco sabía mucho de lo que habían hecho.

Aquello que parecía ser la habitación de un hospital debió ser una de esas cosas.

Al poco tiempo de haber salido una persona de la habitación, ya estaban tres hyungs más. El mediano de todos venía con su bata blanca. Mientras el checaba algunos mi pulso y mis reflejos los demás solo observaban cada uno de esos movimientos. También comenzó a hacerme algunas preguntar que creí absurdamente obvias.

Seguido de ese chequeo rápido, un `Todo está bien´ basto para que todos se abalanzaran sobre mí.

--- ¡Hey, tranquilos! Tenemos un hombrecito muy fuerte pero no se aprovechen de ello –Dijo mi Hyung de blanco para que todos se alejaran de mí. No es como si quisiera que dejaran de hacerlo pero en verdad que me había dolido. Seguro por la felicidad de verme bien habían olvidado mis heridas y que estaba entre algunos cables.

--- Te falta un año para obtener tu título y ya nos prohíbes cosas como ésta. Serás un Doctor muy malo. No iré a consulta contigo –JongUp se burlaba un poco de él. Todo parecía estar bien. Todos seguían actuando de lo más normal frente a mí. Bueno, a excepción de una persona.

Himchan, JongUp y el `Doc´ se la pasaron dándome mimos y palabras de aliento. Todo para levantarme el ánimo y poder recuperarme lo más pronto posible. Y lo mejor de eso es que nadie tomaba el tema de Kim Ah Ri. Todo podría sentirse como nuestro pequeño y cálido ambiente familiar si no fuese porque Bang no se acercaba a mí.

--- Hyung… -Hable queriendo llamar su atención pero termine recibiendo la de todos. Lo único que se escuchaba en la habitación era el molesto sonido de uno de los aparatos y las respiraciones agitadas de todos los demás.

--- ¿Hyung?... ¿así es como nos llamas después de traicionarnos? –Dio en tono frio provocando que mi corazón realmente doliera.

---- Ya estuvimos hablando toda la semana pasada -Contesto Himchan. –Ya lo habías aceptado. Lo prometiste.

---- ¿Semana pasada? –No entendía cómo podían hablar de una semana anterior. En esos momentos, aún creía que apenas y había confesado todos y cada uno de mis sentimientos pero estaba equivocada.

--- Vamos demasiado pronto y apenas te vas recuperando. Deberíamos dejar las cosas aquí –Dijeron todos mis hyungs enfrentando un poco a Bang y a Himchan que negaba con la cabeza.

--- No entiendo… quiero saber de qué hablan. –Volví a hablar. Quería que me contestaran todo. Sentía que me había perdido de muchas cosas.

--- Es mejor que lo sepa todo. –A pesar de que los demás negaron un poco les miro y luego a mí. Al final nadie se interpuso a sus palabras -Estuviste inconsciente por una semana. Creíamos que no despertarías ya que entraste en un coma. Según este pequeño doctorcito fue debido a toda la sangre que perdiste y el arduo esfuerzo que realizaste para hablar de todo aquello.

--- ¿Una semana?... y Ahri… ¿ella está bien?

--- Ven de lo que hablo. Él solo está pensando en esa chica. –Mi comentario molesto mucho a Bang pero no pude evitar pensar en ella.

--- La ama -Contesto Himchan en mi defensa. -Él encontró algo que nosotros no hemos podido ¿Qué hay de malo en ello?

--- Que se enamoró de una detective. La misma que ayudo a YoungJae para meternos en la cárcel. Y que le está ayudando nuevamente. ¿Eso les parece poco? –Los demás ya no pudieron hablar más. En cierto modo tenía la razón, yo estaba enamorado de ella, pero ella de mí… quizás no.

--- Lo sé y lo siento. No es algo que haya buscado –Contesté a punto de llorar. Sentía que con ese amor estaba traicionando a mis hyungs. Toda la protección que me habían brindado desde pequeño cuando no tenía a donde ir. Me sentía pésimo por darles la espalda a los únicos seres que han velado por mí.

--- Te iras del país y no puedes negarte. Los papeles están listos así que te iras en una semana – La imagen que me daba Bang era muy distinta a lo que él era. Ahora se mostraba frio e indiferente conmigo a pesar de que siempre había sido todo lo contrario. –En ese viaje tal vez descubras que lo que sientes por esa chica no es amor.

Dicho aquello salió. Me quede con los demás hyungs quienes me prometieron que hablarían con él y le convencerían pero ha pasado una semana de ello y aún no veo ningún resultado.

Mi recuperación va demasiado lenta y la única persona que he hablado es con JongUp. Es como si fuera él único que me comprende y además se ha convirtido en mi psicólogo.

Todos los días ha venido a checarme y a limpiar mis heridas. Aunque no quiera hablarme sobre Kim Ah Ri, siempre me decía que hablar de aquello me bajaba los ánimos y que por ello mismo no puedo recupérame como es debido. Hoy me cambio las vendas por gasas. Solo tengo dos días.

El tiempo parecía dejar de existir… tenía tantas cosas en mi interior y JongUp pocas veces estaba conmigo. Estaba entrando en depresión que sumada con mi mala alimentación me estaba afectando demasiado.

--- He hablado con Himchan. –No noté en que momento ambos habían llegado. –Mientras tú te has propuesto preocuparnos a sobre manera y hundirte, nosotros hemos hablado con Bang.

--- No pudimos evitar que te envié a otro país. –Prosiguió Himchan. –Pero estarás con tu Hyung en Estados Unidos. Como has pedido, no dañaremos a Khiara ni a Kim Ah Ri. Bang… él la está pasando un poco mal, pero te ama.

--- ¿Entonces por qué me separa de AhRi? –Traté de darles la espalda. Quería llorar.

--- No estamos seguros si ella te corresponde y además es demasiado peligroso. Ninguno de nosotros queremos verte lastimado. –Himchan se sentó a un lado de mí mientras me mostraba un mensaje de Bang. –Lo ha enviado a KimAhRi.

--- Puedo confiar en que no le harán daño, ¿cierto? –De alguna manera no estaba confiando demasiado.
Ellos no dijeron nada. Por un momento pensé que me estaban ocultando algo pero la verdadera razón para que no hablaran fue la persona que se encontraba en la puerta.

--- No soy tan inhumano para hacerle daño. Una personita habló conmigo… a pesar de que me daño igual que tú, ahora comprendo que dos de mis pequeños se han enamorado.

--- ¿De qué hablas? –Preguntó Himchan.

--- Habló de dejar esta estúpida misión. Seguir con nuestras vidas. –Bang se acercó a mí. Todos estábamos en mi habitación. La personita de la que hablaba venía detrás de él. –Dejaré que se despidan pero todavía deben cuidar su espalda y la nuestra. Debemos cuidarnos como la familia que somos.

Será más fácil no pensar en ti



Narra Kim Ah Ri:


Respire un par de veces y entonces tome con más fuerza mi arma para salir nuevamente, tendría solo unos segundos para atacarlos. Antes de cumplir con esa hazaña, sentí como alguien me empujo fuertemente.

Cerré mis ojos debido al golpe que recibió mi espalda al contacto con el piso al mismo tiempo que sentí como caía sobre mi rostro…. Sangre… la persona que me arrojo lejos… lo hizo para evitar que me dispararan.

Aun descolocada por el golpe abrí poco a poco mis ojos. Encima de mí se encontraba él. Tenía una bala en el hombro izquierdo que si hubiese estado un poco más abajo abría dañado su corazón. Mire sin creer que él se hubiese entrometido, que él se haya sacrificado para que aquella bala no cayera en mí.

Había mucho ruido alrededor y mis pensamientos daban varias vuelta. Ni siquiera note que aquella persona que había tratado de dispararme lanzo otro tiro. Ninguno de nosotros salimos heridos. Él tomo su arma y le disparo en repetidas ocasiones, pero debido a su hombro herido no tenía mucho sostén ni precisión.

Retrocedí un poco cuando él ya se había puesto de pie. Trate de tomar mi arma, pero fui interrumpida por más balas al aire, de las cuales una aterrizo en su costado.

¿Qué era lo que pasaba?, ¿Acaso se interpondría como un escudo humano?... ¿Por qué lo hacía?... ¿Qué podía significar para él para que hiciera esto por mí?.... para que me protegiera aún a costa de él mismo.

Yo sé perfectamente lo doloroso que es sentir que te quemas por un pequeño objeto que se incrusta en tu piel.

Después de que Zelo cayó de rodillas aquel hombre desapareció, al igual que el tiroteo.

--- ¿Por qué lo hiciste? –Dije en una tenue voz. Zelo solo logro dar un fuerte quejido, no entendía porque hacer aquello… por qué defenderme… ¿Acaso no debería estar del lado de la persona que me hirió?

Se arrastró un poco hasta quedar recargado en la puerta de un auto cercano. Bajo aún más su gorro y sujetó con fuerza su máscara. Era obvio que no me permitiría verle el rostro aunque era lo de menos en esos momentos.

A pesar de todo lo que había ideado en el pasado al estar enfrente de él, no sentía la necesidad de tomar mi arma aun cuando estaba a escasos centímetros de mí después de arrodillarme enfrente del cuerpo de Zelo. Pero luego todo cambió. Volví a escuchar más disparos.

Como pude, desgarre mi pantalón de una pierna y ate con fuerza sus dos heridas. Quería al menos atrasar un poco su hemorragia.

Mis acciones no eran medidas. Mi profesión quedó en segundo plano, había algo más importante para mí en estos momentos y era salvarle. Batalle demasiado, la herida de mi brazo seguía sangrando un poco y el dolor iba en aumento.

Estaba por terminar cuando sentí una pistola posada en mi nuca. Zelo seguía un poco consciente de lo que pasaba. Cuando noto que había alguien apuntándome trato de tomar mi arma, pero aquella persona la arrojo lejos.


--- Me has hecho las cosas muy fáciles. Me encantaría saber lo que hará Bang cuando se dé cuenta que he matado a uno de los suyos –El hombre desvió su arma, ahora estaba apuntando a Zelo mientras él no podía ya ni siquiera tener la cabeza hacia esa persona. Ya había mucha sangre en sus ropas, las mías y el piso. No ate lo suficiente debido a esa intromisión.

--- Eres demasiado cobarde.
Dije burlándome de esa persona y tratando de atacarle. Lo único que logré fue recibir un fuerte golpe con la pistola que me abrió el labio y me arrojo lejos. Aquel hombre estaba jugando con el gatillo, entre sí disparaba o no.
“Eres un maldito” dije y enseguida cerré mis ojos. Algo me impedía querer ver cuando le hirieran aún más. No quería ver cuando le mataran. Apreté mis puños y me arroje hacia el hombre. “Demasiado tarde” pensé. Un fuerte sonido por el disparo ya me había ensordecido un poco.

--- Espera que vean que yo te he matado a ti. –Alce mi mirada y note que la persona que había recibido el disparo era ese hombre y no Zelo. A un lado de él se encontraba Bang Yong Guk.

--- Lo siento… Hyung –Estaba totalmente impactada. Estaba sobre un cuerpo con un disparo en la cabeza y lo primero que vi después de esa atrocidad me dolió mucho más. Dicho aquello, Zelo dejó caer su cabeza, ya no tenía fuerza. Bang se abalanzó sobre él. Ni siquiera prestando atención a que yo estaba ahí. De manera desesperada y con un nudo en la garganta comenzó a menear al menor. Su desesperación fue en aumento al notar que éste no reaccionaba. Yo misma me estaba desesperando.

--- ¡Zelo!... Despierta, maldita sea. ¡Por favor Zelo!... abre los ojos. No nos hagas esto. –Bang estaba muy afectado. Gritaba, lloraba con aquel frágil y desangrado cuerpo en sus manos. Ni siquiera podía creer aquello. Zelo estaba `muriendo´ por… ¿salvarme?

No sabía qué hacer. Sentía como si mi alma se estuviese partiendo en dos por ver aquel cuerpo, aún sin rostro, de aquella manera.

Impotente. Así me sentía. El cuerpo de Zelo solo se encontraba en movimiento debido a que Bang le meneaba de un lado a otro esperando que despertara.

Nada me importaba en esos momentos. Yo no quería ver muerto a aquel ser. Extrañamente quería estar en su lugar.

Varias lágrimas se acumularon en mis ojos hasta que éstos ya no pudieron guardarlas más. Como pude lance a Bang lejos de él para poder tomarlo yo en mis brazos. Le recosté de lado y enseguida puse dos de mis dedos en su vena carótida verificando tenue pero aún existente pulso.

Bang no tardó en reaccionar. Me apunto con una pistola en la cabeza, pero ahora mismo no tenía miedo de él ni de esa arma. Todo mi miedo estaba descargado en la idea del cuerpo inerte, sin vida, de Zelo.

--- Si quieres matarme hazlo, pero antes de ello déjame hacer algo para evitar su hemorragia. –Dije lo más dura que pude mirándole a los ojos. Él se quedó totalmente perplejo ante mis palabras, pero después de pasar su mirada en mí y en el menor bajo su arma.

--- Hazlo rápido.

Una vez que dijo aquello trate de quitarle la máscara que traía. Si la dejaba podría causar que se ahogara con su propia sangre la cual era evidente que ya había expulsado en una gran cantidad.
Bang no me lo permitió. Tomo mi mano con fuerza para evitarlo.

Ya habían pasado unos 10 minutos de que recibió aquellos disparos y apenas vi llegar a otro chico. Este también traía una máscara semejante a la de Zelo. Nos miró confundidos, pero luego su mirada se desvió a aquel ser que estaba recibiendo mis pocos conocimientos en primeros auxilios. Sus ojos se mostraron igual que los de nosotros. Llorosos.

Me sentía tan patética de compartir un mismo dolor con aquellos dos delincuentes.

--- Ayúdame a subirle al auto –Dijo Bang a aquel chico que apenas y pudo menear la cabeza en afirmación. –También habla a….

--- Lo haré ahora mismo, pero no hables… está persona es… -Su mirada se llenó de odio hacia mí.

--- Mándale un mensaje. Dile que preparé todo para atenderle, ella… nos está ayudando con Zelo.

Dicho aquello, el joven corrió con un celular en manos. Poco tardo en llegar, pero en vez de dejar que aquel chico le ayudará a Bang yo lo hice. Eso ganaría tiempo para el pequeño.

--- ¿Qué haces? –Dijo Bang cuando subí con Zelo en la parte trasera de aquella camioneta.

--- Ustedes no saben de primeros auxilios. Sube rápido, la policía está cerca y no tenemos mucho tiempo que perder con Zelo. –Ambos chicos se me quedaron viendo extrañados. Era obvio, una detective ayudando a salvarse y además escapar a los criminales que debería poner tras las rejas.
Íbamos saliendo cuando escuchamos varias sirenas de ambulancias y patrullas.

--- ¿Sabes que podrías morir? –Dijo de repente Bang.

--- Desvía hacia la derecha. El tráfico será mayor, pero nunca sospecharan. Las cámaras de seguridad… ¿Las han desactivado? –El chico que manejaba solo comenzó a reír mientras Bang me miro como si quisiera matarme. No me quede atrás y le mire de igual forma así que el desvió su mirada.

--- Sí –Contesto secamente.

--- Entonces no tienen ningún dato sobre ustedes. Su camioneta no es extravagante, así que traten de actuar normal… aunque tampoco estaría mal que aumenten la velocidad un poco. La hemorragia por fin está cediendo, pero…

--- No te entiendo. –Dijo Bang.

--- Yo tampoco. –Contesté, aun cuando sabía exactamente la respuesta. La velocidad del auto aumento para no ser atrapados. Mi forma de actuar era la incorrecta pero no me importaba. Yo seguía luchando por apretar las heridas de Zelo y que la hemorragia cediera aún más. No eran heridas muy profundas, él tenía oportunidad de salvarse.

Solo estaba pensando en Zelo, en que se salvara y eso era lo que me preocupaba aún más. Me estaba metiendo con personas como ellos. Estaba traicionando a mi país, a mis compañeros, a mí misma. Estaba ayudando a unos criminales para salvarse.

Las sirenas dejaron de ser percibidas por nuestros oídos. Lo único que podía ver de Zelo eran sus ojos cerrados. Sentí horribles punzadas en el pecho. Quería llorar, gritar… no quería que él muriera. Si eso pasaba… no sé lo que haría.

…¿Por qué Kim Ah Ri?... por qué te sientes así…


Mire al frente para estar segura de que aquellos dos no estuvieran mirando hacia atrás y siendo de esa forma aproveche. Mi mano estaba totalmente ensangrentada y temblaba. Se estaba acercando cada vez más y más a los cordones que ataban esa máscara a la parte inferior de sus orejas.


Tire de uno de ellos, pero no tenía las agallas suficientes para poder mirar su rostro. Mi miedo era mayor que mi curiosidad.

Luego pensé: Será más fácil si sigues en la obscuridad, si no eres atrapado por mi culpa… porque si no tienes un rostro… Será más fácil no pensar en ti.

Cerré mis ojos y tire un pequeño nudo. Limpie mi mano y tu rostro con una polera que encontré en la parte trasera del auto. Una vez que ambos estábamos limpios toque directamente su rostro. Recorrí sus cejas y sus ojos tratando de imaginarme como eran. Luego baje por su nariz delineándola, sus mejillas y luego mis dedos se fueron moviendo casi inconscientemente a sus labios.

Mi dedo índice trato de dibujarlos recorriéndolos por el contorno y poder darme una imagen mental de ellos. Estaban tan fríos y secos. Quería que dejaran de estar así. Quite mi dedo y me agache un poco.

Uní sus labios con los míos. Los de él estaban tan helados. Quería que mi beso transmitiera un poco de mi vida a él así que comencé a moverlos. Estuve segundos así hasta que reaccione sobre mi acción. Busqué el cordón de la máscara con mi mano y la ate.


Segundos después miré alrededor. Las luminosas calles de Seúl habían desaparecido y fueron sustituidas por unos callejones desolados, con paredes garafateadas y en deterioro además de tener lámparas que relampagueaban y mismas que deduje durarían poco en funcionamiento.

Las puertas delanteras de la camioneta se abrieron. El primero en bajar fue el piloto, del cual seguía sin recordar su nombre, luego bajo Bang Yong Guk.

Estuvieron hablando frente a la camioneta unos momentos. Bang se veía desesperado y si no fuera por el otro chico casi podría apostar que estaría fuera de control, igual que unos minutos atrás.

Sentí que estaban perdiendo el tiempo y era impotente ante ello. No podía decirles nada para que se apresuraran.

Bang por fin reacciono y comenzó a gritar en otro idioma que desconocía, seguramente era la manera de comunicarse con los restantes de su banda sin que los demás supiéramos de lo que hablaba y no pudiéramos hacer mucho ante algún ataque o estrategia que estuvieran planeando.

Al fin abrieron la puerta y nos hicieron bajar… primero tomaron el cuerpo de él, que ya se encontraba casi sin vida. Luego un chico un poco más bajito que los demás me tomo del brazo herido para que bajara. Hizo mucha presión en él y no pude evitar gritar de dolor. Ni siquiera había atendido mis heridas por protegerle a él. Por hacer lo mayor posible para que dejara de sangrar tanto. Por querer que se salvara.

Vi a mucha más gente en aquel lugar. Había mujeres, más adolescente y niños… todos nos miraban expectantes, pero no pude ver más. El chico me tapo los ojos y luego sentí una aguja en el otro brazo.

Era un sedante el cual me dejo sin fuerzas al poco tiempo. Mi cuerpo comenzó a desvanecerse y el chico supo que aquel líquido ya estaba haciendo su trabajo. Después de unos segundos más quito su mano de mis ojos, me recostó en la tierra y sin querer me permitió ver un poco más.

Vi como llegaban más personas al lugar y como otras más entraban a un cuarto, el cual supuse llegaba a una casa subterránea. Tanta gente no podía caber y mucho menos vivir en un cuarto de unos 12 metros cuadrados.

Agradecí por momentos aquel sedante. Mis heridas ya no dolían a pesar de estar ahí.

Me quede viendo a la nada hasta que algo llamo mi atención. Un hombre, un joven… no logré identificar lo que era llegó. Vestía con bata y fue lo que más llamó mi atención…

Ellos… ¿tenían un médico personal?

--- - --- - --- - --- - --- - --- -


A pesar de lo adolorido que se sentía mi cuerpo y lo pesados que estaban mis ojos podía sentir la comodidad de una cama y un repetitivo e igualmente molesto tono. Por fin me sentía consciente de lo que sucedía a mí alrededor.

Me moví un poco e hice mi mayor esfuerzo por abrir mis ojos pero la intensa luz de aquella habitación blanca me lo impidió. Luche un poco más hasta finalmente notar que estaba en una camilla de hospital. Eso daba sentido a su color.

Trate de acomodarme un poco. Mi brazo me dolía bastante, pero mis esfuerzos fueron en vano hasta que Khiara llegó casi corriendo a ayudarme.

--- Unnie… estás bien –Me alegre tanto de verla aunque mi sonrisa duro muy poco. Recordé lo que había pasado. Mi brazo estaba herido y mi pierna se sentía casi igual. Aquello en verdad había pasado.

--- ¿Cómo llegue aquí?... Yo… -Estaba con Zelo, pensé, más no lo dije, no pude decirlo porque noté que Khiara no era la única en esa habitación esperando a que despertara.

--- Tú eres una estúpida –Dijo recriminatoriamente aquel hombre. -¿Acaso no eres detective?... ¿Cómo se te ocurrió atacar sola, poner a personas en peligro?. Haciendo esto solo me demuestras una vez más lo idiota que eres. –Siguió diciendo hasta que Khiara fue y trato de calmarlo.

--- Yo no quería eso. Traté de protegerlos. –Contesté provocando que la irá de él aumentara.

--- Y dime ¿cómo los protegerías si estabas muerta?

--- ¿Tienes que decir cosas tan hirientes?

--- Un detective no puede tener errores como éste. –Khiara se veía muy espantada. Quizás ni siquiera sabía quién era él. Verle provocaba un poco de miedo y enojado era mucho peor.

--- Tú también has cometido errores. –Me defendí -No solo como detective, sino como hombre y como padre. –Esto último lo dije lo más seco que pude. Luego mirándolo directamente a los ojos y acomodándome mejor en aquella camilla proseguí con mis palabras- Si has venido a saber de la misión no obtendrás nada. Ahora mismo solo quiero descansar, sin embargo si te intereso un poco como hija… puedes quedarte un poco más.

--- No me faltes al respeto. Soy tu superior –Contestó mi padre y fue hiriente. Aquello me hizo sentir poco importante para él.

--- Conozco los protocolos y no eres la persona indicada para interrogarme. Esperare a que llegue alguien más, que seguramente será uno de mis compañeros. –Mi padre trato de seguir hablando, pero inmediatamente comencé a entablar una conversación ilógica con Khiara. Mi padre se fue de la habitación y fue hasta ese momento que pude respirar de manera tranquila.



--- ¿Es tú padre? –Me preguntó Khiara una vez que se fue.

--- Sí. Perdón por lo incomodo del momento.

--- Sabes que cuentas conmigo… no sabes lo preocupada que estaba. Hablaron a YoungJae y el me dio la noticia de que estabas aquí. Herida. –Khiara se veía muy preocupada pero aún así no podía decirle nada de lo que había sucedido.

Estuvimos hablando un par de minutos más. Logró darme la información necesaria gracias a que Jae le dijo todo lo que sabía a ella.

Sukkie también estaba preocupado por mí. Khiara me explicó que él y YoungJae fueron a verificar el lugar. Querían saber quién me había lastimado y “secuestrado” por unos momentos. Aunque sería aún más difícil tratar de explicar porque me habían traído a este hospital.

No lo podía creer. Los únicos que pudieron traerme a este lugar fueron Bang y los suyos. La verdad es que yo también creí que me tendrían como reen o me matarían. Yo había provocado lo que le había pasado a Zelo. Creí que me harían pagar pero no fue así.

Estaba confundida sobre su forma de actuar.

Aunque me parecía difícil asimilarlo Bang Yong Guk protegía a los suyos a tal grado de dejarme libre. ¿No pensó que podría hablar?...

Mi cabeza daba vueltas. Si decía lo que había sucedido posiblemente estaría en problemas pero me sería fácil salir de ellos. Pero también recordé el peligro en el que les pondría. Que posiblemente si hablaba ahora mismo harían lo posible por encontrarles.

Estaba segura que Zelo seguía vivo. Si hablaba y ellos tenían que huir eso lo pondría en riesgo.
Mil pensamientos pasaban por mí. Khiara llegó finalmente con la bandeja de comida que deseaba y detrás de ella Sukkie y YoungJae.

Sukkie traía un enorme ramo de flores y YoungJae unos chocolates escondidos. Sabía cuánto los amaba y la manera tan sorprendente de subirme los ánimos.

--- Lo siento cariño –Me dijo Sukkie sofocándome en un fuerte abrazo que me hizo quejarme de dolor. –Oh, Te lastime.

--- No importa. –Dije alejándolo un poco de mí. Ambos chicos acomodaron esos pequeños detalles en una mesita de al lado.

--- Estás muy pálida. Debiste perder mucha sangre –YoungJae me veía con mucha intriga. Como buscando las respuestas que requería en mis acciones. Yo seguía comiendo y de manera natural reí por ello.

--- Supongo. Ni siquiera recuerdo nada… -Khiara y Sukkie se miraron muy preocupados. Algo muy distinto a Jae quien me quiso envolver con más preguntas hasta que mi `Novio´ le detuvo. –Diré todo lo que recuerdo –Iba a mentir, pero creía que era lo mejor –Vi a personas sospechosas corriendo, las seguí y llegue al estacionamiento del centro comercial. Seguí de cerca a la persona y de la nada hubo muchos disparos. Había gente en el lugar así que les ayude. Fui detrás de algunos de ellos, quizás era un pleito entre dos bandas criminales y uno de ellos me disparo. Me senté unos momentos para cubrir mis heridas y cuando finalmente lo había logrado sentí una aguja en mi brazo. Un hombre me sedo. Después de eso no recuerdo nada hasta que Khiara estaba al lado mío.

--- ¿Y por qué traerte al hospital? –pregunto Jae. Fue fácil quitarme a Sukkie ya que lo único que deseaba era que descansara pero mi amigo era totalmente distinto. Para él su trabajo parecía ser lo más importante.

--- Es lo mismo que me pregunto. –Actué como si aquello me estuviera quebrando la cabeza. Como si tenía que recordar algo para poder deducir… al final todos cayeron en mis mentiras. Respiré aliviada.



El caso siguió su proceso los siguientes días. No había mucha información para ellos así que solo dejaron el caso de lado. Como un tiroteo entre dos bandas novatas.

Yo por mi parte ya me encontraba en mi hogar. Las heridas ya estaban sanando y todo gracias a que Khiara estaba al pendiente de mí. Mis remordimientos seguían pero en segundo plano. Quería contactar de alguna manera a Bang y saber cómo se encontraba Zelo, eso era lo primordial para mí así que comencé nuevamente con su búsqueda.

YoungJae inconscientemente me ayudó un poco al brindarme información de otros casos. Finalmente estaba encontrando información más concreta. Esta vez no estaba Zelo para frenarme en su búsqueda.

Era pasado de la 1 am y seguía en la oficina. La mayoría de mis compañeros se habían ido a su casa y los que aún se encontraban ahí estaban durmiendo. Decidí ir a mi departamento, tome las llaves de uno de mis gabinetes y mi auto así como algunos otros documentos sobre Zelo que estudiaría en casa colocándolos en mi bolso.

Me despedí de mis compañeros medio adormilados y fui al estacionamiento. El camino a mi hogar iba de lo más normal hasta que en uno de los altos un carro se atravesó enfrente de mí.

Bajo un hombre de cabellera castaña y uno de cabellera rubia, ambos con máscaras como la de Zelo. Mi ventanal iba abajo y no tuve tiempo de subirlo… []


--- - --- - --- - --- - --- - --- - ---

Especial Zelo

YoungJae ya se veía más calmado. El tiempo paso y me di cuenta que todo el trabajo se lo había dejado a ella. Eso era algo agradable. Ella era muy inteligente, pero sería más fácil solo ir en contra de uno de ellos.

Junto con mi Hyung esperamos a que pasara un poco de tiempo. Nuestro primer ataque a Khiara no había sido un éxito pero era el primero. Tratamos de atacar por varios frentes. Todo estaba siendo un éxito ya que lo único que se interpondría era AhRi a quien había estado llevando a varias trampas. No podía dejar que me atrapara, eso pondría en peligro a mis hyungs.

Así fue como comenzó una aventura a escondidas de los mayores.

Comenzó como parte del plan. Seguir a Ahri era sencillo. La seguía a todos lados. Su casa, trabajo, visitas a Jae o Khiara y luego salidas con ese tonto detective llamado Jang Geun Suk. Ella no se veía feliz con él pero me molestaba verles juntos.

“Esto no es parte del plan” me repetía en bastantes ocasiones. Yo no podía sentir ningún tipo de empatía con ella y Khiara, sin embargo se estaban convirtiendo en personas especiales para mí. Estábamos utilizando a personas inocentes. Las pocas veces que me toco seguir a Khiara noté que era una chica linda. Le gustaba ayudar a los demás y parecía no tener malos sentimientos por ninguno que se le pusiera enfrente.

Lamentablemente ya era tarde. Estábamos metidos en grandes líos. Quizás Ahri me gustaba… trataba de darle señales para que se alejará de mí así como trataba de dárselas a Khiara.

Fuera del plan con los hyungs se estaba volviendo primordial para mí protegerlas.

Es tonto las muestras de cariño que le daba a Ahri. Cada una de esas rosas y mantenerla a salvo de mis hyungs y de esos otros maleantes. Más de una vez trataron de seguirla y hacerle daño, pero siempre estaba detrás de ella. No permitiría que le hicieran daño así como tampoco deseaba que mis hyungs quitaran eso de mis manos y se metieran en esto. Si ellos lo hacían no se tocarían el corazón. Ellos estaban llenos de rabia por lo que hizo Jae y lo único en lo que pensaban era en la venganza.

La última vez que la vi, cerca de DaeHyun quise morir. También traté de sembrar celos en ella. Celos de que estuviera con Khiara, pero creo que no lo logré. Aun como JunHong no pude. Me sentía frustrado, hasta que una pequeña luz de esperanza se abrió para mí.

Cuando me viste besar a Khiara en la frente. La forma en la que actuaste me hizo sentir al menos un poco importante para ti. No había duda que yo ya te quería aunque tú no. Aunque la gran detective Kim Ah Ri este saliendo con otro chico y nos separe una gran distancia.

Ese día termino. El siguiente me reuniría con los hyungs pero fuimos interrumpidos. Unos tipos que nos aborrecen aparecieron y lo arruinaron todo. Sabíamos que planeaban algo para aniquilarnos así que decidimos atacarlos cuando tuvimos el momento. Estábamos en el centro comercial. Me puse mi mascara y un gorro para ocultar mi rostro y le seguí mientras que Himchan y BangYong Guk hyun que era con quien estaba, iban a apagar cámaras de seguridad y ver que no saliera gente herida.

Himchan evacuo de manera rápida el estacionamiento. Era lógico que aquel tipo se reuniera con los otros en ese lugar. Todo estaba bien, en lo que cabía decir. Había varios tiroteos pero nada que no pudiéramos resolver. Éramos tres contra siete, afortunadamente ellos eran muy lentos y con muy poca preparación.

Todo estaba bien, solo teníamos problemas con dos de ellos hasta que vi a Ahri. Ella estaba en aquel lugar y por lo que note atacándolos. Ellos no eran personas con las que se pudiera jugar. Vi cuando la hirieron así que noqueé a dos chicos y luego fui detrás de ella. La sacaría del lugar pero fui interrumpido.

Vi como uno de esos hombres le iba a disparar. Corrí lo más rápido que pude, caí encima de ella, pero estaba a salvo. Yo por mi parte, sentí un ardor en el hombro. Note que era sangre y que una bala estaba en mi hombro.

Aquello no pararía y lo sabía. Otra bala en mi cuerpo me lo hizo rectificar. Aquel hombre me mataría y yo lo único en lo que pensaba era en Ahri, en que ella se librará de esto. Aquella pistola estaba apuntando a mi cabeza pero jamás sentí ningún otro dolor. Abrí mis ojos y note que estaba mi Hyung. Le pedí perdón por todo… por haber actuado a su espalda por proteger a la persona que quería.

Después de eso ya no supe nada. Mi vista se obscureció y desperté después de algunas transfusiones de sangre. Mis hyungs tenían a Ahri en una camilla a mi lado… no tenía muchas fuerzas.

Les pedí, casi suplique como mi última voluntad que le llevaran a un hospital y la atendieran. Que tampoco le hicieran daño al igual que no quería que dañaran a Khiara. Ellos solo asintieron e inmediatamente volví a perder la razón.

Ojitos… perdón




Narra Khiara.

No había pasado una buena noche. Recordar a aquel hombre tratando de tocarme me hizo perder mi consciencia y actuar de una manera inesperadamente loca. Cuando JunHong me abrazo, por un momento varios pensamientos inundaron mi mente.

“No es él” “No hay nada que temer” “JunHong no me hará daño”

Trate de creer cada una de esas cosas que me decía mentalmente pero no funciono. Inmediatamente que Kim Ah Ri se fue me sentí desprotegida, vulnerable… aquellos pensamientos reconfortantes que me hacía fueron sustituidos por imágenes de aquella noche. Deambule tanto en ellas que llegue a imaginarme más de lo sucedido.

Cuando abrí mis ojos me encontré con JunHong tirado a un lado mío, con dudas y sorpresa impregnadas en el rostro. Me di cuenta que la causa de ello había sido mi agresividad. Algo que desconocía de mi misma había actuado como autodefensa. Nos quedamos en el piso, yo de rodillas y él sentado, sigilosamente trato de acercarse a mí, pero nuevamente le arroje lejos.

No quería que nadie me tocara y a pesar de no querer actuar de aquella forma lo estaba haciendo. Era como si mi cuerpo no obedeciera a mi mente. Debí estar muy mal porque cuando llego DaeHyun corrió a donde estaba JunHong y luego fue directo a mí.

--- ¿Estás bien Khiara? –Al decir aquello pude observar que me miraba con una preocupación que desconocía pudiese obtener de él. Pero mi cuerpo otra vez me jugo mal… No podía dejar de pensar en aquel asqueroso hombre y la forma en la que trato de tocarme. A pesar de saber que Daehyun no me atacaría de esa forma, me sentía horrorizada por el tacto de cualquier persona. –Hey!! –Grito un poco más fuerte y me tomo por los hombros, sin embargo le lance lejos. El tacto era como fuego en mi piel.

Era ilógico lo que hacia mi cuerpo y mi mente conmigo. Una parte de mi pretendía aceptar al menos un abrazo y algunas palabras que me hicieran sentir mejor y a la vez protegida. Otra parte de mí no quería que nadie me tocara, tener una capa invisible que me protegiera de todo y de todos.

Cerré mis ojos con fuerza tratando de no pensar en el pasado. Ahora mismo no estaba en peligro y debía aceptar eso. Era un trabajo difícil y el cual fue interrumpido por los brazos de DaeHyun quien apenas y escuchaba, era como si estuviese a una gran distancia provocando ese sonido tan tenue que era su voz ante mis oídos. Me tomo por la cintura y después de poder levantarme por completo aun con mis forcejeos me llevo en su hombro al departamento de JunHong.

Más lágrimas se hicieron presentes en mi rostro. Tal vez mi actitud también se debía a lo sucedido con youngJae. Él no era así y mi corazón dolía de verle tan distinto. Desde ese viaje a Estados Unidos ya no era el mismo, podía notarlo muy a pesar de sus esfuerzos por querer verse igual.

Me llevaron hasta la habitación de JunHong, o eso creo pues caí en un lugar acolchonado (su cama) donde me hice bolita. Ya por cosas desconocidas, comencé a llorar. Solo me di cuenta de la presencia de Daehyun por un fuerte golpe en la puerta. Tal vez llorar me había hecho bien, ahora mismo me sentía un poco más tranquila y agotada por lo que no lucharía.

--- Toma. –Dijo extendiéndome un té, el cual al principio no quise aceptar, pero que al final lo hice.
--- Yo… N-no, no que-quería
--- Solo tómalo. –Se alejó un poco de mí mientras tomaba el té. Trataba de tranquilizarme y era obvio. Cuando termine todo el líquido puso aquella taza sobre un buró al lado de la cama. Él seguía alejado de mí, me sentía mal. Sentía como aquella distancia la hubiese creado yo, me sentía sola y ese horrible sentimiento me hizo derramar más lágrimas.

Él solo se acercó a mí, pero el primer intento por abrazarme fue en vano. Prácticamente se había abalanzado contra mí y debía tener los nervios a flor de piel. Noté su frustración y a decir verdad no le podía hacer sentir mejor. Posiblemente me encontraba peor.

--- ¿Qué ha pasado? Ojitos… Nunca vuelvas a actuar así, me ha causado horror el pensar que algo malo te pasaba cuando escuche tus gritos.
--- YoungJae, -Dije refiriéndome a lo que había sucedido con él -el hombre del parque… -Apenas y pude proseguir con mis palabras, después simplemente coloque mi cabeza sobre mis piernas.

A pesar de no ver, sentí como Daehyun se iba acercando poco a poco a mí. Esta vez (a diferencia de la primera) lo hacía de manera sigilosa. Me abrazo y a pesar de querer alejarme un poco él hizo que mi rostro quedara en su pecho. Acariciando mi pelo y tomándome con fuerza, pero al mismo tiempo con delicadeza, por fin soporte el tacto. Aquello que al principio parecía ser como el mismo fuego; ardiente y desgarrador, se había convertido en un calor reconfortante.

Su camisa comenzaba a empaparse por mis lágrimas que dejaron de cesar hasta el momento en que le escuche cantar. A diferencia de toda la tarde, esta vez lo hacía tranquilamente. Su voz era tan bella que me transporto a un mundo lleno de tranquilidad que pronto me hizo perderme a mí misma en un profundo y reconfortante sueño. Lo último recuerdo es que mientras sobaba mi espalda y cabellera, coloco sus labios cerca de mi oído haciendo que nuestras mejillas chocaran y pudiera sentir pequeñas gotitas salir de sus ojos mientras me decía. “Ojitos… perdón”



Cuando desperté Daehyun ya no se encontraba a mi lado, sino Kim Ah Ri quien dormía plácidamente. Trate de no hacer ruido ni moverla demasiado. Estaba descolocada, no sabía exactamente donde estaba hasta que en la sala de ese departamento vi a JunHong en uno de los sillones y a DaeHyun en otro.

Inconscientemente mis pasos me dirigieron al moreno quien tenía puestos unos mechones de su pelo en el rostro. Por un momento quise quitarlos de ese lugar, sin embargo no quería que despertara, mucho menos que me descubriera mientras le observaba.

Un “Gracias” salió de mi boca casi como en un susurro. Sonreí de lado cuando hacia pequeños pucheros mientras dormía hasta que escuche como el cuerpo del otro sofá se comenzaba a mover. Me aleje de Daehyun lo más rápido que pude y fui directo a la cocina tomando un vaso con agua para disimular lo que había estado momentos antes.

--- Hola. ¿Te encuentras mejor? –Era JunHong quien llegaba detrás de mí a aquel pequeño lugar.
--- Hola, ya estoy mejor. Perdón por todas las molestias que pude causar. –Dije mientras hacia una reverencia.
--- No te preocupes. Además ahora estás bien y es lo único que importa –Acto seguido de sus palabras me revolvió un poco el cabello y luego fue por un vaso de agua para él.
--- Aun así me siento muy avergonzada.
--- ¿Quieres tomar un poco de aire? –Me tomo por sorpresa su propuesta, de hecho era lo que buscaba, un poco de aire, algún buen lugar para poder pensar. Acepte su propuesta aun sin estar segura de querer ir con él. Cuando íbamos saliendo del departamento Daehyun se dirigía a la cocina, trate de desviar la mirada y deje que JunHong le dijera a dónde íbamos. Él no dijo nada y en su lugar entro como si nada.

Cuando llegamos a la azotea me quede observando un poco los lugares cercanos que podían percibirse desde ese lugar. Todo era tranquilo hasta que sentí a JunHong a un lado mío y con su mirada clavada en mí.

--- ¿Qué pasa? –Fue lo único que pude articular.
--- Eres muy bella, ¿Lo sabías?
--- Supongo que es la buena acción del día. Pero no me gusta que jueguen conmigo de esa manera JunHong–Dije lo más cortante que pude pero al mismo tiempo tratando de no ser tan brusca. Era verdad que no me gustaba que me hicieran ese tipo de cumplidos.
--- Dices eso para evitarme... –Ante aquello no contesté nada así que continuo -¿Habría diferencia si la persona que te lo dijera fuera mi hyung? –Su pregunta hizo que mis mejillas y mis orejas comenzarán a arder y seguramente que se tornarán totalmente rojas.
--- N-No, No sé de qué me hablas –Trate de desviarme e irme rápidamente al departamento para que dejará de decirme cosas como esa, sin embargo apenas había dado unos pasos cuando sentí mi muñeca ser sujetada con gran fuerza.
--- Claro que lo sabes. Él… si no quieres que tenga problemas y sufra, será mejor que te alejes un poco de él. Khiara, por favor, Aléjate de DaeHyun antes de que… -No termino la frase y ahora era él quien quería huir.
--- Antes de que?... –Dije ahora sujetándole yo, no con la misma fuerza que él, pero si con la suficiente para que se quedara.
--- Khiara –Me dijo posándose enfrente de mí pero no continuo, sus palabras fueron sustituidas por un fuerte abrazo el cual correspondí. Sentí como si estuviese sufriendo por algo y creí que un abrazo podría ayudarlo. Podría pensar que le gustaba en el pasado pero ahora no, era extraño, sentía como si me estuviera pidiendo perdón, como si no solo quisiera proteger a Dae, sino que también me quería proteger a mí, pero… ¿De qué?
--- JunHong. –Dije después de un no tan largo abrazo. Él se separó de mí, me miró fijamente haciéndome sentir ruin. Su mirada transmitía tanta tristeza y odio… me quede observándolo hasta que sus manos sobre mi rostro me hicieron estremecerme.
--- ¿Por qué no mejor me llamas Zelo“? –Dijo ya calmando el ambiente que por un momento se puso tenso debido a sus acciones y aquellas palabras.
--- Zelo? –Contesté.
--- Así es como me llaman en mi hogar… al menos cuando estemos solos desearía que me llamarás así…
--- Claro –Dije con una sutil sonrisa aún sin comprender totalmente lo que quería decirme. Él me correspondió de igual forma y me dio un cálido beso en la frente que duro solo unos segundos por Kim unnie nos habló a ambos haciéndonos separar.
--- Deberíamos irnos. –Dijo mirándonos fijamente- DaeHyun ya se ha marchado, deberíamos hacer lo mismo que él y dejar de darle molestias a JunHong.
--- ¿Se fue?... Y no son ninguna molestia.
--- Debo ir al trabajo. –Contesto de manera cortante mientras pasaba por la puerta que conectaba a la azotea con el piso donde vivíamos. Zelo, como le diría de ahora en adelante, hizo una mueca y fuimos detrás de ella.

Así como llegamos al departamento de Zelo, pronto nos dirigimos al auto de Kim unnie y el día transcurrió de lo más lento que podía esperar. Estuvimos viendo el mobiliario para mi departamento y el de Daehyun ya que dijo que no podría ir. Me sentía extraña, Dae contesto igual que Kim Ah Ri. De mnera fría y cortante.

Todo el día, a pesar de mis constantes juegos ella no sonreía demasiado. Era extraña su actitud y aunque trate de saber por qué ella simplemente no me dijo nada. Solo se limitaba a ayudarme con escoger cada uno de los muebles para ambos departamentos. Una vez que hicimos el pedido me llevo a mi casa para que ella fuera a su casa (por una ducha) y luego a su trabajo, pero antes de irse, me dio algo de ropa. Me explico su procedencia y una sonrisa salió de mis labios, DaeHyun ya cuidaba de mí y de una manera muy especial aun sin comenzar su trabajando.

Puse aquel vestuario sobre mi cama, lo perfume y luego fui directo al baño. Puse agua tibia en la bañera y tome unas cuantas fragancias en ella para darme un baño reconfortante. En todo un día no lo había hecho realmente y sentía que explotaría por ello. Cuando entre puse algo de música y me sumergí en mis pensamientos. Aun no hablaba con YoungJae por su actitud, pero esta vez exigía saber porque estaba así. Porque actuaba de esa forma y sobre todo quería saber si ocultaba algo.


Él debía confiar en mí… en estos momentos, realmente lo necesitaba. Si el confiaba en mí, yo podría confiar en él.


--- --- --- --- --- --- --- --- --- --- --- --- --- ---


Narra Kim Ah Ri:

Cuando vi a JunHong dándole un beso en la frente a Khiara no pude evitar enojarme un poco. Hablé intencionalmente para que se separaran y funcionó, sin embargo no estaba muy tranquila. No es que sea de mi incumbencia y eso tal vez era lo que aumentaba mi desagrado.

Todo el día me la pase pensando en lo sucedido y lo que provoco en mí, de hecho estuve algo cortante con Khiara y pude notar como se comenzó a entristecer, pero cuando no estoy en buen estado la verdad es que me es difícil comportarme bien con los demás.

Al final solo la lleve a su casa y luego fui a la mía para darme un baño y luego ir al trabajo. Cuando llegue, inmediatamente me llamaron para hacer una investigación con YoungJae. Cuando pedí saber más sobre el caso me di cuenta que era para buscar información sobre la banda de delincuentes que ya me había hablado él.

--- ¿Cuál es el objetivo principal de la misión? –Pregunte a YoungJae para romper el silencio incomodo que se había formado entre nosotros.
--- La persona que tenemos es uno de los líderes, pero al parecer hay más importantes que él. Necesitamos llegar a ellos y lo demás ya lo sabes.
--- Supongo que ya es más personal –Dije llamando su atención –YoungJae, debes hablar con Khiara… no sabes a lo que la expones si sigues ocultándole todo. Desde ese viaje ficticio a Estados unidos y a quienes atrapaste en ese entonces. Ella no solo está en peligro debido a Bang, ahora lo está por estos tipos.
--- No te metas en eso. –Dijo cortantemente. –Eres detective, solo ayúdame a atraparlos y todo estará bien.
--- También soy amiga de Khiara y tuya. No permitiré que esté en peligro por tus estupideces y si es necesario que yo le alerte al menos un poco, lo haré.
--- He dicho que no te metas! –Dijo gritándome y lanzándome contra la pared. Su actitud me molestaba demasiado.
--- ¿Qué has hecho con el YoungJae que solías ser? –Le quite las manos de mis hombros solo con la fuerza necesaria. –Debes regresarlo lo más pronto posible.
--- Soy un detective –Contesto cuando estaba a punto de salir de aquel pequeño cuarto donde nos encontrábamos.
--- Pero también eres humano. Por tu familia… por ti, has que ese YoungJae regrese. Te quiero mucho, por eso te digo que te estás alejando demasiado de todos tus seres queridos… al final, si sigues así solo sufrirás. Te harás daño tú mismo.

Una vez que dije aquello solo agacho la cabeza y salió. Me quede unos momentos en ese lugar hasta que escuche que tocaban en la puerta y deje que pasarán.

--- He oído que tienes un nuevo caso muy importante –Dijo Sukkie quien traía un café en cada mano, ofreciéndome uno. –Felicidades.
--- Así es. –Contesté un poco cortante. Fuera de aquel caso mi mente solo pensaba en “Si tan solo me atreviera a decirle que no le amaba”. Era una persona excelente, pero no llenaba mi corazón. Mirar la forma en la que me trataba me hacía sentir una persona ruin.
--- Te he extrañado. Ayer intente llamarte, pero creí que estarías ocupada. –Me brindo una sonrisa que reflejaba un poco de tristeza.
--- Sukkie… yo…
--- Me debes una cita. Así que por hoy no te puedes negar. –Dicho aquello me llevo casi a rastras al cine donde la mayoría de la película me la pase entre bostezos. Estaba demasiado agotada y el baño que me di no había sido muy satisfactorio. Ni siquiera pude comer muchas palomitas, solo desperté en una de las escenas finales, debido al fuerte sonido. Sukkie ni siquiera se había dado cuenta y en cierto modo lo agradecía. No quería hacerlo sentir mal.

Íbamos caminando por el centro comercial cuando él fue por un helado a pesar de la hora que era. Yo simplemente me dirigí a una de las bancas mirando como pasaban las personas enfrente de mí. Mi mirada no captaba nada en concreto, hasta que algo llamo mi atención, a lo lejos pude observar a un chico alto… él era… Zelo.

Traía una de esas máscara con dibujos de calaveras y además tenía puesto un gorro por lo que no pude verle el color de cabello, pero debía ser él. Algo me decía que era él.

Me levante de esa pequeña banca y le comencé a seguir. Una que otra vez chocaba con las personas, afortunadamente su altura me ayudaba para no perderlo de vista. No podía creer que hubiese tanta gente a esa hora de la noche. Trate de ir lo más rápido que podía hasta que note que sus direcciones, al igual que las mías cambiaban constantemente. Me di cuenta que seguía a alguien.

Así, de un lado a otro fue que salimos por una pequeña puertita al estacionamiento. Ahí comenzó a correr y vi como la persona que seguía también lo hizo. Pare unos segundos para tratar de identificarlos más. Fue en vano así que corrí lo más que pude para no perderlos de vista al mismo tiempo que sacaba mi arma y entonces me escabullí entre los autos intentando ser desapercibida.

“Observar y ser invisible” Era una de las acciones más concurrentes en mi trabajo.

Vi como uno el otro hombre se escondía entre unos automóviles así que era mi primera oportunidad. No la pude aprovechar ya que comenzaron a haber varios disparos.

Uno, Dos y tres, siete… así se fueron haciendo más constantes. Varias alarmas de los autos comenzaron a encenderse y algunos de ellos se encendían con personas a bordo. No tenía la seguridad de un chaleco antibalas, pero aun así no pude quedarme donde estaba. Ayude a algunas personas a esconderse y les di instrucciones de quedarse lo más pegados al piso que pudieran y además entre los autos. También les di instrucciones, para que en aquella posición salieran lo más rápido posible al centro comercial y que guardaran la calma.

“Llamaremos a la policía” se ofreció uno de ellos mientras tomaba su móvil.

Yo seguí mi camino y los disparos se hicieron más constantes. Noté como otros autos salían, pero podía distinguir fácilmente lo que era un escape por miedo y lo que era un escape de algún maleante.

Dispare en repetidas ocasiones a los neumáticos, pero ninguno de ellos dio donde debía. Desesperada salí de entre los autos para obtener un mejor ángulo y dar a mi objetivo pero antes de lograrlo escuche más disparos y un fuerte ardor en mi pierna y brazo. Caí debido a ello y entonces note que la bala de la pierna apenas y la había rozado, sin embargo mi brazo no tuvo la misma suerte.

Arrastrándome llegue a donde segundos antes estaba. Un poco protegida por esos autos, tuve tiempo de arrancar un pedazo de mi manga y enrollarla fuertemente donde tenía las heridas. Traté de llamar a la ambulancia pero mi celular no se encontraba por ninguna parte.

Debieron notar mi presencia cuando lo buscaba debajo de los autos y donde me habían disparado porque no tarde mucho en ser su punto principal de disparos. Aquel auto estaba recibiendo todo, cosa que agradecía.

Como pude me perdí de vista. Ya un poco alejada me apoye contra una de las paredes del estacionamiento.
“No hay escapatoria”, pensé.

Respire un par de veces y entonces tome con más fuerza mi arma para Salír nuevamente, tendría solo unos segundos para atacarlos. Antes de cumplir con esa hazaña, sentí como alguien me empujo fuertemente.

Cerré fuertemente mis ojos debido al golpe que recibió mi espalda al contacto con el piso al mismo tiempo que sentí como caía sobre mi rostro…. Sangre… la persona que me arrojo lejos… lo hizo para evitar que me dispararan.

Él …… estaba herido.

Hay alguien más




Narra Kim Ah Ri:

Khiara estaba muy motivada con la búsqueda de su departamento. Pero podía notar algo más, algo nuevo en ella. Sus ojos tenían un extraño brillo y yo sabía aproximadamente el porqué. Íbamos de un lado a otro, pero ninguno de los lugares que pisábamos la satisfacía, hasta que llegamos a unos departamentos en renta para estudiantes. Fue así como por fin fuimos a hablar con su padre y el de YoungJae quienes no se negaron y simplemente la apoyaron, como siempre.

A decir verdad me encantaba ver la forma en la que se llevaban. No era una familia por sangre, sin embargo poco a poco se fueron construyendo en una auténtica familia aun sin estar unidos por lazos genéticos. Lo único que yo podría decir que faltaba en esa familia era que YoungJae por fin se diera cuenta de los sentimientos de Khiara y los aceptara. Lo malo es que es un babo que a pesar de ser uno de los mejores detectives de Corea, no se daba cuenta de muchas cosas. Ni siquiera podía dejar a un lado el trabajo por Khiara. Pero ella, no se notaba tan triste como lo hubiese creído en un pasado.


Ella estaba cambiando no solo su carácter, si no sus sentimientos y no podía darse cuenta de eso. Al parecer era tan tonta como yo, la detective que buscando a un maleante que siempre terminaba dejándola sin un lugar más a donde ir por pistas o por él, aún conservaba cada una de las rosas que ponía en el lugar como un “Recuerdo?”. Me estaba volviendo loca. Aun así en el preciso momento que quise deshacerme de todas aquellas rosas, no pude.


Estuve pensando en eso y muchas cosas más sobre el tonto de Jae y Khiara. Verla dormir de forma placentera, después de esa larga platica, sin saber en lo que YoungJae la había metido, él debía decírselo. Guardar ese tipo de información nunca era bueno. Además, si algo le pasara a ella, no me lo perdonaría, le había tomado tanto afecto. Me recordaba demasiado a lo que yo nunca pude ser.


Dormí muy poco. Así que para no verme tan mal me di un baño al igual que ella y después de arreglarme un poco para cubrir los pequeños círculos negros de mis ojos, salimos a tomar el desayuno. Salimos en mi automóvil para no tener que lidiar con los autobuses. Primero fuimos directo a firmar un contrato para la renta y luego fuimos a una pequeña tienda de pintura donde pasamos un buen rato escogiendo colores para ella y Daehyun. Yo me fui por las tonalidades azules, eran mi color favorito, mientras ella había escogido otros colores. Reímos en más de una ocasión por nuestros gustos tan distintos.


Después de pagar la pintura y que algunos hombres las llevaran al automóvil, fuimos al departamento. Empezaríamos a pintar ese mismo día para así poder tener el siguiente dedicado al mobiliario. Afortunadamente había estacionamiento así que el automóvil no quedo muy lejos de la entrada del edificio para meter la pintura. La tortura sería llevarlas hasta el sexto piso habiendo solo escaleras. Llegamos e inmediatamente pude ver a DaeHyun y Khiara no tardó más que yo, yendo directamente a donde se encontraba.


Quise dejarlos solos, pero cuando apenas estaba bajando el primer bote de pintura, él ya estaba ayudándome. Sonreí ante aquel acto donde pretendía ser sexy y educado ayudándome. Al final no me negué. Aprovecharía el no tener que cargar el bote.


Subimos hasta el sexto piso. Nunca creí que fuera tan fuerte, a decir verdad no se veía musculoso, sin embargo parecía tener una excelente condición física como para no darse más que dos descansos mientras subía aquel pesado objeto.


--- Aquí es. –Dije mientras tomaba una de las llaves de mi bolsillo y abría el que sería el departamento de Khiara.

--- ¿Podemos entrar? Me gustaría saber cómo es el lugar que tú y Khiara han escogido. –DaeHyun me mostro una sonrisa coqueta y seguido de ello entro a la habitación sin siquiera dejarme contestar. Entro en cada una de las habitaciones, abriendo y cerrando puertas. También fue directo a los ventanales donde se quedó aún más tiempo.
--- Si ya lo has visto, debemos bajar. Estoy preocupada por Khiara, aún no ha llegado –Hablé lo más sería y alejada que pude ante los constantes coqueteos de Daehyun que en vez de ser sensuales, la mayoría de las veces casi provocaban una gran carcajada por parte mía. Aunque era verdad mi preocupación por Khiara.
--- Podemos ir al otro departamento –Habló de repente. Trate de negarme, pero él fue más hábil haciéndome levarle al que sería su departamento
--- Tenemos que ir por Khiara. – Dije ya después de estar un largo rato en aquel lugar ¿A caso no era su próximo guardaespaldas? Estaba demasiado tranquilo aun con la ausencia de Khiara. Comencé a caminar y entonces me detuvo. Me jalo del brazo y me llevo en contra de una pared. Esto era demasiado extraño y repentino así que trate de zafarme, pero fue inútil. Aun con algunas técnicas no podía por lo que me desespere, pero antes de poder darle un golpe él se alejó. Saco un celular de su bolcillo y a pesar de querer ocultarlo, su rostro se tornó a algo muy distinto de todo lo que había visto en el día. Enojado y a la vez un eje de tristeza se hacía presente en su rostro.
--- Vayamos por Khiara –Habló apretando un poco los dientes. Yo simplemente trate de olvidar lo que había hecho y salimos. Abrimos el departamento y gritamos, sin embargo no hubo ninguna respuesta. –Debe estar abajo.

Comenzaba a preocuparme, pero apenas íbamos saliendo de la habitación, rumbo a las escaleras cuando por fin vi a Khiara y como estaba siendo ayudada por un chico que momentos después identifiqué. Mi corazón comenzó a palpitar extrañamente, verlo me hacía recordar a Zelo y una extraña ráfaga de sensaciones traspasaba mi cuerpo. Trate de no mostrarlo.


Me disculpe con Khiara y le quite el bote de pintura que llevaba en las manos. Pero ella se apresuró a decirme que había más en el auto y que sería mejor ir por ellos mientras caminaba hacia el departamento con el chico rubio. Fue ahí cuando finalmente pude articular una palabra “Tú” refiriéndome a él.


Una parte de mí estaba por aventármele encima a golpes, mientras que la otra se tambaleaba tal cual una adolescente, pero Khiara me hizo retroceder en ambas al decir “Se llama JunHong. Es el chico que me atropello con su patineta el día de mi examen, mi vecino y la persona tan amable que me está ayudando con los botes” el susodicho solo dio una reverencia y luego siguió su camino con Khiara mientras DaeHyun y yo hicimos lo mismo, pero en dirección opuesta.


Cosas como “JunHong no es Zelo” y “No debes sentir esto” me las repetía una y otra vez mentalmente.


Cuando ya toda la pintura estaba en los departamentos, nos pusimos manos a la obra. Primero, DaeHyun y yo nos dirigimos a su departamento a dejar algunos botes de pintura y luego salimos al pasillo. Khiara se nos había perdido de vista, pero unos segundos después salió con Zelo de su departamento mientras este se acomodada la ropa. Me sentí enojada… pero, ¿Por qué?


Esa ayuda extra llamada JunHong, para ser sincera me ponía nerviosa. Empezamos en el departamento de Khiara, íbamos de habitación en habitación, pero en todo momento me mantuve lejos de él y cerca de Daehyun que había dejado repentinamente su buen humor y sus coqueteos. Ambos nos sentíamos algo incomodos. Khiara y Zelo se la pasaban jugueteando tal cual niños pequeños haciéndose bromas y pintándose el rostro. Trataba de pasar desapercibido mi ¿fastidio?...


Ellos no paraban de jugar y empezaron a llenarse el rostro y la ropa con bastante pintura mientras DaeHyun y yo seguíamos con nuestro trabajo de pintar para poder terminar lo más pronto posible.


Estábamos por terminar el departamento de Khiara y nuestro trabajo ya estaba finalizando cuando de pronto llegaron ese par y nos comenzaron a llenar igualmente de pintura. Al principio me moleste. No es que no hayamos jugado antes, de hecho en cada una de las habitaciones nos la pasamos hablando y jugando, pero con una parte mía molesta. Ahora iba cediendo poco a poco. El momento era agradable y el ambiente entre los cuatro era bueno a pesar de todo.


Al principio DaeHyun y yo nos miras como cómplices. Nos tomaron desprevenidos y dejaríamos que se divirtieran un poco para después ir en contra de ellos. Llego un momento en el que los teníamos a nuestra total merced, pero corrieron como locos hasta el departamento de Dae donde se encerraron en la habitación.


--- ¿Qué rayos? –Habló DaeHyun mientras veía con enfado la puerta de aquella habitación que posiblemente no abrirían

--- No creo que podamos entrar. Esto es fastidioso. –Después de mis palabras DaeHyun se fue a otra habitación sin hacer mucho caso a JunHong Y Khiara. –Cuando salgan estarán muertos- Dicho aquello fui detrás de él a otra habitación. Tomo una brocha y de manera brusca y demasiado rápida comenzó a pintar la pared. Lo hacía con tanto esmero que creí tiraría la pared, ni siquiera podía saber si las venas que saltaban de su cuello y brazos podían hacerlo en esa forma. Parecía que se le saldrían en determinado momento, sin dejar a lado su rostro totalmente rojo.
Traté de no decir nada. Yo me sentía igualmente molesta. Aquellos dos se encerraron de la nada en una habitación, definitivamente cuando salieran estarían muertos. Terminamos una y otra habitación sin siquiera pronunciar una palabra.
--- Es momento de ir por venganza –Habló DaeHyun mientras se dirigía a la habitación de enfrente a la que ellos estaban. Esperamos un poco y nos dimos cuenta de que salían de la habitación así que actuamos lo más rápido posible emboscándolos. Comenzamos a lanzarles pintura y ellos no tardaron en rendirse. Los dejamos a un lado cuando nos percatamos del desastre.

Estuvimos ahí solo unos segundos de total silencio hasta que algo lo interrumpió.


--- ¿Eso ha sido el rugido de un león o tú estomago hyung? – Dijo JunHong, a lo que todos reímos. Habíamos estado tan ocupados que ni siquiera habíamos podido tomar algo para comer. Pronto, los menores salieron, dejándonos solos a DaeHyun y a mí. Ambos ni siquiera dijimos nada, simplemente fuimos y nos sentamos en el piso recargándonos en una de las paredes intactas de pintura.

--- ¿Por qué estabas tan molesto? –Le dije una vez que el silencio me incómodo y la duda no se dejó esconder más
--- ¿Y tú? –Ambos suspiramos. En realidad yo no sabía porque me la pase molesta la mayor parte del tiempo. Trataba de no mostrarlo, sin embargo él tenía un sentido más que esos mocosos.
--- No lo sé. –Por fin le contesté. Él solo dejo salir una risita, bajo la mirada y se perdió por un momento
--- Tampoco lo sé. Esto… es extraño para mí. –Cada una de sus palabras las separo bastante. Lo mire con duda y él lo hizo de igual forma. Escuchamos risas en el pasillo y entonces cambiamos nuestros rostros de igual forma que lo hacíamos cada que ellos llegaban. Trajeron bolsas de ramen, una parrilla eléctrica y un poco de agua. Preparamos todo y comenzamos a comer.

Nunca creí estar comiendo aquello, en el piso y toda llena de pintura. En mi vida, jamás había hecho una cosa como esta. Una cosa tan fuera de lo común. Estuvimos conversando un poco mientras comíamos, pero el primero en terminar todo fue DaeHyun quien prácticamente devoró todo.


--- ufff... ¿Cómo es que mi apetito se ha ido tan rápido? –Dijo Khiara mientras se sobaba el estómago, pero era obvio que yo no me tragaría eso.

--- Nena… pero si solo has comido muy poco. –Trate de persuadirla, pero ella volvió a decir lo mismo e inmediatamente DaeHyun se ofreció a comer todo aquello que había dejado. Reí en mi interior por tal acto, dejar su comida para que el tragón de DaeHyun lo devorará había sido un acto de bondad que solo lo podía asociar con algo y esto me hacía sentir feliz. Tal vez, este era el comienzo para una vida libre de preocupaciones extremas por YoungJae para Khiara.

Pusimos nuevamente algo de música, pero no teníamos la misma energía. Habíamos comido muy poco para todo el día de trabajo que habíamos tenido. DaeHyun noto que no estaba con muchos ánimos así que simplemente se acercó a mí. Había dejado los coqueteos tontos, me gustaba más cuando actuaba natural. Tal como lo hacía con Khiara. Trato de darme ánimos cantando un poco con su brocha como micrófono y yo simplemente le seguí hasta vernos interrumpidos por los menores. Quedamos totalmente sorprendidos así que fuimos a donde se encontraban ellos.


Khiara había tomado una escalera para pintar con la brocha. Estábamos cantando y bailando un poco hasta que me percaté que Khiara hacia lo mismo. Trate de detenerla o se caería, pero tarde demasiado. La escalera se tambaleo y entonces Khiara cayó junto con ella. Pensé que resultaría herida, pero JunHong en un rápido movimiento me tomo por la cintura. Me abrazo y coloco mi cabeza en su pecho que subía y bajaba por el susto.


El sonido de la escalera hizo gran eco en la habitación. Traté de ver que Khiara estuviera bien y así fue. Afortunadamente DaeHyun pudo hacer algo.


Ambos estaban en el piso. Khiara encima de DaeHyun quien la mantenía protegida, verlos así, la forma en la que Dae la protegió y sobre todo la forma en la que comenzaron a mirarse me hizo reafirmar mis sospechas. Ahí estaban ambos, tal vez a punto de besarse, JunHong trato de ir y separarlos, pero lo tome de la mano haciendo que se alejara. Que dejará que las cosas se dieran por si solas entre ellos.


Sin querer JunHong y yo nos miramos y entonces nuevamente me sentí extraña. Desvié mi mirada y entonces me di cuenta que YoungJae estaba en esa misma habitación. Fue directo a donde estaba Khiara y la levanto de manera brusca para sostenerla entre sus manos. Me quede estática ante su reacción mientras JunHong se tensó un poco apretando con más fuerza mi mano y de alguna manera ponerse al frente de mí. Como si quisiera protegerme de YoungJae.


Gire mi cabeza a donde estaba DaeHyun y este ya se había levantado. Por un momento trato de ir y separarlos, pero antes de eso sentí como mi mano era liberada y la persona que iba en rescate de Khiara era JunHong. En un principio me hubiese negado a que los separaran. Pensaría que YoungJae estaba reaccionando, pero note como Khiara se tensó y una parte de ella se quería zafar sin obtener resultados.


--- Suéltala –Dijo JunHong una vez que estuvo más cerca de ellos.

--- ¡¡Todos lárguense!! -Gritó lo más fuerte que pudo mientras comenzaba a abrazar con más fuerza a Khiara, mientras ella en vanos esfuerzos quería zafarse. Todos nos dirigimos a ellos para tratar de separar a YoungJae de Khiara. Al acércame más pude notar un olor a alcohol. Usar la fuerza ya no me importaría y por lo que observe a los demás, tampoco. Pero nos detuvo la voz de Khiara.
--- Suéltame-Dijo con tenue voz que se estaba quebrando en llanto, pero luego de la nada grito demasiado fuerte. -¡¡NOOO… aléjate. No quiero que me toques! –Como pudo alejo a YoungJae de ella y por consecuencia cayó al piso. Comenzó a llorar poniendo su cabeza entre sus piernas.

YoungJae fue arrastrado por DaeHyun afuera del edificio mientras yo me iba a acercar a Khiara, pero JunHong fue más rápido. La abrazo con delicadeza, yo no pude quedarme en ese lugar. Mis piernas y todo mi cuerpo me hicieron largarme de ese lugar. Fui directo a donde estaba YoungJae a punto de golpearse con DaeHyun y entonces lo lleve hasta su automóvil.


--- ¿Qué rayos te pasa? –Fue lo primero que pude articular.

--- Necesito ir con Khiara. Necesito protegerla… -Toda la molestia que estaba sintiendo se esfumo. YoungJae comenzó a llorar como un niño pequeño aferrándose a mí.
--- ¿Por qué dices eso?... ¿Bang… él apareció? -A pesar de mi pregunta él no me podía contestar debido al llanto. Me sentía impotente, porqué de la nada se comportaba de esa forma?.
--- Hay alguien más –no termino de decir así que después de una larga pausa continuo -Hay alguien más detrás de ella….. ¡Maldita sea! –Grito. –Atrape a uno de los líderes de otra gran banda. Ellos también saben de Khiara… Me han amenazado con hacerle daño. –YoungJae apenas y podía hablar. Sentía el miedo y la rabia en cada una de sus palabras. Como pude lo tranquilice y llame a un taxi para que lo llevara a la casa de los mayores. A ellos también les hice una llamada para que lo recibieran.

Sabía que no estaba siendo una buena compañera al enviarlo de esa forma, pero no podía dejar a Khiara sola. Ella estaba con DaeHyun y JunHong, pero aun así no podía estar muy tranquila. Después de encargarme de YoungJae fui directo al departamento, pero no estaban ahí. Pase al de DaeHyun y tampoco. Me sentía preocupada, hasta que vi que JunHong salía de su departamento y luego me hacía señas para pasar.


--- ¿Y Khiara? –Pregunte una vez que no vi a nadie dentro de la sala.

--- Está en mi recamara. Con Daehyun-hyung.
--- ¿Qué ha pasado?... Lo siento tuve que ir con YoungJae.
--- No te preocupes. –Dio un respiro y me dio un poco de té después de sentarnos en el sofá. – Después de abrazarla de quedarnos totalmente solos se puso como loca. No dejaba que me le acercara ni siquiera un poco, tenía pánico al contacto.
--- ¿Cómo está ahora? -Dije levantándome y dirigiéndome a la que suponía era su habitación.
--- Dormida...No-No podía controlarla. Después llego DaeHyun-hyung y creí que todo estaría bien pero incluso con él se puso mal. No dejaba que la tocara…. Pero aun así mi Hyung no se rindió y como pudo la trajo a este lugar. Le dimos un poco de té pero estaba en shock y cuando intentábamos tocarla entonces comenzaba a gritar.
--- Debí estar ahí. ¿Ya la han visto?... ahora que está dormida.
--- No sé qué hizo DaeHyun-hyung. Cerró la puerta de la habitación y hace poco que salió solo pare decirme que estaba bien…. ¿Qué es lo que le pasaba a ese tipo? –JunHong de verdad se veía preocupado.
--- Hoy no fue su día. Gracias por todo… ¿puedo entrar a ver a Khiara?
--- Claro –Dijo con una pequeña sonrisa que me logro confortar un poco. Tocamos la puerta pero no recibimos respuesta así que simplemente entramos. Khiara estaba dormida en la cama de JunHong y DaeHyun se encontraba sentado en el piso pero con su cabeza apoyada en la cama… estaban tomados de la mano y además Daehyun acariciaba el cabello y la cara de Khiara.

Entramos de forma que no hicimos ruido así que DaeHyun simplemente no se dio cuenta de nuestra presencia. Note como estaba metido en su propio mundo. Ahí sentado en el piso acariciando el rostro de Khiara mientras que su otra mano se aferraba a la de ella. Trate de salir de la habitación junto con JunHong pero este entro rápidamente haciendo que DaeHyun dejara a Khiara.


--- AhRi quiere ver a Khiara. Salgamos un momento –Dijo fríamente mientras tomaba las manos sujetas de éstos y las soltaba. Vi como salieron y entonces me quede con Khiara, pero después de que salió Dae note que comenzó a estremecerse así que tome el lugar que tenía DaeHyun. Se suponía que la cuidaría pero mis ojos comenzaron a sentirse muy pesados poco a poco. Me abrí un poco de espacio al lado de ella y entonces me quede completamente dormida.


--- --- --- --- --- --- ---

Desperté hasta la mañana siguiente. Khiara ya no se encontraba a mi lado así que me levante y me apresuré a buscarla. Entre a la cocina y ahí se encontraba DaeHyun.

--- Ho-Hola –dije un poco nerviosa al darme cuenta que habíamos dormido en el departamento de JunHong- Tu-tu..

--- Hola. ¿Quieres tomar algo?... Mmmm Khiara se encuentra en la azotea, se despertó y simplemente quería ir a ese lugar. JunHong fue con ella pero dijo que podíamos tomar lo que quisiéramos.
--- ¿Con JunHong? –Dije un poco incrédula. Lo más obvio para mí sería que ella hubiese ido con él y no con JunHong. Trate de tomar un respiro y acepte un poco del desayuno que él me preparo. Él solo estaba bebiendo café y a decir verdad no se le veía nada bien. Tenía ojeras y además parecía estar en otro mundo.
--- Por cierto, Ayer ya no tomaste ningún baño. Fui a comprar un poco de ropa para ti y Khiara. Has que se dé un baño ya sea aquí o en tu departamento. Hablaron su padre y el señor Yoo y les dije que se quedó a dormir en tu casa.
--- Gracias… y creo que iremos a mi casa. No debiste comprar ropa para mí.
--- Lo hice por si decidías asearte aquí. –Después de eso llevo su taza al fregadero, lo lavo, tomo una chaqueta aun con pintura y entonces se despidió. Traté de hacerlo que esperara a que llegara Khiara y JunHong, pero fue inútil.

Me quede sola en el departamento así que después de hacer mi cama me dirigí a la azotea por ellos. Pero vi algo que no me gusto.



Khiara y JunHong estaban abrazados. Me quede estática lo suficiente para que él se alejara un poco, mirara fijamente a Khiara, pasará sus manos en el rostro de ella y entonces........